« La noche en tu desnudo derrama sus estrellas. / Enajenadas luces pulsan sonoras dichas. »
Pedro Gandía · Comunión
Biografía y amplia selección de poemas de Pedro Gandía. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....
Biografía y amplia selección de poemas de Pedro Gandía. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.
Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.
La noche en tu desnudo derrama sus estrellas. Enajenadas luces pulsan sonoras dichas. Fieras de hielo y fuego el tálamo devoran. Oh demonio bitinio en quien comprendo el mundo: si la belleza es muerte, destrúyame tu carne; tus besos me extasíen con su insaciable daga. -En el claro solsticio de su existencia, el César despierta a la belleza de negarse en el otro-.
Sagrado río, mágico santuario celeste, sobre tu ara solar sacrifico mi espíritu; transpórteme tu curso a Osiris, y en él sea. La noche me corona con sus lotos de plata, me desvela los nombres secretos de los dioses. Paraíso enigmático, soy ya un sueño feliz.
La luz talla en el aire una ciudad de oro: espiral o Antinópolis de soles y caléndulas. Como noche en tus brazos, breve fue nuestra dicha. Para poblar tu ida, te adorará mi imperio. Tú no has pasado: vives por siempre en esta llama que consume mi sangre, mientras tu pecho acoge ibis, falucas, palmas, los más bellos ponientes. Mi pasión por lo que huye diviniza tu estatua y, de pronto, devienes inmortal que sonríe. Divino halcón de oro, me es propia tu sustancia. Mis deseos irradian el fulgor de tu gloria y, a tu ausencia, antepongo nuestra proximidad. En la mítica barca, nuestros dobles etéreos surquen, por siempre unidos, la luz del día eterno. De "Tríptico del Tiempo, la Belleza y la Muerte" 1974- 1976 Cuenca, El Toro de Barro, 1983
Ascensión a los abismos Como alada columna de templo ungido a Príapo, La irisada serpiente, en sonido de liras Y de flautas, se eleva hasta alcanzar la luna Y penetra con furia su lúbrico cadáver. Tensado por el fuego sepulcral, en el ápice Del más perverso orgasmo, aboca sobre su útero Una candente esperma de agresivos fulgores Que ciegan la razón y hechizan los sentidos. El desnudo salvaje de la noche, violando La virginal herida que amanece en los cielos, Impide, con la líquida luz negra de su ser, Que el cuerpo imaginario sea el cuerpo real. De "Amuatar" 1977-1980 Málaga, Canente, 1992
No es distinta su luz de la de un dios,
mas le es adverso el curso de la historia
y no será inmortal.
Aunque Virgilio
regresara a cantarlo, ya no hay Cumes
que engalanen con versos sus murallas.
Ni el futuro sabrá leer la dulce
y esbelta desnudez de su dibujo
danzando fugitivo en kylix ática.
Sea razón de sobra a tu existencia
el oro en que te hundes de esta tarde
por recrear su mito en el poema.
De "Acrópolis" 1984-1995
Barcelona, DVD, 2011
última Abrumador ejército de lanceros embiste satánica belleza en ajustado cuero. Los potros se encabritan por su cintura ígnea, por sus ojos de turbios y anhelantes rubíes, por sus labios –venero de besos criminales–. El gímnico celeste afila sus estrellas. Y, en la tiniebla, grita la pasión de los hierros. Los hijos de la noche destruyan el poemario. Jamás haya otra lumbre que el hipnótico espejo líquido de la pátera del infernal doncel. De "Amuatar" 1977-1980 Málaga, Canente, 1992
Canción a tres voces para una sola vida Aves blancas traían en un carro de rosas la mañana. La tarde era una barca en una mar de púrpura. Mula oscura, la noche por los tejados pasta. De "Sábana Blanca-Sábana Negra" 1972 Valencia, Imprenta Quiles, 1973
desleal a los dioses de todos tus poemas
por estos bellos ídolos con temporizador
sus cuerpos se suceden
como
olas en la arena
y como olas se rompen
contra tu corazón
no te forjes ensueños en mundos desvelados
retírate y acepta el juego de no ser
si ayer lo que escribías
querrías revivirlo
hoy no querrías saber
escribir lo que vives
De "El Perfume de la Pantera" 1982-1983
Valencia, Instituto de Estudios Modernistas, 1999
de la ilusión Su ser es ya memoria sin progresión posible. Un espacio vacío de estado silencioso que retrae todo signo e idea que lo exprese. Y todo es divergencia al intentar nombrarlo. Si dura reducido a línea de ceniza escrita o reflejada en un espejo roto, un viento se levanta que niega su sentido. Y de él queda la duda de una sombra borrada. De "Acrópolis" 1984-1995 Barcelona, DVD, 2011
Laudamía a Protesilao si, ya espectros, éste le saliera al encuentro
A qué vienes a mí, si el amor es ausencia.
Regresa a tus infiernos, y el mito signifique.
Cuando aquel dios sombrío te arrebató en batalla,
fui yo quien murió en Troya
bajo un cielo implacable de puñales helados.
Pero el último anhelo de nuestro juego trágico
cifró, en aquella estatua que mis manos soñaran,
nueva pasión.
Dormíamos la vida entrelazados,
ajenos a las voces de todos los amantes del pasado.
Volvió a negar Acasto nuestro vínculo
y te lanzó a las llamas.
Aun así, no acepté ver cerrado el destino
y entré al fuego a abrazarte y a ser contigo el humo.
Después de tanta muerte, aprendí la verdad
del amor:
estas pavesas.
De "Acrópolis" 1984-1995
Barcelona, DVD, 2011
« La noche en tu desnudo derrama sus estrellas. / Enajenadas luces pulsan sonoras dichas. »
« Sagrado río, mágico santuario celeste, / sobre tu ara solar sacrifico mi espíritu; »
« La luz talla en el aire una ciudad de oro: / espiral o Antinópolis de soles y caléndulas. »
« Ascensión a los abismos / Como alada columna de templo ungido a Príapo, »
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