« En vez de una carta / En vez de una carta. »
Vladimir Maïacovski
Vladimir Maïacovski es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus ...
Vida
Vladimir Maïacovski es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primeras composiciones, cautivó a los amantes del verso gracias a una mirada poética singular capaz de transformar las emociones cotidianas en arte universal.
Su poesía explora con elegancia el paso del tiempo, el misterio del amor y el anhelo de trascendencia ante los enigmas del destino humano. Hoy en día, su legado lírico sigue conmoviendo a nuevas generaciones de lectores por la belleza musical de sus estrofas y la sinceridad de sus palabras.
Poemas de Vladimir Maïacovski
1.
¡A Lilita!
¡A Lilita!
En vez de una carta En vez de una carta. El humo del cigarrillo consumía el aire, El cuarto parecía un capítulo del "Infierno" de Kruchoni¹. ¿Recuerdas, detrás de esta ventana, por primera vez, acaricié tus manos extasiado? Hoy, sentado estoy, y tengo el corazón aprisionado. Pasarán los días, y tal vez, me echarás, insultándome. Ya no entraré en el oscuro pasillo de tu casa, con las manos temblando. Saldré por fin, y arrojaré mi cuerpo a la calle, salvaje, enloquecido, desgarrándome desesperado. No hace falta eso, querida, mi buena amiga, mejor despidámonos ahora. Igual mi amor, será una cadena que colgará siempre de ti, adonde vayas. Déjame llorar en un último grito, la amargura de mis quejas ofendidas. Si a un buey lo matan de trabajo, se echará a descansar sobre la hierba fresca. Para mí, más que tu amor, no me consuela nada. Y tu amor ni con el llanto me otorga algún descanso. Si el elefante busca reposo se acostará solemne sobre la arena ardiente. Para mí, No hay otro sol más que tu amor, aunque no sepa dónde estás, ni con quién. Si así viviese atormentado el poeta, cambiaría el dinero y la gloria por su amada, mas para mí, no hay sonido más alegre, que el sonido de tu nombre amado. Y no me arrojaré al abismo, y no tomaré veneno, y no podré apretar el gatillo en las sienes. Para mí, tu mirada, tiene más fuerza y poder, que el filo de cualquier navaja. Mañana olvidarás, que yo te he coronado, que el alma florecida la he consumido de amor. Días de trajín barrearán el carnaval desordenado, y las cuartillas de mis versos se perderán. .. Acaso alguna vez mis páginas, cual hojas secas te obligarán a detenerte, a respirar con avidez. Déjame, aunque más no sea, alfombrar con mi última amargura, tu paso que se aleja. ¹Poeta imaginista contemporáneo de Mayacovski * * * * *
2.
A mí, al autor, dedico estos versos
A mí, al autor, dedico estos versos
Cuatro,
pesadas como un golpe.
Al César lo que es del César,
y a Dios lo que es de Dios,
y al que es como yo,
¿dónde se mete?
¿Dónde estará listo ese ataúd?
Si yo fuera pequeño,
como el océano grande,
parado de puntas,
en las crestas de las olas,
en flujo nocturno,
acariciaría la luna,
¿Dónde hallar una amada
que a mi se parezca?
Esa no cabe en este cielo pequeño.
¡Oh, si yo fuera mísero,
como un millonario!
¿Qué es para el alma el dinero?
¡Un ladrón insaciable!
A mis deseos de horda desenfrenada,
no alcanza el oro de todas las Californias.
Si yo fuera tartamudo,
como Dante o Petrarca,
le encendería sólo a ella el alma,
y ordenaría que con mis versos se consuma,
y mi palabra,
y mi amor,
como un arco de triunfo,
suntuoso,
dejaría pasar,
las amantes de todos los siglos.
¡Oh, si yo fuera como el trueno callado,
galopando,
haría estremecer la tierra envejecida!
¡Sí!
Con todo el poder de mi
voz,
arrancaré un grito enorme,
y los cometas romperán sus colas encendidas,
cayendo de tristeza.
Yo mordería la noche,
con los rayos de mis ojos,
¡Oh, si yo fuera,
opaco como el sol,
mucha falta me hace su resplandor,
no daría mi brillo a esta tierra absurda,
y pasaría arrastrando mi amor astro!
¿En qué noche,
delirante y terrible,
me han parido?
¿Qué Goliath me ha engendrado,
tan grande,
y tan desdeñado?
Escrito en 1916 y
publicado en 1918 en el almanaque de poesías
"El salón primaveral de los poetas".
* * *
3.
Barato se liquida
Barato se liquida
A ti, mujer, a quien enredo en conmovedora aventura, o a ti, transeúnte, a quien miro simplemente. Todos pasan temerosos apretando los bolsillos. ¡Ridículos! ¡A los pobres, qué pueden robarles! Pasarán los años lo sabrán ustedes, tal vez, yo, candidato a dos metros de la morgue municipal, soy infinitamente más rico, que cualquier Pierpont Morgan. Al cabo de tantos y tantos años, ya no viviré, moriré de hambre, o un tiro me pegaré a mí, al de fuego, me estudiarán los profesores, hasta los puntos y las comas, y hablarán de dónde y cómo, y cuándo vivió y nació... Y desde la cátedra, un idiota de frente saliente, recordará a Dios o al demonio. Se inclinará la muchedumbre, adorándome inquieta, y no me reconocerán. Yo no soy yo. Dibujarán una cabeza, con cuerpo o con aureola, y todas las estudiantes, antes de dormirse, soñarán acostadas sobre mis versos. Soy pesimista -dicen- ¡Ya lo sé! ¡Siempre habrá aprendices en la tierra! Pero al fin, escuchádme: todo lo que posee mi alma, todo, ¿a ver quién se atreve a medir esta hondura? Toda la maravilla, que en la eternidad adornará mi paso, y aún mi propia inmortalidad, que tronando por todos los siglos, juntará a mis admiradores de rodillas, en el mundo y siempre, ¿todo eso quieren? lo doy enseguida, por una sola palabra, cariñosa, humana. ¡Gente! ¡Venid, levantando polvo por las avenidas, aplastando cuerpos, pisando rostros! Venid de toda la tierra. hoy, en San Petersburgo, en la calle Nadiézda¹ por menos de un kopek² se liquida una valiosísima corona, por una palabra humana. ¿Barato, verdad? ¡Anda, prueba encontrarla! ¹Calle donde vivió Mayakovski ² Moneda rusa que equivalía a un céntimo Publicado en la revista "El Nuevo Satiricón" en 1916 * * *
4.
El violín y algo nervioso
El violín y algo nervioso
El violín se estremecía, imploraba, y sollozó de súbito, tan infantil que el tambor no se contuvo; -¡Bien, bien, bien! Y cansado, sin escucharlo hasta el fin desapareció por la agitada calle Kusnieski¹ La orquesta escuchaba indiferente, el llanto del violín, sin palabras, ni compases, sólo un plato tonto repicó: -"¿Qué es eso? -¿Cómo es eso?" Cuando el Xilofón, con el rostro de bronce sudado, gritó: -"¡Tonta! ¡Llorona! ¿Por qué no te callas?". Me levanté! Tambaleando pasé entre las notas ante el agachado horror de los pupitres, y grité, no sé por qué: -"¡Dios mío!" y me arrojé al cuello de madera. -"¿Sabe, violín, una cosa? Somos terriblemente parecidos. Yo también grito, y no sé demostrar nada. Los músicos se reían: -"¡Qué metejón! Se fue con la novia de madera ¡Cómo tiene la cabeza! Y a mí qué me importa... Yo soy bueno. -"¿Sabe, violín, una cosa, Vamos a vivir juntos? ¿Eh?" ¹Calle donde vivió Mayacovski. Publicado en la revista "El teatro y la caricatura" en 1914 * * *
5.
¡Escuchen!
¡Escuchen!
¡Escuchen! ¿Si las estrellas se encienden, quiere decir que a alguien les hace falta, quiere decir que alguien quiere que existan, quiere decir que alguien escupe esas perlas? Alguien, esforzándose, entre nubes de polvo cotidiano, temiendo llegar tarde, corre hasta llegar hasta Dios, y llora, le besa la mano nudosa, implora, exige una estrella, jura, no soportará un cielo sin estrellas, luego anda inquieto, pero tranquilo en apariencia, le dice a alguien: "¿Ahora estás mejor, verdad? ¿Dime, tienes miedo?" ¡Escuchen! ¿Si las estrellas se encienden, quiere decir que a alguien les hace falta, quiere decir que son necesarias, quiere decir que es indispensable, que todas las noches, sobre cada techo, se encienda aunque más no sea una estrella? Publicado en "La revista de los futuristas" en 1913. * * *
6.
Himno al crítico
Himno al crítico
De la pasión de un cochero
y una lavandera charlatana,
nació un hijo mediocre.
El niño no es una basura, no se puede arrojar al tacho.
La madre lloró y lo llamó Crítico.
El padre recordando sus antecesores,
gustaba discutir los derechos de maternidad.
Tenía educación de salón, de sociedad.
El chico debía inclinarse de pura humildad.
Como charla el sereno con la cocinera,
charlaba la madre y lavaba calzones.
De la madre heredó el chiquillo el olor,
y la capacidad de meterse fácil y con jabón.
Cuando creció alto como un bastón,
y las pecas salpicaron su rostro,
con un golpe elegante y feroz,
lo echaron a la calle, para que se haga hombre.
¿Acaso le hace falta mucho al hombre? Un montón.
Unos pantalones largos y un bocado de pan,
con su nariz como moneda de cobre,
desde sus primeros años le tomó al dinero el olor agradable.
A no sé qué
propietario, de no sé qué estancia,
fue a golpearle la puerta con delicadeza,
y muy pronto, el Crítico de la famosa estancia,
ordeñó palabras, pan y una corbata de gran prestancia.
Fácil es ahora andar por el mundo vestido y calzado.
A los jóvenes buscadores de juegos exquisitos,
dá gusto, aunque sea con unos párrafos,
morderlos con los dientes, y los carrillos ardientes.
Pero si se cuela en la red del diario,
alguna palabra sobre la grandeza de Pushkin o Dante
parece que en el diario se descompone,
un enorme lacayo repugnante.
Y cuando, por último, en un aniversario,
se frotan los ojos entre espirales de incienso,
su nombre aparecerá el primero, barnizado,
y brillando en una tabaquera flamante.
Publicado en el año 1915, junto con la serie de
a la Salud, al Almuerzo.
* * *
7.
La blusa fatua
La blusa fatua
Yo me haré pantalones negros, del terciopelo de mi voz, y una blusa amarilla, de tres metros de atardecer, y pasaré por la mundial avenida Nievski¹ por sus lustrosas veredas, compadreando con paso fatuo de Don Juan. Dejen que la tierra gima en descanso amujerado. "¡Tú las primaveras verdes las vas a violar!" Yo le diré al sol, mostrando los dientes: -¡Sobre el asfalto liso, me gusta compadrear! Será porque el cielo está muy celeste, y la tierra, mi amante, está limpia y de fiesta, yo les regalo mis versos alegres, como un bi-ba-bó, necesarios y agudos como cepillo de dientes. Mujeres amantes de mi carne, y esa niña que fraternalmente me mira. Cubridlo de sonrisas al poeta, que yo las bordaré, cual flores, en mi blusa, amarilla, de fatuo. Escrito en 1913, publicado por primera vez en la revista de "Futuristas Rusos" en 1914. El origen de esa blusa según el propio poeta, es el siguiente: "cierta vez a falta de corbata, me puse una cinta amarilla y tuve mucho éxito. Entonces decidí hacerme una camisa del color de la corbata: el éxito fue escandaloso. es el siguiente: "cierta vez a falta de corbata, me puse una cinta amarilla y tuve mucho éxito. Entonces decidi hacerme una camisa del color de la corbata: el éxito fue escandaloso". ¹Avenida principal de San Petersburgo.
8.
Poemas
Poemas
de 1917 a 1930: (Versiones de Lila Guerrero)
9.
Mo
Mo
Amo Escrito en 1922, dedicado a Lili Brick. Es de carácter autobiográfico.
10.
* * *
* * *
1. Comunmente es así El amor le es dado a cualquiera pero... entre el empleo, el dinero y demás, día tras día, endurece el subsuelo del corazón. Sobre el corazón llevamos el cuerpo, sobre el cuerpo la camisa, pero esto es poco. Sólo el idiota, se pone los puños, y el pecho lo cubre de almidón. De viejos se arrepienten. La mujer se maquilla. El hombre hace ejercicios con sistema Müller, pero ya es tarde. La piel multiplica sus arrugas. El amor florece, florece, y después se deshoja. * * *
11.
1 Distrito donde
nació el poeta.
1 Distrito donde nació el poeta.
2. De niño Yo fui agraciado en el amor, sin límites. Pero de niño, la gente preocupada, trabaja. Y yo, escapaba a las orillas del río Rión, y vagaba sin hacer nada. Se enojaba mi madre: "¡Chiquillo maldito!" Mi padre me amenazaba con el cinturón. Pero yo, me ganaba tres rublos falsos y jugaba con los soldados bajo las tapias. Sin el peso de la camisa. sin el peso de los botines, daba vueltas y me quemaba bajo el sol de Kutaís¹, hasta que me daban puntadas al corazón. El sol se asombraba: "Apenas se ve y también tiene corazón se empeña el chiquillo." ¿Cómo es que cabe en este pedazo de un metro, el río, yo, y las kilométricas cumbres? 1 Distrito donde nació el poeta. * * *
12.
3.
3.
Adolescente La juventud tiene mil ocupaciones. Estudiamos gramática hasta atontarnos. A mí, me echaron del quinto año, y fui a apolillar a las cárceles de Moscú. En nuestro pequeño mundo doméstico, para las camas aparecen poetas de pelo rizado. ¿Qué saben estos líricos anémicos? A mí, pues. me enseñaron a amar en la cárcel. ¿Qué vale comparado con esto, la tristeza del bosque de Boulogne? ¿Qué vale comparado con esto, los suspiros ante un paisaje de mar? Yo, pues, me enamoré de la ventanilla de la cámara 103², de la "oficina de pompas fúnebres".³ Hay gente que mira al sol todos los días y se enorgullece. "N0 valen mucho sus rayos" -dicen. Pero yo, entonces, por un rayito de sol amarillo, reflejado sobre mi pared, hubiera dado todo un mundo. ² Número de la cámara de la cárcel donde estuvo preso Mayacovski durante un año. ³ El pueblo llamaba así a esa cárcel. * * *
13.
4.
4.
Mi universidad ¿Sabe francés, restar, multiplicar? ¡Declina maravillosamente! ¡Que decline! Pero, oiga, ¿Acaso usted podría cantar en dúo, con los edificios? ¿Usted acaso comprende el idioma de los tranvías? El hombre, a veces, apenas sale del cascarón y ya lleva libros bajo el brazo, y cuadernos escritos. Yo, aprendí el alfabeto en los letreros, hojeando páginas de estaño y hierro. Los maestros, toman la tierra, la descarnan, la destrozan, y enseñan: -Toda ella no es más que un globo pequeño, redondo. Pero yo, con los codos aprendí geografía. No en vano he dormido tanto sobre la tierra. Los historiadores se atormentan con importantes preguntas: -¿Era o no roja la barba de Barbarosa? ¡Que sea! No me gusta meterme en las mentiras con telaraña. Yo conozco de Moscú, cualquiera de sus historias. Hablan de Dobroliúbov (para que lo odien)¹ pero su apellido está en contra, protesta la familia. Yo, desde niño. aprendí a odiar a los gordos, a los que se venden por una comida. Se sientan, charlan, y para gustarle a la dama, hacen sonar sus pobres ideas con sus frentes llenas de monedas. Yo, dialogaba sólo con los edificios, y las tomas de agua, eran mis interlocutoras, con la ventana del oído atento escuchando, los techos oían lo que les arrojaba al oído. Y luego, de noche, sobre una cosa o la otra nos pasábamos charlando, moviendo la "sinhueso". ¹ Escritor ruso; su apellido significa literalmente, bondad amorosa:es un juegfo de palabras de Mayacovski * * *
14.
6.
6.
Lo que resultó Más de lo que se puede, más de lo que hace falta, como si colgara de mí, un delirio poético. El apéndice del corazón creció agigantado. Una mole de amor, una mole de odio. Debajo del peso -las piernas-, tambaleando se mueven. Tú sabes, yo estoy bien formado, y sin embargo, cargo el complemento del corazón, encorvado de hombros, y me hincho de leche de versos y no puedo irme, a donde, total igual me lleno de nuevo. Estoy lánguido de lirismo. ¡Oh nodriza del mundo, hipérbole, imagen de Maupassant! * * *
Versos y pensamientos de Vladimir Maïacovski
4 citas« Cuatro, / pesadas como un golpe. »
« A ti, mujer, / a quien enredo en conmovedora aventura, »
« El violín se estremecía, imploraba, / y sollozó de súbito, »
Libros de Vladimir Maïacovski recomendados
Ediciones recomendadas para disfrutar de su obra poética completa y estudio crítico: