Poesía Universal

María Sanz

Biografía y amplia selección de poemas de María Sanz. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual, perdurable y romántica....

Biografía lírica

Vida

Biografía y amplia selección de poemas de María Sanz. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual, perdurable y romántica.

Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.

Lírica y Versos

Poemas de María Sanz

11 poemas seleccionados
1.

Ahórrate el dolor, no tienes modo...

Ahórrate el dolor, no tienes modo

		de convencer al mundo de tu huida 

		hacia aquellos placeres 

		donde te desangraste. 

		Los inviernos se siguen sin descanso, 

		trazan la soledad de tantas horas 

		como heridas, imponen 

		sus manos en tus sienes tumefactas. 

		Ahora no hay dulzor para más noches. 

		Ese fin al que nunca renunciabas 

		por mantener abierto tu desvelo, 

		ya diluyó sus límites 

		en un gozo transido, 

		negándote el amor interminable 

		después de la amargura. 

		Los inviernos alivian 

		el paisaje febril que te rodea, 

		pero no es suficiente 

		para alejar del mundo tu partida

		hacia el delirio donde agonizaste.
2.

Al filo del alba

La cal de las paredes
resbala por el aire.
El azulejo enmarca

		peregrinos destellos.
Todo está en calma ahora.
Una extraña 
		tiniebla
envuelve los perfiles
nocturnos. Cada instante
que 
		pasa, resucita
convertido en recuerdo.

		
Pero toca a su fin tanta dulzura
cuando, al filo de alba,
me 
		desatas de ti calladamente.
3.

Anónimo

Porque el destino mira siempre al frente,
porque los cuatro puntos 
		desleales
de mi vida se pierden en un mapa
cada vez más pequeño, 
		yo diría,
aprovechando que no me oye nadie,
unas palabras, una 
		frase, algo
más que esos versos. Porque si el destino
es una línea 
		recta, si hay un norte
orientado a las luces de poniente,
yo 
		quisiera decir o ser el eco,
tan sólo el eco ya, de algún poema,

		aprovechando que no lee nadie
en este libro abierto de mi vida.
4.

Apunte cotidiano

Esto que escribo ahora es un minúsculo
ensayo de mi vida,

		solamente un intento
de llamar a las cosas por su nombre,
a los 
		días de luz por su tristeza.
Esto que escribo ahora no tendría
la 
		menor importancia, si no fuese
porque hay alguien que sigue
siendo 
		mi punto de partida, el punto
que pongo en tantas íes como quedan

		en pie tras un amago
de libertad con él, tras este intento
de 
		ensayarme en su ausencia de mi vida.
5.

Argonauta

Intrépido muchacho
aquél... Buscó mi templo
entre cientos de islas

		para verme de cerca,

		
por saber si era cierto que yo estaba
desnuda entre unas míticas 
		columnas
cuyo blancor se alzaba sobre el índigo
sereno de las 
		olas.

		
Bello muchacho aquél... Rozó mis piernas
que ardían con el sol, 
		tentó mi talle
ceñido por la brisa, y en mis manos
sus dorados 
		cabellos se prendieron.

		
Dulce muchacho aquél... Llegó a dormirse
junto a mi pedestal, mas 
		con el alba
-siempre hay un alba-, regresó a su nave.

		
Nunca se han explicado los arqueólogos
estas huellas extrañas

		en mi cuerpo de mármol.
6.

Calle

de la guadaña


		Una verdad me sigue por la calle.
Casi roza su sombra con la mía.

		Oigo cómo se enreda
entre las buganvillas, cómo gime
implorando el 
		abrazo de las tapias
hasta caer inerte sobre el suelo.

		
Dios mío, si es posible,
pase de mí su rostro,
este encuentro 
		con ella a vida o muerte,
la tristeza tan larga que me augura.

		
La calle se hace ahora más estrecha,
más húmeda y extraña. 
		Continúan
goteando su livor las buganvillas.
Vuelvo la vista 
		atrás. Allí está ella,
erigida en el tiempo, modelada
por 
		caricias. La miro.
Es sólo mi reverso.
7.

Del

propio ser


		Es la segunda vez.
Como temblor de muerte,
azul de despedida,

		sendero para un viento que destierra.

		
Ausencia y abandono
del propio ser. Locura sosegada
moviendo 
		sus océanos.

		
Como ráfaga eterna,
como alas de mármol,
final para volver, ya 
		sin principio.
Es la segunda vez que nace el cuerpo.
8.

Duro es sentirse humana a cada instante...

Duro es sentirse humana a cada instante,
cuando se cruzan límites 
		amargos
y hay que volver al punto de partida,
verso tras verso, 
		con las alas rotas.


		Y al ir 
		hacia un paréntesis, te acuerdas
de que tienes un cáliz esperándote,

		porque vivir es cosa de unos pocos
y tú sólo conoces lo imposible.
9.

En la morada de la luz escribo...

En la 
		morada de la luz escribo
con una transparencia contenida,
que me 
		hace hueco, que me desenvuelve
de tanta noche cruel y su amenaza.

		Voy de camino, siempre voy, a solas
por las estancias donde iba antes

		de saber que ya no tengo regreso.
En la morada de la luz, del cálido

		perfume que conforta mis poemas
escribo hacia delante, como vivo.
10.

Hombres al natural

Son seres grises,
inequívocamente masculinos,
que lo mismo me 
		envían
algún ramo de rosas
con cuatro plenilunios de retraso,

		que intentan sorprenderme
al llegar en su lata
(léase coche) 
		último modelo
donde se sienten mágicos.

		
Seres brillantes,
portadores de un agua de colonia
que anuncia 
		su presencia
con cuatro primaveras de adelanto;
hombres al 
		natural, de calle y riesgo,
que buscan evadirse
llevándome a 
		cenar. Puedo ingerirlos
antes de que caduquen,
pero se me 
		indigestan
media hora después, y no merece
la pena estropear esa 
		velada.

		
Madre Naturaleza,
los pones a mi alcance, y agradezco
tus 
		sabias intenciones.
Pero yo siempre he sido
inequívocamente 
		femenina,
y declaro ante ti que cada vez
es mayor la distancia que 
		nos une.
11.

Junio

Y llegará el verano.
Yo sé que va a llegar,
con su espejismo
de 
		nieve atravesando mis desiertos.
Será un verano umbroso,
con sol 
		agonizante, 
		
cuyos rayos
abrazarán la antigua
figura de quien tuvo

		vientos para azotar múltiples alas,
pero que se estremece
al ver 
		su tempestad a ras de tierra.
Verano
más cerca de la vida
que 
		del tiempo.
¿Habrá espigas que doren su llegada?

Versos y pensamientos de María Sanz

4 citas
« Ahórrate el dolor, no tienes modo / de convencer al mundo de tu huida »
María Sanz · Ahórrate el dolor, no tienes modo...
« La cal de las paredes / resbala por el aire. »
María Sanz · Al filo del alba
« Porque el destino mira siempre al frente, / porque los cuatro puntos »
María Sanz · Anónimo
« Esto que escribo ahora es un minúsculo / ensayo de mi vida, »
María Sanz · Apunte cotidiano
Biblioteca poética

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