Poesía Universal

Tristan Tzara

Tristan Tzara es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primeras co...

Biografía lírica

Vida

Tristan Tzara es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primeras composiciones, cautivó a los amantes del verso gracias a una mirada poética singular capaz de transformar las emociones cotidianas en arte universal.

Su poesía explora con elegancia el paso del tiempo, el misterio del amor y el anhelo de trascendencia ante los enigmas del destino humano. Hoy en día, su legado lírico sigue conmoviendo a nuevas generaciones de lectores por la belleza musical de sus estrofas y la sinceridad de sus palabras.

Lírica y Versos

Poemas de Tristan Tzara

6 poemas seleccionados
1.

Agua salvaje

los dientes hambrientos del ojo

		cubiertos de hollín de seda

		abiertos a la lluvia

		todo el año

		el agua desnuda

		oscurece el sudor de la frente de la noche

		el ojo está encerrado en un triángulo

		el triángulo sostiene otro triángulo

		

		el ojo a velocidad reducida

		mastica fragmentos de sueño

		mastica dientes de sol dientes cargados de sueño

		

		el ruido ordenado en la periferia del resplandor

		es un ángel

		que sirve de cerradura a la seguridad de la canción

		una pipa que se fuma en el compartimiento de fumadores

		en su carne los gritos se filtran por los nervios

		que conducen la lluvia y sus dibujos

		las mujeres lo usan a modo de collar

		y despierta la alegría de los astrónomos

		

		todos lo toman por un juego de pliegues marinos

		aterciopelado por el calor y el insomnio que lo colora

		

		su ojo sólo se abre para el mío

		no hay nadie sino yo que tenga miedo cuando lo mira

		y me deja en estado de respetuoso sufrimiento

		allí donde los músculos de su vientre y de sus piernas inflexibles

		se encuentran en un soplido animal de hálito salino

		aparto con pudor las formaciones nubosas y su meta

		carne inexplorada que bruñen y suavizan las aguas más sutiles


		De nos oiseaux

		Versión de Aldo Pellegrini
2.

Amiga

Amiga

		Mamie, no comprenderás pero escucha

		el dolor no me lo puedo llorar en un pañuelo

		Las palabras son graves como una procesión de reyes

		para tu alma con lagos secos y tristes.

		

		Te he llamado con mucho amor

		Tus senos son flores sin tiestos

		y punzan frambuesas con sabor de leche

		la almohada nube traspasada por la noche

		

		En tu cabello hay cáscaras de naranja, en el deseo manada de caballos

		En tus ojos hay sol, en los labios ganas de comer

		La carne huele a hierba después de llover

		durazno maduro, miel de mayo y frescura

		

		Te compraré sin falta pendientes

		de los joyeros judíos

		Te daré semillas de flores raras

		para enriquecer tus gatos literarios

		

		¿Quieres? Acaríciame, arrúllame

		se me ha muerto la novia

		Pregúntame quién era

		y dime cuándo te vas 

		

		Mamie, no comprenderás

		pero es cosa bella estar en un poema

		Has entrado como un insecto florido en

		mi cuerpo con moho y aperos de fragua


		Versión  de 
		Darie Novácenau
3.

Canción antigua

En las orillas del mar he escrito esta canción

		Escuchadla: y dígansela al encontrarla

		Es alta, tiene los ojos hermosos y tranquilos

		y es rubia como la hierba que ha sentido el estremecer de la guadaña

		

		¡Oh! Te has ido, te has ido, amada, en una tarde de invierno

		y mi corazón es una flor marchita

		hoja de un poema viejo hace tiempo arrugada

		echada al cesto o debajo de la mesa

		

		He buscado defenderte el rostro de la tristeza del atardecer

		colocarlo con cuidado en un clavo al icono

		para rezar delante de él cuando llueva en el jardín

		o cuando sentiría en la noche la canción del olvido

		

		Otrora los pollos se amontonaban a tu alrededor, amada, sin llamarlos

		como si fueras su madre y los acariciabas con dulces palabras

		Ya no les darás de comer, no saldrás para llevarles a dormir

		Ahora el viento amontona círculos de hoja en torno a los troncos secos

		

		¡Oh! Amada, sufro por haberte ido al extranjero

		Los pollos no tendrán comida -estás lejos

		Me estoy leyendo la infelicidad en un libro

		Por una calle vieja llegan al hospital las hermanas de la caridad

		Si supieras cuánto sufro por no tenerte ahora a mi lado

		para preguntarme: qué es lo que te duele, te has resfriado, pero ya 
		estás mejor...


		Versión  de 
		Darie Novácenau
4.

Dudas

-He sacado el antiguo sueño de la caja como sacas tú el sombrero

		cuando te pones el traje de muchos botones

		cuando agarras el conejo por las orejas

		cuando regresas de cacería

		como eliges la flor de la maleza

		y al amigo de entre los cortesanos.

		

		Mira lo que me pasó

		cuando llegó la noche lentamente como una cucaracha

		buena para muchos como remedio, cuando enciendo

		en el alma el fuego de los versos

		me acosté. El sueño es el jardín preparado para las dudas

		no sabes lo que es verdad, lo que no lo es

		te parece que es un ladrón y lo fusilas

		y después te comunican que ha sido un soldado

		así ocurrió conmigo exactamente

		por esto te llamé para decirme -sin error

		lo que es verdad- lo que no lo es


		1914-1915


		Versión  de 
		Darie Novácenau
5.

Elegía

El alma vieja, amada, quieres que sea como las flores del verano

		durante el invierno los pájaros están encerrados en sus jaulas

		

		Te quiero como espera la colina el cuerpo del valle

		o como la tierra espera la lluvia espesa y fértil

		

		Te espero en todos los atardeceres en la ventana, deshilando abalorios

		colocando los libros, leyendo mis versos

		

		Y ahora me alegro cuando en el patio ladran los perros ladran los perros

		y cuando llegas para quedarte conmigo hasta mañana hasta mañana

		

		Mi alma feliz es como nuestro cuarto cálido

		cuando sé que está nevado y las calles se visten de blanco.


		Versión  de 
		Darie Novácenau
6.

En el camino de las estrellas marinas

Qué viento sopla en la soledad del mundo 

		Para que yo me acuerde de los seres queridos 

		Frágiles desolaciones aspiradas por la muerte 

		Más allá de las torpes persecuciones del tiempo 

		La tempestad se deleitaba ante su fin tan próximo 

		Que la arena no redondeaba ya su dura cadera 

		Pero en las montañas las bolsas de fuego 

		Vaciaban con seguridad su luz de presa 

		Pálida y corta como un amigo que se extingue 

		Del cual nadie puede decir ya su contorno con palabras 

		Y ninguna llamada en el horizonte tiene tiempo de socorrer 

		Su forma mensurable inicuamente a su desaparición 

		

		Y así de un relámpago a otro 

		El animal tiende siempre grupa amarga 

		A lo largo de los siglos enemigos 

		A través de los campos unos por ostentación otros por 

		avaricia 

		Y en su ruptura se perfila el recuerdo 

		Como el tronco que cruje en señal de presencia 

		Y de dispar necesidad 

		

		Existen también los frutos 

		Y no olvido los trigales 

		Y el sudor que les ha hecho crecer sube a la garganta 

		Sabemos sin embargo el precio del dolor 

		Las alas del olvido y las perforaciones infinitas 

		A flor de vida 

		Las palabras que no llegan a apoderarse de los hechos 

		Apenas por servirse de ellos para reír. 

		El caballo de la noche galopó desde los árboles al mar 

		Y unió las riendas de mil oscuridades piadosas 

		Se arrastró a lo largo de los setos 

		Donde pechos humanos contenían el asalto 

		Con todas las protestas colgadas a sus costados 

		Entre inmensos rugidos que se agarraban 

		Huyendo de la fuerza del agua 

		Inconmensurables ellos se sucedían mientras que muy 

		pequeños murmullos 

		No podían ser abogados y sobrenadaban 

		En la invencible soledad por donde desfilaban los túneles 

		Las selvas los rebaños de ciudades los mares enjaezados 

		Un solo hombre en el aliento de muchos países 

		Reunidos en cascada y resbalando sobre una ola lisa 

		De fuego desconocido que se introduce a veces en la noche 

		Por la pérdida de quienes el sueño congrega 

		En su profundo recuerdo

		

		Pero no hablemos más de los que están unidos 

		A las frágiles ramas a los malos humores de la naturaleza 

		Aquellos incluso que sufren los golpes duros 

		Tienden la nuca y en la alfombra de sus cuerpos 

		Suenan las botas rígidas de los conquistadores 

		Ellos han salido de mi memoria 

		Los pájaros buscan otros primaverales empleos 

		En sus cálculos remunerados 

		Por rebaños deliciosos de enloquecimientos 

		Con el viento en sus talones 

		Que el desierto les sea contado 

		Al diablo las delicadas advertencias 

		Las diversiones amapolas y compañía 

		El frío escarba 

		El miedo sube 

		El árbol se seca 

		El hombre se agrieta 

		Los postigos golpean 

		El miedo sube 

		Ninguna palabra es bastante tierna

		Para traer de nuevo al hijo de los caminos 

		Que se pierde en la cabeza 

		De un hombre al borde de la estación 

		Él mira la bóveda 

		Y mira al abismo 

		Tabiques estancos


		Versión  de 
		Darie Novácenau

Versos y pensamientos de Tristan Tzara

4 citas
« los dientes hambrientos del ojo / cubiertos de hollín de seda »
Tristan Tzara · Agua salvaje
« Amiga / Mamie, no comprenderás pero escucha »
Tristan Tzara · Amiga
« En las orillas del mar he escrito esta canción / Escuchadla: y dígansela al encontrarla »
Tristan Tzara · Canción antigua
« -He sacado el antiguo sueño de la caja como sacas tú el sombrero / cuando te pones el traje de muchos botones »
Tristan Tzara · Dudas
Biblioteca poética

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