« Ahora que la noche me susurra que la noche me susurra que ella y el agua / son una misma »
Rosa Lentini · De "La
noche es una voz soñada" 1994
Biografía y amplia selección de poemas de Rosa Lentini. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....
Biografía y amplia selección de poemas de Rosa Lentini. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.
Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.
Ahora que la noche me susurra... Ahora que la noche me susurra que la noche me susurra que ella y el agua son una misma presencia, ahora que la voz del agua vuelve y nos invade, ahora que en esa religión del agua he olvidado hablarte y hablarme y por tanto nombrar al mundo y sus gestos, tú deberías insistir, para que recuerde decir "tus manos" por ejemplo, o "mi lengua", para que no olvide que es con los labios, la lengua y los dientes del origen con los que velamos sobre nuestros nombres, más allá de esa boca asustada, dormida y por todos olvidada, acaso por el recuerdo de esa saliva y de esos dientes en tu boca, que lamen con ansiedad tu lengua, para que ella me diga, para que ella descanse conmigo en el agua sin fluido, y no recuerde que el agua y la noche son dos ausencias que crecen sobre un mismo nombre. De "La noche es una voz soñada" 1994
el bosque Corteza de árbol el vestido de novia, fantasma blanco de resina. Los días nacen de las noches, no entre pliegues de luz, una colina es sólo fango endurecido, el nacimiento una lejana estrella, y el poema únicamente voz. Caza nocturna de sueños, fisura en la mirada ajena. De "El sur hacia mí" Igitur, 2001
asomados... Desnudos, asomados a un pasaje colmado de pinturas, donde, vueltos de espaldas, las figuras parecen mirar hacia el interior de cada cuadro las nubes, un tronco, unas piedras. Olvidadas de sí, sus miradas habitan el cuerpo del retrato: una piedra, esa desvencijada puerta, aquel sendero que llega, pasos en la página que elude guarecerlas, donde la palabra quizás escucha un viento brusco en las horas y de golpe el silencio: solos sus ojos al mirar de soslayo un pájaro aleteando, deseo de percepción; el frío, su figura en lo azul, nuestra sola cosecha. De "El sur hacia mí" Igitur, 2001
daño Del cordón umbilical de las preguntas sólo tira hacia afuera lo que quema, una apuesta sostenida, un color remoto y dócil que se fue. Perdimos incluso el rastro de la rabia en mundos insomnes. La noche y la humedad llenaron de polvo tu canto, y ahora acoges el pálido silencio que acerca el eco a lo sagrado. Más allá las palabras se cosen a la voz, las lenguas se visten con alientos que se desvanecen en espejos, pues la imagen del mundo espera aún en la zarza, con un nuevo asombro y un tiempo vacío. De "El sur hacia mí" Igitur, 2001
rosa de hielo La rosa esculpe sus violentos colores en el frío, y no es sino quimera de la rosa en la nieve, rosa de invierno, agua helada, blanco en lo blanco, ofreciéndose . La rosa crepita en la llama, y en la desolación de la nieve no hay deshielo demasiado lento. De "El sur hacia mí" Igitur, 2001
a Alejandra Pizarnik
I
Sólo un nombre se
murmuraba Alejandra a sí misma en 1956, el año en que yo fui concebida.
Cuarenta años más tarde leo el nombre en minúscula "alejandra", en boca
de quien poseyó la muerte como la niña que en vientos grises espera la
otra orilla, y escribe:
"debajo estoy yo
alejandra"
A su lado otra, enamorada
de la niebla, dice no creer en el cuerpo que nunca existió.
Pienso ahora en la eternidad que sus palabras, en ese estar por debajo,
despliegan en mi lectura.
II
Antigua sombra en el centro,
donde en la oscuridad
el doble es el contrario,
ambos, desgarraduras en la música
de la última sobreviviente,
juego cercando la avenida,
deshojada, de una poeta
que asienta su niebla;
más tarde el lugar se precipita,
tras escribir mucho
las fragmentaciones
suceden a los silencios,
irse sin quedarse
o hablar por los desmemoriados,
el hueco o el exceso,
el poema imponderable, alguna vez
en equilibrio cósmico
o con más flores,
el cuaderno escolar en el agua,
donde una bandada de pájaros
con antifaz golpea el aire.
“Y yo soy el temblor de todo lo azul,
la caída”, decía.
III
"Caer hasta tocar el fondo desolado".
Del otro lado el lazo mortal
sin para qué ni para quién.
Hay que escribir en la promesa,
cavando en la sombra, luz adentro.
Y dice: "el invierno sube por mí",
y es más en el interior consigo.
El silencio poseyó tu puerta,
zanja y hueco. Pasa alguien
como lobo gris en la noche
con su camada desollada,
mientras la muerte talla sus huesos
como esculturas, como flautas.
El silencio es de plata, la música
de diamante y la muerte no es
un puñal de oro.
IV
De cara al cielo
se clausura
al terminar, al recomenzar,
lo que no es otro
ni es nada;
buscar fue un vértigo,
ángel petrificado
o desposesión de lluvia,
palabras adolescentes que,
maleza entre escombros,
no quieren volverse;
girar la ausencia
en los colores del bosque
ni voz lejanísima
ni cruzar sin alas.
“Hablo del lugar en el que se forman
los cuerpos poéticos” dijo.
V
La vida no desplegó su término
en una sola mañana, alguna vez
el centro del mundo tampoco es
su resignación, lugar de metamorfosis
en contra, saliva de los árboles.
Una cosa es ella misma si
no sabemos ocultarla. Restos,
como el duelo, muriendo de orfandad.
Ojos, muriendo de espejos.
La viajera visitando la mirada.
VI
La forma de alejarse de la rada
cuando empezaba a aprender
en la luz mortecina de su rostro
y a escuchar como si pudiera oírse
bajo el agua; criatura del fondo.
Una voz
y otra voz detrás,
los lentos pliegues de la doble memoria.
Con dormidas cortezas de árbol sobre el pecho
ahora es fácil saberla abrazada a la tierra,
mirar el jardín por donde decía no venir,
sus palabras de cueva de espaldas a las nubes.
Verla transformarse en Virgen de las Rocas.
De "Leyendo a Alejandra Pizarnik" Igitur, 1999
« Ahora que la noche me susurra que la noche me susurra que ella y el agua / son una misma »
« Corteza de / árbol el vestido de novia, »
« Desnudos, asomados / a un pasaje colmado de pinturas, »
« daño / Del cordón umbilical de las preguntas »
Ediciones recomendadas para disfrutar de su obra poética completa y estudio crítico: