Poesía Universal

Julio Llamazares

Biografía y amplia selección de poemas de Julio Llamazares. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....

Biografía lírica

Vida

Biografía y amplia selección de poemas de Julio Llamazares. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.

Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.

Lírica y Versos

Poemas de Julio Llamazares

6 poemas seleccionados
1.

De

"La lentitud de los 
		bueyes" 1979
2.

1.

Nuestra quietud es dulce y azul y torturada en esta hora...

		

		 Nuestra quietud es dulce y azul y torturada en esta hora.

		

		Todo es tan lento como el pasar de un buey sobre la nieve. Todo tan 
		blando 

		como las bayas rojas del acebo.

		

		Nuestro abandono es grande como la existencia, profundo como el sabor 

		de las frutas machacadas. Nuestro abandono no termina con el cansancio.

		

		No es un error la lentitud, ni habitan nuestra alma las oquedades del 
		conocimiento.

		

		En algún zarzal lejano anida un pájaro de aceite que nace con el día. 
		Siento su sed 

		granate algunas veces. Su abandono es tan dulce como el nuestro.

		

		Su lentitud no está desposeída de costumbre.


		

		

		* * * * *
3.

3.

Nada trasciende la densa mansedumbre de esta tarde...


		Nada trasciende la 
		densa mansedumbre de esta tarde.

		

		Todo está en calma delante de mis ojos: las cigüeñas varadas 

		sobre el silencio, y los frutales florecidos más allá del tendido del 
		ferrocarril.

		

		En odres muy antiguos, tan antiguos que ni siquiera el dolor 

		puede alcanzarles, está guardado el tiempo. Y su costumbre deja posos
		

		más ácidos y azules que el olvido.

		

		Como hierba crecida entre ruinas, la soledad es su único alimento y, 

		sin embargo, su sustancia es tan dulce como nata crecida.

		

		Abstenéos, no obstante, de ponerle interrogantes amarillas 

		o de buscar dioses de trapo allí donde existen solamente aguas absurdas.

		

		De todos es sabido que el tiempo no posee otra grandeza
		

		que su propia mansedumbre.


		

		

		* * * * *
4.

7.

Hay racimos 
		de soledad en tus manos...  


		Hay racimos de soledad 
		en tus manos, desposesiones más antiguas 

		que la sangre.

		

		Huyen los años de tus ojos como bandadas de cometas por las plazas 
		maduras. 

		(Sólo quedan los bueyes rumiando su tristeza.)

		

		Has conocido, entre gavillas de silencio, el sabor amarillo de mis 
		pasos, 

		el humo indescifrable de las brasas sin tiempo.

		

		Nunca mi lejanía se amasó con barro, pero puse en tu boca las yemas más 

		quemadas y los besos más lentos. Nunca mi lejanía se espesó hasta tu 
		cuerpo.

		

		Como una fuente vieja, azul desde su olvido, arrinconaste el miedo 

		en arcas inviolables.

		

		Ni siquiera el dolor estalla entre tus labios. Ni siquiera la antigua, 

		la salada tristeza de mis besos.


		

		

		* * * * *
5.

* * * * *

11. Si 
		te pusiera copos de tierra sobre la boca... 


		Si te pusiera copos de 
		tierra sobre la boca, sabrías la acidez que me posee.

		

		Si apoyase mis preguntas en tus hombros, te desmoronarías como una 

		estatua de sal.

		

		(¿O acaso puede alguien soportar el equilibrio de los árboles más 
		altos?)

		

		Pero no quiero condenarte a ser cuenco de nieve o roca muda.

		

		Advierto en tus andenes una espera infinita y tus silencios me son 
		agrios 

		como bruma.

		

		Los mercaderes montan sus puestos de mentiras y perfumes a tu paso. 

		Tus recuerdos esperan, apostados como perros, el momento en que se 
		incendie 

		la nostalgia.

		

		Reconozco que mis preguntas aumentarían tu indefensión.


		 


		* * * * *
6.

13.

Yo no 
		recuerdo sino el sabor de la duda...

		

		Yo no recuerdo sino el sabor de la duda como un alud de fresas 

		sobre las blandas escamas de mi boca.

		

		He olvidado el lugar donde las nieves más azules consiguen resistirse 

		a su abandono.

		

		He olvidado ya hace tiempo la dócil lentitud de los molinos.

		

		Mucho antes de la hora de los vagabundos, y a través de arboledas 
		heladas, 

		caminé largamente hacia la mansedumbre. Busqué los prados donde pastan
		

		los bueyes más antiguos.

		

		Rocas más amarillas que el silencio puse sobre mi incertidumbre. 

		Rocas más dilatadas que algodón.

		

		Y no quedó otra cosa que la duda fluyendo dulcemente, como nata 
		derretida.

		

		Yo no sé si, después de la muerte, alguien vendrá a dormirme con 
		leyendas 

		aprendidas en lugares lejanos.


		Yo no sé si el aguacero 
		de la nada apagará los hornos de la mendicidad.

		

		Pero es seguro que palabras absolutas, más absolutas que vasijas de 
		aceite 

		derramadas, me estarán esperando al otro lado del olvido.

		

		Y entre esas voces acuñadas sobre moldes de arcilla y certidumbre, 

		mi voz sonará extraña como tomillo arraigado en las cuestas del amor.

		

		Mi voz será como un paréntesis de duda.

Versos y pensamientos de Julio Llamazares

4 citas
« "La lentitud de los / bueyes" 1979 »
Julio Llamazares · De
« Nuestra quietud es dulce y azul y torturada en esta hora. / Todo es tan lento como el pasar de un buey sobre la nieve. Todo tan »
Julio Llamazares · 1.
« Nada trasciende la / densa mansedumbre de esta tarde. »
Julio Llamazares · 3.
« Hay racimos de soledad / en tus manos, desposesiones más antiguas »
Julio Llamazares · 7.
Biblioteca poética

Libros de Julio Llamazares recomendados

Ediciones recomendadas para disfrutar de su obra poética completa y estudio crítico: