Poesía Universal

Juan Sánchez Peláez

Biografía y amplia selección de poemas de Juan Sánchez Peláez. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....

Biografía lírica

Vida

Biografía y amplia selección de poemas de Juan Sánchez Peláez. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.

Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.

Lírica y Versos

Poemas de Juan Sánchez Peláez

14 poemas seleccionados
1.

Adolescencia

En el fondo de mis sueños
Siempre te encuentro cuando amanece.

		
Qué ensanchamiento en el exilio, por el vagabundaje de
      
		claras fuentes azules;
Por el soplo de la tierra.

		
Costumbre angélica.
Evadida hacia otra queja, vuela con los 
		pájaros, sueña con
      las nubes;

		Levanta raíces inquietas en el agua.

		
En el fondo de mis sueños
La aurora fugitiva. Sólo la sombra

		Concluye mi única estrella, mi último día.


		De 
		"Elena y los elementos" 1951
2.

Al arrancarme de raíz a la nada...

Al arrancarme de raíz a la nada

		Mi madre vio, ¿qué?, no me acuerdo.

		Yo salía del frío, de lo incomunicable.

		

		Una mañana descubrí mi sexo, mis costados quemantes,

          mis ráfagas de imposible 
		primavera.

		

		A la sombra del árbol

          de mi gran nostalgia ya 
		comenzarían a devorarme,

          ya comenzarían.

		

		Sabedlo tú, Ondina ondulante del mar y alga efímera

          de la tierra.

		Un hombre alto fue al cementerio

		Espantó a un perro que ladraba

		Su camisa de fuerza lo estrangulaba

		Cayó estrangulado.

		

		Y yo he revelado su destino a todos mis amigos

		A los que conozco sin saludar, a los que saludo

          sin conocer.

		

		Yo di muerte al estrangulado

		A pesar de sus signos de indeleble fatiga.

		

		Yo frisaba cinco años de vida

		¿Me engendró una cigarra en el verano?


		          
		Era un día maldito.

          Mi madre no logró 
		reconocerme.
3.

Al principio al final

Si ella premedita dureza o ternura (O lucha en vacuas

		
      direcciones),

Si me obsequia o 
		niega,

		
Apago el conmutador.

Me veo con mansedumbre en el lecho,

		
Me toman el pulso, me hallo lejos,

Pruebo a la mujer de 
		ceniza,

		
Única de fruto, de cortar las venas e irrigar el vientre,


		Oquedal de un badajo a rastras,

		
      Al principio al final

Insomne 
		en la misma constelación,

		
Hambre en nuestra holgura y unigénito sueño.


		
		De"Filiación oscura" 1966
4.

Aparición

Aclimata el carruaje dichoso de tus senos, la tierra de mis
      
		primeras voces,
sus heridas abiertas, sus flagelados gavilanes en la
      
		intemperie nevada.

		
Una mujer llamada Blanca manipula la jaula escarlata del
      
		misterio
Sobrepasa el límite, una oscura potencia.
¿Grita, 
		imagina, siente?
Teje una cáscara densa de brisa matinal, alivia 
		piedras
      decrépitas.

		
La joven pálida me conduce a un jardín en ruinas.
La veo desnuda, 
		bajo un gran suburbio de palmeras,
exportando el oro del crepúsculo 
		hacia un milagroso país.

		
Ha regresado la hora silenciosa.
Me circundan las pesadas bahías 
		de tus ojos.

		
Tú tienes que diseminarte, cuerpo y alma,
en la heredad meliflua 
		de las rosas.

		
A mi lado pasan lavanderas con sus blancas túnicas, con sus
      
		cofias de inocencia
y las manos entregadas a un rito.


		De 
		"Elena y los elementos" 1951
5.

Belleza

Interrumpida mi plática, vuelvo a hablar contigo de la partida y el 
		regreso. 
		
Todo sucedió a vuelo de pájaro, belleza: a la
vez mundo compacto, 
		cerrado y libre. Al abrir los ojos en la
llama fría, era un lorito 
		ufano; te busqué de verdad, lamía en
la sombra tus huesos, santa 
		perra. Aunque me ausentara de
ti, aunque me cubriera el ridículo, 
		aunque estuvieras más
allá del resplandor que me envuelve; quizás 
		cercana a la
bahía, en pleno mar de verano, en medio de las palmas 
		reales.

		
De "Rasgos comunes" 1975
6.

Con flores pintadas...

Con
      
		flores pintadas
en nuestro 
		
      cuerpo

y
      
		la bujía
en          
		cada
                 
		mano

lo único
             
		que pasa
es el silencio

		
pero
             
		los recuerdos
             
		son fieles
             
		y

		
al
   lado
             
		de nosotros
             
		murmuran

		
sobre
          la 
		máscara
la piel
          
		o la palabra enorme:

		
«Oye mi amor hacia ti».
«Oye mi grito
                        
		por ti».


		De 
		"Por cuál causa o nostalgia" 1981
7.

Cuando subes a las alturas...

Cuando subes a las alturas,
Te grito al oído:
Estamos 
		mezclados al gran mal de la tierra.
Siempre me siento extraño.

		Apenas
Sobrevivo
Al pánico de las noches.

		
Loba dentro de mí, desconocida,
Somos huéspedes en la colina del 
		ensueño,

		
El sitio amado por los pobres;

Ellos
Han descendido con la 
		aparición
Del sol,

		
Hasta humedecerme con muchas rosas,

Y yo he conquistado el 
		ridículo
      Con mi ternura,
Escuchando 
		al corazón.


		De 
		"Animal de costumbre" 1959
8.

Diálogo y recuerdo

Este apasionante encuentro con la doncella subterránea
No fue 
		ovacionado con trompetas de corales. 
		

Encumbrado a ti,

¿El relámpago de mi respiración?
¿El 
		vuelo marítimo de un cisne o un zamuro?

		
¿Qué signo mío Te iba a despertar?

¿Los buscadores de oro?

		¿La campana salobre mecida por el huracán?

		
Dejadme la pureza del estío y el canto del manantial
      
		sobre los pinos en una hora alta
      de 
		paz y alegría.

		
Huérfano, y sin trompeta, y la mujer que abre su entrecejo
y es 
		una potestad engañosa y el día que es una nube
efímera, y tú que 
		vienes en el Fasto, Es lo natural,
Simplemente reposas o desvarías.

		
Desde el instante mío:
      El que tañe 
		en la raíz del húmedo fósforo
      El de 
		pulposo corazón, El que dilapida con
      
		Ojos de ironía la escritura visible,

		
      El de la parodia chirle, El de batir 
		las
      palmas, El supliciado, El que huye 
		y tropieza
      Con la máscara y el atavío,
      
		El que amaina en la médula,


		En algún 
		lugar del camino, con ese regusto anticipado
del pueblo en que ibas a 
		poner pie,


		En la 
		ruta, a remolque; nulo, A
Tiro de fusil.


		De 
		"Elena y los elementos" 1951
9.

El cuerpo suicida

Rosa invisible rasgo puro
Venas subyugantes como lámparas de nieve

		y mi espejo en su lecho fratricida
Iba hacia ti
Desde la negra 
		edad de mis orígenes
Iba hacia ti
Cuando la luna ondea en mis 
		sienes desatadas
Caías de rodillas con un racimo de frutas.

		
Los perversos ojos del cielo recubren tu llama
La espiga 
		vigilante adentro
En las zonas del silencio donde la luz no llega.

		
Yo veía un niño agonizando en los jardines
El que arrojaba uvas 
		delirantes a las duras bahías 
		
Y los cuerpos ahogados en la noche
Cuando arden cenizas en la 
		magia de Dios.

		
Yo he visto alfombras proteger sus rebaños
      
		de ignorancia
Altares y arcos
Los senos, bases de fuego fascinante

		El perfecto hábito del semen
Joya de abismo, taciturno enigma.


		De 
		"Elena y los elementos" 1951
10.

Elena es alga de la tierra...

Elena es 
		alga de la tierra
Ola del mar.
Existe porque posee la nostalgia

		De estos elementos,
Pero Ella lo sabe,
Sueña,
Y confía,

		
De pie sobre la roca y el coral de los abismos.

En realidad, 
		Elena
Conoce las cosas simples,
Porque antes de ser doncella

		Fue Sirena y Ondina,
Y antes de ser
Sirena y Ondina,
Nadó en el 
		torbellino, en el número, en el fuego.

		
Yo debí caer en la calzada, y rememorar,
Oh huésped delirante;

		Allí donde apacigua la tarde y el crepúsculo,
A mí me separaron.

		
Tuve otro amor,
Puro como el éxtasis,
Frágil como la fantasía,

		Absoluto como mi otro amor.


		Oí una 
		trompeta de bruma en el desierto
Mis halcones salieron del follaje.


		En todas 
		las estaciones
En el otoño o en la primavera
Elena es alga de la 
		tierra
Ola del mar.


		De 
		"Animal de costumbre" 1959
11.

Persistencia

A Ella, (y en realidad sin ningún límite).Con holgura y
      
		placer.


		A Ella, la 
		víbora y la abeja: La desnudez preciosa.

A Ella, mi 
		transparencia, mi incoherente arrullo, el rumor
      
		que sube en las raíces de mi lengua.

		
A Ella, cuando regreso de las inmensas naves que hay en
      
		el cuerpo huraño con un sol inmóvil.

		
A Ella, mi ritual de beber en su seno porque quiero
      
		comenzar algo, en alguna dirección.

		
A Ella, que abre el sobre de mis amuletos.

A Ella, que en la 
		balanza anónima de la memoria y en las
      
		horas finales prolonga mi presencia real y mi presencia
      
		ilusoria sobre la tierra.

		
A Ella, que con una frase insomne divaga en el umbral
      
		de mis lámparas.

		
A Ella, a causa de un vocablo que me falta y a la vez
      
		usufructo de un breve viaje que podría revelarme.

		
-Duerme, pero la obra humana es el instante; al dormir
      
		se cierra con furor la gran jaula.

		
-Despierta, pero esboza en las márgenes de tus cejas el
      
		oro próximo del sueño.


		
		-Revuélcate en la parálisis fuera del yo de los ciegos
      
		viajeros.


		¡Adónde mi 
		ninguna faz con años!


		A Ella, 
		los abismos que hay de mi amor a mi muerte
      
		cuando caiga a plomo sobre la tierra y en un lugar
      
		de señales desaparezca el sitio de mi ánima sola.


		De 
		"Filiación oscura" 1966
12.

En la noche dúctil con un gladiolo en tu casa...

En la noche dúctil con un gladiolo en tu casa
En la noche, escucha,

		Oh frágil vanidad en los brazos,
Y tu sueño pesa viviente como ráfaga 
		del río.

		
Más allá en los vergeles
Prueba, verifica mi debilidad y mi 
		fuerza.
Mi camino que ignoro hasta encontrar tu paso, tu huella

		Tibia en la tierra,
El nacimiento del nuevo día.

		
De "Animal de costumbre" 1959
13.

Inocencia

Cuando pongo la mejilla en esa melodía, recupero un instante 
		
la ciudad perdida.


		          
		Vivo sin leño ni lumbre, señuelo en pos de ti. 

Por encontramos 
		en el mundo, nos cubre la llama que da pavor. Soy de pies a cabeza la 
		gran vacilación del hombre. Mustio, trago a cántaros el olvido y la 
		tiniebla.


		De 
		"Rasgos comunes" 1975
14.

Me pongo a temblar en la noche llena de sonidos...

Me pongo a temblar en la noche llena de sonidos. Absorto en mi labor, no 
		me doy cuenta que el tiempo transcurre. 

		Mi oficio es como la lluvia: acariciar, penetrar, hundirme. Observo la 
		tinaja oscura. Alumbro una lámpara 

		en mi duermevela. Siento mi arruga y mi enigma, pero ¿dónde elhallazgo 
		por venir, o una mañana clara en las calzada?

		
De" Lo huidizo y permanente" 1969

Versos y pensamientos de Juan Sánchez Peláez

4 citas
« En el fondo de mis sueños / Siempre te encuentro cuando amanece. »
Juan Sánchez Peláez · Adolescencia
« Al arrancarme de raíz a la nada / Mi madre vio, ¿qué?, no me acuerdo. »
Juan Sánchez Peláez · Al arrancarme de raíz a la nada...
« Si ella premedita dureza o ternura (O lucha en vacuas / direcciones), »
Juan Sánchez Peláez · Al principio al final
« Aclimata el carruaje dichoso de tus senos, la tierra de mis / primeras voces, »
Juan Sánchez Peláez · Aparición
Biblioteca poética

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