« Rosa de llamas, místico beleño, que enciendes la tiniebla del sentido; corazón desgarrado en el gemido de una noche sin término y sin sueño. »
Ramón María del Valle-Inclán · Rosa de llamas
Modernismo y Generación del 98 · Creador del esperpento, mago del idioma y de la lírica sensorial
Rosa de llamas, místico beleño, que enciendes la tiniebla del sentido; corazón desgarrado en el gemido de una noche sin término y sin sueño. El alma busca el término del hado, sobre la frente el rayo de la espina; en el silencio el pensamiento inclina su fervor melancólico y sagrado. Torre de marfil, lámpara encendida en el templo nocturno del quebranto: muere la flor fugaz de nuestra vida y sólo queda el llanto.
Humo azul, ensueño vano, fantasmas de verde hiedra; sueño que rueda en la mano como guijarro de piedra. El grotesco saltimbanqui hace muecas a la luna; grita el sátiro en el parque su desdén a la fortuna. Todo danza en el esperpento, marionetas de cartón, que van bailando en el viento al compás del corazón.
« Rosa de llamas, místico beleño, que enciendes la tiniebla del sentido; corazón desgarrado en el gemido de una noche sin término y sin sueño. »
« Humo azul, ensueño vano, fantasmas de verde hiedra; sueño que rueda en la mano como guijarro de piedra. »
Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: