« A veces, cuesta mucho más eliminar un solo defecto que adquirir cien virtudes. »
Jean de La Bruyère · Los caracteres
Jean de La Bruyère (París, Francia; 16 de agosto de 1645 – Versalles, Francia; 10 de mayo de 1696) fue un filósofo, aforista y moralista francés.
« A veces, cuesta mucho más eliminar un solo defecto que adquirir cien virtudes. »
« Conviene reírse antes de ser felices, por miedo de morir sin haber reído. »
« Cuando deseamos algo, nos sometemos a la voluntad de aquel de quien lo esperamos. »
« Cuando más nos aproximamos a los grandes hombres, comprobamos mejor que son hombres. »
« Cuando un pueblo se exalta es difícil calmarlo; pero cuando está tranquilo es difícil saber cuándo va a exaltarse. »
« Debido a que prestamos demasiada atención a los defectos de los demás, morimos sin haber tenido tiempo de descubrir los nuestros. »
« De las dificultades nacen los milagros. »
« El dar de mala gana es grosería. Nada cuesta añadir una sonrisa. »
« Esencial a la justicia es hacerla sin diferirla. Hacerla esperar es injusticia. [El deber de un juez es hacer justicia; su arte consiste en no demorarla]. »
« El esclavo sólo tiene un dueño; el ambicioso, tantos como personas puedan ser útiles a su fortuna. »
« El hombre guarda mejor el secreto ajeno que el suyo; la mujer, por el contrario guarda mejor su secreto que el ajeno. »
« El necio es un autómata movido por un resorte; se mueve y da vueltas siempre al mismo paso sin detenerse nunca ni contradecir jamás. Quien le ha visto una vez, le ha visto siempre. »
« El prejuicio del país, aunado al orgullo de la nación, nos hace olvidar que la razón pertenece a todos los climas, y que se piensa de manera justa en todos los lugares donde hay hombres. »
« El presente es para los ricos, y el porvenir para los virtuosos. »
« El verdadero entendimiento estriba en valorar el de los demás. »
« En política, no pensar más que en sí mismo y en el presente, es siempre una fuente de error. »
« Entre el ingenio y el talento existe la misma proporción que entre el todo y la parte. »
« Es una desdicha no tener bastante ingenio para hablar bien ni bastante juicio para callarse. »
« Grande es el temor a la ancianidad, a pesar de que nadie está seguro de llegar a alcanzarla. »
« Hacer un libro es un oficio, como hacer un reloj. »
« Hay algo todavía más raro apreciado y singular que los brillantes y las perlas: el buen juicio. »
« Hay gente que quiere con tanto ardor determinadas cosas que por miedo a malograrlas hace todo lo posible por perderlas. »
« Hay personas que comienzan hablar antes de haberlo pensado. »
« Hay pocas mujeres tan perfectas que no hagan arrepentirse a sus maridos de haberse casado, por lo menos una vez al día. »
« Hay una especie de vergüenza de ser feliz a la vista de ciertas miserias. [Ante la contemplación de la miseria, resulta difícil ser feliz]. »
« Hombre que vive entre intrigas durante algún tiempo no podrá ya pasarse sin ellas; cualquier otra forma de vida le aburrirá. »
« La cortesía hace parecer al hombre por fuera como debería ser por dentro. »
« La envidia y el odio van siempre unidos. Se fortalecen recíprocamente por el hecho de perseguir el mismo objeto. »
« La generosidad no reside tanto en dar mucho como en dar en el momento oportuno. »
« La gloria o el mérito de algunos hombres es escribir bien; la de otros, no escribir nada. »
« La mayoría de los hombres emplean la primera parte de su vida en hacer miserable la otra media. »
« La mejor manera de hacer carrera es trasmitir a los demás la impresión de que ayudarte sería para ellos de gran provecho. »
« La muerte no llega más que una vez, pero se hace sentir en todos los momentos de la vida. »
« La modestia es al mérito lo que las sombras a la figura de un cuadro: le da vigor y relieve. »
« La vida de los héroes ha enriquecido la historia, y la historia ha embellecido las acciones de los héroes; por consiguiente, no se sabe quién debe más, si los que han escrito la historia o quienes les han dado tan noble materia. »
« Lo peor que puede hacer un hombre es no hacer nada. »
« Los delitos que tienen éxito son tan alabados como la misma virtud. »
« Los hombres no tienen usos ni costumbres que sean de todos los siglos, pues ellas cambian con el tiempo. »
« Los mismos vicios que nos parecen enormes e intolerables en los demás no los advertimos en nosotros. »
« Los que emplean mal su tiempo son los primeros en quejarse de su brevedad. »
« Los que no tienen ni pasado ni futuro gozan del presente, cosa que a los demás les resulta difícil. »
« No admitir corrección ni consejo sobre la propia obra es pedantería. »
« No debemos quejarnos de los hombres por su rudeza, su ingratitud, su injusticia, su arrogancia, su amor a sí mismos o su olvido de los demás: están hechos así. Tal es su naturaleza. »
« No hay vicio que no tenga cierto falso parecido con alguna virtud y de la cual no saque partido. »
« No hay nada que los hombres más deseen conservar y menos cuiden que su propia vida. »
« Nosotros, que somos tan modernos, vamos a ser antiguos dentro de unos siglos. »
« No todos los extranjeros son bárbaros, y no todos nuestros compatriotas son civilizados. »
« Para algunas personas hablar y ofender es lo mismo. »
« Si es común interesarse tanto en las cosas raras, ¿por qué nos preocupamos tan poco por la virtud?. »
« Si observáis con atención a las personas que no pueden alabar, que siempre censuran, que nunca están contentas con nadie, reconoceréis que son las mismas de quienes nadie está contento. »
« Sólo existe para el hombre una verdadera desdicha: incurrir en falta y tener motivo de censura contra sí mismo. »
« Sólo hay tres acontecimientos importantes en la vida: nacer, vivir y morir. No sentimos lo primero, sufrimos al morir y nos olvidamos de vivir. »
« Sólo un exceso es recomendable en el mundo: el exceso de gratitud. »
« Toda revelación de un secreto es culpa de quien lo ha contado. »
« Todo es tentación para quien la teme. »
« Todo nuestro mal proviene de no saber estar solos. »
« Un devoto es aquel que bajo un rey ateo sería ateo. »
« Un filósofo se deja vestir por su sastre; pues tanta debilidad hay en huir de la moda como en afectarla. »
« Una de las señales de mediano ingenio es estar siempre contando alguna cosa. »
« El amor y la amistad se excluyen mutuamente. »
« El tiempo, que fortalece las amistades, debilita el amor. »
« Es más fácil encontrar un amor apasionado que una amistad perfecta. »
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