Poesía Universal

Olvido García Valdés

Biografía y amplia selección de poemas de Olvido García Valdés. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....

Biografía lírica

Vida

Biografía y amplia selección de poemas de Olvido García Valdés. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.

Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.

Lírica y Versos

Poemas de Olvido García Valdés

11 poemas seleccionados
1.

A Miguel

Te habías quedado todo el día
allí, de pie, mirando las montañas,

		y era, dijiste, alimento
para los ojos, corazón
quebrantado. Yo 
		pasaba, parece,
en el atardecer,
andando en bicicleta por un 
		sendero.
Lo cuentas y quedo contemplándolo
con esperanza, 
		una buena esperanza
nodriza de la vejez. Yo lo llamo

		dulzura, la música dulzura que conforta
o hidrata la aspereza. 
		Algunos niños
cercanos al autismo, cuando crecen,
imprimen o 
		padecen movimiento
constante, un ritmo de hombros 
		
ajeno a cualquier música, latido, 
circulatoria sangre propia, 
		sin contacto. 
		
Sólo a veces sus ojos buscan 
engañosamente; no hay dulzura 

		ni aspereza, un sonido 
		
interior los envuelve, sangre roja. 
Contemplo las montañas de tu 
		sueño, 
		
busco en ellas tus ojos.
Y escruto, sin embargo, el corazón, 

		las junturas y médula, los sentimientos
y pensamientos del corazón. 
		Nada hidrata.
Nada amortigua. Escrutar es áspero
y no lame. Las 
		horas últimas
de la vigilia: sabia
la disciplina monacal que 
		impone
levantarse a maitines. Enjugar,
sostener, confortar: mirar 
		la noche.
Volver al corazón. Entonces ya la música
es azul, azul 
		es la dulzura. Pedir.

		
De "Caza nocturna" 1997
2.

Al

salir a la calle, sobre los plátanos...


		Al salir a la calle, sobre los plátanos,
muy por encima y por detrás 
		de sus hojas
doradas y crujientes, el cielo, muy por encima
azul, 
		intenso y transparente de la helada.
A cuatro bajo cero se respira

		el aire como si fuera el cielo
que es el aire lo que se respirara.

		Corta y se expande y un instante
rebrota antes de herir. Ritmos
de 
		la respiración y el cielo, uno
lugar del otro, volumen
que quien 
		respira retrajera, puro
estar del mundo en el frío,
de un color 
		azul que nadie viera, intenso,
que nadie desde ningún lugar mirara, 
		
aire o cielo no para respirar.

De "Del ojo al hueso" 2001
3.

Conozco

una pareja de 
		cuervos...

		

		Conozco una pareja de cuervos, sé que tienen

		un tiempo semejante al de los hombres 

		para vivir; podría visitarlos,

		pasear juntos

		hasta los sauces de la orilla.

		Hoy he hablado con alguien por quien sentí afecto,

		le encontré satisfecho y próspero;

		su enemigo murió. La muerte

		siempre es de frío.

		

		De "Ella, los pájaros" 1993
4.

Cuando voy a trabajar es de noche...

Cuando voy a trabajar es de noche,
después amanece poco 
		a poco,
hace mucho frío aún.
A menudo en el cine
me parece oír 
		lluvia azotando el tejado,
como si no hubiese lugar
donde 
		guarecerse.
Hoy alguien en un sueño dijo:
ten, en esta garrafa

		hay agua limpia, por si toma moho
la del corazón.

		
De "Ella, los pájaros" 1993
5.

Deslumbra el cielo...

Deslumbra 
		el cielo
si mira fijamente
contra él una flor,
se hace negra y 
		deslumbra.
No habla. Porque son inherentes
al hablar el oír
y 
		el callar. Mira: tomates,
hojas, tallo, tierra. El cielo
es una 
		bóveda, finito
mundo azul sobre el mundo,
los tomates son rojos.

		
De "Caza nocturna" 1997
6.

El recorrido del sol cuando cae...

el recorrido del sol 
		cuando cae

		la noche, el recorrido

		de la noche, hacia dónde

		va llegando, mirar

		lo conocido como signos

		que son y ya no son, un aceite

		de estar, representar

		su hueco,

		desplazados miramos

		como si fueran los otros

		siempre a estar ahí y de

		pronto no están o no estuvieran


		De "Y 
		todos estábamos vivos"
7.

El rey Cophetua y la muchacha mendiga

Burne-Jones

		
Ella tiene los pies como Marilyn Monroe
y una tierna

		indefensión en los hombros.
Están en una sala y la ventana

		descorre sus cortinas a un atardecer
boscoso,
pero es como si 
		fuera
una esfera
de cristal. No se miran.
Él la mira a ella. 
		Ella a lo lejos.
Hace ya mucho tiempo que él la había soñado
como 
		un aire
de cigüeñas, una luz,
y ahora estaba allí.
Tantas vidas 
		que no parecen ciertas
en una sola vida.
Campanillas azules en la 
		mano.
Él sabe que se irá. No hablan
y el momento está lleno de 
		voz,
voz acunada, lejana.
El amor es una enfermedad,

		campanillas azules. Siempre en ti,
como en el sueño, volviendo

		siempre en ti. Tan incierta
la luz. Como en el sueño.


		De 
		"Exposición" 1979
8.

Escribir el miedo es escribir...

escribir 
		el miedo es escribir
despacio, con letra
pequeña y líneas 
		separadas,
describir lo próximo, los humores,
la próxima inocencia

		de lo vivo, las familiares
dependencias carnosas, la piel

		sonrosada, sanguínea, las venas,
venillas, capilares

		
De "Caza nocturna" 1997
9.

éste

Éste es un ejemplo: se trata de una imagen...


		Éste es un 
		ejemplo: se trata de una imagen
del XIII (el XIII con su cúpula), 
		una Virgen
sentada en el jardín, altiva y sola (la única
que yo 
		conozca en su especie). Observen
en el prado las flores esmaltadas,

		las hojas, el azul ultramar y el rojo
extraño como un incendio. 
		Observen
su rostro, se llama 
		féretro luminoso
de su puro; a la izquierda, el 
		halcón
anuncia que el alma emprende el vuelo,
al fondo el río, 
		casi un hilo,
se pierde. Es forma la pintura.

		
Ella hacía ganchillo, puntillas para sábanas, le resultaban 
		difíciles los gestos por la artrosis, sus largos dedos agudos. -Éstas de 
		arañas son las más guapas -dice-, son las que más me gustan, aunque 
		tengo una pena muy grande por el nenín. Un día, antes de caer enfermo, 
		tenía una araña
roja en la espalda, muy grande, así -y señala con el 
		puño el tamaño-, casi no podía arrancársela, y después le salieron 
		aquellas ronchas rojas. Pensé si se habría muerto por eso, pero no, 
		tenía endocarditis aguda, el médico lo
dijo, como si el corazón se 
		fuera haciendo más grande cada vez y no cupiera en la caja. Era por la 
		miseria. Yo traía brazadas de habas a la cocina para deshacerlas allí y 
		con ellas venían arañas. Todo era trabajar y trabajar-. Se calla, sigue 
		con la aguja y el larguísimo hilo, -¿no te gustan a
ti?-. Es morena, 
		tiene ojos oscuros de pájaro desarbolado. El amor, arañas bajo los ojos, 
		féretro de su puro, decía.

Si falla
la memoria, todo 
		quiebra;
Si es escasa, empero,
significa: aquel valle
tan dulce 
		y tan sombrío.

		
De "Caza nocturna" 1997
10.

Girasol, negro párpado, multiplicada...

Girasol, negro párpado, multiplicada
curva para el 
		deslumbramiento. Somos
sólo cautivos,
presencias dentro de otros

		que nos llevan. Allá, muy lejos,
el taxista le dijo: discúlpeme,

		la ciudad es muy grande, sólo
manejo por las orillas.

		
De "Caza nocturna" 1997
11.

Hundir

los dedos entre 
		sus cabellos...

		
Hundir los dedos entre sus cabellos
o pájaros jugando,
muy 
		despacio, a caerse de un cable
de la luz,
muy despacio, abanico

		de mirlos.
Cerca hay una charca y un árbol
en el centro.

		Reverbera la fiebre,
el amarillo hiere sobre el agua.


		De 
		"Exposición" 1979

Versos y pensamientos de Olvido García Valdés

4 citas
« Te habías quedado todo el día / allí, de pie, mirando las montañas, »
Olvido García Valdés · A Miguel
« Al salir a la calle, sobre los plátanos, / muy por encima y por detrás »
Olvido García Valdés · Al
« Conozco una pareja de cuervos, sé que tienen / un tiempo semejante al de los hombres »
Olvido García Valdés · Conozco
« Cuando voy a trabajar es de noche, / después amanece poco »
Olvido García Valdés · Cuando voy a trabajar es de noche...
Biblioteca poética

Libros de Olvido García Valdés recomendados

Ediciones recomendadas para disfrutar de su obra poética completa y estudio crítico: