« Dejaré que muera en mí el deseo / de amar tus ojos dulces, »
Vinicius de Moraes
Vinicius de Moraes es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primer...
Vida
Vinicius de Moraes es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primeras composiciones, cautivó a los amantes del verso gracias a una mirada poética singular capaz de transformar las emociones cotidianas en arte universal.
Su poesía explora con elegancia el paso del tiempo, el misterio del amor y el anhelo de trascendencia ante los enigmas del destino humano. Hoy en día, su legado lírico sigue conmoviendo a nuevas generaciones de lectores por la belleza musical de sus estrofas y la sinceridad de sus palabras.
Poemas de Vinicius de Moraes
1.
Ausencia
Ausencia
Dejaré que muera en mí el deseo de amar tus ojos dulces, porque nada te podré dar sino la pena de verme eternamente exhausto. No obstante, tu presencia es algo como la luz y la vida. Siento que en mi gesto está tu gesto y en mi voz tu voz. No quiero tenerte porque en mi ser todo estará terminado. Sólo quiero que surjas en mí como la fe en los desesperados, para que yo pueda llevar una gota de rocío en esta tierra maldita que se quedó en mi carne como un estigma del pasado. Me quedaré... tu te irás, apoyarás tu rostro en otro rostro, tus dedos enlazarán otros dedos y te desplegarás en la madrugada, pero no sabrás que fui yo quien te logró, porque yo fui el amigo más íntimo de la noche, porque apoyé mi rostro en el rostro de la noche y escuché tus palabras amorosas, porque mis dedos enlazaron los dedos en la niebla suspendidos en el espacio y acerqué a mí la misteriosa esencia de tu abandono desordenado. Me quedaré solo como los veleros en los puertos silenciosos. Pero te poseeré más que nadie porque podré irme y todos los lamentos del mar, del viento, del cielo, de las aves, de las estrellas, serán tu voz presente, tu voz ausente, tu voz sosegada. Versión de Mariano Ramos
2.
Canción del demasiado amor
Canción del demasiado amor
Quiero llorar porque te amé demasiado, quiero morir porque me diste la vida, ay, amor mío, ¿será que nunca he de tener paz? Será que todo lo que hay en mí sólo quiere decir saudade... Y ya ni sé lo que va a ser de mí, todo me dice que amar será mi fin... Qué desespero trae el amor, yo que no sabía lo que era el amor, ahora lo sé porque no soy feliz. Versión de César Conto
3.
La
hora íntima
La hora íntima
¿Quién pagará el entierro y las flores si yo muero de amores? ¿Qué amigo será tan amigo que en el entierro esté conmigo? ¿Quién, en medio del funeral dirá de mí: "Nunca hizo el mal...? ¿Quién borracho, llorará en voz alta por no haberme traído nada? ¿Quién deshojará violetas en mi tumulto de poeta? ¿Quien lanzará tímidamente al suelo un grano de simiente? ¿Quién mirará, cobarde, la estrella de la tarde? ¿Quién me dirá palabras mágicas que hagan empalidecer a los mármoles? ¿Quién, oculta en velos oscuros, se crucificará por los muros? ¿Quién, con el rostro descompuesto, sonreirá: Rey muerto, rey puesto...? ¿Cuántas, en presencia del infierno sentirán dolores de parto? ¿Cuál la que, blanca de recelo, tocará el botón de su seno? ¿Quién loca, ha de caer de hinojos sollozando tantos sollozos que despierte recelos? ¿Cuántos, los maxilares contraídos, con sangre en las cicatrices dirán: Fue un loco amigo...? ¿Qué niño mirando a la tierra y viendo moverse a un gusano tendrá un aire de comprensión? ¿Quién, en circunstancia oficial, propondrá para mí un pedestal? ¿Qué llegados de la montaña tendrán circunspección tamaña que he de reír blanco de cal? ¿Cuál la que, el rostro al viento lanzará un puñado de sal en mi guarida de cemento? ¿Quién cantará canciones de amigo el día de mi funeral? ¿Cuál la que no estará presente por motivo circunstancial? ¿Quién clavará en el seno duro una hoja oxidada? ¿Quién, con verbo inconsútil, ha de orar: La paz le sea dada? ¿Cuál el amigo que, a solas consigo, ha de pensar: No será nada...? ¿Quién será la extraña figura a un tronco de árbol recostada con mirar frío y aire de dudas? ¿Quién conmigo se abrazará y tendrá que ser arrancada? ¿Quién va a pagar el entierro y las flores si yo muero de amores? Versión de César Conto
4.
La rosa de Hiroshima
La rosa de Hiroshima
Piensen en la criaturas Mudas telepáticas Piensen en las niñas Ciegas inexactas Piensen en las mujeres Rotas alteradas Piensen en las heridas Como rosas cálidas Pero ¡oh! no se olviden De la rosa de la rosa De la rosa de Hiroshima La rosa hereditaria La rosa radioactiva Estúpida e inválida La rosa con cirrosis La anti-rosa atómica Sin color sin perfume Sin rosa sin nada.
5.
Mensaje a la poesía
Mensaje a la poesía
No puedo No es posible Díganle que es totalmente imposible Ahora no puede ser Es imposible No puedo Díganle que estoy tristísimo, pero esta noche no puedo ir a su encuentro. Cuéntenle que hay millones de cuerpos por enterrar Muchas ciudades por reconstruir, mucha pobreza en el mundo; Cuéntenle que hay en alguna parte del mundo una criatura llorando Y las mujeres están volviéndose locas y hay legiones de ellas que tortura la nostalgia de sus hombres; cuéntenle que hay un vacío en los ojos de los parias, cuya inanición es extrema; cuéntenle que la vergüenza, la deshonra, el suicidio, rondan el hogar y que se quiere reconquistar la vida.
Versos y pensamientos de Vinicius de Moraes
4 citas« Quiero llorar porque te amé demasiado, / quiero morir porque me diste la »
« ¿Quién pagará el entierro y las flores / si yo muero de amores? »
« Piensen en la criaturas / Mudas telepáticas »
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