Poesía Universal

Meira Delmar

Biografía y amplia selección de poemas de Meira Delmar. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....

Biografía lírica

Vida

Biografía y amplia selección de poemas de Meira Delmar. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.

Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.

Lírica y Versos

Poemas de Meira Delmar

19 poemas seleccionados
1.

Alguien pasa

Alguien pasa y pregunta

	por los jazmines, madre.


	Y yo guardo silencio.


	Las palabras no acuden

	en mi ayuda, se esconden
en el fondo del pecho, por no subir vestidas

	de luto hasta mi boca,
y derramarse luego
en un río de lágrimas.


	No sé si tú recuerdas

	los días aún tempranos
en que ibas como un ángel
por el jardín, y 
	dabas
a los lirios y rosas
su regalo de agua,
y las hojas marchitas

	recogías en esa
tu manera tan suave
de tratar a las plantas
y a los 
	que se acercaban
a tu amistad perfecta.


	Yo sí recuerdo, madre,

	tu oficio de ser tierna
y fina como el aire.


	Una tarde un poeta

	recibió de tus manos
un jazmín que cortaste
para él. Con asombro
te 
	miró largamente
y se llevó a los labios,
reverente, la flor.


	Se me quedó en la frente

	aquel momento, digo
la frente cuando debo
decir el corazón.


	Y se me va llenando
de 
	nostalgia la vida,
como un vaso colmado
de un lento vino pálido,
si 
	alguien pasa y pregunta
por los jazmines, madre.
2.

Allá

Si acaso al otro lado de la 
	vida
otra vez, por azar, nos encontramos,
¿se reconocerán nuestras 
	miradas
o seremos tan sólo un par de extraños?


	De todos modos te amaré lo 
	mismo.
Juntos. O separados.
3.

Ausencia de la rosa

Detenida
en el río 
	translúcido
del viento,
por otro nombre, amor,
la llamaría
el 
	corazón.


	Nada queda en el sitio

	de su perfume. Nadie
puede creer, creería,
que aquí estuvo la rosa

	en otro tiempo.


	Sólo yo sé que si la mano

	deslizo por el aire, todavía
me hieren sus espinas.
4.

Breve

Llegas cuando menos
te 
	recuerdo, cuando
más lejano pareces
de mi vida.
Inesperado como

	esas tormentas que se inventa
el viento
un día inmensamente azul.


	Luego la lluvia
         
	arrastra sus despojos
y me borra tus huellas.
5.

Canción lejana

Y yo también como la tarde 
		
toda me tornaré dichosa 
para quererte y esperarte. 
Iluminada 
	de tus ojos 
		
vendrá la luna, 
vendrá la luna por el aire. 


	Tú me querrás inmensamente. 
		
Mi corazón será infinito 
para la angustia de tu frente. 
Yo 
	te daré los sueños míos: 
		
amor, dolor, sencillamente. 
Después será la enamorada sonrisa, 
		
el beso, la memoria llena de ti, maravillada. 
Y el gozo azul de 
	estar contigo 
		
fuera del tiempo, sin palabras. 
De golondrina en golondrina 

	nos llegará la primavera 
		
de la mirada pensativa. 
Y un mismo cauce de dulzura 
tendrán 
	las rosas y los días. 
		
Yo te daré los sueños míos: 
amor, dolor, sencillamente.
6.

Carta de Roma

Te escribo, amor, desde la 
	primavera.


	Crucé la mar para poder 
	decirte
que, bajo el cielo de la tarde, Roma
tiene otro cielo de 
	golondrinas,
y entre los dos un ángel de oro pasa
danzando.


	La cascada de piedra que 
	desciende
por Trinitá dei Monti hasta la plaza,
se detuvo de pronto y 
	ahora suben
azaleas rosadas por su cuerpo.


	Los árboles repiten siete 
	veces
la música del viento en las colinas,
y el húmedo llamado de las 
	fuentes
guía mis pasos.


	Más bella que en el aire

	una rota columna hallé en el césped,
caída en el abrazo de una rosa.


	Cuando fluye la luz,

	cuando se para
el tiempo,
asomada a los puentes Roma busca
su 
	imagen sobre el Tevere,
y en vez del nombre suyo ve que tiembla
tu 
	nombre, amor, en el rodante espejo.
7.

De paso

No es el tiempo
el que 
	pasa.
                     
	Eres tú
que te alejas
                     
	apresuradamente
hacia la sombra,
y vas dejando caer,
como el que se 
	despoja
de sus bienes,
todo aquello que amaste,
las horas
que te 
	hicieron la dicha,
amigos
en quienes hubo un día
refugio tu 
	tristeza,
sueños
inacabados.
Al final, casi
vacías las manos,

	te preguntas
en qué momento
se te fue la vida,
se te sigue yendo,

	como u hilo de agua 
		
entre los dedos.
8.

Dejo este amor aquí...

Dejo este amor aquí
para 
	que el viento
lo deshaga y lo lleve
a caminar la tierra.


	No quiero 
su daga sobre 
	mi pecho,
ni su lenta
ceñidura de espinas en la frente
de mis 
	sueños.


	Que lo mire mis ojos

	vuelto nube,
aire de abril,
sombra de golondrina
en los espejos 
	frágiles
del mar...
Trémula lluvia
repetida sin fin sobre los 
	árboles.


	Tal vez un día, tú
que 
	no supiste
retener en las manos
su júbilo perfecto,
conocerás su 
	rostro en un perfume,
o en la súbita muerte de una rosa.
9.

Deshora

Cuando llegué te habías

	ido del brazo de otro amor.


	Y no quise decirte: 
	«Vuelve,
perdóname esta vez,
se me hizo tarde,
fue un pequeño 
	descuido
de la vida, una leve
distracción del destino».


	Aquel silencio que selló 
	mis labios
me hiere todavía el corazón.
10.

Desvelo

A la hora del alba cuando 
	el sueño
me abandona,
recorro los momentos
de nuestro amor, en 
	busca
de los rostros de entonces,
los sueños, las palabras.


	Todo en vano.


	Nos fue borrando el tiempo,

	sus implacables manos,
deshaciendo los cuerpos para sólo
dejarnos, 
	viva llama, que no cesa
de arder en el vacío.
11.

El escudo

Cuánto te quise, amor, 
	cuánto te quiero,
más allá de la vida y de la muerte.
Y aunque ya 
	nunca más he de tenerte,
eres de cuanto es mío lo primero.


	Más que el sol del estío, 
	verdadero,
tu recuerdo mitiga, por mi suerte,
la sombra que me ciñe, y 
	se convierte
en la luz que ilumina mi sendero.


	Nada ni nadie desterrar 
	haría
de mi frente aquel tiempo jubiloso
en que eterna la dicha 
	parecía.


	Contra el olvido y su tenaz 
	acoso
defenderá por siempre y a porfía
su condición de escudo 
	milagroso.
12.

El llamado

Tú estarás lejos.


	Yo dejaré la vida
como 
	un ramo de rosas
que se abandona para
proseguir el camino,
y 
	emprenderé la muerte.


	Detrás de mí, siguiéndome,

	irán todas las cosas
amadas, el silencio
que nos uniera, el arduo

	amor que nunca pudo
vencer el tiempo, el roce
de tus manos, las tardes

	junto al mar, tus palabras.


	Si donde estés tú oyes

	que alguna voz te nombra,
seré yo que en el viaje
te recuerdo.
13.

Pienso en ti.

El milagro


	Pienso en ti.


	La tarde,
no es una 
	tarde más;
es el recuerdo
de aquella otra, azul,
en que se hizo

	el amor en nosotros
como un día
la luz en las tinieblas.


	Y fue entonces más clara

	la estrella, el perfume
del jazmín más cercano,
menos
punzantes las 
	espinas,


	Ahora, 
al evocarla creo

	haber sido testigo
de un milagro.
14.

El recuerdo

Este día con aire de paloma

	será después recuerdo.


	Me llenaré de él
como de 
	vino un ánfora,
para beberlo a sorbos cuando quiera
recuperar su 
	aroma.


	Antes que vuele hacia el 
	ocaso, antes
de ver cómo se pierde entre la noche.
15.

Este amor

Como ir casi juntos 
pero no juntos, 
como 
caminar paso a paso 
	
y entre los dos un muro 
de cristal, 
como el viento 
del Sur 
	que si se nombra 
	
¡Viento del Sur! parece 
que se va con su nombre, 
este amor. 

	
Como el río que une 
con sus manos de agua 
las orillas que 
	aparta, 
	
como el tiempo también, 
como la vida, 
que nos huyen viviéndonos, 
	
dejándonos 
cada vez menos nuestros 
y más suyos, 
este amor. 
	

Como decir mañana 
y estar pensando nunca, 
como saber que 
	vamos 
	
hacia ninguna parte 
y sin embargo nada 
podría detenernos, 

	como la mansedumbre 
	
del mar, que es el anverso 
de ocultas tempestades, 
este amor. 
	

Este 
desesperado amor.
16.

Huésped

Huésped sin sombra


	Nada deja mi paso por la tierra. 
	
En el momento del callado viaje 
he de llevar lo que al nacer me 
	traje: 
	
el rostro en paz y el corazón en guerra. 

Ninguna voz repetirá la 
	mía 
	
de nostálgico ardor y fiel asombro. 
La voz estremecida con que 
	nombro 
	
el mar, la rosa, la melancolía. 

No volverán mis ojos renacidos 
	
de la noche a la vida siempre ilesa, 
a beber como un vino la belleza 
	
de los mágicos cielos encendidos. 

Esta sangre sedienta de 
	hermosura 
	
por otras venas no será cobrada. 
No habrá manos que tomen, de 
	pasada, 
	
la viva antorcha que en mis manos dura. 

Ni frente que mi sueño 
	mutilado 
	
recoja y cumpla victoriosamente. 
Conjuga mi existir tiempo presente 
	
sin futuro después de su pasado. 

Término de mí misma, me rodeo 
	
con el anillo cegador del canto. 
Vana marea de pasión y llanto 

	en mí naufraga cuanto miro y creo. 
	

A nadie doy mi soledad. Conmigo 
vuelve a la orilla del pavor, 
	ignota. 
	
Mido en silencio la final derrota. 
Tiemblo del día. Pero no lo digo.
17.

Instante

Ven mirar conmigo
el 
	final de la lluvia.
Caen las últimas gotas como
diamantes desprendidos

	de la corona del invierno,
y nuevamente queda
desnudo el aire.


	Pronto un rayo de sol

	encenderá los verdes
del patio,
y saltarán al césped
una vez más 
	los pájaros.


	Ven conmigo y fijemos el 
	instante
-mariposa de vidrio-
en esta página.
18.

La ausencia

Se me perdió tu huella.
                            
	Un viento
huracanado y frío la borró del sendero,
dejándonos los pasos

	sin rumbo alguno ahora,
sin saber hacia dónde
orientar el destino.


	En torno de esta inmensa

	soledad gira y gira
el desmedido anillo
del horizonte en vano.


	Me llaman los caminos

	pero no los encuentro:
tu voz, mi rosa náutica,
mi rosa de los 
	vientos,
se me apagó en la noche.
19.

La hoguera

Esta es, amor, la rosa que 
	me diste
el día en que los dioses nos hablaron.
Las palabras ardieron 
	y callaron.
La rosa  a la ceniza se resiste.


	Todavía las horas me 
	reviste
de su fiel esplendor. Que no tocaron
su cuerpo las tormentas 
	que asolaron
mi mundo y todo cuanto en él existe.


	Si cruzas otra vez junto a 
	mi vida
hallará tu mirada sorprendida
una hoguera de extraño poderío.


	Será la rosa que morir no 
	sabe,
y que al paso del tiempo ya no cabe
con su fulgor dentro del 
	pecho mío.

Versos y pensamientos de Meira Delmar

4 citas
« Alguien pasa y pregunta / por los jazmines, madre. »
Meira Delmar · Alguien pasa
« Si acaso al otro lado de la / vida »
Meira Delmar · Allá
« del viento, / por otro nombre, amor, »
Meira Delmar · Ausencia de la rosa
« recuerdo, cuando / más lejano pareces »
Meira Delmar · Breve
Biblioteca poética

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