Poesía Universal

Pier Paolo Pasolini

Pier Paolo Pasolini es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus prime...

Biografía lírica

Vida

Pier Paolo Pasolini es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primeras composiciones, cautivó a los amantes del verso gracias a una mirada poética singular capaz de transformar las emociones cotidianas en arte universal.

Su poesía explora con elegancia el paso del tiempo, el misterio del amor y el anhelo de trascendencia ante los enigmas del destino humano. Hoy en día, su legado lírico sigue conmoviendo a nuevas generaciones de lectores por la belleza musical de sus estrofas y la sinceridad de sus palabras.

Lírica y Versos

Poemas de Pier Paolo Pasolini

6 poemas seleccionados
1.

A

algunos radicales

		

		El espíritu, la dignidad mundana, 

		el arribismo inteligente, la elegancia, 

		el traje a la inglesa y el chiste francés, 

		el juicio tanto más duro cuanto más liberal, 

		la sustitución de la razón por la piedad, 

		la vida como apuesta para perder como señores, 

		os han impedido saber quiénes sois: 

		conciencias siervas de la norma y del capital.
2.

Abro a la mañana de un blanco lunes...

Abro a la mañana 
		de un blanco lunes 
la ventana, y la calle indiferente 
		
roba entre su luz y sus rumores 
mi presencia infrecuente entre 
		las hojas. 
		
Este moverme... en días totalmente 
fuera del tiempo que parecía 
		consagrado 
		
a mí, sin regresos ni paradas, 
espacio lleno todo de mi estado, 
		
casi prolongación de la existencia 
mía, de mi calor, del cuerpo 
		mío... 
		
y se ha truncado... Estoy en otro tiempo, 
un tiempo que dispone 
		sus mañanas 
		
en esta calle que yo miro, ignoto, 
en esta gente fruto de otra 
		historia

		
Versión de Delfina Muschietti
3.

Al muchacho Codignola

Querido muchacho, sí, claro, encontrémonos,
pero no esperes nada de 
		este encuentro.
Si acaso, una nueva desilusión, un nuevo
vacío: de 
		aquellos que hacen bien
a la dignidad narcisista, como un dolor.
A 
		los cuarenta años yo estoy como a los diecisiete.
Frustrados, el de 
		cuarenta y el de diecisiete
pueden, claro, encontrarse, balbuceando

		ideas convergentes, sobre problemas
entre los que se abren dos 
		décadas, toda una vida,
y que, sin embargo, aparentemente son los 
		mismos.
Hasta que una palabra, salida de las gargantas inseguras,

		aridecida de llanto y deseo de estar solos,
revela su irremediable 
		diferencia.
Y, además, tendré que hacer de poeta
padre, y entonces 
		me replegaré sobre la ironía,
que te incomodará: al ser el de 
		cuarenta
más alegre y joven que el de diecisiete,
él, ya dueño de 
		la vida.
Más allá de esta apariencia, de este aspecto,
no tengo 
		nada que decirte.
Soy avaro, lo poco que poseo
me lo guardo 
		apretado en el corazón diabólico.
Y los dos palmos de piel entre 
		pómulo y mentón,
bajo la boca torcida a furia de sonrisas
de 
		timidez, y los ojos que han perdido
su dulzura, como un higo agrio,

		te parecerían el retrato
precisamente de esa madurez que te hace 
		daño,
madurez no fraterna. ¿De qué puede servirte
un coetáneo, 
		simplemente entristecido
en la delgadez que le devora la carne?

		Cuanto ha dado ya lo ha dado, el resto
es árida piedad.


		Versión 
		de Carlos Vitale

		
De Poesía en forma de rosa, 1964
4.

Al

príncipe

		

		Si regresa el sol, si cae la tarde,

		si la noche tiene un sabor de noches futuras,

		si una siesta de lluvia parece regresar

		de tiempos demasiado amados y jamás poseídos del todo,

		ya no encuentro felicidad ni en gozar ni en sufrir por ello:

		ya no siento delante de mí toda la vida...

		Para ser poetas, hay que tener mucho tiempo:

		horas y horas de soledad son el único modo

		para que se forme algo, que es fuerza, abandono,

		vicio, libertad, para dar estilo al caos.

		Yo, ahora, tengo poco tiempo: por culpa de la muerte

		que se viene encima, en el ocaso de la juventud.

		Pero por culpa también de este nuestro mundo humano

		que quita el pan a los pobres, y a los poetas la paz.

		

		
		
		De "La religión de mi tiempo" 1961

		Versión de Delfina Muschietti
5.

Análisis tardío

(Fin de 
		los años sesenta)


		
		Sé bien, sé bien que estoy en el fondo de la fosa; 
		
que todo aquello que toco ya lo he tocado; 
que soy prisionero de 
		un interés indecente; 
		
que cada convalecencia es una recaída; 
que las aguas están 
		estancadas y todo tiene sabor a viejo; 
		
que también el humorismo forma parte del bloque inamovible; 
que 
		no hago otra cosa que reducir lo nuevo a lo antiguo; 
		
que no intento todavía reconocer quién soy; 
que he perdido hasta 
		la antigua paciencia de orfebre; 
		
que la vejez hace resaltar por impaciencia sólo las miserias; 

		que no saldré nunca de aquí por más que sonría; 
		
que doy vueltas de un lado a otro por la tierra como una bestia 
		enjaulada; 
		
que de tantas cuerdas que tengo he terminado por tirar de una sola; 
		
que me gusta embarrarme porque el barro es materia pobre y por lo 
		tanto pura; 
		
que adoro la luz sólo si no ofrece esperanza.


		
		Versión de Hugo Beccacece
6.

Cercana a los ojos y a los cabellos sueltos

...

    

    Cercana a los ojos y a los cabellos sueltos

    sobre la frente, tú, pequeña luz,

    absorta enrojeces mis papeles.

    De adolescente ardía hasta el anochecer

    junto a tu demacrada claridad, y eran extraños

    los rumores del viento y el canto de los grillos solitarios.

    Entonces en las estancias sin memoria

    dormían los parientes, y mi hermano,

    tras un delgado muro, estaba inmóvil.

    Ahora tú, luz rojiza, no nos dices en dónde está

    y, sin embargo, iluminas y suspira

    el grillo en los campos desiertos;

    mi madre se peina ante el espejo,

    con un gesto tan antiguo como tu luz,

    y piensa en aquel hijo ya sin vida.

Versos y pensamientos de Pier Paolo Pasolini

4 citas
« algunos radicales / El espíritu, la dignidad mundana, »
Pier Paolo Pasolini · A
« Abro a la mañana / de un blanco lunes »
Pier Paolo Pasolini · Abro a la mañana de un blanco lunes...
« Querido muchacho, sí, claro, encontrémonos, / pero no esperes nada de »
Pier Paolo Pasolini · Al muchacho Codignola
« príncipe / Si regresa el sol, si cae la tarde, »
Pier Paolo Pasolini · Al
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