« Como piel de serpiente mudada / la inocencia, y más triste, »
Juan Cobos Wilkins · Anillos de saturno
Biografía y amplia selección de poemas de Juan Cobos Wilkins. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....
Biografía y amplia selección de poemas de Juan Cobos Wilkins. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.
Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.
Como piel de serpiente mudada
la inocencia, y más triste,
y estúpidamente predispuesto
a esa facultad privativa
de los seres
-0 dibujos-
animados,
compadecerse, permitir
el saqueo a la ternura: está
maduro el corazón para creer
que el dolor te aureola
con los anillos de Saturno.
Aunque ya ni siquiera
puedes volar tras tu sombrero.
De
"Escritura o paraíso" 1998
Cuando sólo te amabas
a ti mismo, el río
no fluía.
Y crecer, escribir,
si era, fue crear
sin memoria de desamor o muerte
-pero insaciable, pero voraz:
autófago-
el otro Paraíso.
De
"Escritura o paraíso" 1998
Jugar con pieles
rojas
o dejarte
estoicamente arrancar la cabellera.
Encarcelado tras las rayas de un tigre
o, dentro de él,
ir deshojándole uno a uno los rugidos como pétalos
comestibles de una rosa en dulce árabe de miel.
Niño o pirata, sombra o reloj,
continuar, marcharse. No querer
escribir y hacerlo,
qué más da.
Esa devastadora indiferencia contigo mismo, el infantil
desdén, tan soberbio arañazo tuyo contra ti, son
fuego. El fuego ardido de los fuegos
fatuos. La llama
muerta, resucitada entre las llamas vivas.
Y sólo
el alfanje del alado guardián del poema
o paraíso es la frontera de tu más destructivo
deseo inalcanzable:
ser
inmortal, y, a la vez, expulsado.
De
"Escritura o paraíso" 1998
Abandoné Nunca Jamás
para entrar en tu corazón.
No supe
cómo me sucedía. Sólo intuí
-pero no quise interpretarlo- algún
obscuro signo: la escritura
similar al insomnio y el ensueño
igual a la escritura, evitar
a mis años la amenaza
ingenua del horóscopo o negarme
tres veces mi espejismo
en un espejo roto a medianoche.
Aún ahora
no acierto a comprender
a dónde huyó la Sombra, cuándo
venció el Pirata, si se hundirá
la Isla, pero escucho
mi adiós a aquella tierra
y como un niño en el exilio
llamo mi país a esa roja
víscera autista, el corazón,
tu corazón
de nunca jamás.
De
"Escritura o paraíso" 1998
Cruza el mar rojo el primer verso y augura ya mi edén, este iniciado camino en soledad que me profetizaba -Escritura o Paraíso- mi elección. De "Escritura o paraíso" 1998
Mientras te amabas sólo a ti mismo, no crecías. Pero anhelaste amar y ser amado y entonces ya la corriente del río se puso en movimiento. De "Escritura o paraíso" 1998
Si ladra cinco veces el perro en el jardín,
tus ojos, como entonces, vuelve hacia la ventana.
Aunque ahora diga te prometo
regresar cuando apunten
las yemas en el tronco por el que ascendíamos
a nuestra antigua casa,
cuando sea la luz de noche en tu mesita
la de quien en su vuelo
repetía
imbécil,
imbécil...
creo que me olvidaré.
Está escrito en el libro:
te olvidarás de mí
antes de la limpieza de cada primavera.
De
"Escritura o paraíso" 1998
No la busques, la Isla
te encontrará a ti.
En esos bares
en los que siempre cenas solo,
en la obsesión por contemplar un día
la aurora boreal, en las horas
de fiebre cuando desde el escalofrío
de la sábana mirabas
cobijarse de la lluvia
a los inflados gorriones. Incluso
mientras, indiferente, escéptico,
oficias a un dios desconocido.
Donde estés
-entre el tedio o la frivolidad
fugitiva- allí
donde quiera que te escondas,
la Isla encuentra al náufrago.
De
"Escritura o paraíso" 1998
Despatriado entre el olvido y hadas,
qué otro todavía soy yo.
Si aún conservo
mi primera sonrisa y a veces
esas tardes envenenadas que el corazón escarchan
como fruta de Navidad,
que lo empañan como fiordo en bruma, que lo dejan
de nuevo en aquel mismo andén
lluvioso donde nos despedimos, me atrevo
y otro que soy yo todavía -su sombra
de puntillas- se acerca
y la visito:
intacta
mi ex-sonrisa en el formol, se finge
-al verme- copia
de esa copia sin fin que es la Gioconda.
De
"Escritura o paraíso" 1998
« Como piel de serpiente mudada / la inocencia, y más triste, »
« Cuando sólo te amabas / a ti mismo, el río »
« o dejarte / estoicamente arrancar la cabellera. »
« Abandoné Nunca Jamás / para entrar en tu corazón. »
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