« veces Henry / A veces Henry tuvo algún dinero »
Mario Rivero · A
Biografía y amplia selección de poemas de Mario Rivero. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....
Biografía y amplia selección de poemas de Mario Rivero. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.
Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.
veces Henry A veces Henry tuvo algún dinero e invitó a sus-camaradas, de un sexo o de dos, inteligentes o encantadores, o ambas cosas a la vez, los que dijeron, quizás sí, pero como hizo él, vinieron y se fueron, y no llegaron a ser mucho. Del mismo modo otras veces Henry, se irguió con coraje pagano, en arrebatada pareja, con el huraño amigo que lo acompaña, frente a las -según el mismo Henry, pacatas, gentes de otra generación- Que llenan las formas y se callan de sus asuntos. A los que proclaman con un gesto augusto, en el éxtasis austero del justo, que "estamos viviendo unos tiempos infames".
de la muchacha-de-la-pollera-pronta Esta es la balada de la muchacha pródiga de sí misma que alegre y detonante de colores hace el saludo de su sonrisa de-mi-querido-amor a los que la tutean con palabras de esposo Hombres que nunca ha visto solemnemente rústicos o con rústicas bromas. Ellos saben y la buscan golosamente desnudando sus caderas blancas en la oscuridad Una muchacha hecha para un ramo de flores una chica galante dispuesta a todo y por todos La que amaba demasiado pronto y con-todo-su-cuerpo y por ello mal comprendida fue. La muchacha la muchacha-de-la-pollera-pronta hacia mí la ola de su pollera despliega... Sucedió como suele sobre los pastos haraganes cuando el sol era el sol y el calor el calor La boca abierta hacia las gordas nubes fofas del verano y la pollera sobre la cara como un jardín cubriéndola. De soslayo con la comisura de sus labios miraba cuando el pequeño amigo favorito para el placer la solicitaba con voz ahogada embarullándose... y algo espumeante y feliz le sube a la cara y se le arrebola como si él le hiciese cosquillas con una ramita verde. Jóvenes y viejos se metían entre sus sábanas para tener su mundo en paz Contentos cerca de ella con una carga de caricias o con una sonrisa idiota antes de abrazar su maravilla. La muchacha... la muchacha engendra oleajes se vuelve playa y su pollera canta como las olas! El día era perezoso y la noche activa Venían de uno en uno o todos a la vez Le formaban una "guardia de corps" y se envolvían en su sonrisa Su corazón era un albergue abierto para una noche. Y como si fuera su corazoncito un nido recién hecho los más rayados los más bochincheros llegaban piando: "Dádnos amor dádnos amor". Comprobando con fatiga la buena ley del metal la muchacha-del-corazón-pronto la muchacha-de-la-pollera-pronta tiende sus brazos desnudos... Ella extiende su cuerpo con ademanes calmosos en el día en la noche para todos para cada uno se abre se da vuelta se muestra con ingenua sapiencia y lo que se ve es hermoso es extrañamente agradable y al hacer todas estas cosas ella será "ella". Y así cuando escucho en algún lugar palabra que alguien masculla al pasar a otra muchacha de corazón también henchido Mis pensamientos rápido son para esta muchacha de la pollera-pronta atenta a la vida con un buen sentido que para ofrecer sólo tenía aquella llama exacta un fuego para calentar la vida un fuego para vivir mejor. La muchacha la muchacha-de-la-pollera-pronta viene hacia mí moviéndose con pausa de hoja... ¡Muchachas ídos todas! con la llama que calienta la sangre y abrillanta los ojos el invierno está aquí afuera está aquí en mí Pero esta noche antes de los somníferos dejad que avance la imagen de la muchacha-de-la-pollera-pronta cada vez más lenta cada vez más oleante necesito de todos sus pujantes recuerdos...! La muchacha la muchacha de la pollera pronta y su playa-su-playa-su-playa por todas partes...
Es terrible no encontrar a dónde ir... De las casas unas están destruidas, sin lecho, a oscuras y con telas de araña, con lepras en los muros y con espectros tristes, otras se alzan tan falsas como un decorado. Del palacio o la casa encantada, la tapicería vemos gastada, anticuada. No hay belleza en aquel lugar, no hay misterio, y continuamos nuestro aislado camino, en el jardín gotea el surtidor del cansancio. Hay posadas que ya no se abren más por nosotros, con las que hemos perdido el contacto, cuando exentos de excusa, buscamos, titubeantes como un extranjero, o aun como mendigos, lejanos, extraños... Es terrible no saber a dónde ir, al final del día muerto a la hora en que a veces se bebe, o se mata. Encontrar que no hay sendero, no hay camino, no hay puerta, donde llamar, en la fatua sonrisa del triunfo, o en el pobre final, consumida ¡la Casa del Alma!
Del amor
sólo queda
un poco
de ceniza azul.
Volverías
a
sentarte
junto al fuego
apagado
ahora que lo
sabes?
que pasan Este hombre y esa mujer se conocieron cierto día Sin duda el hombre sonrió a la mujer sin duda le trajo flores sin duda llegó a conocer su olor entre mil y hasta a olfatear su ropa interior su brassiére sus pantalones tirados sobre la cama Años después ella pasa con un gordo contoneo envuelta en pieles emplumadas Su perfume es el mismo barato y dulce lo mismo ondula su grupa de sanguijuela encantadora tiene en cambio los ojos turbios como dos cuentas desteñidas de porcelana El parece un hombre serio y sobrio con su cuentica en el Banco y su “curriculum vitae” no hay duda de que ha sabido ubicarse en el proceso la mira la examina de una manera abstracta como si examinara una cosa vieja oxidada a la brillante luz del sol Parpadeando estúpidamente desde un lapso de olvido y sombra y grasa... Tiresias ciego adivino de mamas arrugadas Todos somos él -o algo parecido al menos-.
amor
El amor es algo que viene y calienta
una vez. Y un instante no más,
-si es que viene-
Y después de esta costumbre de calor,
otra vez, ¡ay! nos deja muriendo solos.
¡En estos silencios! Este dejarse llevar
más allá de las barras de los bares,
y más allá del bien y del mal.
El amor es algo punzante. Y en verdad
con olor
que desaparece y nos dice. "Yo estuve aquí"
-reseda- en la rara y tenue sensación
de aromar,
en la habitación ya vacía...
Estábamos perdidos cuando nos encontramos en aquel retraso de aeropuerto. Yo estaba lleno de noche y de frío, aunque había pasado tres días en el "San Francisco", con una muchacha de nalgas redondas. Tu creíste que yo era un camionero. Admiraste la vulgaridad de mi estilo y me amaste por ello. -No lo era.- Yo creí que tú eras una princesa, que arrastraba hasta mí su aburrimiento. -Y es verdad.- Como es verdad que seguimos estando perdidos. Yo, por no poder soportar la realeza, tú, por no saber nunca lo que estás haciendo.
balada de los hombres hambrientos Los hombres hambrientos tienen oro casas con retretes de mármol y vestidos suntuosos Pero no pueden matar el hambre y la sed del tigre de sus ojos Los hombres hambrientos son en alguna forma hermosos Por una magia mortal y execrable sus oídos se han vuelto sordos Pero los hombres hambrientos simulan oír y pagan bien a los cantores Pregonan una extraña desesperación han perdido el recuerdo de los humanos olores caminan para buscar un aroma imbuscable el de los tallos de las flores muertas y de los pétalos podridos el olor que al mismo tiempo es el olor de la muerte y el olor del nacer Se cubre de moho el corazón de estos hombres hambrientos Se entrecruzan a la deriva No se ven Son muchos en movimiento Sus mujeres lavadas en agua de caros perfumes sintéticos adustas acechan también aquel olor que alcanza los huesos Si levantan las cabezas hacia cosas más altas no distinguen otra cosa que el viento Remeros esclavos en un gran bajel de oro van los hombres y mujeres hambrientos…
« veces Henry / A veces Henry tuvo algún dinero »
« de la / muchacha-de-la-pollera-pronta »
« De las casas unas están destruidas, / sin lecho, a oscuras y con telas de araña, »
« que pasan / Este hombre y esa mujer se conocieron cierto día »
Ediciones recomendadas para disfrutar de su obra poética completa y estudio crítico: