« ninguno de nosotros se atrevería a hablar / del sol que ahora despunta solamente »
Vicente Valero · * * * * *
Biografía y amplia selección de poemas de Vicente Valero. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....
Biografía y amplia selección de poemas de Vicente Valero. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.
Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.
(con la primera luz) Al alba nadie sabe nada... Vean: ninguno de nosotros se atrevería a hablar del sol que ahora despunta solamente como una sola y libre flor del prado, sólo un milagro más entre la hierba. Todo es silencio todavía, nadie se atrevería a entrar con sus viejas palabras en este manantial de sombras y de nieblas, de azulados reflejos y caminos que siguen siendo aún un poco de la noche. Fruto desnudo de la oscuridad, tiembla como nosotros cada día, en su árbol celeste y triste: el árbol que nos da sólo su frío del comienzo, puro, en húmedos abrazos, lentos, inabarcables. Recogemos así el nuevo día, el aire que al hacerse visible nos asombra, el aire sin razones, prodigioso, siempre con su cosecha diferente: la dulce claridad entredormida. Y ahora el sol que está aún entre nosotros, abajo, entre las flores, se revela por fin como un obsequio inesperado, sólo un alimento más del bosque -en las más breves y transparentes gotas de rocío-, oh sí: la bebida primera indescriptible. * * * * *
Por los acantilados, muchas veces, la luz es sólo vértigo y responde a una llamada verdadera y fría, a un misterioso andar sobre el vacío. Lo que vemos no está en el lugar exacto imaginado: hay que buscarlo siempre en su caída, en un dulce equilibrio de rocas y alcotanes, de azules imposibles casi siempre. Es una arquitectura que no conoce el miedo y ha sido construida por los pájaros, por el viento del norte y por las nubes. Traten entonces de asomarse en silencio y verán cómo el color del cielo se sostiene sobre un enigma sólido, una alucinación interminable: el vuelo prodigioso, desnudo, de la luz, sobre la primavera que esperamos, transparente y sin fin del precipicio. * * * * *
Un hombre lleva puesto cada día su sombrero de paja y sube andando el camino del bosque. Saludamos a este solitario diferente y él también nos devuelve unas palabras con amabilidad y simpatía. Sabe que estamos siempre aquí, en esta curva, contemplando supuestamente el mar y el precipicio seguro de los pájaros. Y nunca se detiene, no pregunta, sigue a solas su ritmo y silba cada día cuando pasa. No sabe que le estamos esperando, que hemos venido aquí sólo para mirar cómo camina, cómo mueve los pies, cómo conoce el bosque y los senderos imposibles. No sabe todavía que le esperamos siempre, en esta curva, sólo para poder ver y pintar su paso firme y claro, su mirada profunda, deseable. Sólo y por fin para estudiar a fondo, el perfil de sus huellas muchas veces, la música, el calor y la alegría de su forma de andar cada mañana. Ese momento decisivo de ver cómo se aleja una vez más, silbando, entre nosotros, por el mismo camino diferente. De "Libro de los trazados" Tusquets Editores 2005
"Voces para una danza infinita":
alma es sólo lo que vemos cuando suena la música... El alma es sólo lo que vemos cuando suena la música, cuando todo da vueltas a nuestro alrededor, mientras bailamos y todavía tenemos la noche por delante: toda para nosotros solamente. Entonces el alma es sólo eso muchas veces, podemos verla en cada movimiento. Un paso más allá y el baile empieza una y otra vez, y nuestros cuerpos se mueven a la espera, se mueven sin parar, porque el aire más nuevo los envuelve y sabemos por él que hoy tenemos aún la noche por delante. Entonces el alma es sólo lo que esperan los cuerpos todavía. Cuando suena la música y todo da vueltas sin parar a nuestro alrededor, mientras bailamos, el alma puede verse sin descanso, y no es la música ni el baile: es sólo lo que entregan a oscuras nuestros cuerpos a la música y al baile, muchas veces. Un paso más allá y el aire será nuestro para siempre, el aire que buscaba en tu cuerpo y el mío toda una noche por delante. Entonces el alma será sólo este saber la música del baile, este haber visto en cada movimiento una salida. El alma es sólo lo que vemos cuando suena la música, cuando estamos a punto de empezar sin descanso toda una noche por delante, mientras todo da vueltas y más vueltas, muchas veces, y nuestros cuerpos dicen que sí y a oscuras a otro baile. * * * * *
No es otro signo dado para descifrar, no es una imagen más... N0 es otro signo dado para descifrar, no es una imagen más de lo que sigue, no es tampoco un conjuro impenetrable este desierto azul y rojo que ahora viene. Hablo del tiempo en que saldremos a la calle para ver nuestros días perdidos, uno tras otro, solos y abandonados en un sucio rincón de la memoria, muertos de frío para siempre. Mientras llueve lo vemos muy lejano todavía, cómo viene sin más hasta nosotros, aunque su aliento de arena invada ya nuestras almas y el sonido de su larga y rotunda sequía empiece a confundimos. Hablo del tiempo en que saldremos a la calle para oír el murmullo del agua de la vida, la extraña música que bebimos en el dolor y en la sombra, su gracia que se aleja de nosotros y no vuelve. De "Libro de los trazados" Tusquets Editores 2005
« ninguno de nosotros se atrevería a hablar / del sol que ahora despunta solamente »
« Por los acantilados, muchas veces, la luz / es sólo vértigo y responde »
« Un hombre lleva puesto cada día / su sombrero de paja y sube andando »
« "Voces para una danza / infinita": »
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