Poesía Universal

Nazim Hikmet

Nazim Hikmet es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primeras com...

Biografía lírica

Vida

Nazim Hikmet es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primeras composiciones, cautivó a los amantes del verso gracias a una mirada poética singular capaz de transformar las emociones cotidianas en arte universal.

Su poesía explora con elegancia el paso del tiempo, el misterio del amor y el anhelo de trascendencia ante los enigmas del destino humano. Hoy en día, su legado lírico sigue conmoviendo a nuevas generaciones de lectores por la belleza musical de sus estrofas y la sinceridad de sus palabras.

Lírica y Versos

Poemas de Nazim Hikmet

14 poemas seleccionados
1.

1.

Carbunco

		

		Sobre dos columnas de la primera página yacen

                                                           
		dos niños desnudos

		sobre dos columnas de la primera página

                                                         
		con la piel en los huesos.

		Tienen la carne agujereada, reventada.

		Uno es de Diyarbakïr, el otro de Ergani.

		Tienen los brazos y las piernas raquíticos

		enorme la cabeza

		y un grito pavoroso en sus bocas abiertas

		en la primera página dos ranitas aplastadas a pedradas.

		Dos ranitas

		dos hijos míos ,enfermos de carbunco. 

		Quién sabe cuantos miles se nos van en un año

		sin haber podido saciar siquiera su sed.

		Y el señor subsecretario:

		(así lo agarre el carbunco)

		«No hay ningún motivo para preocuparse», dice.

		

		3 de agosto de 1959
2.

1959

2. El jefe de policía


		    
		Abierto como una herida, el sol en el cielo

                                                                                
		se desangra.

		

		Un aeródromo.

		Los presos preventivos, las manos sobre el vientre:

		porras, jeeps,

		muros carcelarios, comisarías

		y cuerdas que se balancean sobre el patíbulo

		y los paisanos que no aparecen

		y un niño que no pudo soportar la tortura

                                
		y se tiró desde el tercer piso de la Jefatura.

		Y ahí está el señor Jefe de Policía

                                
		baja del avión

          vuelve de América

                                
		de un curso de formación.

		

		Estudiaron métodos para no dejar dormir

		y quedaron encantados

		de los electrodos aplicados en los testículos

		y también dieron una conferencia sobre nuestras celdas de castigo

		ofrecieron satisfactorias explicaciones

		de cómo poner huevos recién hervidos en los sobacos

		y cómo despellejar delicadamente la piel con cerillas encendidas.


		El señor 
		Jefe de Policía baja del avión

		vuelve de América

		porras y jeeps

		y cuerdas que se balancean sobre el patíbulo

		ha vuelto el jefe dicen encantados.


		1959 
		


		De 
		"Últimos poemas 1959-1960-1961"

		Versión de Fernando García Burillo  

		(Ediciones del oriente y del mediterráneo -Madrid 2000)
3.

Al partir, me quedan cosas que acabar...

Al partir, me quedan cosas que acabar,

                                                                                
		al partir.

		Salvé la gacela de la mano del cazador,

		pero siguió desvanecida, sin recobrar el sentido.

		Cogí la naranja de la rama,

		pero no pude despojarla de su corteza.

		Me reuní con las estrellas,

		pero no pude contarlas.

		Saqué agua del pozo,

		pero no pude servirla en los vasos.

		Coloqué las rosas en la bandeja,

		pero no pude tallar las tazas de piedra.

		No sacié mis amores.

		Al partir, me quedan cosas que acabar,

                                                                                  
		al partir.


		Junio 
		de 1959


		De 
		"Últimos poemas 1959-1960-1961"

		Versión de Fernando García Burillo  

		(Ediciones del oriente y del mediterráneo -Madrid 2000)
4.

Autobiografía

Nací en 
		1902

		no he vuelto nunca a mi ciudad natal

		no me gustan los retornos

		a los tres años en Alepo era nieto de bajá

		a los diecinueve estudiante en la universidad comunista de Moscú

		a los cuarenta y nueve otra vez en Moscú invitado por el Comité Central
		

		y desde los catorce años soy poeta

		

		hay hombres que conocen las diferentes clases de hierbas; otros, de 
		peces;

                                                                                            
		yo, de separaciones

		hay hombres que se saben de memoria el nombre de cada estrella;

                                                                                            
		yo, de nostalgias

		

		he dormido en las cárceles y en los grandes hoteles

		he conocido el hambre y también la huelga de hambre y no hay plato

                                                                                                                
		que no haya probado

		a los treinta años quisieron ahorcarme

		a los cuarenta y ocho quisieron concederme el Premio mundial de la Paz

                                                                                       
		y me lo concedieron

		a los treinta y seis durante medio año sólo pude recorrer cuatro metros

                                                                                                  
		cuadrados de hormigón

		a los cincuenta y nueve volé desde Praga a La Habana

                                                                       
		en dieciocho horas

		

		no conocí a Lenin pero hice la guardia de honor junto a su féretro en 
		1924

		

		en 1961 el mausoleo que visito son sus libros

		

		han intentado alejarme de mi partido

                                                                             
		pero han fracasado

		tampoco he sido aplastado por los ídolos caídos


		en 1951 
		viajé por mar hacia la muerte con un joven camarada

		en 1952 con el corazón cascado esperé la muerte durante cuatro meses

		

		estuve locamente celoso de las mujeres a las que amé

		no envidié a nadie ni siquiera a Charlot

		engañé a mis mujeres

		pero nunca hablé mal de mis amigos a sus espaldas

		

		he bebido pero no soy un borracho

		tuve la suerte de ganarme siempre el pan con el sudor de mi frente

		

		si mentí fue porque sentí vergüenza ajena

		por piedad

                       
		pero también he mentido porque sí

		

		he montado en tren en avión y en coche

		la mayoría no puede hacerlo

		he ido a la ópera

                      
		la mayoría no puede ir y ni siquiera sabe que existe

		sin embargo desde 1921 no voya muchos de los sitios

                      
		donde va la mayoría la mezquita la iglesia la sinagoga

                      
		el templo el curandero

                      
		pero a veces me gusta que me lean los posos de café

		

		se me ha publicado en treinta o cuarenta lenguas

                        
		pero estoy prohibido en Turquía en mi propia lengua

		

		hasta ahora no he tenido cáncer

		tampoco es obligatorio

		nunca seré primer ministro o algo parecido

		tampoco me gustaría serlo

		nunca he ido a la guerra

		no he descendido a los refugios en medio de la noche

		no he recorrido los caminos del exilio bajo el vuelo rasante de los 
		avi0nes

		

		pero me he enamorado ya cerca de los sesenta

		camaradas en pocas palabras

		hoy en Berlín aunque muerto de nostalgia

                                             
		puedo decir que he vivido como un hombre

		pero los años que me quedan por vivir

                       
		y las cosas que puedan sucederme

                                                                     
		¿quién lo sabe?

		

		Esta autobiografía fue escrita en Berlín Oriental el 11 de setiembre 
		de 1961


		De 
		"Últimos poemas 1959-1960-1961"

		Versión de Fernando García Burillo  

		(Ediciones del oriente y del mediterráneo -Madrid 2000)
5.

Bakãš

Bakú de noche

		

		Noche sin estrellas hasta el pesado mar

		noche cerrada y oscura

		la ciudad de Bakú es un soleado campo de trigo

		Estoy en la colina,

		el sol me da de lleno en la cara

		se escucha en el aire un preludio de rast que fluye como las

                                                                                      
		aguas del Bósforo.

		Estoy en la colina,

		mi corazón es como una balsa

                                             
		que se aleja en una separación infinita

                                              
		y va más allá de los recuerdos

                                              
		hasta el pesado mar sin estrellas

                                                          
		en la noche cerrada y oscura.

		

		Bakú, febrero de 1960


		De 
		"Últimos poemas 1959-1960-1961"

		Versión de Fernando García Burillo  

		(Ediciones del oriente y del mediterráneo -Madrid 2000)
6.

Leipzig, 30 de junio de 1959

Chicas como hilos de oro...


		Chicas 
		como hilos de oro

           en esta ciudad 
		europea

                        
		se pasean con babuchas como las nuestras.

		Sobre el Estambul que llevo dentro el cielo está despejado.

		Un ciprés, una fuente, Üsküdar.

		Aunque me echara a correr, no alcanzaría

                                              
		no alcanzaría el vapor que está saliendo del muelle.


		
		Leipzig, 30 de junio de 1959


		De 
		"Últimos poemas 1959-1960-1961"

		Versión de Fernando García Burillo  

		(Ediciones del oriente y del mediterráneo -Madrid 2000)
7.

Con

este calor pienso en ti...


		Con este 
		calor pienso en ti

                                    
		tu desnudez

		tu cuello tus muñecas

		las cosas que me decías

		con los pies como una blanca paloma descansando en un cojín.

		

		Con este calor pienso en ti

		no sé si lo que más recuerdo

                                  
		lo que viene a mis ojos

		es tu cuello tus muñecas 

		tus pies descalzos

		las cosas que me decías cuando eras mía. 

		

		Con este calor amarillo pienso en ti 

		en la habitación de un hotel con este calor amarillo pienso en ti

                                                       
		y me despojo de mi soledad

         mi soledad que se parece un 
		poco a la muerte.

		

		10 de julio de 1959


		De 
		"Últimos poemas 1959-1960-1961"

		Versión de Fernando García Burillo  

		(Ediciones del oriente y del mediterráneo -Madrid 2000)
8.

Dos

amores

		

		En un corazón no caben dos amores

		mentira

		puede ser.

		

		En la ciudad de las lluvias frías

		es de noche y estoy tumbado en la habitación de un hotel

		mis ojos están clavados en lo alto

		pasan nubes por el techo

		pesadas como los camiones que corren por el asfalto húmedo

		y a la derecha a lo lejos

          una construcción blanca

                                
		tal vez de cien pisos

		en lo alto brilla una aguja de oro.

		Pasan nubes por el techo

		nubes cargadas de soles como caiques de sandías.

		Me siento en el alféizar de la ventana

		el reflejo del agua acaricia mi rostro

		¿estoy a la orilla de un río

                       
		o a la orilla del mar?

		

		¿Qué hay en aquella bandeja

		en aquella bandeja rosada

		fresas o moras?

		¿Estoy en un campo de narcisos

		o en un bosque de hayas nevadas?

		Las mujeres que amo ríen y lloran

                                  
		en dos lenguas.


		De 
		"Últimos poemas 1959-1960-1961"

		Versión de Fernando García Burillo  

		(Ediciones del oriente y del mediterráneo -Madrid 2000)
9.

El

quinto día de una 
		huelga de hambre

		

		Si no consigo expresar bien, hermanos,

		Lo que quiero decirles,

		Tendrán que disculparme:

		Siento algunos mareos,

		me da vueltas un poco la cabeza.

		No es el alcohol.

		Apenas, es un poquito de hambre.

		

		Hermanos,

		Los de Europa, los de Asia, los de América:

		Yo no estoy en prisión ni en huelga de hambre.

		Me he tendido en el césped, esta noche de mayo,

		Y los ojos de ustedes me miran de muy cerca,

		lucientes como estrellas,

		En tanto que sus manos

		son una sola mano estrechando la mía,

		como la de mi madre,

		como la de mi amada,

		como la de mi vida.

		

		Hermanos míos:

		Por otra parte, ustedes nunca me abandonaron,

		Ni a mí, ni a mi país,

		ni tampoco a mi pueblo.

		Del mismo modo que los quiero a ustedes,

		ustedes quieren a los míos, lo sé.

		Gracias, hermanos, gracias.

		

		Hermanos míos:

		Yo no tengo la intención de morir.

		Si soy asesinado,

		Sé que entre ustedes seguiré viviendo:

		Yo estaré en los poemas de Aragón

		(en su verso que canta la dicha del futuro),

		Yo estaré en la paloma de la paz, de Picasso,

		Yo estaré en las canciones de Paul Robeson

		Y, sobre todo

		y lo que es más hermoso:

		Yo estaré en la triunfante risa del camarada,

		Entre los cargadores portuarios de Marsella.

		Para decirles la verdad, hermanos,

		Yo soy feliz, feliz a rienda suelta.
10.

En el restaurante Astoria de Berlín...

En el 
		restaurante Astoria de Berlín

                                  
		había una camarera

                                  
		una chica como una gota de plata.

		Por encima de las bandejas repletas me sonreía.

		Se parecía a las chicas de mi perdido país.

		Pero no sé por qué

                      
		a veces tenía ojeras.

		

		No tuve suerte

		no pude sentarme en las mesas que ella atendía.

		

		Ningún día se sentó en las mesas que yo atendía.

		Era un hombre entrado en años.

		Parecía como si estuviera enfermo,

            tomaba comida 
		de régimen.

		Estaba muy triste y me miraba

                      
		pero no sabía alemán.

		Tres meses vino a desayunar, comer y cenar,

		luego desapareció.

		Puede que volviera a su país

          o que no volviera y haya 
		muerto.

		

		23 de julio de 1959


		De 
		"Últimos poemas 1959-1960-1961"

		Versión de Fernando García Burillo  

		(Ediciones del oriente y del mediterráneo -Madrid 2000)
11.

Gracias a ti...

Gracias a ti

		cada uno de mis días es un mundo limpio y perfumado que huele a melón.

                                                                    
		Gracias a ti

		todos los frutos se ofrecen a mi mano como si yo fuera el sol.

		Gracias a ti sólo pruebo la miel de la esperanza.

		Gracias a ti late mi corazón.

                                                                     
		Gracias a ti

		mis noches más solitarias son como un kilim de Anatolia que 
		sonríe

                                                                                                                              
		desde la pared.

		Gracias a ti al final de mi camino, sin llegar a mi ciudad,

                       
		he descansado en una rosaleda.

		Gracias a ti, no dejo entrar a la muerte

                      
		que con sus cantos llama a mi puerta

		vestida con sus más sutiles ropajes y me invita al gran descanso.

		

		29 de agosto de 1960


		De 
		"Últimos poemas 1959-1960-1961"

		Versión de Fernando García Burillo  

		(Ediciones del oriente y del mediterráneo -Madrid 2000)
12.

La ciudad, la tarde y tú

Entre mis brazos estáis desnudas

                          
		la ciudad, la tarde y tú

			vuestra claridad ilumina mi rostro

                          
		y también el olor de vuestros cabellos.

			¿De quién son estos latidos

			que baten bom bom y se confunden con nuestra respiración?

                                  
		¿tuyos? ¿de la ciudad? ¿de la tarde?

                                  
		¿o tal vez son míos?

			¿Dónde termina la tarde dónde comienza la ciudad

			dónde termina la ciudad dónde comienzas tú

                        
		dónde termino yo dónde comienzo?

		

		 9 de julio de 1959
13.

La

nieve cortó el camino...


		La nieve 
		cortó el camino

		tú no estabas

		me senté con las piernas cruzadas

		contemplando tu rostro

		con los ojos cerrados.

		

		No pasaban barcos ni volaban aviones

		tú no estabas

		yo permanecía apoyado en la pared

		hablando y hablando

		sin abrir la boca.

		

		Tú no estabas

		mis manos te acariciaban

		yo me tapaba la cara con las manos.

		

		Diciembre de 1959


		De 
		"Últimos poemas 1959-1960-1961"

		Versión de Fernando García Burillo  

		(Ediciones del oriente y del mediterráneo -Madrid 2000)
14.

La separación se balancea en el aire como una barra de hierro...

La separación se balancea en el aire como una barra de hierro

		que golpea mi rostro mi rostro

		estoy aturdido

		

		huyo la separación me persigue

		no puedo escapar

		me fallan las piernas me derrumbaré

		

		la separación no es tiempo ni camino

		la separación es un puente entre nosotros

		más fino que un cabello más cortante que una espada

		

		más fino que un cabello más cortante que una espada

		la separación es un puente entre nosotros

		incluso cuando sentados nuestras rodillas se tocan

		

		6 de junio de 1960  Vuelo Berl¡n-Moscú


		De 
		"Últimos poemas 1959-1960-1961"

		Versión de Fernando García Burillo  

		(Ediciones del oriente y del mediterráneo -Madrid 2000)

Versos y pensamientos de Nazim Hikmet

4 citas
« Carbunco / Sobre dos columnas de la primera página yacen »
Nazim Hikmet · 1.
« 2. El jefe de policía / Abierto como una herida, el sol en el cielo »
Nazim Hikmet · 1959
« Al partir, me quedan cosas que acabar, / al partir. »
Nazim Hikmet · Al partir, me quedan cosas que acabar...
« 1902 / no he vuelto nunca a mi ciudad natal »
Nazim Hikmet · Autobiografía
Biblioteca poética

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