Poesía Universal

Olavo Bilac

Olavo Bilac es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primeras comp...

Biografía lírica

Vida

Olavo Bilac es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primeras composiciones, cautivó a los amantes del verso gracias a una mirada poética singular capaz de transformar las emociones cotidianas en arte universal.

Su poesía explora con elegancia el paso del tiempo, el misterio del amor y el anhelo de trascendencia ante los enigmas del destino humano. Hoy en día, su legado lírico sigue conmoviendo a nuevas generaciones de lectores por la belleza musical de sus estrofas y la sinceridad de sus palabras.

Lírica y Versos

Poemas de Olavo Bilac

5 poemas seleccionados
1.

A las campanas

Campanas de las torres, resonad clamorosas!
La tierra nuestro anhelo 
		de infinito no sacia,
queremos la conquista de un mundo en que las 
		cosas
se eternicen en una primavera de gracia.

		
Desde aquí, desde el fango de estas playas tediosas
hasta donde 
		el zafiro de los cielos se espacia,
llevad en vuestras voces nuestras 
		voces llorosas
y el grito milenario de la tierra en desgracia.

		
En repiques festivos, en dobles de amargura,
en rebatos de 
		angustia, todo lo que sufrimos
llevadlo a la impasible soledad de 
		l'altura.


		Y ¡oh 
		campanas! decidles en clamores supremos,
nuestro dolor a aquellos 
		astros en que nacimos,
nuestra esperanza a aquellos astros a donde 
		iremos!

		
Versión de Miguel Rasch-Isla
2.

Abstracción

Hay 
		millares de estrellas en la altura
que puedes alcanzar con la mirada;

		mas tú buscas la estrella que, ignorada,
en espacios ilímites 
		fulgura.


		Hay 
		mujeres de núbil hermosura
que te cercan en ronda apasionada;
pero 
		tú buscas la mujer soñada,
una mujer pretérita y futura.


		Arriba, el 
		cielo es fúnebre, nublado;
la tierra en rededor es yermo triste...

		y así habrás de morir abandonado,


		con los 
		sueños de amor que perseguiste:
la imposible mujer que no has amado

		y la estrella ideal que nunca viste.


		
		Versión de Delio Seraville
3.

El pecador

Pecó, mas es el pecador sereno
que sofoca el sollozo en la garganta,

		y que a los labios, sin temblar, levanta
la rebosante copa de veneno.

		
Manchó su excelsa clámide en el cieno
del mal. Y al cabo de 
		flaqueza tánta,
ningún remordimiento lo quebranta,
ni lo sonroja 
		el parecer ajeno.

		
Lleva ocultas las lágrimas consigo,
y erguido lleva el corazón 
		doliente
cual un pendón de reto enarbolado.


		Y acepta 
		la amargura del castigo,
con la misma altivez con que sonriente

		probó todo el deleite del pecado.

		
Versión de Miguel Rasch-Isla
4.

Exilio

¿Ya no me 
	amas? ¡Bien! Partiré desterrado

    de mi primer amor a otro amor que imagino...

    Adiós carne amorosa, rapazuelo divino

    de mis sueños, ¡adiós bello cuerpo adorado!


    En ti, como en 
	un valle, me adormecí embriagado

    en un sueño de amores a mitad del camino;

    quiero darte ya mi último beso peregrino

    como quien abandona la patria, desterrado.


    ¡Adiós, cuerpo 
	fragante, patria de mi embeleso,

    nido de blandas plumas de mi primer idilio,

    jardín, en que hecho flores, brotó mi primer beso!


    ¡Adiós! Ese 
	otro amor ha de amargarme tanto,

    como el pan que se come lejos, en el exilio,

    amasado con hieles y humedecido en llanto.


    Versión de 
	Eduardo Castillo
5.

Oración

Bendito el que en la tierra hizo el agua y el fuego;
el que unció a 
		la carreta al buey manso y amigo;
el que encontró la azada, y el que 
		del fango luégo
hizo brotar el oro milagroso del trigo.

		
El que fundió los bronces; el que talló en sosiego
la cuna de la 
		infancia, y el que al primer mendigo
dio la primer limosna conmovido 
		a su ruego,
y el que labró este lecho que compartes conmigo.

		
El que echó al mar la quilla y a los vientos las velas;
el que 
		inventó las trovas; el que encoldó la lira;
el que domó los rayos y 
		aplacó las procelas.


		Mas, 
		bendito entre todos, aquel que en lo profundo
descubrió la esperanza, 
		la divina mentira,
que dora las siniestras espesuras del mundo.


		
		Versión de Miguel Rasch-Isla

Versos y pensamientos de Olavo Bilac

4 citas
« Campanas de las torres, resonad clamorosas! / La tierra nuestro anhelo »
Olavo Bilac · A las campanas
« Hay / millares de estrellas en la altura »
Olavo Bilac · Abstracción
« Pecó, mas es el pecador sereno / que sofoca el sollozo en la garganta, »
Olavo Bilac · El pecador
« ¿Ya no me / amas? ¡Bien! Partiré desterrado »
Olavo Bilac · Exilio
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