« Vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero, que muero porque no muero. Vivo ya fuera de mí, »
Santa Teresa de Jesús · Vivo sin vivir en mí
Mística y doctora de la Iglesia española · Cumbre de la lírica espiritual, desasimiento y amor divino
Vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero, que muero porque no muero. Vivo ya fuera de mí, después que muero de amor; porque vivo en el Señor, que me quiso para sí: cuando el corazón le di puso en él este letrero: que muero porque no muero. Esta divina prisión del amor con que yo vivo ha hecho a Dios mi cautivo, y libre mi corazón; y causa en mí tal pasión ver a Dios mi prisionero, que muero porque no muero. ¡Ay, qué larga es esta vida! ¡Qué duros estos destierros, esta cárcel, estos hierros en que el alma está metida! Sólo esperar la salida me causa dolor tan fiero, que muero porque no muero.
Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda; la paciencia todo lo alcanza; quien a Dios tiene nada le falta: Sólo Dios basta. Eleva el pensamiento, al cielo sube, por nada te congojes, nada te turbe. A Jesucristo sigue con pecho grande, y, venga lo que venga, nada te espante.
Vuestra soy, para vos nací, ¿qué mandáis hacer de mí? Soberana majestad, eterna sabiduría, bondad buena al alma mía; Dios, alteza, un ser, bondad, la gran vileza mirad que hoy os canta amor ansí: ¿qué mandáis hacer de mí? Vuestra soy, pues me criastes, vuestra, pues me redimistes, vuestra, pues que me sufristes, vuestra, pues que me llamastes, vuestra, porque me esperastes, vuestra, pues no me perdí: ¿qué mandáis hacer de mí?
« Vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero, que muero porque no muero. Vivo ya fuera de mí, »
« Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda; »
Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: