Poesía Universal

Marina Tsvetáieva

Marina Tsvetáieva es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primera...

Biografía lírica

Vida

Marina Tsvetáieva es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primeras composiciones, cautivó a los amantes del verso gracias a una mirada poética singular capaz de transformar las emociones cotidianas en arte universal.

Su poesía explora con elegancia el paso del tiempo, el misterio del amor y el anhelo de trascendencia ante los enigmas del destino humano. Hoy en día, su legado lírico sigue conmoviendo a nuevas generaciones de lectores por la belleza musical de sus estrofas y la sinceridad de sus palabras.

Lírica y Versos

Poemas de Marina Tsvetáieva

10 poemas seleccionados
1.

Versión de Monika Zgustová

A  
		Ajmatova

		

		¡Oh musa del llanto, la más bella de las musas!

		Oh loca criatura del infierno y de la noche blanca.

		Tú envías sobre Rusia tus sombrías tormentas

		Y tu puro lamento nos traspasa como flecha.

		

		Nos empujamos y un sordo ah

		De mil bocas te jura fidelidad, Anna

		Ajmátova. Tu nombre, hondo suspiro,

		Cae en es hondo abismo que carece de nombre.

		

		Pisar la tierra misma que tú pisas, bajo tu mismo cielo;

		Llevamos una corona.

		Y aquél a que a muerte hieres a tu paso

		Yace inmortal en su lecho de muerte.

		

		Sobre esta ciudad que canta brillan cúpulas,

		Y el vagabundo ciego canta loas al Señor…

		Y yo, yo te ofrezco mi ciudad con sus campanas,

		Ajmátova, y con ella te doy mi corazón.


		Versión de Monika 
		Zgustová
2.

A Alia

mi hija


		Algún día, criatura 
		encantadora,

		para ti seré sólo un recuerdo,

		

		perdido allá, en tus ojos azules,

		en la lejanía de tu memoria.

		

		Olvidarás mi perfil aguileño,

		y mi frente entre nubes de humo,

		

		y mi eterna risa que a todos engaña,

		y una centena de anillos de plata

		

		en mi mano; el altillo-camarote,

		mis papeles en divino desorden,

		

		Por la desgracia alzados, en el año terrible;

		tú eras pequeña y yo era joven.


		Versión de Severo 
		Sarduy
3.

Versión de Carlos Álvarez

A 
		Boris Pasternak


		Distancia: 
		kilómetros y kilómetros?

		Nos han dispersado, transplantado 

		nos han ¡y qué bien estamos 

		en los lejanos horizontes!

		

		Distancia y lejanías?

		Des-pegados, des-soldados.

		Apartaron manos, crucificaron 

		sin saber lo que destruían: la unión total.

		

		De suspiros y tendones 

		nos malquistaron, nos esparcieron 

		y exfoliaron. 

		Muro y foso. 

		Separados, como las águilas.

		

		Conspiradores y lejanías? 

		No nos desbarataron; nos perdieron 

		por los tugurios de las latitudes: 

		disgregados como huérfanos.

		

		¿Cuál es, pero cuál es, marzo?

		¡Como a las barajas nos han cortado!

		

		24 de marzo de 1925


		Versión 
		de Carlos Álvarez
4.

A Rainier Maria Rilke

Rainer, quiero encontrarme contigo, 

		quiero dormir junto a ti, adormecerme y dormir. 

		Simplemente dormir. Y nada más. 

		No, algo más: hundir la cabeza en tu hombro izquierdo 

		y abandonar mi mano sobre tu hombro izquierdo, y nada más. 

		No, algo más: aún en el sueño más profundo, saber que eres tú. 

		Y más aún: oír el sonido de tu corazón. Y besarlo.


		Versión de Carlos 
		Álvarez
5.

Bendigo la labor nuestra de cada día...

Bendigo la labor 
		nuestra de cada día,

		bendigo el sueño nuestro de cada noche,

		el divino juicio y la caridad divina,

		la ley benévola y la ley de bronce,

		

		mi empolvada púrpura, de harapos cubierta...,

		mi empolvado bastón, de los rayos hogar,

		y asimismo, Señor, bendigo el pan

		en horno ajeno y la paz en casa ajena.

		

		21 de mayo de 1918


		Versión de Severo 
		Sarduy
6.

Comediante 4

Ya no te necesito, 

		y no es porque no contestaras

		a vuelta de correo, cariño.

		

		Ni por saber que estas líneas,

		escritas con tristeza,

		las leerás entre risas.

		

		(Escritas por mí a solas -

		¡y sólo para ti!- ¡por vez primera!

		con alguien las descifrarás).

		

		Ni porque rozarán

		los rizos tu mejilla -¡Soy maestra

		en leer acompañada!

		

		Tampoco porque a un tiempo

		suspiraréis inclinados

		sobre las mayúsculas desvaídas.

		

		Ni porque caerán a la par

		vuestros párpados -es difícil

		mi letra- ¡y en verso, además!

		

		¡No, amiguito! -Es más fácil,

		es peor que un enfado.

		

		Ya no te necesito-

		porque... porque-¡Ya no te necesito nunca más!


		3 de diciembre de 1918


		Versión de Severo 
		Sarduy
7.

En la frente besar -penas borrar...

En la frente besar -penas borrar.

		Beso la frente.

		

		En los ojos besar, -el insomnio quitar.

		Beso los ojos.

		

		En los labios besar  -dar de beber.

		Beso los labios.

		

		En la frente besar  -la memoria borrar.

		Beso la frente.

		

		5 de junio de 1917


		Versión de Severo 
		Sarduy
8.

Es sencilla mi ropa...

Es sencilla mi ropa,

		pobre mi hogar.

		¡Soy una isleña

		de islas remotas!

		

		¡Nadie me hace falta!

		si entras -pierdo el sueño.

		Por calentarle la cena a un Extraño

		quemaría mi casa.

		

		Si me miras -ya nos conocemos,

		si entras -¡quédate a vivir!

		Es sencillo nuestro fuero,

		está escrito en la sangre.

		

		En la palma de la mano tendremos

		la luna, si nos place.

		Si te vas -es como si no existieras,

		y como si tampoco yo existiera.

		

		Miro la marca del cuchillo:

		¿sanará antes

		de que venga otro extraño

		a pedirme agua?


		Versión de Severo 
		Sarduy
9.

Versión de Severo Sarduy

Insomnio  2


		Así como 
		me gusta

		besar las manos

		y ofrendar nombres,

		también me gusta

		abrir las puertas

		-¡de par en par!- a la oscura noche.

		

		Apoyando la cabeza,

		oír los recios pasos

		hacerse más ligeros,

		y cómo el viento mece

		el bosque somnoliento

		y desvelado.

		

		¡Oh noche!

		Van creciendo los arroyos

		que en el sueño desembocan.

		Ya se me cierran los ojos.

		en medio de la noche

		alguien se ahoga.

		

		27 de mayo de 1916


		Versión 
		de Severo Sarduy
10.

Insomnio 10

Otra vez una ventana

		donde otra vez no se duerme.

		A lo mejor beben vino,

		a lo mejor no hacen nada.

		O tal vez, manos unidas,

		no separan esas manos.

		En cada casa, mi amigo,

		hay así una ventana.


		Separaciones y 
		encuentros:

		gritas, nocturna ventana,

		quizás hay cientos de velas,

		o quizás sólo tres velas.

		Sin reposo

		mi cabeza.

		En mi casa

		ha entrado eso.

		

		¡Hay que rezar por la casa sin sueño!

		¡Y rezar por el fuego en la ventana!


		26 de diciembre de 1916


		Versión de Severo 
		Sarduy

Versos y pensamientos de Marina Tsvetáieva

4 citas
« Ajmatova / ¡Oh musa del llanto, la más bella de las musas! »
Marina Tsvetáieva · Versión de Monika Zgustová
« Algún día, criatura / encantadora, »
Marina Tsvetáieva · A Alia
« Distancia: / kilómetros y kilómetros? »
Marina Tsvetáieva · Versión de Carlos Álvarez
« Rainer, quiero encontrarme contigo, / quiero dormir junto a ti, adormecerme y dormir. »
Marina Tsvetáieva · A Rainier Maria Rilke
Biblioteca poética

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