« Y vi que los carniceros al tercer día, / al tercer día de la tercera noche, »
Oscar Hahn · 666 reencarnación de los carniceros
Biografía y amplia selección de poemas de Oscar Hahn. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....
Biografía y amplia selección de poemas de Oscar Hahn. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.
Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.
Y vi que los carniceros al tercer día, al tercer día de la tercera noche, comenzaban a florecer en los cementerios como brumosos lirios o como líquenes. Y vi que los carniceros al tercer día, llenos de tordos que eran ellos mismos, volaban persiguiéndose, persiguiéndose, constelados de azufres fosforescentes. Y vi que los carniceros al tercer día, rojos como una sangre avergonzada, jugaban con siete dados hechos de fuego, pétreos como los dientes del silencio. Y vi que los perdedores al tercer día, se reencarnaban en toros, cerdos o carneros y vegetaban como animales en la tierra para ser carne de las carnicerías. Y vi que los carniceros al tercer día, se están matando entre ellos perpetuamente. Tened cuidado, señores los carniceros, con los terceros días de las terceras noches.
mi bella enemiga No seas vanidosa amor mío porque para serte franco tu belleza no es del otro mundo Pero tampocoo es de éste.
en el diario de Rimbaud I. África, 1880 - 1891 He llegado hasta aquí navegando por el Mar Rojo después de darle muerte al indeseable Tenía 20 años y era una de las vírgenes locas Adén es el cráter de un volcán apagado sin una brizna de pasto sin una gota de agua No hay nada que ver o tocar excepto lava y ceniza Monté en mi caballo y atravesé las arenas de Somalia Ahora me encuentro en Harar la ciudad prohibida Le llevé rifles y municiones al rey de Soa pero no me pagó lo convenido el muy cabrón Me han brotado várices en la pierna Me duelen mucho y no me dejan dormir Mientras me afeitaba frente al espejo vi que el indeseable estaba detrás de mí con el pelo teñido y las cejas depiladas Me di vuelta de golpe pero no había nadie En el desierto los espejismos se burlan de nosotros Yo me burlo de los espejismos Me dicen que la pierna se ha gangrenado que tengo mucha fiebre que debo salir de aquí Los nativos hicieron una litera de lona y me cargaron los 300 kilómetros que separan las montañas de Harar y el puerto de Zeila II. Hospital de Marsella 1891 Vuelvo a mi país después de 16 años de ausencia Parezco un esqueleto y la gente se asusta de mí Las mujeres cuidan a los feroces inválidos que retornan de lugares tórridos Hoy me amputaron la pierna derecha La vida es un horror interminable No sé para qué nos empeñamos en seguir viviendo El Esposo Infernal se me apareció en un sueño Tenía un rosario entre los dedos Tres horas más tarde Dios fue negado y sus 98 heridas empezaron a sangrar He tratado de caminar con muletas pero no he podido avanzar ni un centímetro Yo que atravesé montañas y desiertos ríos y mares ciudades y reinos y a quien llamaban el suelas de viento Los curas no quieren darme la comunión Temen que me atragante con la carne de Cristo Desde mi cama vi la silueta del indeseable Venía caminando con la pierna que me cortaron y traía un barco de papel en la mano Tú estás muerto le dije furioso Y él dijo: "Yo estoy vivo el muerto eres tú Pondrás el barco de papel en ese charco de agua y llegarás a donde nunca has llegado"
Cómo carne de cóndores hirvientes o de tordos quemados como cresta del rojo al negro se cambió la fiesta y en silencio se fueron los clientes. Se nos vació no más todo el prostíbulo se vaciaron las camas y los bares y todas las que estábamos de a pares sollozamos de a una en el vestíbulo. Por el pasillo viene la señora siempre tan maternal siempre a la hora con su taza de té y un trago fuerte. Para qué te moriste desgraciado. Mira mi pobre cuarto desolado tipo traidor: cafiche de la muerte.
familiaris Llegará. Siempre llega. Siempre llega puntual el sin cesar ladrido del perro funerario. Entra por la ventana y repleta tu cuerpo con puntiagudos ruidos. Es una larga máquina de escribir, con cabezas de perro como teclas. No te deja dormir el tecleo canino de ese perro canalla. El sin cesar ladrido del perro funerario llegará. Siempre llega. Siempre llega puntual.
Entrando en la ciudad por alta mar la grande bestia vi: su rojo ser Entré por alta luz por alto amor entréme y encontréme padecer Un sol al rojo blanco en mi interior crecía y no crecía sin cesar y el alma con las hordas del calor templóse y contemplóse crepitar Ardiendo el más secreto alrededor mi cuerpo en llamas vivas vi flotar y en medio del silencio y del dolor hundióse y confundióse con la sal: entrando en la ciudad por alto amor entrando en la ciudad por alta mar
El lirio azul el lirio fucsia el lirio de color colorado el lirio triste con pétalos de cera se reviste y va a la fiesta convertido en cirio En cirio gris en cirio negro en cirio de las aguas sin luz en cirio triste que al llegar de la fiesta se desviste y vuelve a ser en el jardín un lirio O este espejo se está poniendo viejo o lo que estoy mirando es un delirio dice la flor hablándole al espejo Adentro del azogue brota un cirio y al tiempo que se enciende su reflejo al fondo del jardín se apaga un lirio
Emergió de aguas tibias y maternales para viajar a heladas aguas finales. A las aguas finales de oscuros puertos donde otra vez son niños todos los muertos.
Desventurados los que divisaron a una muchacha en el Metro y se enamoraron de golpe y la siguieron enloquecidos y la perdieron para siempre entre la multitud Porque ellos serán condenados a vagar sin rumbo por la estaciones y a llorar con las canciones de amor que los músicos ambulantes entonan en los túneles Y quizás el amor no es más que eso: una mujer o un hombre que desciende de un carro en cualquier estación del Metro y resplandece unos segundos y se pierde en la noche sin nombre
Uno le dice a Cero que la nada existe Cero replica que uno tampoco existe porque el amor nos da la misma naturaleza Cero mas Unos somos Dos le dice y se van por el pizarrón tomados de la mano Dos se besan debajo de los pupitres Dos son Uno cerca del borrador agazapado y Uno es Cero mi vida Detrás de todo gran amor la nada acecha.
fijas en un cielo blanco... Estrellas fijas en un cielo blanco, son los bellos sonetos pues no giran en torno de orbe alguno ni han rotado sus densas masas de catorce cifras No reflejan la luz del sol tampoco pero irradian su propia luz de adentro Y en el albor parecen en reposo o muertos cuyas tumbas son sus cuerpos Y sin embargo las estrellas fijas a veces bienhechoras o malignas siempre de harta energía están cargadas Y aunque hace miles de años extinguidas su fulgor todavía nos alcanza sea por vista o por astrología
Gladiolos rojos de sangrantes plumas lenguas del campo llamas olorosas: de las olas azules amorosas cartas os llegan: pálidas espumas Flotan sobre las alas de las brumas epístolas de polen numerosas donde a las aguas piden por esposas gladiolos rojos de sangrantes plumas Movidas son las olas por el viento y el pie de los gladiolos van besando al son de un suave y blando movimiento y en cada dulce flor de sangre inerte la muerte va con piel de sal entrando y entrando van las flores en la muerte
I
Las catedrales azules del cielo esplenden en la noche
sin fin
y sus vitrales de colores dejan pasar la luz de otros
mundos
Tu locura mi cielo brilla en la noche estelar
De tu frente
sin orden
se alza un arco iris que acaba en mi frente
Mi doncella de singular hermosura
duerme a la orilla de un arroyo
celeste
Recostado en la hierba espacial
yace un joven de risueñas formas
y colores
Su figura de ojos instantáneos
se eleva sin mancha a plena luz
Y convertido en lluvia de oro
dora el cuerpo de la hermosa
doncella
II
Tu cuerpo parecía moverse hacia cualquier lugar del
espacio
En medio de lo perecedero navega este astro sin luz
El cuerpo
dio una vuelta completa alrededor de sus
polos
Diste un gran círculo alrededor del sol
según el orden de los
signos
Las estrellas fijas parecían mecernos
pero se mantenían inmóviles
La tierra giraba contigo junto al aire circundante
Es preciso
que el Cielo permanezca inmutable mi cielo
Es absolutamente necesario
que no te muevas
ni un segundo-luz
El Sol real y el Sol irreal son uno y el mismo
me dijiste al oído
Retornan los astros a sus antiguas posiciones
y vuelven a
alejarse querida
Repugna al orden del mundo que las cosas
estén fuera de su lugar
natural
replicaste arreglándote el pelo
A los cuerpos simples
conviene un movimiento simple
murmuré
penetrándote
En esto las esferas empezaron a rotar
en el aire vestido de
hermosura y luz primera
Hace mucho tiempo que la tierra
saltó en pedazos mi amor
III
Ahora somos la luz
que se difunde en todas direcciones
y
atraviesa los cuerpos opacos
Va fluyendo hacia el centro del universo
porque es la perfección
de nuestros cuerpos
Cuando tu luz se multiplica un número infinito de
veces
mi materia se extiende en dimensiones infinitas
Nuestro cuerpo es llamado firmamento mi amor
Así procedió la
luz en el principio
A extender la materia arrastrándola con ella
Nuestro amor infinito
es más largo que otros infinitos
Música de Elvis Presley Nosotros los adolescentes de los años 50 los del jopo en la frente y el pucho en la comisura los bailatines de rock and roll al compás del reloj los jóvenes coléricos maníacos discomaníacos dónde estamos ahora que la vida es de minutos nada más asilados en qué Embajada en qué país desterrados enterrados en qué cementerio clandestino Porque no somos nada sino perros sabuesos Nada sino perros
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