« Aunque mañana fuera el día del fin del mundo, yo plantaría todavía manzanos el día de hoy. »
Martín Lutero · Ortega (2013), p. 3520
Martín Lutero (Eisleben, Alemania; 10 de noviembre de 1483 - Eisleben, Alemania; 18 de febrero de 1546) fue un fraile teólogo y filósofo alemán.
« Aunque mañana fuera el día del fin del mundo, yo plantaría todavía manzanos el día de hoy. »
« El corazón del hombre es una rueda de molino que trabaja sin cesar; si nada echáis a moles, corréis el riesgo de que se triture a sí misma. »
« El corazón del donador es lo que hace la dádiva preciosa. »
« El corazón de un hombre es una rueda de molino que trabaja sin cesar; si nada echáis a moler corréis el riesgo de que se triture a sí misma. »
« La mentira es como la bola de nieve. »
« La razón es la ramera del diablo. [Vernunft... ist die höchste Hur, die der Teufel hat]. »
« Los pensamientos no pagan impuestos. »
« Mi risa es mi espada, y mi alegría, mi escudo. »
« Muchas muertes hay en nuestro cuerpo; nada hay en él sino muertes. »
« Sabemos por experiencia que Dios no se mezcla, en modo alguno, con la vida terrestre. »
« Todos somos mendigos. Eso es verdad[Wir sind Bettler. Hoc est Verum]. »
« Tu regazo es como un vaso redondo al que nunca le faltan bebidas. »
« Una mentira es como una bola de nieve; cuando más rueda de boca en boca, más grande se hace. »
« Uno no es solamente responsable de lo que dice sino también de lo que no dice. »