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Pedro Casariego · Amiga del camino
Biografía y amplia selección de poemas de Pedro Casariego. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....
Biografía y amplia selección de poemas de Pedro Casariego. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.
Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.
c. 1984 Amiga del camino endiablada lealtad de amapolas y yo granizo encima de esa procesión de sangres granizo una siembra elemental de piedras vivas que todo lo aniquila.
por palabras
para mi madre
octubre de 1983
Necesito chica que sepa planchar
mis labios con los suyos y tende
r su ropa eternamente junto a la
mía y quitar las manchas de mi c
orazón con su mirada yo pondré
la mesa y la caricia en su ramo
de lunas y trataré de andar muy
despacio
cuando
ella
no
tenga
prisa
c. 1980
barnízate
te quiero
genio del can-can
docena de flores.
Eres toda la tierra
docena de flores
música ciega,
eres todos los templos
todos los tigres
todos los días,
eres el número de teléfono de Dios.
Tus ojos azules azor de los ojos
tus manos cerradas y el campo abierto y amarillo,
sólo te echo de menos
cuando estás conmigo
cuando estás conmigo
cuando buscas agua en el desierto de mi boca
sólo te echo de menos
cuando estás conmigo,
entonces trago más humo
tengo más miedo
veo más luces.
Van Gogh
quiere pintarte los labios antes de morir.
Eres un bosque de un solo árbol,
cuando me miras
estoy quieto y soy quietud
pero cuando no me miras
bailo tan salvajemente
clavo tantas navajas
pienso tan poco en ti
te echo de menos cuando estás conmigo
no existo cuando no estás,
te vas y me convierto en baile
te vas y me convierto en ala.
Si quemas mi tristeza con tu risa
te enamorarás de mí
y dejaré de subir
tantos montes de amargura.
Te escribo para decirte
que eres un almendro de fuego
te escribo para decirte
que no quiero decirte nada
que sólo quiero abrazarte
buscar el calor de tu vida.
1985
si
alguna
vez
muero
quiero azaleas encima de mí
quiero una ausencia de cruces
azaleas encima de mí
si
alguna
vez
vivo
quiero azaleas para mis brazos
quiero agua para las flores
estrellas encima de mí
¡Ella es! 16 de enero de 1987 ¡Detrás de un cristal hay tres! ¡Es la tercera! ¿Ella es? ¡Roja como un diccionario y mucho más suave que el papel! ¡Ojos en cuclillas y grises! ¡Ella es! ¡Muchos días tiene el 16 de enero en el sueño de Manuela! Y el hielo... ahora juegan al ajedrez el hielo y su noche ¡Trabajadora su cuna, perezosos los pasos de Manuela! Dinos qué exclama tu silencio, dinos cómo será tu voz. El universo hambriento... ¿cuándo le darás una cucharada de tu risa? ¡Que espere el universo! ¡Paciencia, luna! jManuela duerme!
soledad
para Juan (regalo)
c. 1980
esta soledad es hija de una altura equivocada
yo tengo el vicio del cielo
soy el único propietario
del aire huesudo y de los pájaros fáciles
los huesos azules del cielo
forman un espacio largo y delgado
y se quiebran en tormenta
y bajan en agua
para acabar en lápida sin nombre
el rojo de mis manos es un misterio
porque brota de ríos blancos que se inclinan como lápidas
a través de la tela metálica
cabizbaja la mala hierba roba el principio del otoño
en otoño los ladrones de cielo
llevan silencio en el pico y tumba en las alas
me agarro a la tela metálica
y no tengo dinero
las mujeres redondas siempre tienen dinero
pero cuando miran hacia lo alto para celebrar una cama nueva
alguien impide el cielo con una navaja de aire
me agarro
a la tela metálica
y no tengo mujer redonda
yo tengo el vicio del cielo porque tengo miedo
Porque soy cobarde
mujer entera no puedo darte nada plancha mi tormenta
LA CENA ES A LAS 6.
YO SOY EL CAMARERO.
Falsearé la leyenda 1976 Quiero pintar de blanco la hierba de la pradera y el compacto césped que recubre los jardines; todos pensarán que venció la fuerza del desierto y yo seré durante años el Dueño de la vida, dejando que me acaricie la tibieza del sueño alado y tiñendo al atardecer lo que brotó del rocío; mi pincel será la cascada cuyo estruendo nunca percibo y mi pintura las aguas que en ella se enroscan furiosas, y los que por los aires naveguen verán surgir la nieve del pecho abierto del Verano, variarán de canción los motores aceitosos y enarcarán las cejas los pilotos sin mirada. Danzaré entre las hojas chamuscadas por el frío y los demás conmigo, pero ellos caerán extenuados y sus músculos heridos servirán para tensar mi nuevo arco y clavar en sus corazones suplicantes mensajes de amor que sin duda secará el aliento de la lluvia; y arrebataré a los niños la dejadez que me apasiona, se marchitará colgada de las moreras, como los plásticos sucios en el invierno espinoso. Beberé el líquido que corre con el Nilo, despojaré de su piel al fornido rinoceronte, falsearé la leyenda y ésta me pertenecerá, poseeré los campos de maíz y los quejidos sin motivo, dividiré el tesoro del pirata para llevármelo entero, y, llegado el momento, cuando las ilusiones ahoguen el desengaño, nada quedará sin ser devuelto y mi alma os alegrará con una sonrisa.
1979
ella afirma que pertenece a la Iglesia Evangélica.
yo la creo.
me dice que debo unirme a su Iglesia.
toco su ronca boca y oigo su voz suave.
ahora intenta adivinar mi profesión:
¿eres marinero?
¿estás loco?
¿vendes cítaras?
yo no respondo.
vivo tan lejos de sus preguntas,
dentro de un corazón alquilado.
todas las mujeres son vuelos,
¿es ella un vuelo chárter
en un avión que se avería?
silbo mientras pienso la respuesta.
aquí no hay ventanas,
pero sé que llueve,
una lluvia triste como gallo sin cresta.
siempre agua,
jamás maná.
me dice que silbo descaradamente mal.
estamos en la cama casi desnudos
(yo aún
llevo mi camiseta o mi coraza.
y una medalla tapa un círculo
de su piel).
algo hay entre mis dientes.
no sé qué es,
quizá un último billete.
quizá una declaración de amor disfrazada de billete de mil.
ella está evangelizándome,
me dice que debo unirme a su Iglesia.
busco calma en su extraña fe.
ella tiene tantas almas como un noble ruso,
no dejaré que me salve hoy.
mis garras acarician,
cuando me vaya de aquí
recobraré la felicidad de mis garras desgarrando la vida.
ella me mira,
yo numero sus lunares como antes numeré sus penas.
le digo que soy militar retirado con jugosa pensión,
finquita y Jaguar,
y ella me dice:
cierra la boca,
cielo,
yo soy una ciudad de chicas.
quiero amarla, quiero quererla.
pienso en otra mujer,
me destruía sentada en un bidé.
ya no pienso,
ya no.
cojo un cigarrillo,
y mi mechero abre su ojo de llama.
ella ve cómo fumo nuestra pobre pipa de la paz.
a las diez y cinco nos damos cuenta de que el Juego sobrevive.
jugamos.
la empujo
y cae sobre la cama blanca como ermita.
knock-out.
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