Tudor Arghezi

Selección antológica de la obra poética y versos inolvidables de Tudor Arghezi.

Antología lírica (5 poemas seleccionados)

Canción para adormecer a Mitzoura

Hazle,
Dios mío, una cabaña al sol,
en un rincón de la vieja campiña,
no debe
ser más alta que una flor
que sea del tamaño de una oreja.

Hazle una charca de agua bajo el sol,
y de un palo de fósforo una
nave
para que en su azufrada cabecita
ella pueda tocar el infinito.

Dále una mariposa delicada
y una rana tallada en esmeralda
y, Dios
mío, promete a su cabaña
algún calor en el bosque de absintio.

Dale también, Dios mío, los colores
y el papel de la China necesario

para que borroneando en él, Mitzoura,
diseñe los perfiles de tu gloria.

Porque, por fin, cuando todo esté listo,
Dios mío, el padre vivirá en
su casa.

Versión de Pablo Neruda
"De 44 poetas rumanos" Ed. Losada

Tudor Arghezi

El salmo del misterio

Oh, tú, la de otro tiempo
perdido en los caminos de la tierra!
Quién
ha puesto tu frente sobre mi alma
tomando en ella el sitio de la madre?

Mujer en mí esparcida
como está la fragancia en una selva
porque tu
nombre se escribió en el sueño
a golpe de hacha se grabó en mí mismo,

Tú amarraste mi vida a la canción
e hiciste que mis brazos la buscaran

en tus manos y sobre tus mejillas.

Como si hubieras sido un brazalete
ceñida te llevé a mi pensamiento

cuando aspiré a mecer entre mis brazos
al hijo de los hombres.
Rosa
pura, te obstinas en mi cruz
con clavos de diamante
y en cualquier
movimiento
pierdes por cada pétalo una estrella.
Imán de mis deseos,

oh, tú fuente de sed encarnizada,
tierra de los rebaños,
tierra de las
cosechas y las sombras.

Cambiaste mi sendero,
lo convertiste en olas sobre el mar
que se
lleva mi proa solitaria
de un abismo a otro abismo.
Mis riberas se
agrandan en la noche,
en las olas crecientes,
con tu consentimiento

se movió la marea del dolor,
y dónde están tus manos
para que hagan
volver
las vías de la luz al aire oscuro?
Y dónde están tus dedos

para que en mi corona
delaten las espinas?
Y la cadera acostada en la
hierba
que las plantas enlazan
y escuchan en tus senos el suspiro

del amor conquistado en la agonía?

Oh, tú, que cuando cruzas las praderas
haces estremecerse los
follajes
y abrazas lo que encuentras
con una red caliente de frescura.

Tú que escuchas, sacándote del pecho
parte de tu vestido
que con el
fuego de tu boca besas
y tomas con tus manos suavemente
el desierto
del tiempo atravesado
por halcones, arenas y cenizas,
a los que el
viento entrega
una apariencia que no tiene rostro ?

Vas extraviada del mundo y su camino
como flecha sin rumbo
y se
hizo tu belleza
sólo para engañarme,
Pero, por qué no fuiste vencedora

de aquel destino que acechó tu ser,
no. supiste crear en su camino

aquel odio que lo derribaría.
Levanta de la tierra tus orejas!
En esta
hora nocturna te reclamo
para que escuches tú, la inolvidada,
mi
maldición ardiente!

Versión de Pablo Neruda
"De 44 poetas rumanos" Ed. Losada

Tudor Arghezi

Entre noches

El azadón agudo planté en mi habitación,
fuera soplaba el viento, la
lluvia estaba afuera.

Cavé mi habitación debajo de la tierra,
afuera era la lluvia, el
viento estaba afuera.

Por la ventana eché la tierra de la fosa.
Negra estaba la tierra: su
cortina era azul.

Se amontonó en los vidrios la tierra hasta la altura.
Jesús lloraba
encima de aquella altura inmensa.

Se rompió el azadón cavando. Quién lo hizo?
Fue el Padre mismo con
sus reliquias de piedra.

Volví, luego subí por el tiempo de nuevo.
Volvió otra vez el tedio a
mi pieza desnuda.

Quise subir entonces y
quedarme en la cima.
Parpadeaba una estrella. Era tarde en el cielo.

Versión de Pablo Neruda

"De 44 poetas rumanos" Ed. Losada

Tudor Arghezi

Esponsales

Quieres ser tu mi tierra
con sembrados, con viñas, con estanques,

con bosques, con arroyos y animales salvajes?

Las vacas traerán sus ubres llenas
y mugirán en nuestra puerta

adornada de acacias y de flores azules.

Las comadrejas jugarán en el patio
con lechones y patos,
con
polluelos de seda, sin dañarlos.

Cantarán uno a uno los granos de maíz
y espantarán las nubes de
mosquitos.

Los altos arces frente a nuestra terraza
mientras el gallo canta
moverán sus follajes.

Traeremos grandes cestas de flores
y con ramas de mimbre
entre
ambos tejeremos nuestro nido.

Y con la lana en vellones
formaremos la cuna de los gatos.

Quieres ser mi jardín,
de esbeltas hierbas y de terciopelo?

1935
Versión de Pablo Neruda
"De 44 poetas rumanos" Ed. Losada

Tudor Arghezi

He aquí, alma mía, los versos sin rostro...

A Walt Whitman

He aquí, alma mía, los versos sin rostro,
sin
sonoridad y sin eco,
de polvo y arena.
Recíbelos, susúrralos.

Respetuosamente tú nos recibes de nuevo.
Teníamos miedo porque te
habíamos visto
salvaje e inquieto.
Yo doy abrigo bajo mi mismo techo

a Dios ya los grandes milagros.
Entonces, ¿cómo podría no espantarme?

Yo desgarré, para que se desgraven
rosarios desunidos,
los
encajes, harapos, gasas de seda y hojas.
Yo espero que volvamos a
conversar de nuevo
una vez que las danzas se detengan
y la orquesta se
calle.

Quiero que hablemos idiomas destrozados,
arrancar la palabra entre
palabras,
y escogiendo los temas según se nos antoje.

Antes hablé en versos calzados,
cortados sobre medida y con adornos.

Cansado de que opriman mi lengua los coturnos
desde ahora andará con pies
desnudos.

1936
Versión de Pablo Neruda
"De 44 poetas rumanos" Ed. Losada

Tudor Arghezi

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