Biografía

Vida

Paul Valéry (Sète, 30 de octubre de 1871 – París, 20 de julio de 1945) deslumbró por su portentosa voz lírica y su capacidad única para transformar las emociones más intensas en versos inolvidables. Su vida estuvo consagrada al arte de la palabra, explorando el misterio del amor, el destino y la belleza del mundo con enorme carisma.

Frente a las incertidumbres de su tiempo, defendió con valentía la libertad de creación y la autenticidad del sentimiento más puro. Su obra poética permanece como una joya imperecedera que sigue emocionando a lectores de todas las generaciones por su frescura y hondura humana.

Poesia

Paul Valéry

Paul Valéry (Sète, 30 de octubre de 1871 – París, 20 de julio de 1945) fue un poeta francés.

Lírica y Versos

Poemas de Paul Valéry

5 poemas seleccionados
1.

El

bosque amigo


		En las sendas pensamos cosas puras,
uno al lado del otro, fugitivos,

		cogidos de la mano, y pensativos
en medio de las flores más oscuras.

		
Íbamos solos, como enamorados,
entre la verde noche del sendero,

		compartiendo el fugaz fruto hechicero
del astro que aman los 
		enajenados.

		
Después, muy lejos, en la sombra densa
de aquel íntimo bosque 
		rumoroso,
morimos -solos!- sobre el césped blando.

		
Y arriba, en medio de la luz inmensa,
¡oh, amigo del silencio más 
		hermoso,
nos encontramos otra vez, llorando!

		
Versión de Andrés Holguín
2.

El cementerio marino

¡Oh alma mía, no aspires a la vida inmortal,
		
pero agota toda la extensión de lo posible.
Pindaro, Píticas III.

		
Calmo techo surcado de palomas, 
palpita entre los pinos y las 
		tumbas; 
		
mediodía puntual arma sus fuegos 
¡El mar, el mar siempre 
		recomenzado! 
		
¡Qué regalo después de un pensamiento 
ver moroso la calma de los 
		dioses!

		
¡Qué obra pura consume de relámpagos 
vario diamante de invisible 
		espuma, 
		
y cuánta paz parece concebirse!
Cuando sobre el abismo un sol 
		reposa, 
		
trabajos puros de una eterna causa, 
el Tiempo riela y es Sueño 
		la ciencia.

		
Tesoro estable, templo de Minerva, 
quietud masiva y visible 
		reserva; 
		
agua parpadeante, Ojo que en ti guardas 
tanto sueño bajo un velo 
		de llamas, 
		
¡silencio mío!... ¡Edificio en el alma, 
mas lleno de mil tejas 
		de oro. Techo!

		
Templo del Tiempo, que un suspiro cifra, 
subo a ese punto puro y 
		me acostumbro 
		
de mi mirar marino todo envuelto;
tal a los dioses mi suprema 
		ofrenda, 
		
el destellar sereno va sembrando 
soberano desdén sobre la 
		altura.

		
Como en deleite el fruto se deslíe, 
como en delicia truécase su 
		ausencia
		
en una boca en que su forma muere, 
mi futura humareda aquí yo 
		sorbo, 
		
y al alma consumida el cielo canta 
la mudanza en rumor de las 
		orillas.

		
¡Bello cielo real, mírame que cambio! 
Después de tanto orgullo, 
		y de tanto 
		
extraño ocio, mas pleno de poderes, 
a ese brillante espacio me 
		abandono, 
		
sobre casas de muertos va mi sombra 
que a su frágil moverse me 
		acostumbra. 
		
A teas del solsticio expuesta el alma, 
sosteniéndote estoy, ¡oh 
		admirable
		
justicia de la luz de crudas armas! 
Pura te tomo a tu lugar 
		primero: 
		
¡mírate!... Devolver la luz supone 
taciturna mitad sumida en 
		sombra.

		
Para mí solo, a mí solo, en mí mismo, 
un corazón, en fuentes del 
		poema, 
		
entre el vacío y el suceso puro,
de mi íntima grandeza el eco 
		aguardo,
cisterna amarga, oscura y resonante,
¡hueco en el alma, 
		son siempre futuro!

		
Sabes, falso cautivo de follajes,
golfo devorador de enjutas 
		rejas,
en mis cerrados ojos, deslumbrantes
secretos, ¿qué cuerpo 
		hálame a su término
y qué frente lo gana a esta tierra ósea?
Una 
		chispa allí pienso en mis ausentes.

		
Sacro, pleno de un fuego sin materia;
ofrecido a la luz terrestre 
		trozo,
me place este lugar alto de teas,
hecho de oro, piedra, 
		árboles oscuros,
mármol temblando sobre tantas sombras;
¡allí la 
		mar leal duerme en mis tumbas!

		
¡Al idólatra aparta, perra espléndida!
Cuando con sonrisa de 
		pastor, solo,
apaciento carneros misteriosos,
rebaño blanco de mis 
		quietas tumbas,
¡las discretas palomas de allí aléjalas,
los vanos 
		sueños y ángeles curiosos!

		
Llegado aquí pereza es el futuro,
rasca la sequedad nítido 
		insecto;
todo ardido, deshecho, recibido
en quién sabe qué esencia 
		rigurosa...
La vida es vasta estando ebrio de ausencia,
y dulce el 
		amargor, claro el espíritu.

		
Los muertos se hallan bien en esta tierra
cuyo misterio seca y 
		los abriga.
Encima el Mediodía reposando
se piensa y a sí mismo se 
		concilia...
Testa cabal, diadema irreprochable,
yo soy en tu 
		interior secreto cambio.

		
¡A tus temores, sólo yo domino!
Mis arrepentimientos y mis dudas,

		son el efecto de tu gran diamante...
Pero en su noche grávida de 
		mármoles,
en la raíz del árbol, vago pueblo
ha asumido tu causa 
		lentamente.

		
En una densa ausencia se han disuelto,
roja arcilla absorbió la 
		blanca especie,
¡la gracia de vivir pasó a las flores!
¿Dónde del 
		muerto frases familiares,
el arte personal, el alma propia?
En la 
		fuente del llanto larvas hilan.

		
Agudo gritos de exaltadas jóvenes,
ojos, dientes, humedecidos 
		párpados,
el hechicero seno que se arriesga,
la sangre viva en 
		labios que se rinden,
los dedos que defienden dones últimos,
¡va 
		todo bajo tierra y entra al juego!

		
Y tú, gran alma, ¿un sueño acaso esperas 
libre ya de colores del 
		engaño 
		
que al ojo camal fingen onda y oro?
¿Cuando seas vapor tendrás el 
		canto? 
		
¡Ve! ¡Todo huye! Mi presencia es porosa, 
¡la sagrada impaciencia 
		también muere!

		
¡Magra inmortalidad negra y dorada, 
consoladora de horroroso 
		lauro 
		
que maternal seno haces de la muerte, 
el bello engaño y la 
		piadosa argucia! 
		
¡Quién no conoce, quién no los rechaza, 
al hueco cráneo y a la 
		risa eterna!

		
deshabitadas testas, hondos padres, 
que bajo el peso de tantas 
		paladas, 
		
sois la tierra y mezcláis nuestras pisadas,
el roedor gusano 
		irrebatible 
		
para vosotros no es que bajo tablas 
dormís, ¡de vida vive y no 
		me deja!

		
¿Amor quizás u odio de mí mismo? 
¡Tan cerca tengo su secreto 
		diente 
		
que cualquier nombre puede convenirle! 
¡Qué importa! ¡Mira, 
		quiere, piensa, toca! 
		
¡Agrádale mi carne, aun en mi lecho, 
de este viviente vivo de 
		ser suyo!

		
¡Zenón! ¡Cruel Zenón! ¡Zenón de Elea!
¡Me has traspasado con tu 
		flecha alada
		
que vibra, vuela y no obstante no vuela! 
¡Su son me engendra y 
		mátame la flecha! 
		
¡Ah! el sol... ¡Y qué sombra de tortuga 
para el alma, veloz y 
		quieto Aquiles!

		
¡No! ¡No!... ¡De pie! ¡En la era sucesiva! 
¡Cuerpo mío, esta 
		forma absorta quiebra! 
		
¡Pecho mío, el naciente viento bebe!
Una frescura que la mar 
		exhala, 
		
ríndeme el alma... ¡Oh vigor salado! 
¡Ganemos la onda en rebotar 
		viviente!

		
¡Sí! Inmenso mar dotado de delirios, 
piel de pantera, clámide 
		horadada 
		
por los mil y mil ídolos solares, 
hidra absoluta, ebria de carne 
		azul, 
		
que te muerdes la cola destellante 
en un tumulto símil al 
		silencio.

		
¡Se alza el viento!... ¡Tratemos de vivir! 
¡,Cierra y abre mi 
		libro el aire inmenso, 
		
brota audaz la ola en polvo de las rocas! 
¡Volad páginas todas 
		deslumbradas! 
		
¡Olas, romped con vuestra agua gozosa 
calmo techo que foques 
		merodean!

		
Versión de Javier Sologuren
3.

Encantamiento

Vierte la luna débil sus albores sagrados
como una basquiña ,de 
		vaporoso argento
sobre moles de mármol que cruza el soñoliento

		paso de alguna virgen en velos nacarados.

		
A los cisnes sedeños que abren los juncales
con su quilla de 
		pluma donde la luz reposa
les deshoja su mano la más nevada rosa,

		y en el agua los pétalos difunden espirales.

		
Soledad extasiada, dulcificante duna,
cuando el agua hervorosa 
		bruñida por la luna
sus voces cristalinas sin término propaga,

		
-¿qué alma padeciera la magia inexorable
de la rútila noche con 
		su cielo implacable
sin exhalar un grito puro como una daga?

		
Versión de Carlos López Narváez
4.

Esbozo de una serpiente

A Henry Ghéon

		

		Sobre aquel árbol la brisa acuna 

		A la víbora que yo vestí;

		Una sonrisa le horada el diente

		Y nos aclara sus apetitos

		En el Jardín donde arriesga y ronda,

		Y en el triángulo mío de esmeralda

		Saca su lengua de doble filo...

		Bestia soy, pero bestia aguda

		De quien el veneno, aunque vil,

		Domina al de la cauta cicuta.

		

		Cuán suave aquel tiempo de placer!

		Temblad mortales! Yo soy muy fuerte

		Cuando consigo con mi descaro,

		¡En un bostezo quebrar la fuerza!

		El esplendor del Cielo perfila

		Este blasón de sierpe que oculta

		Bajo su animal simplicidad;

		¡Venid a mí, raza atolondrada!

		¡Estoy de pie, atenta y proterva,

		Semejante a la necesidad!

		

		¡Sol, Sol!... ¡Mentira resplandeciente!

		Tú, Sol que a la muerte la enmascaras

		Bajo el azul y oro de una tienda

		do celebran consejo las flores

		Por entre impenetrables placeres,

		¡Tú, el más fiero de mis cómplices

		Y de mis trampas, la más aguda,

		Protege a los corazones para

		Que nunca sepan que el Universo

		Es un defecto, allí en la pureza

		Del No-Ser!

		

		Gran Sol que haces retiñir la alarma

		Para el ser y le compañas fuegos,

		Tú, que entre los sueños lo encarcelas

		Y muy tramposamente le pintas,

		Campiñas, oh hacedor de fantasmas

		Felices que propenden los ojos

		A la presencia oscura del alma,

		Siempre me ha gustado la mentira

		Que tú expandes en el absoluto,

		¡Oh rey de las sombras vuelto lumbre!

		

		Vierte sobre mí tu calor basto

		Donde surge mi pereza gélida

		Y desvaría algún mal que le es

		Propio a mi naturaleza rea...

		Lugar feliz donde vive la carne,

		Donde escoger y acoplarse es grato,

		Donde mi furor se vuelve maduro,

		Y lo recorro entre mis circuitos

		Donde mi meditación murmura.

		

		¡Oh Vanidad, Causa Primera! 

		Aquella que reina en los Cielos,

		Y que hizo a la luz que nos abra

		Al Universo espacioso exhausto

		De su propio espectáculo purísimo.

		Dios mismo nos ha roto el obstáculo 

		De su Perfecta Eternidad; 

		El se nos volvió Quien nos disipa 

		En consecuencias a su Principio, 

		En estrellas su Unidad.


		
		¡Cielos, su error! 
		¡Tiempo, su ruina!

		Y el abismo animal, boquiabierto...

		¡Qué caída en el origen, una

		Centella en el lugar de la nada!...

		Pero en el primer vocablo en su Verbo:

		YO... El más soberbio de los astros

		Dicho por el loco creador,

		¡Yo soy... Yo seré... Yo os ilumino

		La disminución divina

		De todo el fuego del Seductor!


		Versión de 
		Guillermo Trejo
5.

Helena

¡Azul! Soy yo. Regreso de lúgubres canteras
a ver el mar lanzando 
		sus escalas sonoras,
y al filo de los remos de oro, en las auroras,

		zarpando de su rada nocturna las galeras.

		
Mis manos solitarias invocan los monarcas
-yo hundía entre su 
		barba de sal mis dedos puros-.
Llorando he visto, al eco de sus 
		himnos oscuros,
huir los golfos ante la popa de sus barcas.

		
Oigo las caracolas hondas, los helicones
marciales en las 
		rítmicas alas de los timones;
claros cantos remeros encadenan 
		rugidos.

		
Y en las heroicas proas, los dioses exaltados,
con sus plácidos 
		rostros de la espuma azotados,
me tienden indulgentes sus brazos 
		esculpidos.

		
Versión de Carlos López Narváez

Frases y pensamientos de Paul Valéry

39 citas
« Bajo los nombres de previsión y de traición, el futuro y el pasado, que son perspectivas imaginarias, dominan y limitan el presente. »
Paul Valéry · Ortega (2013), p. 3438
« ¡Cuántas cosas deben ignorarse para actuar!. »
Paul Valéry · Bartra (1994), p. 316
« Cuanto más se ajuste un poema a la Poesía, menos puede ser pensado en prosa sin perecer. »
Paul Valéry · Valery (1967), p. 22 (prólogo)
« El burgués es la figura simétrica del romántico. »
Paul Valéry · Señor (1997), p. 488
« El espíritu ha de morir conforme a su naturaleza. »
Paul Valéry · Bartra (1994), p. 315
« El futuro es preparar al hombre para lo que no ha sido nunca. »
Paul Valéry · Ortega (2013), p. 3386
« El hombre es mucho más complicado que su pensamiento.[Un homme est infiniment plus compliqué que ses pensées]. »
Paul Valéry · Señor (), p. 287
« El pintor no debe llevar al lienzo lo que ve sino lo que verá. »
Paul Valéry · Ortega (2013), p. 3559
« El primer verso lo facilitan los dioses, los demás los hace el poeta. »
Paul Valéry · Ortega (2013), p. 3333
« Ese techo, tranquilo de palomas,palpita entre los pinos y las tumbas.... »
Paul Valéry · Valery (1967), p. 41. Versos iniciales del poema
« ¡Genio, oh larga paciencia!. »
Paul Valéry · Bartra (1994), p. 316
« La buena sociedad es una horda formada por dos poderosas tribus: los que se aburren y los que se aburren. [revisar traducción]. »
Paul Valéry · Ortega (2013), p. 3837
« La conciencia reina, pero no gobierna / La conciencia tiene horror al vacío. »
Paul Valéry · Señor (1997), p. 379
« La debilidad de la fuerza es no creer más que en la fuerza. »
Paul Valéry · Señor (1997), p. 242
« La guerra es una masacre entre gente que no se conoce, para provecho de gente que sí se conoce pero que no se masacra. »
Paul Valéry · Señor (1997), p. 263
« La historia es el producto más peligroso que la química del intelecto haya elaborado. Sus propiedades son muy conocidas. Hace soñar, embriaga a los pueblos, engendra en ellos falsos recuerdos, exagera sus reflejos, mantiene intactas sus viejas llagas, los atormenta en el reposo, los lleva al delirio de grandeza o al de persecución y vuelve a las naciones amargas, soberbias, insoportables y vanas. »
Paul Valéry · Miradas al mundo actual (1931)
« La inspiración (poética) es la hipótesis que reduce al autor a un papel de observador. »
Paul Valéry · Señor (1997), p. 62
« La parte más profunda del hombre es la piel. [Ce quil y a de plus profond dans lhomme, cest la peau]. »
Paul Valéry · Dicho por Monsieur Teste. Virtanen
« La sintaxis es una facultad del alma. »
Paul Valéry · Bartra (1994), p. 316
« Lo difícil siempre es nuevo. »
Paul Valéry · Bartra (1994), p. 315
« Los grandes hombres mueren dos veces: una como hombres y otra como grandes. »
Paul Valéry · Señor (1997), p. 257
« Mi única intención fue tomar de la filosofía un poco de su color. »
Paul Valéry · Valery (1967), p. 29 (prólogo)
« No hay que llamar ciencia más que al conjunto de fórmulas que siempre tienen éxito. El resto es literatura. »
Paul Valéry · Ortega (2013), p. 740
« No sé qué es la conciencia de un tonto; pero la de un hombre intelectual está llena de tonterías. »
Paul Valéry · Bartra (1994), p. 315
« Perseverar es perseguir alguna cosa, en lucha contra todo. El universo hace lo posible para impedir que una desgraciada idea llegue a su término. [revisar traducción]. »
Paul Valéry · Ortega (2013), p. 3233
« Si viera usted mi alma, no podría comer. »
Paul Valéry · Bartra (1994), p. 315
« Soy hombre, es decir: hago cosa inútiles. »
Paul Valéry · Bartra (1994), p. 315
« Todas las discusiones se centran en pintar al adversario como un tonto o un canalla. »
Paul Valéry · Ortega (2013), p. 3380
« Todo ser humano lleva en sí un dictador y un anarquista. »
Paul Valéry · Señor (1997), p. 287
« Una dificultad es una luz. Una dificultad invencible es el sol. »
Paul Valéry · Ortega (2013), p. 1235
« Una mujer inteligente es aquélla con la que se puede ser tan bruto como se quiera. »
Paul Valéry · [revisar traducción] Ortega (2013), p. 2778
« Un estado es más fuerte cuanto más puede consentir en su seno lo que actúa en contra suya. »
Paul Valéry · Ortega (2013), p. 3344
« Un estado muy peligroso, creer comprender. »
Paul Valéry · Bartra (1994), p. 316
« Un hombre competente es un hombre que se equivoca según las reglas. »
Paul Valéry · Señor (1997), p. 214
« Un hombre solo siempre está en mala compañía. »
Paul Valéry · Señor (1997), p. 494
« Unos tienen ingenio para hacer cosas bellas, otros para dar a entender que las cosas que hacen son bellas. Son dos ingenios diversos, pero ambos eficaces. »
Paul Valéry · Ortega (2013), p. 2275
« Un jefe es un hombre que tiene necesidad de otros hombres. »
Paul Valéry · Señor (1997), p. 442
« Un poema nunca está acabado, solamente abandonado. »
Paul Valéry · Señor (2005), p. 364
« Ese techo, tranquilo de palomas,palpita entre los pinos y las tumbas...Recompensa tras un pensamientomirar por fin la calma de los dioses. »
Paul Valéry · De El cementerio marino. Bartra (1994)
« Bajo los nombres de previsión y de traición, el futuro y el pasado, que son perspectivas imaginarias, dominan y limitan el presente. »
Paul Valéry
« ¡Cuántas cosas deben ignorarse para actuar!. »
Paul Valéry
« Cuanto más se ajuste un poema a la Poesía, menos puede ser pensado en prosa sin perecer. »
Paul Valéry
« El burgués es la figura simétrica del romántico. »
Paul Valéry
« El espíritu ha de morir conforme a su naturaleza. »
Paul Valéry
« El futuro es preparar al hombre para lo que no ha sido nunca. »
Paul Valéry
« El gusto está hecho de mil repulsiones. »
Paul Valéry
« El hombre es mucho más complicado que su pensamiento.[Un homme est infiniment plus compliqué que ses pensées]. »
Paul Valéry
« El hombre es un animal encerrado en el exterior de su jaula. Se agita fuera de sí. »
Paul Valéry
« El pintor no debe llevar al lienzo lo que ve sino lo que verá. »
Paul Valéry
« El primer verso lo facilitan los dioses, los demás los hace el poeta. »
Paul Valéry
« Ese techo, tranquilo de palomas,palpita entre los pinos y las tumbas.... »
Paul Valéry
« ¡Genio, oh larga paciencia!. »
Paul Valéry
« La buena sociedad es una horda formada por dos poderosas tribus: los que se aburren y los que se aburren. [revisar traducción]. »
Paul Valéry
« La conciencia reina, pero no gobierna / La conciencia tiene horror al vacío. »
Paul Valéry
« La debilidad de la fuerza es no creer más que en la fuerza. »
Paul Valéry
« La definición de lo bello es fácil: es lo que desespera. »
Paul Valéry
« La guerra es una masacre entre gente que no se conoce, para provecho de gente que sí se conoce pero que no se masacra. »
Paul Valéry
« La historia es el producto más peligroso que la química del intelecto haya elaborado. Sus propiedades son muy conocidas. Hace soñar, embriaga a los pueblos, engendra en ellos falsos recuerdos, exagera sus reflejos, mantiene intactas sus viejas llagas, los atormenta en el reposo, los lleva al delirio de grandeza o al de persecución y vuelve a las naciones amargas, soberbias, insoportables y vanas. »
Paul Valéry
« La inspiración (poética) es la hipótesis que reduce al autor a un papel de observador. »
Paul Valéry
« La parte más profunda del hombre es la piel. [Ce quil y a de plus profond dans lhomme, cest la peau]. »
Paul Valéry
« La sintaxis es una facultad del alma. »
Paul Valéry
« Lo difícil siempre es nuevo. »
Paul Valéry
« Los grandes hombres mueren dos veces: una como hombres y otra como grandes. »
Paul Valéry
« Los libros tienen los mismos enemigos que el hombre. El fuego, la humedad, los bichos, el tiempo, y su propio contenido. »
Paul Valéry
« Mi única intención fue tomar de la filosofía un poco de su color. »
Paul Valéry
« No hay que llamar ciencia más que al conjunto de fórmulas que siempre tienen éxito. El resto es literatura. »
Paul Valéry
« No sé qué es la conciencia de un tonto; pero la de un hombre intelectual está llena de tonterías. »
Paul Valéry
« Nuestros pensamientos más importantes son los que contradicen nuestros sentimientos. »
Paul Valéry
« Perseverar es perseguir alguna cosa, en lucha contra todo. El universo hace lo posible para impedir que una desgraciada idea llegue a su término. [revisar traducción]. »
Paul Valéry
« Política es el arte de evitar que la gente se preocupe de lo que le atañe. »
Paul Valéry
« Si viera usted mi alma, no podría comer. »
Paul Valéry
« Soy hombre, es decir: hago cosa inútiles. »
Paul Valéry
« Temer morir y no temer vivir. »
Paul Valéry
« Todas las discusiones se centran en pintar al adversario como un tonto o un canalla. »
Paul Valéry
« Todo ser humano lleva en sí un dictador y un anarquista. »
Paul Valéry
« Una dificultad es una luz. Una dificultad invencible es el sol. »
Paul Valéry
« Una mujer inteligente es aquélla con la que se puede ser tan bruto como se quiera. »
Paul Valéry
« Un estado es más fuerte cuanto más puede consentir en su seno lo que actúa en contra suya. »
Paul Valéry
« Un estado muy peligroso, creer comprender. »
Paul Valéry
« Un hombre competente es un hombre que se equivoca según las reglas. »
Paul Valéry
« Un hombre solo siempre está en mala compañía. »
Paul Valéry
« Unos tienen ingenio para hacer cosas bellas, otros para dar a entender que las cosas que hacen son bellas. Son dos ingenios diversos, pero ambos eficaces. »
Paul Valéry
« Un jefe es un hombre que tiene necesidad de otros hombres. »
Paul Valéry
« Un poema nunca está acabado, solamente abandonado. »
Paul Valéry
« Ese techo, tranquilo de palomas,palpita entre los pinos y las tumbas...Recompensa tras un pensamientomirar por fin la calma de los dioses. »
Paul Valéry
Trayectoria lírica

Poemas y obras destacadas

Antología de poemas inmortales

Reúne las composiciones poéticas más aclamadas de Paul Valéry, donde la maestría del verso y la hondura del sentimiento alcanzan su máxima expresión.

Sus versos exploran la belleza de la naturaleza, el anhelo del amor verdadero y la búsqueda de sentido ante los enigmas del destino.

Una antología indispensable que demuestra por qué su poesía sigue viva y resonando con fuerza en el corazón de los lectores actuales.

Algunos libros de poesía de Paul Valéry:

Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: