« A diario en un cuerpo distinto apareces / a diario en la misma casa »
Rogelio Guedea · Asonancia V
Biografía y amplia selección de poemas de Rogelio Guedea. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....
Biografía y amplia selección de poemas de Rogelio Guedea. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.
Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.
A diario en un cuerpo distinto apareces
a diario en la misma casa
y yo busco entre los nombres que tienes
soledad aurora
esperanza
y me meto en tu boca como en un agua
siempre renovada
dices que eres la misma en la misma
tarde clara
y yo sé que no porque de noche recuerdas
mis ojos
y me tocas y me cantas
pero qué tengo que decirte yo amor
si tú lo sabes todo y sin embargo callas.
Y anduve tu cuerpo tierno como el retoño
del alba
a caballo lo anduve de un falsete
a otro
de sol a lluvia
de arroyo a tarde a pie
como quien busca un cabrito perdido
como quien come pitayas ensangrentadas
lo anduve
así
en esa noche en que alborotada te elevabas
del maizal
como güilota al tronar de mi escopeta.
debajo de su altura una gaviota no sabiendo, y dado que vuelve con su ortiga arrodillada en un ojo, que allá, tras esto o aquello (oficinas, candelabros, british english), lejano pero aquí naciente, el mar: y no sabiendo -ni mucho menos, ahora que escucha recostado en un hombro: La traviata, el son cubano, su bolero inminente, que todo va en su tránsito de ser y recomienza, pero siempre mismo, el mar: todo y mientras tanto, dado que pájaro o espuma, dado que cae de cielo en cielo, de país en país, convertido, a veces, en silencio de la piedra, (y ya es bastante), o mujer: y suficiente, el mar: oído en estas horas sin ventana, cierto como el pie bajo su escombro.
silencio
Mientras el cuerpo nos protege
del desastre
y un turbión hace cauce en nuestras venas
y se nos cubren los ojos de raíces agrias
mi alma sabe que allá del otro lado
en la esquina o tienda o
consultorio
también tú te sufres en la oscuridad
con los brazos abiertos
para recibirme.
es yo
Porque te conozco
porque adivino a qué horas
en qué rincón
porque te descubro leyendo las cartas
tristes que te envío
los besos al mayoreo
los regaños que firmas con tu nombre
porque entiendo que no gustas de lavar
un calcetín
y no de salir en las mañanas a comprar
para el almuerzo
el pan de ausencia que habrá de consolarte
porque un botón de la camisa que me pongo
a diario
de la única camisa de hombre bueno
que me queda
te hace llorar hasta el fondo de mí
y me hiere
porque
estás conmigo
y sé lo que tú eres
me conozco
Si los otros
los que llegan a deshoras
y se marchan
los que respiran comen
y se acuestan
supieran que te quiero hasta la punta
del mediodía
y que tú también me quieres
y nos queremos
no les dolería vemos tan cansados del amor
tan agobiados
en esas noches en que apagamos la luz
para olvidamos un poco.
« A diario en un cuerpo distinto apareces / a diario en la misma casa »
« Y anduve tu cuerpo tierno como el retoño / del alba »
« debajo de su altura una / gaviota »
« silencio / Mientras el cuerpo nos protege »
Ediciones recomendadas para disfrutar de su obra poética completa y estudio crítico: