Poesía Universal

Mario Benedetti

Biografía y amplia selección de poemas de Mario Benedetti. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....

Biografía lírica

Vida

Biografía y amplia selección de poemas de Mario Benedetti. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.

Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.

Lírica y Versos

Poemas de Mario Benedetti

33 poemas seleccionados
1.

A tientas

Se 
		retrocede con seguridad
pero se avanza a tientas
uno adelanta 
		manos como un ciego
ciego imprudente por añadidura
pero lo absurdo 
		es que no es ciego
y distingue el relámpago la lluvia
los rostros 
		insepultos la ceniza
la sonrisa del necio las afrentas
un barrunto 
		de pena en el espejo
la baranda oxidada con sus pájaros
la opaca 
		incertidumbre de los otros
enfrentada a la propia incertidumbre
se 
		avanza a tientas / lentamente
por lo común a contramano
de los 
		convictos y confesos
en búsqueda tal vez
de amores residuales

		que sirvan de consuelo y recompensa
o iluminen un pozo de nostalgias

		se avanza a tientas/ vacilante
no importan la distancia ni el horario

		ni que el futuro sea una vislumbre
o una pasión deshabitada
a 
		tientas hasta que una noche
se queda uno sin cómplices ni tacto
y 
		a ciegas otra vez y para siempre
se introduce en un túnel o destino

		que no se sabe dónde acaba.
2.

Amor

de tarde


		Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las 
		cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las 
		piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar 
		la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

		
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son 
		las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que 
		saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el 
		teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

		
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son 
		las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y 
		quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne 
		azul de mi carbónico.
3.

Asunción de ti

1
Quién 
		hubiera creído que se hallaba
sola en el aire, oculta,
tu mirada.

		Quién hubiera creído esa terrible
ocasión de nacer puesta al alcance

		de mi suerte y mis ojos,
y que tú y yo iríamos, despojados
de todo 
		bien, de todo mal, de todo,
a aherrojarnos en el mismo silencio,
a 
		inclinarnos sobre la misma fuente
para vernos y vernos
mutuamente 
		espiados en el fondo,
temblando desde el agua,
descubriendo, 
		pretendiendo alcanzar
quién eras tú detrás de esa cortina,
quién 
		era yo detrás de mí.
Y todavía no hemos visto nada.
Espero que 
		alguien venga, inexorable,
siempre temo y espero,
y acabe por 
		nombrarnos en un signo,
por situarnos en alguna estación
por 
		dejarnos allí, como dos gritos
de asombro.
Pero nunca será. Tú no 
		eres ésa,
yo no soy ése, ésos, los que fuimos
antes de ser 
		nosotros.


		Eras sí 
		pero ahora
suenas un poco a mí.
Era sí pero ahora
vengo un poco 
		de ti.
No demasiado, solamente un toque,
acaso un leve riesgo 
		familiar,
pero que fuerce a todos a abarcarnos
a ti y a mí cuando 
		nos piensen solos.


		2
Hemos 
		llegado al crepúsculo neutro
donde el día y la noche se funden y se 
		igualan.
Nadie podrá olvidar este descanso.
Pasa sobre mis 
		párpados el cielo fácil
a dejarme los ojos vacíos de ciudad.
No 
		pienses ahora en el tiempo de agujas,
en el tiempo de pobres 
		desesperaciones.
Ahora sólo existe el anhelo desnudo,
el sol que 
		se desprende de sus nubes de llanto,
tu rostro que se interna noche 
		adentro
hasta sólo ser voz y rumor de sonrisa.


		3

		Puedes querer el alba
cuando ames.
Puedes
venir a reclamarte 
		como eres.
He conservado intacto tu paisaje.
Lo dejaré en tus 
		manos
cuando éstas lleguen, como siempre,
anunciándote.
Puedes

		venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú.
Aunque mi voz 
		te espere
sola en su azar
quemando
y tu sueño sea eso y mucho 
		más.
Puedes amar el alba
cuando quieras.
Mi soledad ha 
		aprendido a ostentarte.
Esta noche, otra noche
tú estarás
y 
		volverá a gemir el tiempo giratorio
y los labios dirán
esta paz 
		ahora, esta paz ahora.
Ahora puede venir a reclamarte,
penetrar en 
		tus sábanas de alegre angustia,
reconocer tu tibio corazón sin 
		excusas,
los cuadros persuadidos,
saberte aquí.
Habrá para 
		vivir cualquier huida
y el momento de la espuma y el sol
que aquí 
		permanecieron.
Habrá para aprender otra piedad
y el momento del 
		sueño y el amor
que aquí permanecieron.
Esta noche, otra noche 
		
tú estarás,
tibia estarás al alcance de mis ojos,
lejos ya de 
		la ausencia que no nos pertenece.
He conservado intacto tu paisaje

		pero no sé hasta dónde esté intacto sin ti,
sin que tú le prometas 
		horizontes de niebla,
sin que tú le reclames su ventana de arena.

		Puedes querer el alba cuando ames.
Debes venir a reclamarte como 
		eras.
Aunque ya no seas tú,
aunque contigo traigas
dolor y 
		otros milagros.
Aunque seas otro rostro 
		
de tu cielo hasta mí.
4.

Ausencia de Dios

Digamos que te alejas definitivamente
hacia el pozo de olvido que 
		prefieres,
pero la mejor parte de tu espacio,
en realidad la única 
		constante de tu espacio,
quedará para siempre en mí, doliente,

		persuadida, frustrada, silenciosa,
quedará en mí tu corazón inerte y 
		sustancial,
tu corazón de una promesa única
en mí que estoy 
		enteramente solo sobreviviéndote.

		
Después de ese dolor redondo y eficaz,
pacientemente agrio, de 
		invencible ternura,
ya no importa que use tu insoportable ausencia

		ni que me atreva a preguntar si cabes
como siempre en una palabra.

		
Lo cierto es que ahora ya no estás en mi noche
desgarradoramente 
		idéntica a las otras
que repetí buscándote, rodeándote.
Hay 
		solamente un eco irremediable
de mi voz como niño, esa que no sabía. 
		

Ahora qué miedo inútil, qué vergüenza
no tener oración para 
		morder,
no tener fe para clavar las uñas,
no tener nada más que la 
		noche,
saber que dios se muere, se resbala,
saber que dios 
		retrocede con los brazos cerrados,
con los labios cerrados, con la 
		niebla,
como un campanario atrozmente en ruinas
que desandara 
		siglos de ceniza.

		
Es tarde. Sin embargo yo daría
todos los juramentos y las 
		lluvias,
las paredes con insultos y mimos,
las ventanas de 
		invierno, el mar a veces,
por no tener tu corazón en mí,
tu 
		corazón inevitable y doloroso
en mí que estoy enteramente solo

		sobreviviéndote.
5.

Chau

número tres


		Te dejo con tu vida 

		tu trabajo 
		
tu gente 
con tus puestas de sol 
y tus amaneceres 

		sembrando tu confianza 
		
te dejo junto al mundo 
derrotando imposibles 
seguro sin 
		seguro 
		
te dejo frente al mar 
descifrándote a solas 
sin mi pregunta 
		a ciegas 
		
sin mi respuesta rota 
te dejo sin mis dudas 
pobres y 
		malheridas 
		
sin mis inmadureces 
sin mi veteranía 
pero tampoco creas 

		a pie juntillas todo 
		
no creas nunca creas 
este falso abandono 
estaré donde menos 
		
lo esperes 
por ejemplo 
en un árbol añoso 
de oscuros 
		cabeceos 
		
estaré en un lejano 
horizonte sin horas 
en la huella del 
		tacto 
		
en tu sombra y mi sombra 
estaré repartido 
en cuatro o cinco 
		pibes 
		
de esos que vos mirás 
y enseguida te siguen 
y ojalá pueda 
		estar 
		
de tu sueño en la red 
esperando tus ojos 
y mirándote.
6.

Como árboles

Quién hubiera dicho
que estos poemas de otros
iban a ser míos

		
después de todo hay hombres que no fui
y sin embargo quise ser

		sino por una vida             
      	
al menos por un rato
o por un parpadeo

en cambio hay 
		hombres que fui
y ya no soy ni puedo ser
y esto no siempre es un 
		avance
a veces es una tristeza

		
hay deseos profundos y nonatos
que prolongué como coordenadas

		hay fantasías que me prometí
y desgraciadamente no he cumplido
y 
		otras que me cumplí sin prometérmelas

		
hay rostros de verdad
que alumbraron mis fábulas
rostros que 
		no vi más pero siguieron
vigilándome desde
la letra en que los 
		puse

		
hay fantasmas de carne 
otros de hueso
también los hay de 
		lumbre y corazón
o sea cuerpos en pena almas en júbilo
que vi o 
		toqué o simplemente puse
a secar
             a vivir

		                        a gozar
                                       
		a morirse

pero además está lo que advertí de lejos
yo también 
		escuché una paloma
que era de otros diluvios
yo también destrocé 
		un paraíso
que era de otras infancias
yo también gemí un sueño

		que era de otros amores

		
así pues
desde este misterioso confín de la existencia
los 
		otros me ampararon como árboles
con nidos o sin nidos
poco importa

		no me dieron envidia sino frutos
esos otros están
aquí
sus 
		poemas
son mentiras de a puño
son verdades piadosas
están aquí

		                rodeándome
                                    
		juzgándome
con las pobres palabras que les di

		
hombres que miran tierra y cielo
y a través de la niebla
o sin 
		sus anteojos
también a mí me miran
con la pobre mirada que les di

		son otros que están fuera de mi reino
claro
        pero además

		                            estoy en ellos

a veces tienen lo que 
		nunca tuve
a veces aman lo que quise amar
a veces odian lo que 
		estoy odiando
de pronto me parecen lejanos
tan remotos
que me 
		dan vértigo y melancolía
y los veo minados por un duelo sin llanto

		
y otras veces en cambio
los presiento tan cerca
que miro por 
		sus ojos
y toco por sus manos
y cuando odian me agrego a su rencor

		y cuando aman me arrimo a su alegría

		
quién hubiera dicho
que estos poemas míos
iban a ser
de 
		otros.
7.

Como siempre

Aunque hoy cumplas
trescientos treinta y seis meses
la 
		matusalénica edad no se te nota cuando
en el instante en que vencen 
		los crueles
entrás a averiguar la alegría del mundo
y mucho menos 
		todavía se te nota
cuando volás gaviotamente sobre las fobias
o 
		desarbolás los nudosos rencores

		
buena edad para cambiar estatutos y horóscopos
para que tu 
		manantial mane amor sin miseria
para que te enfrentes al espejo que 
		exige
y pienses que estás linda
                                                   
		y estés linda

casi no vale la pena desearte júbilos y lealtades

		ya que te van a rodear como ángeles o veleros

		
es obvio y comprensible
que las manzanas y los jazmines
y los 
		cuidadores de autos y los ciclistas
y las hijas de los villeros
y 
		los cachorros extraviados
y los bichitos de san antonio
y las 
		cajas de fósforo
te consideren una de los suyos

		
de modo que desearte un feliz cumpleaños
podría ser tan injusto 
		con tus felices
                                                                          
		cumpledías
acordate de esta ley de tu vida
si hace algún tiempo 
		fuiste desgraciada
eso también ayuda a que hoy se afirme
tu 
		bienaventuranza

		
de todos modos para vos no es novedad
que el mundo
                             
		y yo
                                   
		te queremos de veras
pero yo siempre un poquito más que el mundo.
8.

Confidencial

Fueron jóvenes los viejos 
		
pero la vida se ha ido 
desgranando en el espejo 
y serán 
		viejos los jóvenes 
		
pero no lo divulguemos 
que hasta las paredes oyen
9.

Corazón coraza

Porque te 
		tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos

		porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu 
		imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde 
		el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque 
		te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza


		porque 
		eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que 
		muero
si no te miro amor
si no te miro


		porque tú 
		siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero

		porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor

		tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te 
		busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y 
		no.
10.

Curriculum

El cuento es muy sencillo 
usted nace 
contempla atribulado 
		
el rojo azul del cielo 
el pájaro que emigra 
el torpe 
		escarabajo 
		
que su zapato aplastará 
valiente 

usted sufre 
reclama 
		por comida 
		
y por costumbre 
por obligación 
llora limpio de culpas 

		extenuado 
		
hasta que el sueño lo descalifica 

usted ama 
se 
		transfigura y ama 
		
por una eternidad tan provisoria 
que hasta el orgullo se le 
		vuelve tierno 
		
y el corazón profético 
se convierte en escombros 

usted 
		aprende 
		
y usa lo aprendido 
para volverse lentamente sabio 
para saber 
		que al fin el mundo es esto 
		
en su mejor momento una nostalgia 
en su peor momento un 
		desamparo 
		
y siempre siempre 
un lío 

entonces 
usted muere.
11.

De árbol en árbol

a ambrosio y silvia

Los árboles 
¿serán acaso solidarios? 
		
¿digamos el castaño de los campos elíseos 
con el quebrancho de 
		entre ríos 
		
o los olivos de jaén 
con los sauces de tacuarembó? 

¿le 
		avisará la encina de westfalia 
		
al flaco alerce de tirol 
que administre mejor su trementina? 

		
y el caucho de pará 
o el baobab en las márgenes del cuanza 

		¿provocarán al fin la verde angustia 
		
de aquel ciprés de la mission dolores 
que cabeceaba en frisco 
		
california? 

¿se sentirá el ombú en su pampa de rocío 

		casi un hermano de la ceiba antillana? 
		

los de este parque o aquella floresta 
¿se dirán de copa a 
		copa que el muérdago 
		
otrora tan sagrado entre los galos 
ahora es apenas un parásito 
		
con chupadores corticales? 

¿sabrán los cedros del líbano 

		y los caobos de corinto 
		
que sus voraces enemigos 
no son la palma de camagüey 
ni el 
		eucalipto de tasmania 
		
sino el hacha tenaz del leñador 
la sierra de las grandes 
		madereras 
		
el rayo como látigo en la noche?
12.

Defensa de la alegría

a trini

		
Defender la alegría como una trinchera 
defenderla del escándalo 
		y la rutina 
		
de la miseria y los miserables 
de las ausencias transitorias 

		y las definitivas 
		
defender la alegría como un principio 
defenderla del pasmo y las 
		pesadillas 
		
de los neutrales y de los neutrones 
de las dulces infamias 
y 
		los graves diagnósticos 
		

defender la alegría como una bandera 
defenderla del rayo y 
		la melancolía 
		
de los ingenuos y de los canallas 
de la retórica y los paros 
		cardiacos 
		
de las endemias y las academias 

defender la alegía como un 
		destino 
		
defenderla del fuego y de los bomberos 
de los suicidas y los 
		homicidas 
		
de las vacaciones y del agobio 
de la obligación de estar alegres 
		

defender la alegría como una certeza 
defenderla del óxido y 
		de la roña 
		
de la famosa pátina del tiempo 
del relente y del oportunismo 

		de los proxenetas de la risa 
		

defender la alegría como un derecho 
defenderla de dios y del 
		invierno 
		
de las mayúsculas y de la muerte 
de los apellidos y las lástimas 
		
del azar 
y también de la alegría.
13.

Desde el alma

Vals 

		
Hermano cuerpo estás cansado 
desde el cerebro a la misericordia 
		
del paladar al valle del deseo 
cuando me dices/ alma ayúdame 

		siento que me conmuevo hasta el agobio 
		
que el mismísimo aire es vulnerable 

hermano cuerpo has 
		trabajado 
		
a músculo y a estómago y a nervios 
a riñones y a bronquios y a 
		diafragma 
		

cuando me dices/ alma ayúdame 
sé que estás condenado/ eres 
		materia 
		
y la materia tiende a desfibrarse 

hermano cuerpo te conozco 
		
fui huésped y anfitrión de tus dolores 
modesta rampa de tu sexo 
		ávido 
		

cuando me pides/ alma ayúdame 
siento que el frío me envilece 
		
que se me van la magia y la dulzura 

hermano cuerpo eres 
		fugaz 
		
coyuntural efímero instantáneo 
tras un jadeo acabarás inmóvil 
		

y yo que normalmente soy la vida 
me quedaré abrazada a tus 
		huesitos 
		
incapaz de ser alma sin tus vísceras
14.

El amor es un centro

Una esperanza un huerto un páramo
una migaja entre dos hambres
el 
		amor es campo minado
un jubileo de la sangre
cáliz y musgo/ cruz y 
		sésamo
pobre bisagra entre voraces
el amor es un sueño abierto

		un centro con pocas filiales
un todo al borde de la nada
fogata 
		que será ceniza
el amor es una palabra
un pedacito de utopía
es 
		todo eso y mucho menos
y mucho más/ es una isla
una borrasca/ un 
		lago quieto
sintetizando yo diría
que el amor es una alcachofa

		que va perdiendo sus enigmas
hasta que queda una zozobra
una 
		esperanza un fantasmita.
15.

Enamorarse y no

Cuando uno se enamora las cuadrillas
del tiempo hacen escala en el 
		olvido
la desdicha se llena de milagros
el miedo se convierte en 
		osadía
y la muerte no sale de su cueva
enamorarse es un presagio 
		gratis
una ventana abierta al árbol nuevo
una proeza de los 
		sentimientos
una bonanza casi insoportable
y un ejercicio contra 
		el infortunio
por el contrario desenamorarse
es ver el cuerpo como 
		es y no
como la otra mirada lo inventaba
es regresar más pobre al 
		viejo enigma
y dar con la tristeza en el espejo
16.

Epigrama con muro

Entre tú y yo/mengana 
		mía/ se levantaba
un muro de Berlín hecho de horas desiertas

		añoranzas fugaces


		tú no podías verme 
		porque montaban guardia
los rencores ajenos
yo no podía verte 
		porque me encandilaba
el sol de tus augurios


		y no obstante solía 
		preguntarme
cómo serías en tu espera
si abrirías por ejemplo los 
		brazos
para abrazar mi ausencia


		pero el muro cayó
se 
		fue cayendo
nadie supo que hacer con los malentendidos
hubo quien 
		los juntó como reliquias


		y de pronto una tarde

		te vi emerger por un hueco de niebla
y pasar a mi lado sin llamarme

		
ni tocarme ni verme
y correr al encuentro de otro rostro

		rebosante de calma cotidiana 
		


		otro rostro que tal vez 
		ignoraba
que entre tú y yo existía
había existido
un muro de 
		Berlín que al separarnos
desesperadamente nos juntaba
ese muro que 
		ahora es sólo escombros
más escombros y olvido.
17.

Escondido y lejos

¡Qué te ha dado el 
		pasado?
¿la fuga que te mira en el espejo?
¿aquel fantasma que te 
		desbarata?
¿la sombra de tus nubes? ¿la intemperie?


		Rápido como el río ha 
		transcurrido
pero ocurre que el río no envejece
pasa con sus 
		crujientes y sus ramas
sus duendes y su cielo giratorio.


		Quedaron armoniosos 
		pero inmóviles
tu mayo de piedad, tus artilugios
todo el prodigio 
		se volvió espesura
y la espesura se llenó de tedio;


		ya no llueve en tu 
		olvido, ni siquiera
en tu pobre redoma o en las tapias,
aunque el 
		pasado está escondido y lejos
no tienes más remedio que mirarlo.
18.

Ese gran simulacro

Cada vez que nos dan clases de
amnesia
como si nunca hubieran 
		existido
los combustibles ojos del alma
o los labios de la pena 
		huérfana
cada vez que nos dan clases de
amnesia
y nos conminan 
		a borrar
la ebriedad del sufrimiento
me convenzo de que mi región

		no es la farándula de otros

		
en mi región hay calvarios de
ausencia
muñones de porvenir / 
		arrabales
de duelo
pero también candores de
mosqueta
pianos 
		que arrancan lágrimas
cadáveres que miran aún desde
sus huertos

		nostalgias inmóviles en un pozo
de otoño
sentimientos 
		insoportablemente
actuales
que se niegan a morir allá en lo

		oscuro

		
el olvido está lleno de memoria
que a veces no caben las

		remembranzas
y hay que tirar rencores por la
borda
en el fondo 
		el olvido es un gran
simulacro
nadie sabe ni puede / aunque

		quiera / olvidar
un gran simulacro repleto de
fantasmas
esos 
		romeros que peregrinan por
el olvido
como si fuese el camino de

		santiago

		
el día o la noche en que el olvido
estalle
salte en pedazos o 
		crepite /
los recuerdos atroces y de
maravilla
quebrarán los 
		barrotes de fuego
arrastrarán por fin la verdad por
el mundo
y 
		esa verdad será que no hay
olvido
19.

Espero

Te 
		espero cuando la noche se haga día, 
		
suspiros de esperanzas ya perdidas. 
No creo que vengas, lo sé, 
		
sé que no vendrás. 
Sé que la distancia te hiere, 
sé que las 
		noches son más frías, 
		
Sé que ya no estás. 
Creo saber todo de ti. 
Sé que el día de 
		pronto se te hace noche: 
		
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices, 
sé que soy un 
		idiota al esperarte, 
		
Pues sé que no vendrás. 
Te espero cuando miremos al cielo de 
		noche: 
		
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días 
en los que un beso 
		marcó la despedida, 
		
Quizás por el resto de nuestras vidas. 
Es triste hablar así. 

		Cuando el día se me hace de noche, 
		
Y la Luna oculta ese sol tan radiante. 
Me siento sólo, lo sé, 
		
nunca supe de nada tanto en mi vida, 
solo sé que me encuentro 
		muy sólo, 
		
y que no estoy allí. 
Mis disculpas por sentir así, 
nunca mi 
		intención ha sido ofenderte. 
		
Nunca soñé con quererte, 
ni con sentirme así. 
Mi aire se 
		acaba como agua en el desierto. 
		
Mi vida se acorta pues no te llevo dentro. 
Mi esperanza de vivir 
		eres tu, 
		
y no estoy allí. 
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás, 

		¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti? 
		
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí. 
Porque 
		todas las noches me torturo pensando en ti. 
		
¿Por qué no solo me olvido de ti? 
¿Por qué no vivo solo así? 

		¿Por qué no solo...
20.

Esta

ciudad es de mentira 
		
		

		
No puede ser. 
Esta ciudad es de mentira. 
No puede ser que 
		las palmeras se doblen 
		
a acariciar la crin de los caballos 
y los ojos de las putas sean 
		tiernos 
		
como los de una Venus de Lucas Cranach 
no puede ser que el 
		viento levante las polleras 
		
y que todas las piernas sean lindas 
y que los consejales vayan 
		en bicicleta 
		
del otoño al verano y viceversa. 
No puede ser. 
Esta ciudad 
		es de mentira. 
		
No puede ser que nadie sienta rubor de mi pereza 
y los suspiros 
		me entusiasmen tanto como los hurras 
		
y pueda escupir con inocencia y alegría 
no ya en el retrato sino 
		en un señor 
		
no puede ser que cada azotea con antenas 
encuentre al fin su 
		rayo justiciero y puntual 
		
y los suicidas miren el abismo y se arrojen 
como desde un 
		recuerdo a una piscina. 
		

No puede ser. 
Esta ciudad es de mentira. 
No puede ser 
		que las brujas sonrían a quemarropa 
		
y que mi insomnio cruja como un hueso 
y el subjefe y el jefe de 
		policía lloren 
		
como un sauce y un cocodrilo respectivamente 
no puede ser que yo 
		esté corrigiendo las pruebas 
		
de mi propio elogiosísimo obituario 
y la ambulancia avance sin 
		hacerse notar 
		
y las campanas suenen sólo como campanas. 

No puede ser. 

		Esta ciudad es de mentira. 
		
O es de verdad 
y entonces 
está bien 
que me encierren.
21.

Estados de ánimo

A veces me siento como un águila en el aire ...
                       
		(A propósito de una canción de de Pablo Milanés) 

		
Unas veces me siento
como pobre colina, 
		
y otras como montaña 
de cumbres repetidas, 
unas veces me 
		siento 
		
como un acantilado, 
y en otras como un cielo 
azul pero 
		lejano, 
		
a veces uno es 
manantial entre rocas, 
y otras veces un árbol

		con las últimas hojas, 
		
pero hoy me siento apenas 
como laguna insomne, 
con un 
		embarcadero 
		
ya sin embarcaciones, 
una laguna verde 
inmóvil y paciente 
		
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces, 
sereno en mi 
		confianza 
		
confiando en que una tarde, 
te acerques y te mires.. 
te 
		mires al mirarme.
22.

Fuego mudo

A 
		veces el silencio
convoca algarabías
parodias de coraje

		espejismos de duende
tangos a contrapelo
desconsoladas rabias

		pregones de la muerte
sed y hambre de vos

		
pero otras veces es
solamente silencio
soledad como un roble

		desierto sin oasis
nave desarbolada
tristeza que gotea

		alrededor de escombros
fuego mudo
23.

Hablo de tu soledad

Hablo de 
		tu infinita soledad
dijo el fulano
quisiera entrar al saco de tu 
		memoria
apoderarme de ella
desmantelarla desmentirla
despojarla 
		de su último reducto.
Tu soledad me abruma/ me alucina
dijo el 
		fulano con dulzura
quisiera que en las noches me añorara
que me 
		echara de menos
me recibiera a solas.
Pero sucede que/
dijo 
		calmosamente la mengana/
si tu bendita soledad
se funde con la mía

		ya no sabré si soy en vos
o vos terminás siéndome.
¿Cuál de los 
		dos será
después de todo
mi soledad legítima?.
Mirándose a los 
		ojos
como si perdonaran
perdonarse
adiós
dijo el fulano;

		y la mengana
adiós.
24.

Hombre que mira más allá de sus narices

Hoy me despierto tosco y solitario 
no tengo a nadie para dar mis 
		quejas 
		
nadie a quien echar mis culpas de quietud 

sé que hoy me van 
		a cerrar todas las puertas 
		
y que no llegará cierta carta que espero 
que habrá malas 
		noticias en los diarios 
		
que la que quiero no pensará en mí 

y lo que es mucho peor 
		
que pensarán en mi los coroneles 
que el mundo será un oscuro 

		paquete de angustias 
		
que muchos otros aquí o en cualquier parte 
se sentirán también 
		toscos y solos 
		
que el cielo se derrumbará 
como un techo podrido 
y hasta mi 
		sombra 
		
se burlará de mis confianzas 

menos mal 
que me conozco 
		

menos mal que mañana 
o a más tardar pasado 
sé que 
		despertaré alegre y solidario 
		
con mi culpita bien lavada y planchada 
y no solo se me abrirán 
		las puertas 
		
sino también las ventanas y las vidas 
y la carta que espero 
		llegará 
		
y la leeré seis o siete veces 
y las malas noticias de los 
		diarios 
		
no alcanzarán a cubrir las buenas nuevas 
y la que quiero 

		pensará en mi hasta conmoverse 
		
y lo que es muchísimo mejor 
los coroneles me echarán al olvido 
		
y no solo yo muchos otros también 
se sentirán solidarios y 
		alegres 
		
y a nadie le importará 
que el cielo se derrumbe 
y más de uno 
		dirá que ya era hora 
		
y mi sombra empezará a mirarme con respeto 

será buena 

		tan buena la jornada 
		
que desde ya 
mi soledad se espanta.
25.

Incitación

En el muro 
		quedaron los tatuajes del juego,
el tiempo me conmina pero no me 
		doblego,
siento a pesar de todo brutal desasosiego
y el código de 
		agobios lo dejo para luego.


		Antes de 
		que el crepúsculo en noche se convierta,
y se duerma la calle y se 
		entorne la puerta
a solas con mi pobre madurez inexperta,
quiero 
		que mi demanda se encuentre con tu oferta.


		No es 
		bueno que la astucia me busque a la deriva  
como si el amor 
		fuera sólo una tentativa
y ya que ahora asombras a mi alma votiva,

		confío en que asombrado tu cuerpo me reciba.


		Nos consta 
		que el presente es breve y es impuro,,
pero cuando los torsos 
		celebren su conjuro
y llamen nuestros ojos cual brasas en lo oscuro,

		sólo entonces sabremos cómo será el futuro.


		Aspiro a 
		que tu suerte de nuevo me rescate
del frío y de la sombra..... del 
		tedio y el combate,
la gloria nos espera sola en su escaparate

		mientras tú y yo probamos la sal y el disparate.


		Sola en su 
		desafío nos espera la gloria
y con su habilidad veterana y suasoria

		entre nosotros borra la línea divisoria
y nuestros pies se buscan 
		para empezar la historia.
26.

Intimidad

Soñamos 
		juntos
juntos despertamos
el tiempo hace o deshace
mientras 
		tanto


		no le 
		importan tu sueño
ni mi sueño
somos torpes
o demasiado cautos


		pensamos 
		que no cae
esa gaviota
creemos que es eterno
este conjuro

		que la batalla es nuestra
o de ninguno


		juntos 
		vivimos
sucumbimos juntos
pero esa destrucción 
		
es una broma
un detalle una ráfaga

un vestigio
y un 
		abrirse y cerrarse
el paraíso


		ya nuestra 
		intimidad
es tan inmensa
que la muerte la esconde
en su vacío


		quiero que 
		me relates
el duelo que te callas


		por mi 
		parte te ofrezco
mi última confianza


		estás sola

		estoy solo
pero a veces
puede la soledad
ser 
		
una llama.
27.

La culpa es de uno

Quizá fue 
		una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto,

		ah, pero mi tristeza sólo tuvo un sentido,


		todas mis 
		intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron.


		Hasta aquí 
		había hecho y rehecho
mis trayectos contigo,
hasta aquí había 
		apostado
a inventar la verdad,
pero vos encontraste la manera,

		una manera tierna
y a la vez implacable,
de deshauciar mi amor.


		Con un 
		sólo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible,

		lo envolviste en nostalgias,
lo cargaste por cuadras y cuadras,
y 
		despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera,


		ahí nomás 
		lo dejaste
a solas con su suerte que no es mucha.


		Creo que 
		tenés razón,
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los 
		pretextos
ni del tiempo.


		Hace 
		mucho, muchísimo,
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo

		y fue implacable como vos
mas no fue tierno.


		Ahora 
		estoy solo,
francamente solo,
siempre cuesta un poquito
empezar 
		a sentirse desgraciado.


		Antes de 
		regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno,
con los ojos bien 
		secos
por si acaso,
miro como te vas adentrando en la niebla
y 
		empiezo a recordarte.
28.

Las primera miradas

Nadie sabe en qué noche de octubre solitario,
de fatigados 
		duendes que ya no ocurren,
puede inmolarse la perdida infancia

		junto a recuerdos que se están haciendo.

		
Qué sorpresa sufrirse una vez desolado,
escuchar cómo tiembla el 
		coraje en las sienes,
en el pecho, en los muslos impacientes

		sentir cómo los labios se desprenden
de verbos maravillosos y 
		descuidados,
de cifras defendidas en el aire muerto,
y cómo otras 
		palabras, nuevas, endurecidas
y desde ya cansadas se conjuran
para 
		impedirnos el único fantasma de veras.

		
Cómo encontrar un sitio con los primeros ojos,
un sitio donde 
		asir la larga soledad
con los primeros ojos, sin gastar
las 
		primeras miradas,
y si quedan maltrechas de significados,
de 
		cáscara de ideales, de purezas inmundas,
cómo encontrar un río con 
		los primeros pasos,
un río -para lavarlos- que las lleve.
29.

Lo que necesito de ti

No sabes cómo necesito 
		tu voz; 
		
necesito tus miradas 
aquellas palabras que siempre me llenaban, 
		
necesito tu paz interior; 
necesito la luz de tus labios 
! Ya 
		no puedo... seguir así ! 
		
...Ya... No puedo 
mi mente no quiere pensar 
no puede pensar 
		nada más que en ti. 
		
Necesito la flor de tus manos 
aquella paciencia de todos tus 
		actos 
		
con aquella justicia que me inspiras 
para lo que siempre fue mi 
		espina 
		
mi fuente de vida se ha secado 
con la fuerza del olvido... 

		me estoy quemando; 
		
aquello que necesito ya lo he encontrado
pero aún !Te sigo 
		extrañando!
30.

Los

formales y el frío


		Quién iba a prever que el amor   ese informal
se dedicara a 
		ellos tan formales

		
mientras almorzaban por primera vez
ella muy lenta y él no tanto

		y hablaban con sospechosa objetividad
de grandes temas en dos 
		volúmenes
su sonrisa   la de ella
era como un augurio o 
		una fábula
su mirada   la de él   tomaba nota

		de cómo eran sus ojos   los de ella
pero sus palabras   
		las de él
no se enteraban de esa dulce encuesta

		
como siempre o   casi siempre
la política condujo a la 
		cultura
así que por la noche concurrieron al teatro
sin tocarse 
		una uña o un ojal
ni siquiera una hebilla o una manga
y como a la 
		salida hacía bastante frío
y ella no tenía medias
sólo sandalias 
		por las que asomaban
unos dedos muy blancos e indefensos
fue 
		preciso meterse en un boliche

		
y ya que el mozo demoraba tanto
ellos optaron por la confidencia

		extra seca y sin hielo por favor

		
cuando llegaron a su casa   la de ella
ya el frío 
		estaba en sus labios   los de él
de modo que ella fábula y 
		augurio
le dio refugio y café instantáneos

		
una hora apenas de biografía y nostalgias
hasta que al fin 
		sobrevino un silencio
como se sabe en estos casos es bravo
decir 
		algo que realmente no sobre

		
él probó   sólo falta que me quede a dormir
y ella   
		probó por qué no te quedás
y él   no me lo digas dos veces

		y ella   bueno por qué no te quedás

		
de manera que él se quedó   en principio
a besar sin 
		usura sus pies frío   los de ella
después ella besó sus 
		labios   los de él
que a esa altura ya no estaban tan frío

		y sucesivamente así
                            
		mientras los grandes temas
dormían el sueño que ellos no durmieron.
31.

Lovers go home

Ahora que empecé el dia 
		
volviendo a tu mirada 
y me encontraste bien 
y te encontré 
		más linda 
		
ahora que por fin 
está bastante claro 
dónde estás y dónde 
		
estoy 
sé por primera vez 
que tendré fuerzas 
para 
		construir contigo 
		
una amistad tan piola 
que del vecino 
territorio del amor 

		ese desesperado 
		
empezarán a mirarnos 
con envidia 
y acabarán organizando 

		excursiones 
		
para venir a preguntarnos 
cómo hicimos.
32.

Luna

congelada


		Con esta soledad
alevosa
tranquila
con esta soledad
de 
		sagradas goteras
de lejanos aullidos
de monstruos de silencio

		de recuerdos al firme
de luna congelada
de noche para otros
de 
		ojos bien abiertos

		
con esta soledad
inservible
vacía

se puede algunas 
		veces
entender
el amor.
33.

Mass

media

		

		De los medios de comunicación

		en este mundo tan codificado

		con internet y otras navegaciones

		yo sigo prefiriendo

		el viejo beso artesanal

		que desde siempre comunica tanto

Versos y pensamientos de Mario Benedetti

4 citas
« retrocede con seguridad / pero se avanza a tientas »
Mario Benedetti · A tientas
« de tarde / Es una lástima que no estés conmigo »
Mario Benedetti · Amor
« Quién / hubiera creído que se hallaba »
Mario Benedetti · Asunción de ti
« Digamos que te alejas definitivamente / hacia el pozo de olvido que »
Mario Benedetti · Ausencia de Dios
Biblioteca poética

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