« Empieza por contar las piedrasluego contarás las estrellas. »
León Felipe
León Felipe (Tábara, Zamora, 11 de abril de 1884-Ciudad de México, 18 de septiembre de 1968) fue un poeta español exiliado en México.
Poemas de León Felipe
1.
Aquí vino y se fue
Aquí vino y se fue
Y dexas, Pastor santo, tu grey en este valle hondo... escuro...
F ray Luis de León
Aquí vino...
y se fue
Vino, nos
marco nuestra tarea
y se fue.
Tal vez detrás de aquella nube
hay alguien que trabaja
lo mismo que nosotros,
y tal vez
las
estrellas
no son mas que ventanas encendidas
de una fábrica
donde Dios tiene que repartir
una labor también.
Aquí vino
y se fue
Vino, lleno nuestra caja de caudales
con millones de
siglos y de siglos.
nos dejó unas herramientas...
y se fue.
Él, que lo sabe todo,
sabe que estando solos
sin Dioses
que nos miren
trabajamos mejor.
Detrás de ti no hay nadie.
Nadie,
ni un maestro, ni un amo, ni un patrón.
Pero tuyo es el
tiempo. El tiempo y esa gubia
con que Dios comenzó la creación.
2.
Auschwitz
Auschwitz
(A todos los judíos del mundo, mis amigos, mis hermanos) Esos poetas infernales, Dante, Blake, Rimbaud... Que hablen más bajo... ¡Que se callen! Hoy cualquier habitante de la tierra sabe mucho más del infierno que esos tres poetas juntos. Ya sé que Dante toca muy bien el violín... ¡Oh, el gran virtuoso!... Pero que no pretenda ahora con sus tercetos maravillosos y sus endecasílabos perfectos asustar a ese niño judío que está ahí, desgajado de sus padres... Y solo. ¡Solo! Aguardando su turno en los hornos crematorios de Auschwitz. Dante... tú bajaste a los infiernos con Virgilio de la mano (Virgilio, "gran cicerone") y aquello vuestro de la Divina Comedia fue un aventura divertida de música y turismo. Esto es otra cosa... otra cosa... ¿Cómo te explicaré? ¡Si no tienes imaginación! Tú... no tienes imaginación, acuérdate que en tu "Infierno" no hay un niño siquiera... Y ese que ves ahí... Está solo ¡Solo! Sin cicerone... Esperando que se abran las puertas del infierno que tú ¡pobre florentino! No pudiste siquiera imaginar. Esto es otra cosa... ¿cómo te diré? ¡Mira! Este lugar donde no se puede tocar el violín. Aquí se rompen las cuerdas de todos los violines del mundo. ¿Me habéis entendido, poetas infernales? Virgilio, Dante, Blake, Rimbaud... ¡Hablad más bajo! ¡Tocad más bajo!...¡Chist!... ¡¡Callaos!! Yo también soy un gran violinista... Y he tocado en el infierno muchas veces... Pero ahora aquí... Rompo mi violín... y me callo.
3.
Cara o cruz
Cara o cruz
Filósofos,
para alumbrarnos, nosotros los poetas
quemamos hace
tiempo
el azúcar de las viejas canciones con un poco de ron.
Y aún
andamos colgados de la sombra.
Oíd,
gritan desde la torre sin
vanos de la frente:
¿Quién soy yo?
¿He escapado de un sueño
o
navego hacia un sueño?
¿Huí de la casa del Rey
o busco la casa del
Rey?
¿Soy príncipe esperado
o príncipe muerto?
¿Se enrolla
o
desenrolla el
film?
Este túnel
¿me trae o me lleva?
¿Me aguardan los
gusanos
o los ángeles?
¿Oísteis?
Es la nueva canción,
y la
vieja canción...
¡nuestra pobre canción!
¿Quién soy yo?...
Mi
vida está en el aire dando vueltas.
¡Miradla, filósofos, como una moneda que decide!
¿Cara o cruz?...
¡Cruz!
Perdí... Filósofos, perdí.
Yo no soy nadie.
Un
hombre con un grito de estopa en la garganta y una gota de asfalto en la
retina.
Yo no soy nadie.
Y no obstante, estas manos, mis antenas
de hormiga,
han ayudado a clavar la lanza en el costado del mundo
y detrás de la lupa de la luna hay un ojo que me ve
como a un microbio royendo el corazón de la Tierra.
Tengo ya cien mil años y hasta ahora no he encontrado otro mástil de más
fuerte
que el silencio y la sombra donde colgar mi orgullo;
tengo ya cien mil años y mi nombre en el cielo se escribe con lápiz.
El agua, por ejemplo, es más noble que yo.
Por eso las estrellas se
duermen en el mar
y mi frente romántica es áspera y opaca.
Detrás de mi frente
-filósofos, escuchad esto bien-,
detrás de mi frente hay un viejo
dragón :
el sapo negro que saltó de la primera charca del mundo y
está aquí, aquí, aquí...
agazapado en mis sesos, sin dejarme ver el
Amor y la Justicia.
Yo no soy nadie, nadie.
Un hombre con un grito de estopa en la
garganta y una gota de asfalto en la retina...
Yo no soy nadie, filósofos...
Y éste es el solo parentesco que tengo
con vosotros.
4.
Colofón
Colofón
Luz... Cuando mis lágrimas te alcancen la función de mis ojos ya no será llorar, sino ver.
5.
Como aquellas nube blanca...
Como aquellas nube blanca...
Ayer estaba mi amor como aquella nube blanca que va tan sola en el cielo y tan alta, como aquella que ahora pasa junto a la luna de plata. Nube blanca, que vas tan sola en el cielo y tan alta, junto a la luna de plata, vendrás a parar mañana, igual que mi amor, en agua, en agua del mar amarga. Mi amor tiene el ritornelo del agua, que, sin cesar, en nubes sube hasta el cielo y en lluvia baja hasta el mar. El agua, aquel ritornelo, de mi amor, que, sin cesar, en sueños sube hasta el cielo y en llanto baja hasta el mar.
6.
Cómo ha de ser tu voz...
Cómo ha de ser tu voz...
Ten una voz, mujer, que pueda decir mis versos y pueda volverme sin enojo, cuando sueñe desde el cielo a la tierra... Ten una voz, mujer, que cuando me despierte no me hiera... Ten una voz, mujer, que no haga daño cuando me pregunte: ¿qué piensas? Ten una voz, mujer, que pueda cuando yo esté contando las estrellas decirme de tal modo ¿qué cuentas? que al volver hacia ti los ojos crea que pasé contando de una estrella a otra estrella. Ten una voz, mujer, que sea cordial como mi verso y clara como una estrella.
7.
Cómo han de ser tus ojos
Cómo han de ser tus ojos
Mujer... no tendré un beso de niño para ti ni de viejo, ni de sátiro... Cuando vengas no besaré tus mejillas ni tu frente, ni tus labios. Pondré mi boca en los pliegues recogidos de tus párpados y beberé el agua clara que suba a tus ojos claros. Trae unos ojos azules, mujer, trae unos ojos azules, de un azul tranquilo y claro que tengo sed... sed de peregrino cansado de muchas jornadas duras por caminos solitarios y quiero llevar mis labios al agua clara y tranquila de un remanso que refleje un cielo tranquilo y claro.
8.
Como
Como
tú Así es mi vida, piedra, como tú; como tú, piedra pequeña; como tú, piedra ligera; como tú, canto que ruedas por las calzadas y por las veredas; como tú, guijarro humilde de las carreteras; como tú, que en días de tormenta te hundes en el cieno de la tierra y luego centellas bajo los cascos y bajo las ruedas; como tú, que no has servido para ser ni piedra de una Lonja, ni piedra de una Audiencia, ni piedra de un Palacio, ni piedra de una Iglesia; como tú, piedra aventurera; como tú, que, tal vez, estás hecha sólo para una honda, piedra pequeña y ligera ...
9.
Con
Con
las piedras sagradas... Con las piedras sagradas de los templos caídos grava menuda hicieron los martillos largos de los picapedreros analíticos. Después, sobre esta grava, se ha vertido el asfalto negro y viscoso de los pesimismos. Y ahora... ahora, con esta mezcla extraña, se han abierto calzadas y caminos por donde el cascabel de la esperanza acelera su ritmo.
10.
Deshaced
Deshaced
ese verso… Deshaced ese verso, Quitadle los caireles de la rima, el metro, la cadencia y hasta la idea misma. Aventad las palabras, y si después queda algo todavía, eso será la poesía. La tangente ¿Y la tangente, señor Arcipreste?. .. ¿El radio de la esfera que se quiebra y se fuga? ¿La mula ciega de la noria, que un día, enloquecida, se liberta del estribillo rutinario?.. . ¿La correa cerrada de la honda, que se suelta de pronto para que salga la furia del guijarro?... ¿Esa línea de fuego tangencial que se escapa del círculo y luego se convierte en un disparo? Porque el cielo... Señor Arcipreste, ¿sabe usted?, No hay arriba ni abajo... y la estrella del hombre es la que ese disparo va buscando, ese cohete místico o suicida, rebelde, escapado... De la noria del Tiempo como el dardo, como el rayo, como el salmo. Dios hizo la bola y el reloj: la noria dando vueltas y vueltas sin cesar, y el péndulo contándole las vueltas, monótono y exacto... El juguete del niño, señor Arcipreste, ¡el maravilloso regalo! Pero un día el niño se cansa del juguete y se le saca las tripas y el secreto como a un caballito mecánico, como a un caballito de serrín y de trapo. Es cuando el niño inventa la tangente, Señor Arcipreste, la puerta mística de los caballeros del milagro, de los grandes aventureros de la luz, de los divinos cruzados de la luz, de los poetas suicidas, de los enloquecidos y los santos que se escapan en el viento en busca de Dios para decirle que ya estamos cansados todos, terriblemente cansados de la noria y del reloj, del hipo violáceo del tirano, de las barbas y las arrugas eternas, de los inmóviles pecados, de este empalagoso juguete del mundo, de este monstruoso, sombrío y estúpido regalo, de esta mecánica fatal, donde lo que ha sido es lo que será y lo que ayer hicimos, lo que mañana hagamos.
11.
Diálogo perdido
Diálogo perdido
(Entre Don Quijote y Sancho)
-Todos andan buscando, Sancho, una paloma por el mundo y nadie la
encuentra.
-Pero , que paloma es la que buscan?
-Es una paloma
blanca que lleva en el pico el ultimo rayo amoroso de luz que queda ya
sobre la tierra.
-Como la golondrina de Tristán.
-Eso, como la
golondrina de Tristán. Bien te acuerdas, Sancho.
Aquel cabello dorado
de Isolda que dejo caer la golondrina sobre el hombro cansado del Rey
era el rayo de amor que andaba buscando el hombre sobre la tierra,
pero no es esto...
hay otra definición;
te lo explicaré mejor:
esa paloma que andan buscando
es aquella que una vez se le posó en la
cabeza
a un pobre Nazareno en el Jordán;
aquello sí fue un buen
juego de prestidigitación:
un hombre sencillo entra a bañarse en el
Jordán.
se le posa una paloma blanca sobre la cabeza
y sale de las
aguas
convertido en el hijo de la Luz
en el hijo de Dios
en el
hijo del Hombre
Y aquel juego se hizo sin trucos y sin trampas
por
eso fue un gran milagro.
¡El Gran Milagro del Mundo!
Desde
entonces
el hombre vale más...
Y desde entonces todos andan
buscando esa paloma
para que se haga otra vez el Milagro...
¡Y el
Hombre valga mas!
12.
El
dolor
El dolor
No he venido a cantar No he venido a cantar, podéis llevaros la guitarra. No he venido tampoco, ni estoy aquí arreglando mi expediente para que me canonicen cuando muera. He venido a mirarme la cara en las lágrimas que caminan hacia el mar, por el río y por la nube... y en las lágrimas que se esconden en el pozo, en la noche y en la sangre... He venido a mirarme la cara en todas las lágrimas del mundo. Y también a poner una gota de azogue, de llanto, una gota siquiera de mi llanto en la gran luna de este espejo sin límites, donde [me miren y se reconozcan los que vengan. He venido a escuchar otra vez esta vieja sentencia en las tinieblas: Ganarás el pan con el sudor de tu frente "y la luz con el dolor de tus ojos". Tus ojos son las fuentes del llanto y de la luz.
13.
El llanto es nuestro
El llanto es nuestro
Españoles: el llanto es nuestro y la tragedia también, como el agua y el trueno de las nubes. Se ha muerto un pueblo pero no se ha muerto el hombre. Porque aún existe el llanto, el hombre está aquí en pie, en pie con su congoja al hombro, con su congoja antigua, original y eterna, con su tesoro infinito para comprar el misterio del mundo, el silencio de los dioses y el reino de la luz. Toda la luz de la tierra la verá un día el hombre por la ventana de una lágrima... Españoles, españoles del éxodo y del llanto: levantad la cabeza y no me miréis con ceño porque yo no soy el que canta la destrucción sino la esperanza.
14.
Esta noche no hubo luna...
Esta noche no hubo luna...
Ahora camino de noche
porque las noches son claras...
Y esta
noche no hubo luna,
no hubo luna amiga y blanca...
y había pocas estrellas,
pocas
estrellas y pálidas...
Y
era todo triste sin la luna amiga...
y era todo negro sin la luna
blanca.
No
se veía la cinta
de la carretera larga...
los olivos del recuesto
apenas se
dibujaban...
un murciélago pasó
rozándome la cabeza con el ala ...
y me
ladraron los perros
en los bancales con saña.
Sin luna todo era negro y triste...
vi una luz allá lejana...
y, a tientas, fui hasta la luz
y
en la luz pedí posada...
Esta noche no hubo luna...
no hubo luna amiga y blanca...
Y
recordé aquella noche
en que no vino mi amada...
y
en que yo loco de amor,
lleno de fiebre y de ansias...
hice
también alto
en la primera posada...
15.
Franco...
Franco...
tuya es la hacienda... Franco... tuya es la hacienda... la casa, el caballo y la pistola... Mía es la voz antigua de la tierra. Tú te quedas con todo y me dejas desnudo y errante por el mundo... mas yo te dejo mudo... ¡mudo!... Y cómo vas a recoger el trigo y a alimentar el fuego si yo me llevo la canción?
Frases y pensamientos de León Felipe
10 citas« La parábola es una manera oblicua y perifrástica de hablar que no pueden usar los mercaderes porque no se acomoda al mecanismo desvergonzado y cínico de sus transacciones. »
« La Poesía es un sistema luminoso de señales. »
« Los grandes poetas no tienen biografía, tienen destino. »
« Voy con las riendas tensas y refrenando el vuelo porque no es lo que importa llegar solo ni pronto, sino llegar con todos y a tiempo. »
« Así es mi vida,piedra,como tú. Como tú,piedra pequeña;como tú,piedra ligera;como tú.... »
« La mano más humildete ha clavadoun ensueño.... »
« Poetas, nunca cantemosla vida de un mismo pueblo,ni la flor de un solo huerto.Que sean todos los pueblosy todos los huertos nuestros. »
« Por la manchega llanurase vuelve a ver la figurade Don Quijote pasar.... »
« Yo sé muy pocas cosas, es verdad.Pero me han dormido con todos los cuentos...Y sé todos los cuentos. »
« Empieza por contar las piedrasluego contarás las estrellas. »
« La parábola es una manera oblicua y perifrástica de hablar que no pueden usar los mercaderes porque no se acomoda al mecanismo desvergonzado y cínico de sus transacciones. »
« La Poesía es un sistema luminoso de señales. »
« Los grandes poetas no tienen biografía, tienen destino. »
« ...Salió por el mundo, grotescamente vestido, con una lanza rota y una visera de papel, aquel estrafalario fantasma de La Mancha, lanzando al viento desaforadamente esta palabra de luz olvidada por los hombres: ¡Justicia! ¡Justicia! ¡Justicia! »
« Voy con las riendas tensas y refrenando el vuelo porque no es lo que importa llegar solo ni pronto, sino llegar con todos y a tiempo. »
« Así es mi vida,piedra,como tú. Como tú,piedra pequeña;como tú,piedra ligera;como tú.... »
« Ganarás el pan con el sudor de tu frentey la luz con el dolor de tus ojos.Tus ojos son las fuentes del llanto y de la luz. »
« La mano más humildete ha clavadoun ensueño.... »
« Poetas, nunca cantemosla vida de un mismo pueblo,ni la flor de un solo huerto.Que sean todos los pueblosy todos los huertos nuestros. »
« Por la manchega llanurase vuelve a ver la figurade Don Quijote pasar.... »
« Yo sé muy pocas cosas, es verdad.Pero me han dormido con todos los cuentos...Y sé todos los cuentos. »
Poemas y obras destacadas
Antología de poemas inmortales
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