Poesía Universal

Lina Zerón

Biografía y amplia selección de poemas de Lina Zerón. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....

Biografía lírica

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Biografía y amplia selección de poemas de Lina Zerón. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.

Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.

Lírica y Versos

Poemas de Lina Zerón

10 poemas seleccionados
1.

Antes de amarnos

¿Qué fuimos antes de amarnos?

		¿Quién eras tú?

		¿Y yo quien era?

		Fría lumbre en los labios contenida,

		rígido corazón opaco,

		áspero fruto mi vientre,

		ligero ropaje de verano tu mirada.

		

		Ahora que nos amamos...

		fuego somos donde mariposas se suicidan,

		cuerpos de luz,

		piel ardiendo en rojas llamas,

		hechizo inacabable.

		

		Unidas en el mismo cuerpo sombras somos,

		sueños revelados en poemas,

		atraídas mareas por la luna,

		enormes olas de amores fatigadas.

		

		Ahora que te amo...

		un insecto que nace en las mañanas

		y muere por la tarde entre tus muslos soy,

		suspendidas gotas de placer,

		suspiro de Sol en el cenit,

		sirena de agua dulce,

		develada estrella bajo tu cuerpo.

		

		Ahora que tú me amas...

		eres símbolo de alianza entre los dioses,

		amuleto colgando de mi cuello,

		turbulenta agua con que mis flores riego,

		lámpara que guía a los ciegos soy.

		

		Ahora que nos amamos...

		somos raíces cálidas de la tierra.


		De 
		"Moradas Mariposas"  2002

		Ed. Unión y UNEAC, La Habana
2.

Arpa de sombra

Asido al cántico del alma

		el amor permanece.

		Como fuego arde en la cumbre,

		más nunca en vino añejo se convierte

		porque es arpa de sombra y lumbre.

		

		De "Vino Rojo" 2003 

		Ed. Unión y UNEAC, La Habana
3.

Carbón ardiente

Borrarme de la tierra es pretensión inútil.

		Ni la fiebre que arrasa por las noches

		ni los gritos que exprime de mi cuerpo

		ni todo su veneno devorándome el vientre,

		iracundo dolor que acecha.

		

		Me niego a ser un gusano más del césped

		o un trozo de carbón ardiente,

		repleto cráneo de aserrín.

		

		No soy polvo que vuelve al polvo

		ni inútil obituario en los periódicos.

		

		Soy más fuerte que las células nefastas

                
		que se reproducen a diario.

		

		Soy agua que arrasa los caminos,

		turbulencia de duna en el desierto.

		

		Conmigo no podrá la muerte.

		

		De "Vino Rojo" 2003 

		Ed. Unión y UNEAC, La Habana
4.

Déjalos que hablen

Del color que sean,

		déjalos que hablen.

		Que hablen

		rojos o azules,

		verdes o canarios.

		¿Qué saben ellos de mí

		salvo que soy un cuerpo?

		

		Déjalos que de mí coman

		que me pudra entre sus dientes,

		que sirva de alimento a esta banda

		de gusanos que se adherirán

		a mi piel cuando por fin descanse.

		

		¿Qué saben ellos de mí,

		salvo que soy un dócil cuerpo?

		

		De "Vino Rojo" 2003 

		Ed. Unión y UNEAC, La Habana
5.

Dime amor

¿Qué harás

		

		Si sobrevivo sin ti a la furia de la noche,

		y desnuda atravieso entre balas

		este campo minado de recuerdos,

		si descubro un aljibe de amor en el desierto

		y a solas bebo en la noria de las ansias?.

		

                                             
		¿Qué pasará amor

		Si mis pies a seguir tu huella se afanan

		y mis manos en perseguir hojas al viento,

		si convierto atormentadas nubes en llovizna

		y desquebrajadas olas en manso huracán.

		Si mi voz repite que te amo en la penumbra,

		y tus besos es lo único que quiero?.

		

		Si busco tu nombre en el sueño que se extingue

		y tu aroma de violetas mientras duermo.

		Si al probar la madurez de mis mares

		tus labios enmudecen de ternura

		y de tanto amor se desorientan las gaviotas

		que descubren al vuelo el secreto que nos une.

		

                                                      
		¿Qué ganaría

		

		Por coser atardeceres al diván de tu regazo

		ofreciendo devorar a besos la nostalgia

		mientras someto torbellinos corazón adentro.

		Si vendiera como espejo mi rostro en el mercado

		y dibujara tu imagen en el corazón de mis entrañas

		para que pueda este poema soportar tanto tormento?.

		

                                                     
		¿Cómo continuar

		

		Ahora que la ausencia es la única que ama

		en esta soledad congelada de suspiros.

		Si no hay más desiertos ni lluvia en mi alma 

		y tu recuerdo es oscuridad sobre mis ojos?.

		

                            
		¡Dime amor cómo recuperarte!...

		

		Tal vez regando mi piel por los caminos

		hasta ser cadáver mezclada con tus huesos.


		De 
		"Nostalgia de Vida"  2005

		Ed. Unión y UNEAC,  La Habana
6.

En el desnudo mar

Duermo en la ondulación de tu cuerpo.

		Besándote despierto y besándote duermo.

		Sueño con el mar desnudo de tu piel.

		Desnuda duermo para tenerte en mí desnudo.

		

		Te visto con el calor de mis labios

                       
		y mi tibia boca te desviste.

		Mis ojos brillan como el viento

        que sostiene a los pájaros

		que hoy por ti se desgajan.

		

		Con frescura de campo mis labios muerdes,

        a la orilla de un río sofocas mis 
		calores.

		Tu fuego cultiva gardenias en mis muslos

       y salvaje te ofrezco mis senos

		para en ellos colmes tus delirios.

		

		En tu espada de hierro vivo

		y como mariposa de tu hechizo 

                                                  
		palpitante

                                                               
		al fuego vuelo.

		

		Calor de mi cuerpo develan tus manos,

		siento los dedos de tu estruendosa lengua

		mi vientre saturado de rocío.

		

		Y entonces te beso.

               
		Te beso y te digo amor

		con el entrecortado respirar de mi pecho.

		

		De "Vino Rojo" 2003 

		Ed. Unión y UNEAC, La Habana
7.

Florescencia

Para el hombre que amo

		

		

		En el eco ojival de mi transparencia

		en tu recuerdo me diluyo...

		

		Mis húmedos surcos navegables

		afloran

		en el intermitente canto de tus deseos.

		

		Sumerges pistilos en mis labios abismales,

		produciendo capilares estertores

		me vuelvo tu cómplice

		y convulsiona mi cuerpo en tu lecho.

		

		En tus manos soy mar incontenible,

		horizontales anhelos,

		hembra previsible ante la presencia

		de innumerables goces.

		

		Mis secretos escondidos humedeces.

		Poro a poro se bañan mis fuegos seculares,

		tiemblo, grito,

		mareas sucesivas y salvajes

		repertorio de conjunciones fulminantes.

		Embates fragorosos, ¡gemidos!

		Incontrolables pulsaciones

		del conjuro procreador multiplicante.

		

		Ya sin quejas descanso en tu piel

		despejada de líquidas sorpresas.

		Tranquila,

		serena,

		iluminada.

		

		De "La spirale du feu" 1999

		Ed. L’Harmattan, París
8.

La

casa

		

		Llegó el momento de partir

		el hogar en dos.

		Bien:

		comencemos por los rincones donde las arañas

		tejieron también su historia.

		Hablemos de los muros y sus cuadros.

		¿Cuál eliges?

		¿El del día de la boda,

		el retrato de la niña

		o el de vacaciones en verano?

		Quiero el antiguo bodegón

		para recordar las comidas familiares.

		

		Mira la casa:

		permanece ahí de pié

		pero sin alma.

		

		¿Con cuál alcoba deseas quedarte?

		¿Aquella donde los gemidos

		algunas vez fueron música perfecta?

		¿O el cuarto azul

		donde echó raíces la cuna para siempre?

		¿O el jardín

		donde todavía se columpian las sonrisas?

		

		Deseo la terraza,

		esa roja plataforma de minúsculos ladrillos

		donde lluvias y palomas encontraron su refugio,

		donde todavía transpiran las estrellas

		y no hay sombra que oculte los engaños.

		

		Te regalo los espejos

		saturados de susurros, ecos familiares,

		desfigurados rostros

		que hoy se desangran en reproches.

		

		Pero tienes razón:

		tal vez aquí ya nada nos retenga.

		A la frontera tal vez llegamos

		entre el amor que vacila y las cenizas.

		

		Viéndolo bien,

		no puedo partir en dos la casa:

		te la regalo toda

		con todo y promesas de futuros sublimes.

		

		Como cortinas viejas

		te regalo lo que queda:

		este cielo sombrío

		y este desvencijado viento

		que dejaste al cerrar la puerta principal. 

		

		De "Vino Rojo" 2003 

		Ed. Unión y UNEAC, La Habana
9.

Mudar

de piel

		

		Lo difícil es mudar de piel

		la primera vez.

		Después…

		Oteas como un diafragma fotográfico

		el cuerpo, su intemperie

		luego las clandestinas caricias

		las voces en murmullo,

		los besos tras la puerta

		que te obligan a buscar una isla blanca

		en marejadas de olvido.

		

		Al mudar de piel vuelves a sentir,

		te izas como vela.

		En tus sábanas blancas

		el mundo es tuyo otra vez.

		

		Lo más difícil es arrancar raíces,

		dejar trozos del rompecabezas.

		No colgar el bolso de cuero

		cuando ves la cama vacía...

		

		Sabes que emigras a una nueva piel.

		

		De "La spirale du feu" 1999

		Ed. L’Harmattan, París
10.

Nacida muerta

El corazón por fuera.

		

		Me acurruco en las noches con mi sombra,

		duermo entre quejidos muertos,

		inútilmente imagino despertar

		embriagada por los pétalos de tu boca.

		

		¡¿Porqué no fui piedra,

		árbol,

		tumulto de olas,

		sangre que fluye en otro cuerpo?

		

		Sin ondularme a la cavidad de tu silueta

		consumo mi vida esperando las migajas,

		todos los días me arrepiento

		de buscarme en tus ojos,

		

		Imán de tu nerviosa lengua,

		me arrepiento de extrañar tus besos,

		de tu sexo el fragor.

		

		Duro,

		insensible,

		indiferente,

		¿Porqué no fui hombre como tú?

		

		¿Porqué no nací muerta

		para poder olvidarte

		cuando tanto te amo?!


		De 
		"Moradas Mariposas"  2002

		Ed. Unión y UNEAC, La Habana

Versos y pensamientos de Lina Zerón

4 citas
« ¿Qué fuimos antes de amarnos? / ¿Quién eras tú? »
Lina Zerón · Antes de amarnos
« Asido al cántico del alma / el amor permanece. »
Lina Zerón · Arpa de sombra
« Borrarme de la tierra es pretensión inútil. / Ni la fiebre que arrasa por las noches »
Lina Zerón · Carbón ardiente
« Del color que sean, / déjalos que hablen. »
Lina Zerón · Déjalos que hablen
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