Poesía Universal

Ramiro Fonte

Biografía y amplia selección de poemas de Ramiro Fonte. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....

Biografía lírica

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Biografía y amplia selección de poemas de Ramiro Fonte. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.

Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.

Lírica y Versos

Poemas de Ramiro Fonte

5 poemas seleccionados
1.

Cabaret modernista

En los cafés, oasis de inutilidades ruidosas
                                                                            
		Pessoa -Alvaro de Campos

La ciudad proyectaba esta tragedia

		al inicio del otoño con el paisaje
de los cafés soñolientos
recién 
		llegada la noche
en las almas despobladas. Eran todos
los mismos 
		personajes de novela
en otra hora muerta pero un poco
románticos y 
		viejos.
Conformaba
el acto y la parábola
aquella singladura de 
		cualquier extranjero
que nombrara los días en los que fuimos
islas 
		cercadas por la fiebre del otoño.
Solitarios ojos de dama
que 
		alguien recordaba tristes o azules en enero
eran ahora un río 
		perdido.
La diletancia
cercaba semejante metamorfosis.

		
En lo más profundo de los vasos la evocación al mito
en la otra 
		orilla de la noche que se abría
por caminos de gárgolas.
Los pasos

		dejaban una estela de carcajadas.
Y el arte de magia de aquel telón

		que nunca cae dejaba embelesado
a tan glorioso público.
Así se 
		deslizaba el tiempo en calendarios
con lámina de algún impresionista 
		francés
donde medir los días que caían
como lluvia incesante
en 
		sus grises corazones.

		
De "As ciudades de nada, 1983
2.

El enemigo

Cuando estés un poco malogrado
O te importune ese personaje
Que la 
		derrota, muy sutil urdiera,
Puede hacer asomar en tu rostro,
No 
		arrojes tu sueño como un anillo al río,
Sobre aquello que amas no 
		puedas renunciar.

		
Cuando estés un poco malherido,
Quizás también oscuro, puede que 
		un tanto harto
Y, al procurar verso, no encuentres
La música 
		apropiada, lo que te exige el canto,
Recuerda que algún día fuiste 
		dueño,
Que guardar silencio puede ser causa grande.

		
Cuando llenes de vaho los espejos con la tristeza
De ese ser que 
		los procura, y anda errante en la casa
Como un barco impaciente que 
		abandonó el mar,
Nunca pierdas el rastro de las estrellas

		Fugitivas, y nunca te abandones
Al gesto vano, a lo falso o a la 
		mentira.

		
Cuando quieras vivir
Por un país que esté más al norte,
Más 
		cerca de la vida; al abrigo de otros puertos
A los que desciende el 
		cielo con toda la claridad,
Y lejos de estos hombres que no quieren

		Saber lo que tú mucho querrías,
Piensa en la casa sola que, desnuda, 
		se dirige
Valiente y traicionada hacia el mar;
Y que debes 
		salvarla, dándole otros caminos.

		
Es así que en esta hora te sucede
Que estás un poco triste, 
		malherido,
Un tanto malogrado y sabes letras
De esas torpes 
		canciones del desencanto,
Mi viejo capitán de las bajas horas,

		Olvídate de mí, pero no olvides
Los pactos misteriosos a los que 
		entre los dos llegamos,
Deja que suene la música. Y que pase otra 
		vez.

		
De Adeus Norte, 1991
3.

La rosa

Esa flor que posabas
En el vértice agudo de tus días
Que eran 
		también los míos -si me lo concedes-
y era un peligro audaz, un tanto 
		dulce,
Dejarla allí, invocarla
A través de la canción de los 
		solitarios
O de las grandes derrotas; esa flor

		
Por ti acostada
En la trémula frontera que tu pecho
Hace con 
		lo terrible, con lo que queda lejos,
Con lo que cae allende nuestros 
		sueños,
Se mustió durante cien albas bien frías;
De su ceniza 
		brotó la única rosa.

		
Y era aquel tiempo triste, ciertamente.
Llovía mucho en torpes 
		calendarios,
En los días jueves, en los abrigos lentos;
En las 
		pálidas semanas de un amor,
Y nosotros, los fugitivos
De todos los 
		deseos,
Manchábamos los colores de los retratos
Con gestos 
		esquivos, con miradas
Codiciosas de la insegura partida,
Y era 
		aquel tiempo grande porque teníamos rosas.

		
A veces nos sorprendemos
Persiguiendo los recuerdos como tal vez 
		procura
Un marinero ciego con sus ojos
El engaño de una luz que 
		viene del mar,
Y volvemos allí para caer de nuevo,
Para dejar 
		partir esos expresos
Que desgarran el amanecer porque desean
Otras 
		ciudades puras, algún lugar sin nombre;
Para darle a esa noche que no 
		nos lo merece
La moneda de oro restregada
Por la rara amistad que 
		provocan los versos.

		
No debemos dejar que el viento de la impiedad
Derroque una 
		atalaya de inocencia
O que no queme el vuelo un ángel negro

		Derramado en las almas.

		
Porque estamos seguros
De que para ahogar de nuevo la mocedad

		Precisamos manos limpias y agua clara,
Y saber que arrasamos un 
		jardín
Y alguna primavera, que perdimos
Quizás alguna vida
Para 
		volver a la vida y encontrarnos,
Pero no los recuerdos ni la rosa.

		
De AdeusNorte, 1991
4.

Plaza del mundo

Tantas veces canté tu profundo
Vacío de teatro,
Que hace del 
		hombre gárgola indefensa
En la turbia plenitud de las auroras
Pero 
		no dije dónde.
Fui estancado río y llegué junto a ti;
Fui feliz en 
		las estaciones de la flor
Y buscaba tus noches.
Sabedor me sé de 
		cierta inclinación
Que tengo hacia los largos ecos;
Ya cualquier 
		campana recuerda la medida
De alguna berenguela que no hizo
El 
		póstumo poema.
Ahora que ya tienes la longitud
De un sueño
Y 
		podemos, a tientas, proseguir
Viejos andares que van a morir al día,

		Cómo voy a evocarte por vez primera!
Donde quise encuentros
Me 
		espera un abrazo nunca dado.

		
De Pensar no tempestade, 1986
5.

Promesa

Quizá fuesen mejores
Nuestros corazones cuando eran frágiles
Y 
		algún golpe de mar, o la noche de julio
Pudieran abrirles las 
		calladas heridas
Que ahora, y para siempre, llamaremos nostalgias.

		Quizá fuesen mejores cuando eran
Cual regatos ligeros o lluviosas 
		tardes
Que mojaban la infancia y partían
Un dominio común; un 
		valle abierto,
Inmensos arenales, aquel balcón
Detenido en la 
		presencia de pulidos geranios.
No eligieron barcos para partir lejos;

		Ni la brisa liviana de un verano
Para que los apagase, con su fuego 
		insumiso.
Semejantes a los hombres, desearon
A los árboles 
		antiguos de esta tierra.

		
De Pasa un segredo, 1988

Versos y pensamientos de Ramiro Fonte

4 citas
« En los cafés, oasis de inutilidades ruidosas / Pessoa -Alvaro de Campos »
Ramiro Fonte · Cabaret modernista
« Cuando estés un poco malogrado / O te importune ese personaje »
Ramiro Fonte · El enemigo
« Esa flor que posabas / En el vértice agudo de tus días »
Ramiro Fonte · La rosa
« Tantas veces canté tu profundo / Vacío de teatro, »
Ramiro Fonte · Plaza del mundo
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