Poesía Universal

Miguel Veyrat

Biografía y amplia selección de poemas de Miguel Veyrat. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual, perdurable y romántica....

Biografía lírica

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Biografía y amplia selección de poemas de Miguel Veyrat. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual, perdurable y romántica.

Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.

Lírica y Versos

Poemas de Miguel Veyrat

8 poemas seleccionados
1.

El

poeta I

		

                           
		   Jaime Gil de Biedma

                                             
		In memoriam

		

		Veyrat está de pie

		Frente al paisaje.

		

		Ya sabe que no sabe

		Y casi no presiente.

		

		Tuvo sueños y poco tiene

		Que no haya profanado.

		

		Palabras ofrecidas

		Como putas, cansadas

		Frases que un día

		Pudiera unir un muchacho

		En versos verdaderos.

		

		Sólo le queda resignarse a morir,

		Como un hecho ineludible de la especie.

		

		Querría salir de la barbarie

		E iniciarse en la noche temblorosa,

		Al aire limpio, al frágil tallo.

		

		Quién sabe, tras cruzar la sombra o el amor.

		

		Ha perdido a su hermano.
2.

Elegía

Elegía en Tholos

		

                                                      
		A Martine Broda,

                                                              
		In memoriam

		

		Mas si creemos que nuestro único sujeto 

		es el deseo y al mismo tiempo 

		nuestra esencia, querríamos ser el objeto 

		perdido y olvidar todo lenguaje. 

		Dormir en la colina disfrazados de chopos 

		y cantuesos. Dormir junto a las cosas 

		enterradas bajo un horizonte 

		de leche negra -dormir entre las zarzas

		jaras y sarmientos que un día fueron 

		sujetos abrasados. Y también con los muertos 

		de dolor o de una borrachera. Dormir 

		bajo la grava junto a las flores de Víznar 

		o Bagdad, crucificadas de noche 

		por el odio que despierta la conciencia 

		de ser libre. Dormir en la colina 

		de Spoon River tras un mausoleo cualquiera, 

		bajo el manzano de un huerto 

		o sobre una sima del mar. Ser para siempre 

		un ser aunque muerto deslumbrante 

		de deseo -y conseguir que dure al menos 

		el tiempo de regreso hasta el chispazo inicial.

		Sólo un gesto. Y dormir para siempre 

		de la mano de nadie -como duerme Martine 

		con su enjuto cuerpo entregado 

		en ofrenda a sus amantes lares, Jouve 

		Juarroz, Celan o Lacan. Todos duermen 

		ahora en la colina de Tholos. Y nosotros también 

		muertos con ella como objetos cosas 

		húmedas entre la seca arena -este silencio.
3.

Et

in arcadia ego

		

		Arrastra tu canto el viento

		con su voz de bestia

		inmemorial. Deja en las zarzas hojas

		de carne arrebatada

		al río de sombras -rival

		turbio de lo eterno, cuando la vida

		se detiene obstruida

		en la garganta. Porque

		ya conozco de memoria

		esta muerte inventada

		por nosotros en una noche oscura,

		quiero ser expulsado otra vez

		del Paraíso para morir

		tranquilo -tras colgar como hilo

		de araña mi grito 

		rebelde desde el abismo a la nada.
4.

Ítaca

Nunca hubo jardín. Tu nombre

		es laberinto y la patria

		perdida el hilo roto de tu hija

		Adriana que el viento trae

		y aleja, uncido al ritmo

		entrecortado de lo vivo: Barre

		las hojas de la especie

		en tanto que tu pierna

		herida de Rimbaud enhebra

		de nuevo el camino

		de regreso. Nunca hubo jardín

		ni patria conocida. Tu nombre

		es estela -y lo borran

		constantes el viento y las mareas.
5.

La

desintegración de la rosa

		

		I

		Fue primero tierna y rosa

		apretado botón contra mi alma

		donde oculto el escorpión

		se agazapaba.

		Se abrió después

		al sol de otoño

		y sus órganos al viento

		y sus pétalos estaban

		abiertos como manos.

		Fue luego secando

		su vientre breve

		fecundado,

		y mustia la tersura

		pudo separarse

		de su tallo y otra rosa

		brotó en la carne

		y yace rosa seca verde y rosa vieja

		enjuta y deshojada.

		

		II

		Pergamino de su carne

		descarnada

		ilumina a veces

		el tubo de ensayo

		literario.

		Sola,

		rota y sola

		en alacrán

		desintegrada.

		

		III

		...venas que han gloriosamente ardido...
6.

Le

dormeur du val

		

		He roto ya el silencio

		porque

		se marcharon todos.

		

		Y ahora la amapola

		en el cráneo

		es una herida

		que escucha

		la oscura canción.

		

		Así es el corazón:

		a los pájaros

		libres no les gusta

		que les miren.
7.

Libertad

Tan sólo el rayo

		podría gobernarte.

		

		El que rápido

		ilumina

		para después

		fulminarte.

		

		En él naces,

		

		Donde

		el espíritu

		golpea

		y huye:

		

		Donde amaste.
8.

Mapas

y pecios

		

		Y si trazas el mapa de tu propio

		cuerpo, sentirás cómo coincide

		con el universo de tu palabra. Y también

		que a las ínsulas se llega

		solamente por los ríos de la sangre

		que anega las selvas, las praderas

		y los cielos. Proa siempre

		hacia lo incierto que tú configuras

		sin precisar de sextante ni instrumentos.

		Pero no hay regreso, capitán. Atrás

		quedan las estatuas que nunca

		o pronto volverán a la arena

		por las playas -en la medida

		que progrese, extrañamente encendida,

		la palabra sobre el cuerpo

		en la luz de la razón que no naufraga.

		Mas ¿quién podrá saberlo? Casi nadie ahora

		junta pecios para después leerlos.

Versos y pensamientos de Miguel Veyrat

4 citas
« Jaime Gil de Biedma / In memoriam »
Miguel Veyrat · El
« Elegía en Tholos / A Martine Broda, »
Miguel Veyrat · Elegía
« in arcadia ego / Arrastra tu canto el viento »
Miguel Veyrat · Et
« Nunca hubo jardín. Tu nombre / es laberinto y la patria »
Miguel Veyrat · Ítaca
Biblioteca poética

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