Poesía Universal

Piedad Bonnett

Biografía y amplia selección de poemas de Piedad Bonnett. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....

Biografía lírica

Vida

Biografía y amplia selección de poemas de Piedad Bonnett. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.

Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.

Lírica y Versos

Poemas de Piedad Bonnett

14 poemas seleccionados
1.

A lo lejos

No insistas. Alguien allá a lo lejos está matando el sueño. 
Alguien 
	destaza el corazón del tiempo. 
	
Alguien allá a lo lejos acaba con él mismo.
2.

Abismos

Porque eres ave que girando en rebeldía
desafía la bruma
                                     
	la ardua noche
haciéndola más honda y más oscura
y más inmenso el mar 
	
                                     
	porque eres nave y náufrago a la vez
                                     
	sin velas y sin anclas
                                     
	solitario
                                     
	profanador de todos los confines
potro de sombras desbocado y dulce

	para la libertad 
	
                                     
	y el cielo galopante
hecho de vientos y hecho de huracanes
y sin 
	embargo calmo como el agua
de misteriosos y profundos lagos 
	
                                     
	porque extraviado pero indiferente
                                     
	como un rey agraviado deambulas
                                     
	por los caminos de un imperio en ruinas
                                     
	porque eres un reloj sin manecillas
                                     
	un bello loto sobre los pantanos
porque te vi sonriendo en tus orillas
                    
	cayendo voy
                    
	errática y ardida
en tus oscuros mundos abismales.


	"Círculo y Ceniza"
3.

Ahora

Me has enseñado a respirar
                                                                                                                        
	Juan Gelman

Porque ahora paso mi mano sobe el envés de las hojas 
	y sé leer su alfabeto
y si cierro los ojos oigo correr un río y es tu voz 
	que despierta

	
porque mi cuerpo comienza ahora en ti y acaba más allá de la lluvia

	donde alcanzan tus brazos y el miedo acuartelado no vigila

	
y sé llamar las cosas
de modo que éstas salten se desnuden
y todo 
	sea reciente
para mis ojos que aman en tus ojos

	
porque en mi llanto crecen blandas plantas carnívoras
y mi sangre 
	palpita como una iguana abierta

	
porque ahora mi cuerpo recupera sus partes
y nace una piel nueva que 
	derrota el verano

	
porque me has enseñado a respirar.
4.

Armonía

Oye cómo se aman los tigres 
y se llena la selva con sus hondos 
	jadeos 
	
y se rompe la noche con sus fieros relámpagos. 
Mira cómo giran los 
	astros en la eterna 
	
danza de la armonía y su silencio 
se puebla de susurros vegetales. 
	
Huele la espesa miel que destilan los árboles, 
la leche oscura que 
	sus hojas exudan. 
	
El universo entero se trenza y destrenza 
en infinitas cópulas 
	secretas. 
	
Sabias geometrías entrelazan las formas 
de dulces caracoles y de 
	ingratas serpientes. 
	
En el mar hay un canto de sirenas. 
Toca mi piel, 
temblorosa de 
	ti y expuesta a las espinas, 
	
antes que el ritmo de mi sangre calle, 
antes de que regrese al agua 
	y a la tierra. 
	


	"Círculo y Ceniza"
5.

Asedio

"Si te ponen miedo mis ojos ausentes, mis ojos noctámbulos,
                                                                                                          
	mis ojos dementes..."
                                                                                                                        
	León de Greiff

No me culpes.
Por rondar tu casa como una 
	pantera
y husmear en la tierra tus pisadas.
Por traspasar tus muros,

	por abrir agujeros para verte soñar.
Por preparar mis filtros vestida de 
	hechichera,
por recordar tus ojos de hielo mientras guardo
entre mis 
	ropas un punzón de acero.
Por abrir trampas
y clavar cuchillos en 
	todos tus caminos.
Por salir en la noche a la montaña
para gritar tu 
	nombre
y por manchar con él los blancos paredones
de las iglesias y 
	los hospitales.
Hay en mí una paloma
que entristece la noche con su 
	arrullo.
Mi noche de blasfemias y de lágrimas.


	"Círculo y Ceniza"
6.

Canción

Nunca fue tan hermosa la mentira
como en tu boca, en medio
de 
	pequeñas verdades banales
que eran todo
tu mundo que yo amaba,

	mentira desprendida
sin afanes, cayendo
como lluvia
sobre la oscura 
	tierra desolada.
Nunca tan dulce fue la mentirosa
palabra enamorada 
	apenas dicha,
ni tan altos los sueños
ni tan fiero
el fuego 
	esplendoroso que sembrara.
Nunca, tampoco,
tanto dolor se amotinó de 
	golpe,
ni tan herida estuvo la esperanza.

	
"Círculo y Ceniza"
7.

Canción del sodomita

Habrá una grandísima peste...
                                                                                              
	Éxodo, 9,3.

Han izado el amor. Lo están clavando
coronado de 
	ortigas y de cardos.
Le han cortado las manos, han echado
sal y azufre 
	en sus pálidos muñones.
Ah, mi joven amado, el tiempo es breve.
Suenan 
	ya las trompetas e iracunda
la luna enrojecida afrenta al cielo.

	Déjame acariciar tu frente ardida en sueños,
contemplar para siempre tus 
	párpados violeta.
Deja que desanude mi deseo,
que coloque la palma de 
	mi mano
sobre la rosa hirviente que florece en tu pecho.
Ah, mi joven 
	amado que duermes mientras huye
la multitud con un largo sollozo:
una 
	lluvia de sangre cae sobre Sodoma.
Dame tus muslos blancos, tu axila, el 
	dulce cuello,
antes de que en silencio se deslice
el ángel con su 
	espada de exterminio.

	
"El hilo de los días"
8.

Aquí dijiste...

Aquí dijiste:
"son hermosos
los ojos húmedos de los caballos".
Y 
	aquí: "me encanta el viento".
Desando yo tus pasos, revivo tus palabras.

	Y te amo en la baldosa que pisaste,
en la mesa de pino
que aún guarda 
	la caricia de tu mano,
en el estropeado cigarrillo
olvidado en el 
	fondo de mi bolso.
Recorro cada calle que anduviste
y sé
que amaste 
	este abedul y esta ventana.
Aquí dijiste:
"así soy yo,
como esa 
	música
triste y alegre a un mismo tiempo".
Y te amo
en el olor que 
	tiene mi cuerpo de tu cuerpo,
en la feliz canción
que vuelve y vuelve 
	y vuelve a mi tristeza.
En el día aterido
que tú estás respirando no 
	sé dónde.


	
En el polvo, en el 
	aire,
en esa nube
que tú no mirarás,
en mi mirada
que te calcó y 
	fijó en mi más triste fondo,
en tus besos sellados en mis labios,
y en 
	mis manos vacías,
pues eres hoy vacío
y en el vacío te amo.


	 


	2
9.

Ni los sueños...

Ni los sueños, donde tu rostro tiene todas las formas de la dicha.
ni el 
	sol que tanto amo sobre mi cuerpo desnudo,
ni la grata canción del 
	antiguo trovero enamorado,
ni el verso de Darío ni el verso de Quevedo,

	ni esta luna que brilla con brillo de alcancía,
ni tu nombre por otros 
	pronunciado,
ni el eco de mis pasos en la inmensa catedral solitaria,

	ni el rosal que yo siembro con mis manos y me sangra los dedos,
ni las 
	noches insomnes,
ni tu dulce retrato mentiroso,
ni el tiempo, -ese 
	falsario de mil rostros-
pueden calmar mi pena de no verte.


	 


	3
10.

Sólo puedo escribir de amor...

Sólo puedo escribir de amor.
Salgo a la noche
respiro su aire 
	tenso, sé que vivo.
Con su canto monódico me seducen los grillos.
Y es 
	la noche sin ti lo que yo escribo.
En el verso me abstraigo.
y allí el 
	amor es sangre y meteoro,
es la espada que hiere, es sal y madrugada.

	Breve es y bello y mentiroso,
y eterno y falso y dulce y verdadero.
Y 
	yo sólo sé hablar de la tormenta
que estalla entre tus besos.
Ebria y 
	multicolor
en anodinas calles la ciudad multiplica
mil rostros pianos 
	y una sola mueca,
y abre sus tristes puertas a la noche.
Todo está 
	allí para que la palabra
aprese un llanto, un árbol, la monstruosa

	soledad de sus calles vocingleras.
Y yo tan sólo escribo
de la tarde 
	sin ti y de mi tristeza.


	 


	4
11.

La

palabra...


	La palabra,
-esa hechicera-
me devuelve la forma de tu pecho,
la 
	humedad de tu axila, la sedosa
caricia de tu vello.
La palabra se hace 
	agua, se hace lágrima,
se hace calor, saliva, piel y beso.
La palabra,

	loca fabuladora del deseo.
Te exorcisa y a mí vienes volando
con las 
	manos vacías.
Con tu apenas sonrisa
galopas sobre el tiempo.
La 
	palabra,
la dulce mentirosa,
tiende su trampa y yo te recupero.

	Tinta.
Letras de tinta.
De tinta la mentira.
Palabras, letras, 
	tinta.
Y tú tan lejos.

	
"Círculo y Ceniza"
12.

Certeza

"Siempre hay paz en la certeza..."
                                                                             
	Truman Capote

Hasta el fondo del vaso
desde tu oscuro fondo

	caían las palabras
difíciles
amargas
caían como gotas espesas y 
	brillantes
que iba sorbiendo el tiempo

	
como arena finísima
caían
haciendo un agujero
en mi mano 
	extendida

	
y cada gesto
era ya para siempre

ideograma de tintas visibles

	de un idioma
que iba olvidando mientras lo aprendía

	
y el instante nacía cada vez
para morir
en memoria y en fuga de 
	presente.

	
Tenerte era perderte.

No tenerte
es esperar
confiada
que 
	no llegues.


	"El hilo de los días"
13.

Confesión

Para tus ojos
quisiera yo beber el dulce azogue,
y amanecer 
	cubierta de polvo de metales
como una joven faraona muerta.
Robarles 
	su color a los almendros,
y hundiéndome en el lodo feraz de los pantanos

	lustrar mi desnudez
para tus ojos.
Recuperar la luz de las espadas

	y hacerla batallar en mis pupilas.
Tomarme espléndida
como una esclava 
	etrusca, cuya cabeza calva
perturba el sueño de los mercaderes,
como 
	iracunda araña al sol del mediodía,
como la dentadura feroz de los 
	guerreros,
como el líquido
despertar matutino de las dianas.

	
( Pero todo esto no es sino literatura
y debo resignarme a sonreírte

	sin existir, quizá, para tus ojos. )


	"El hilo de los días"
14.

Por el camino de tu lengua yo podría llegar ...

Por el camino de tu lengua yo podría llegar 
hasta la negra Abisinia

	o cabalgar hasta Bengala o Nankin
porque ella es sabia como un viejo 
	maestro que
enseña sobre el cielo
las rutas de los pálidos cometas

	
porque tu lengua es poderosa como la de la mantis
que da vida y da 
	muerte
y sabe tejer formas como la poesía
y es diestra en lides y 
	ducha en argucias
y canta una canción remota y mágica que invita al 
	extravío

	
Pero por el camino de tu lengua viajo más hondo
hasta el lugar donde 
	naces gimiendo con un tremor antiguo
y me sientes flotar reciente y 
	húmeda

	
hasta el origen
donde sueña la bestia su sueño más profundo
y el 
	placer es un banco de peces que relumbra
entre sales marinas

	
hasta mi centro
donde veo lo que no ven mis ojos cegados por las

	luces del mundo
donde no existe la palabra

	
la torpe mercenaria

Versos y pensamientos de Piedad Bonnett

4 citas
« No insistas. Alguien allá a lo lejos está matando el sueño. / Alguien »
Piedad Bonnett · A lo lejos
« Porque eres ave que girando en rebeldía / desafía la bruma »
Piedad Bonnett · Abismos
« Me has enseñado a respirar / Juan Gelman »
Piedad Bonnett · Ahora
« Oye cómo se aman los tigres / y se llena la selva con sus hondos »
Piedad Bonnett · Armonía
Biblioteca poética

Libros de Piedad Bonnett recomendados

Ediciones recomendadas para disfrutar de su obra poética completa y estudio crítico: