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Washington Benavides · A Bernart de Ventadorm en 1963
Biografía y amplia selección de poemas de Washington Benavides. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....
Biografía y amplia selección de poemas de Washington Benavides. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.
Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.
Bernart de Ventadorn: cómo de pronto envidio
tus canciones -si Leonor de Aquitania
u otra olvidada dama, templaron a las cuerdas
de tu fino instrumento-.
Pero aún más, todavía
la estrofa con el puro fucilazo de oro
del instante:
«Can vei la lauzeta mover
de joi sas alas contra 'I rai,
e que s'oblid'e's laissa chazer
per la doussor c'al cor li vai...».
Esa alondra, que mueve con alegría sus alas
contra el rayo del sol y que se desvanece
y se deja caer, por la dulzura
que al corazón le llega, cómo empuja
ojos y frente oscuros a lo alto!
Triste país es éste, Bernart, cuando sentimos
que antes de la agonía aspiramos a sombras;
cuando desconocemos al caído,
cuando vemos sin ver la miseria y la costra.
Y tú con esa alondra para alumbrar la vida!
(Y de un oscuro origen, en duro tiempo hiciste
brotar el agua limpia)
Trobar clus = luz guardada.
Sangraste, trovador, en tu alambique
donde se destilaban rimas y neoplatónicas
veladuras.
Pero te sobrevive lo esencial:
el alma.
El alma o su armadura
en una alondra.
Miro el cielo del triste país, Bernart, que amo,
y acaso estén ahí -como una dura prueba
del tiempo y su alevosa espoleta- maquinarias
fatales y con alas de ángeles o «lauzetas»...
Una alondra es preciso, Bernart de Ventadorn, ahora!
Anda un amigo en medio de la noche. Han cerrado los bares. Las persianas de acero bajaron con estrépito. Los gatos deslizan apetitos. Anda la luna por ahí, velada. Pasan coches y luces; sobreviene, después, un silencio que mueve la plantita en la cornisa; silencio que hace un chambelán de un grillo -del canto de ese grillo-. Anda un amigo en medio de la noche. No lo conozco. Y él no me conoce. Andamos cerca o lejos, nos cruzamos -acaso- en una calle. Compartimos un ómnibus, un cine, un banco de una plaza. Anda un amigo y ando yo que soy amigo de ese hombre. En órbitas distintas -nunca ajenas-. Pero vamos a hallarnos. En medio de la noche o con la aurora de rosados dedos, vamos a hallarnos. Y tenemos que estar preparados a ese encuentro. Por ahora, susurra el viento oscuro, graznan letreros viejos y el grillo mete lima. Ya no pasan los coches. Pasan restos de diarios y un cartel liberado zapateando en el polvo. Estoy seguro. Nos encontraremos. De "Murciélagos" 1981
El poeta envejece.
No ve la línea,
la delgada silueta
que,
antes, veía.
La escritura le baila
una polkita;
se le van los matices,
las
golondrinas.
Pero se puso lentes
y oh maravilla
se dibujaron netas
las
golondrinas.
Apareció de nuevo,
-la delgadiña-
aquella del romance,
palabra
limpia...
Los tipos de su máquina
la tinta china
por más que los limpiaba
no aparecían...
Se arrimaba a la hoja
cuanto podía,
su nariz borroneaba
la
letra fina...
Pero se puso lentes
y oh maravilla
volvieron las "corrientes"
las "cristalinas"...
Y releyó a Pessoa
y a Carlos Williams
y anduvo con Sabines
por
la cornisa...
Ahora es un "cuatrojos"
es un "lenteja "
pero ve lo que escribe
y lo que piensa.
De "Finisterre" 1986
a Nené -«Estás igual..» No. -Claro que envejeces; -horrible fuera: sola y detenida, mientras brotan y siegan a las mieses, y el tren se va y el corazón trepida... «Si universo y si tiempo nos sobrara...» -Lo dijo Marvell- en un nomeolvides si «La púdica amada» titubeara... Ronsard lo reiteró y hoy Benavides. No temo por la pérdida segura de aquella perfección, de aquella cara, porque no es eso lo que al fin perdura. Old Ezra bien lo supo. Rememoro su lección (aunque tiemblo al deterioro): «Si universo y si tiempo nos sobrara»... De "Poesía" 1959-1962
Cuando se vive al borde de una ciudad de conmovidas piedras- a la que obviaron un destino de naufragio y ceguera y el invierno -que agobia oscuramente- es la pared de su verdín cubierta, no es fácil Garcilaso ni la Egloga; -aún el helado visitante filtra su humor entre las piedras- mírenlo -alumnos de poesía- y miren el vaticinio de las quemas... No es fácil ver ando la calle llega con sus volados árboles y muros y entre hojas y lágrimas nos ciega. Ni enviar un ramo de palabras tristes cuando la carta obstina en barajar sus fechas... De "Poemas de la ciega" 1968
vamos a escuchar las voces
sus diferencias
a oír
ponga el jilguero lo suyo
y el pirincho lo haga así
pero vamos a entendemos
que lo que quiero decir
no es opinión sobre gustos
dura tarea
o feliz
como un borracho que muere
ahogándose en un barril
yo vengo de un fondo viejo
con Berceo a la nariz
y endulzó la
villanesca
el agrio son del país,
pero un puente de guitarra
fue lo que me trajo a mí
por eso no
se sorprendan
si contrapuntean aquí
la guitarra de Gabino
y el
arpa del rey David.
De
"Las milongas" 1965
Pensando en vos, amigo-amigo, tengo el corazón en re-menor... Y guitarras se vuelven, cables, antenas, ramas, en el mundo exterior... Una milonga suena en tu voz tenebrosa y le nace una rosa a la mísera antena... Canta una vidalita la medianoche tensa y el mundo entero grita por esa voz inmensa... Pensando en vos, amigo-amigo, tengo el corazón en re-menor... Las hojas de los plátanos susurran tus canciones en el mundo exterior... Un candombe entristece lonjas de la Cuareim... Un “lundu” lastimero pregunta por “meu bem”... Un pajarito ciego canta hacia donde nace el sol, el sol de todos, cantando se deshace... Pensando en vos, hermano-hermano, tengo el corazón en re-menor... Y guitarras antiguas trabajan en mis venas en el mundo interior... Pensando en vos... De "Poesía" 1959-1962
supo jugar el ajedrez con el Diablo
sin abandonarle jamás ninguna
pieza grande.
Sir Thomas Browne
Necesito saber (Fausto, Sir Thomas)
sin influencias de Madona
Luna;
sin la alquímica busca de fortuna;
sin salamandra o piedra en
las redomas;
Esta hoja verde, el hueso recubierto
de fina piel y carnes
deleitosas;
el grito desolado en aquel huerto:
¿sólo negras simientes de las
fosas?
¿Es la Naturaleza el artificio
de Dios? ¿Y es ésta luz sólo
su sombra?
¿Una entrega absoluta es fino vicio;
y qué del cátaro, del
albigense?
He jugado con el que nadie nombra
y entablamos. ¿Quién vence, nos
convence?
De "Poesía" 1959-1962
Escrito a la edad de setenta y cinco años
por mí
antaño Hokusai
hoy Sakio Rojin
el viejo loco
del dibujo.
Dibuja lo que quieras
-no lo que sepas
(ya vendrán a enseñarte los maestros)
-pero se
contradice-
el viejo loco del dibujo.
Pelea
samurai con tus pinceles
sobre papeles esteparios
ajústales
el recio bambú en los lomos blandos
a los que venden a
sus hijas
reviéntalos
Mira después de todo ángulo
al seno azul del
Fujiyama
(o de un cerrito de tu tierra
-¡el Batoví Dorado!-
cualquier cerrito
de tu tierra
con una gris calandria encima).
De
"Hokusai" 1975
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