Poesía Universal

Leonard Cohen

Leonard Cohen es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primeras co...

Biografía lírica

Vida

Leonard Cohen es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primeras composiciones, cautivó a los amantes del verso gracias a una mirada poética singular capaz de transformar las emociones cotidianas en arte universal.

Su poesía explora con elegancia el paso del tiempo, el misterio del amor y el anhelo de trascendencia ante los enigmas del destino humano. Hoy en día, su legado lírico sigue conmoviendo a nuevas generaciones de lectores por la belleza musical de sus estrofas y la sinceridad de sus palabras.

Lírica y Versos

Poemas de Leonard Cohen

17 poemas seleccionados
1.

De

"Flores para Hitler" 1964    (Versiones de 
		Antonio Resines)


		 "Me 
		gustaría leer uno de los poemas 

		  que me arrastraron a la poesía.

		  No recuerdo ni una sola línea,

		  ni siquiera sé dónde buscar".     
			 


		"Hace 
		algún tiempo este libro se habría llamado
         

		SOL PARA NAPOLEÓN
                   
		

		y antes aún hubiera sido llamado


		MURALLAS PARA GENGHIS KHAN"


		Nota de 
		Leonard Cohen


		* * * 
		* *
2.

Cielo

Los grandes pasan
pasan sin tocarse
pasan sin mirarse
cada uno 
		sumido en el gozo
cada uno en su fuego
No tienen necesidad
el 
		uno del otro
tienen la más profunda de las necesidades
Los grandes 
		pasan

		
Registrados en algún cielo múltiple
grabados en alguna risa sin 
		fin
pasan
como estrellas de diferentes estaciones
como meteoros 
		de diferentes siglos

		
Fuego inalterado
por el fuego que pasa
risa inatacada
por 
		el confort
se pasan los unos a los otros
sin tocarse sin mirarse

		necesitando saber tan sólo
que los grandes pasan


		* * * * *
3.

Destino

Quiero que tu cálido cuerpo desaparezca
educadamente y me deje solo 
		en la bañera
porque quiero considerar mi destino.
¡Destino! ¿por 
		qué me encuentras en esta bañera
ocioso, solo, sin lavar, sin 
		siquiera
la intención de lavarme excepto en el último momento?

		¿Por qué no me encuentras en lo alto de un poste de teléfonos,

		reparando las líneas que van de ciudad a ciudad?
¿Por qué no me 
		encuentras cabalgando a través de Cuba,
un hombre gigantesco con un 
		machete rojo?
¿Por qué no me encuentras explicando máquinas
a 
		pupilos poco privilegiados, españoles negroides,
contentos de que no 
		sea un cursillo sobre escritura creativa?
Vuelve aquí pequeño y 
		cálido cuerpo,
es la hora de otro día.
El destino ha huido y yo te 
		elijo a ti
que me encontraste mirándote fijamente en un almacén

		una tarde hace cuatro años
y has dormido conmigo desde entonces.

		¿Qué te parecen mis ojos de pescador después de todo este tiempo?

		¿Soy lo que esperabas?
¿Acaso estamos demasiado tiempo juntos?

		¿Acaso se avergonzó el destino ante la doble toalla turca,
nuestro 
		conocimiento de nuestras pieles,
nuestro amor que es proverbial en 
		todo el bloque,
nuestro acuerdo de que en cuestiones espirituales

		yo debo ser el Hombre del Destino
y tú la Mujer de la Casa?


		* * * * *
4.

El autobus

Fui 
		el último pasajero del día.
Estaba solo en el autobús.
Me sentía 
		contento de que se estuvieran gastando tanto dinero
sólo para 
		llevarme por la Octava Avenida arriba.
¡Conductor! Grité, estamos 
		usted y yo esta noche.
huyamos de esta gran ciudad
a una ciudad 
		más pequeña más propia para el corazón,
conduzcamos más allá de las 
		piscinas de Miami Beach,
usted en el asiento del conductor, yo varios 
		asientos más atrás,
pero en las ciudades racistas cambiaremos de 
		lugar
para mostrar lo bien que le ha ido arriba en el norte,
y 
		busquemos para nosotros alguna diminuta villa pesquera americana
en 
		la Florida desconocida
y aparquemos justamente al borde de la arena,

		un enorme autobús como una señal,
metálico, pintado, solitario,

		con matrícula de Nueva York.


		* * * * *
5.

El estado del cajón

El 28 de noviembre de 1961

		
¿Existe algo más vacío
que el cajón donde
uno solía guardar el 
		opio?
¡Cómo se parece a una margarita amarilla
cegada, convertida 
		en una margarita común
mi precioso cajón de la cocina!
Cómo se 
		parece a una nariz sin agujeros
mi desnudo cajón de madera!
¡Cómo 
		se parece a una cesta sin huevos!
¡A un estanque sin su tortuga!

		Mi mano ha explorado
mi cajón como una rata
en un experimento de 
		laberintos.
¡Lector, puedo decir con seguridad
que no existe un 
		cajón más vacío
en toda la cristiandad!


		* * * * *
6.

El primer asesinato

Supe que no había ocurrido
No había asesinato en la pradera
La 
		hierba no estaba roja
La hierba era verde
Supe que no había 
		ocurrido

		
He llegado a casa cansado
Mis botas están veteadas de suciedad

		Para qué sirve predicar
nunca les pasó nada
a los cuerpos 
		asesinados en la pradera

		
Decid la verdad he fumado hasta
llegar al amor en esta noche 
		inocente
Jamás ocurrió
Jamás ocurrió
No hubo asesinatos en la 
		pradera

		
Había una casa en la pradera
La pradera en sí era grande y estaba 
		vacía
Era de noche
Era noche cerrada
Había luces en las 
		diminutas ventanas.


		* * * * *
7.

Esperando a Marianne

He perdido un teléfono
que olía a ti

		
Vivo junto a la radio
todas las emisoras a la vez
pero capto 
		una nana polaca
la capto entre la estática
se desvanece yo espero 
		mantengo el ritmo
viene de vuelta casi dormida

		
Acaso tomaste el teléfono
sabiendo que yo lo olfatearía 
		inmoderadamente
tal vez hasta que calentaría el plástico
para 
		recoger hasta la última migaja de tu respiración

		
y si no piensas volver
cómo ibas a telefonear para decirme
que 
		no piensas volver
para así por lo menos Poder discutir contigo


		* * * * *
8.

Folk

Flores para hitler bostezaba el verano
flores que recubran toda mi 
		recién nacida hierba
y aquí hay una pequeña villa
están pintándola 
		para una fiesta
aquí hay una pequeña iglesia
aquí hay un colegio

		aquí hay unos perrillos haciendo el amor
las banderas resplandecen 
		como coladas
flores para hitler bostezaba el verano.

		
* * * * *
9.

Goebbels abandona su novela y se afilia al partido

Su último poema de amor
             
		se rompió en la bahía
donde rubios personajes blasfemaban
cargando 
		chatarra
             
		en oxidados submarinos.
Al sol
se sintió sorprendido
             
		al sentirse tan carente de deseos
como una rueda.
Más simple que 
		el dinero
se sentó sobre un poco de sal derramada
y se preguntó si 
		volvería a encontrar alguna vez
las cicatrices de las farolas

		úlceras de verja de hierro forjado.
Recordaba perfectamente
cómo 
		dispuso
              
		el ataque cardíaco de su padre
y cómo dejó a su madre
en un pozo

		con la memoria en blanco por la pérdida de culpabilidad.
Precisión 
		bajo el sol
los elevadores
              
		las piezas de hierro
dispersaron a cualesquiera de vosotros
cuyo 
		dolor hubiera dejado
igual que un silbato dispersa
a un equipo de 
		hombres sudorosos
Preparado a unirse al mundo
sí, sí, dispuesto a 
		casarse
convencido de que el dolor es una cuestión de elección
un 
		Doctor de la Razón
empezó a contar los barcos
a condecorar a los 
		hombres.
¿Amenazarán acaso los sueños
             
		esta disciplina?
¿le llevarán el pelo favorito los muslos favoritos

		los ganadores de apuestas de las carreras de caballos de la vida 
		anterior
llevarán a aventureros cafés?
¡Ah, mis queridos pupilos!

		¿creéis que existe una mano
tan bestial, tan despiadada con la 
		belleza
que pueda apagar
su religiosa luz eléctrica antidiarreica?

		
* * * * *
10.

Hidra 1963

El pedregoso sendero se enroscaba en torno a mí
atándome a la noche.

		Un bote husmeaba el borde del mar
bajo una luz siseante.

		
Algo suave envolvió una red
y sangró en torno a una lanza
la 
		roma muerte, el chorro de cúmulos -
¡Te hablé a ti, pensé que estabas 
		cerca!

		
O era acaso la noche tan oscura
que algo murió solo?
Un hombre 
		con la espalda brillante
golpeaba la comida contra una piedra.


		* * * * *
11.

La reina Victoria y yo

Reina Victoria
mi padre y todo su tabaco te amaban
Yo te amo 
		también bajo todas tus formas
delgada feucha virgen con la que se 
		acostaría cualquiera
blanca figura flotando entre barbas alemanas

		mezquina gobernanta de los enormes mapas rosa
solitaria plañidera de 
		un príncipe
Reina Victoria
Yo soy frío y lluvioso
Estoy sucio 
		como el tejado de cristal de una estación de ferrocarril
Me siento 
		como un modelo vacío de hierro forjado
Quiero que todo esté 
		ornamentado
porque mi amor se ha ido con otros muchachos
Reina 
		Victoria
tienes algún castigo bajo el encaje blanco
serás seca con 
		ella
y la harás leer pequeñas biblias
la azotarás con un corsé 
		mecánico
Yo la deseo pura como el poder
quiero que su piel esté 
		ligeramente rancia de enaguas
¿querrías lavar los fáciles bidets de 
		su cerebro?
Reina Victoria
No me siento demasiado alimentado por 
		el amor moderno
Querrías entrar en mi vida
con tu dolor y tus 
		negros carruajes
y tu perfecta memoria
Reina Victoria
El siglo 
		veinte nos pertenece a ti y a mí
Seamos dos severos gigantes
(no 
		menos solitarios por nuestra mutua compañía)
que decoloran tubos de 
		ensayos en los salones de la ciencia
que aparecen inesperadamente e 
		indeseados en cada Feria Mundial
cargados de proverbios y 
		correcciones
confundiendo a los turistas anonadados por las estrellas

		con nuestro incomparable sentido de pérdida


		* * * * *
12.

Lot

Devuélveme mi casa
Devuélveme a mi joven esposa
       
		Le grité al girasol que había en mi camino
Devolvedme mi escalpelo

		Devolvedme mi vista de las montañas
        
		les dije a las semillas que había a lo largo del sendero
Devuélveme 
		mi nombre
Devuélveme mi lista de la infancia
le susurré al polvo 
		cuando se terminó el sendero

		Ahora canta
Ahora canta
        
		cantaba mi maestro mientras yo esperaba 
                     
		azotado por el crudo viento
Acaso he llegado tan lejos para esto
        
		Me preguntaba mientras esperaba 
		
                     
		en medio del frío puro
dispuesto al fin a discutir a favor de mi 
		silencio
Dime maestro
se mueven mis labios
o de dónde viene
          
		este suave canto total que incrusta mi alma
          
		como una lanza de sal en la roca
Devuélveme mi casa
Devuélveme mi 
		joven esposa


		* * * * *
13.

Arcisuss

Narcissus

No 
		conoces a nadie
Conoces algunas calles
colinas, verjas, 
		restaurantes
Las camareras han cambiado

		
No me conoces
Yo estoy feliz con el otoño
las hojas las faldas 
		rojas
todo en movimiento

		
Pasé junto a ti en una pared de mármol
algún nuevo banco

		Sangrabas por la boca
Ni siquiera sabías en qué estación estábamos

		
* * * * *
14.

Para cualquiera que vaya vestido de mármol

El 
		milagro que todos esperamos
espera que el Partenón se derrumbe
y 
		la casa de los cumpleaños ya no sea una casa 
		
y los padres no estén envenenados de renombre.
Las medallas y los 
		archivos de abusos
no pueden ayudarnos en nuestra peregrinación hacia 
		la pasión,
pero como látigos que ciertos perversos no utilizan jamás,

		compelen a nuestra carne a una confianza paralizada.
             
		Veo un huérfano, sin ley y sereno,
en pie en una esquina del cielo,

		un cuerpo parecido a los cuerpos que han sido,
pero sin la cicatriz 
		de un nombre en su ojo.
Criado cerca de los hornos, está quemado por 
		dentro.
La luz, el viento, el frío. la oscuridad -le utilizan como a 
		una novia.

		

* * * * *
15.

Por qué la experiencia no es la maestra de nada

No el mío -el cuerpo que te prometieron
está enterrado en el 
		corazón
de una máquina inutilizable
que nadie puede detener o 
		poner en marcha.

		
¿Yacerás con él? Podrás cavar hasta muy profundo-
escapar de una 
		o dos Leyes- ver un relámpago
de luz. Jamás
llegarás a acercarte 
		al corazón.

		
Yo lo intenté -soy el mismo- resultó lo mismo.
Quería que mis 
		sentidos enloquecieran.
El relámpago no era más que una luz 
		ordinaria.
¿Acaso nada podrá mantenerte aquí, mi amor, mi amor?

		

* * * * *
16.

Porque resulta que soy libre

Todos conspiran para 
		hacerme libre
Yo intenté sumarme a sus argumentos
pero había muy 
		Pocas actitudes
y yo necesitaba bastantes
         
		El abandonar a la muchacha adorable
no fue idea mía
pero ella se 
		quedó dormida en la cama de alguien
         
		Ahora más que nunca
deseo tener enemigos
         
		Vosotros que florecéis
en el fácil mundo del amor moderno
tened 
		cuidado conmigo
porque he desarrollado una terrible virginidad
y 
		al encontrarse conmigo
todos aquellos que hayan sobrepasado el beso

		perecerán sumidos en la vergüenza
con verrugas y pelos en las palmas 
		de sus manos
           
		Ya va siendo hora de que nuestros mejores hombres mueran
en el error 
		y la iluminación
Moisés vigilando
David en su casa de sangre

		Camus junto al río
            
		Mis nuevas leyes favorecen
no el satori sino la perfección
por fin 
		por fin
             
		los judíos que van
demasiado lejos en el Sabbath
serán lapidados
             
		Los católicos que blasfemen
sufrirán la electricidad aplicada
a 
		sus genitales
             
		Los budistas que adquieren propiedades
serán aserrados por la mitad
             
		Los malos protestantes
tienen gobiernos
para hacerles la vida 
		imposible
             
		¡Ah! el universo vuelve al orden
Los nuevos rascacielos de Montreal

		se chulean de los aparcamientos
como los ganadores de un concurso de 
		higiene
             
		una suite de encendidas ventanas aquí y allá
como una Banda de 
		Primera Clase
otorgada como premio a una limpieza esmerada
             
		Una muchacha que conocí
duerme en alguna cama
y de todas las cosas 
		bonitas
que podría decir digo ésta
             
		veo su cuerpo desconcertado
por las impresiones de las bocas
de 
		todos los besos de todos los hombres
que ha conocido
              
		como un piano arrabalero
anillado por años de vasos de cocktail
y 
		mientras ella se da cuenta y tintinea
en la encantadora vieja y 
		pecaminosa danza
               
		yo camino bajo
la rubia lluvia de noviembre
castigándola con mi 
		felicidad

		
* * * * *
17.

Promesa

Tu pelo rubio
es mi forma de vivir-
¡aplastado por la luz!

		
La impresión de tu boca
es la marca de nacimiento
que hay 
		sobre mi poder.

		
¡El amarte
es vivir
mi diario ideal

que he prometido

		a mi cuerpo
no escribir nunca!

		
* * * * *

Versos y pensamientos de Leonard Cohen

4 citas
« "Flores para Hitler" 1964 (Versiones de / Antonio Resines) »
Leonard Cohen · De
« Los grandes pasan / pasan sin tocarse »
Leonard Cohen · Cielo
« Quiero que tu cálido cuerpo desaparezca / educadamente y me deje solo »
Leonard Cohen · Destino
« Fui / el último pasajero del día. »
Leonard Cohen · El autobus
Biblioteca poética

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