« Bajo la tiranía es más fácil actuar que pensar. »
Hannah Arendt · La condición humana
Hannah Arendt (Linden-Limmer, Hanóver; 14 de octubre de 1906 - Nueva York, 4 de diciembre de 1975), fue una filósofa y política alemana de origen judío, naciona...
« Bajo la tiranía es más fácil actuar que pensar. »
« El mal no es nunca 'radical', solo es extremo, y carece de toda profundidad y de cualquier dimensión demoníaca. »
« El revolucionario más radical se convertirá en un conservador el día despues de la revolución. »
« Esperar que la verdad salga del razonamiento es confundir la necesidad de pensar con la urgencia de conocer. »
« No existe nada ni nadie en el mundo que no suponga un observador. En otros términos, nada de lo que existe, en la medida que aparece, existe solo en singular; todo lo que es, está destinado a ser percibido. No es el hombre, sino los hombres, quienes pueblan nuestro planeta. La pluralidad es la ley de la Tierra. »
« Nunca en mi vida he 'amado' a ningún pueblo ni colectivo, ni al pueblo alemán, ni al francés, ni al norteamericano, ni a la clase obrera, ni a nada semejante. En efecto, sólo 'amo' a mis amigos y el único género de amor que conozco y en el que creo es el amor a las personas. »
« Si no conocemos nuestra propia historia, estamos condenados a vivirla como si fuese nuestro propio destino. »
« Una filosofía de la humanidad se distingue de una filosofía del hombre por su insistencia en el hecho de que no es un Hombre, hablándose a sí mismo en diálogo solitario, sino los hombres hablándose y comunicándose entre sí, los que habitan la tierra. »
Las tres ediciones físicas más recomendadas y populares de sus obras:
Los orígenes del totalitarismo — Alianza Editorial
Estudio monumental sobre el antisemitismo, el imperialismo y la destrucción del espacio público en el siglo XX.
La condición humana — Ediciones Paidós
Examen de la vita activa y la necesidad indispensable de la acción política y la pluralidad en el mundo común.
Eichmann en Jerusalén (La banalidad del mal) — Editorial Lumen
Crónica del juicio en Jerusalén que acuñó la reveladora noción de la banalidad del mal.