Poesía Universal

Juan Carlos Suñén

Biografía y amplia selección de poemas de Juan Carlos Suñén. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....

Biografía lírica

Vida

Biografía y amplia selección de poemas de Juan Carlos Suñén. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.

Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.

Lírica y Versos

Poemas de Juan Carlos Suñén

12 poemas seleccionados
1.

* * * * *

Uno
      	se queda sólo
sin entrar en detalles.

Uno se queda a medias en 
		su vaso de vino,
a medias en su pan. Y cómo puede
no volverse su 
		embozo tan pesado,
tan gastado en el hombre, que alguien sepa

		poner allí más verbo
que este que da comienzo a la altura del pomo,

		este que se interroga
entre la voluntad y la añoranza.

		
Uno sale a la calle para probar sus dados
sobre la vieja manta de 
		la noche.


		De "Por fortunas 
		peores" 1991


		* * * * *
2.

Y

quien se rinde al 
		sueño
de luchar contra un ángel
¿cómo verá a los otros? 
		
¿con qué desenvoltura irá pagado
y andará descubierto entre los 
		hombres 
		
sin verdugo posible
ni horizonte bastante? ¿Y cómo luego

		dormirá entre su amante y su tarea,
para volver mañana
a la 
		soberbia de su acabamiento, 
		
si en nadie se conoce,
si desconfía de su vaso claro
y se 
		avergüenza de su sed oscura?

		
De "Por fortunas peores" 1991


		* * * * *
3.

La

que cuenta mi 
		dote no me anda buscando, pero junta las cáscaras 
          
		de mi alma; y ello a pesar de muertos de fortuna, de mujeres de
          
		celda.
Cuando junte sus voces en la mía,
cuando ponga en mis 
		labios la palabra que espero,
yo ofreceré a su sed copas iguales.

		
Cuando ponga en mis ojos su mirada
capaz de alzar un ídolo de 
		bronce.


		De "Por fortunas 
		peores" 1991


		
* * * * *
4.

Pues

si ahora te dejara 
		mi cansancio,
como el pájaro deja su vuelo a la corriente
del 
		aire, ¿a cuántas, dime,
tendría que negar;

		
y en cuántas lenguas, dime, andaría a empujones; ardería
          
		saliente en cuántas cepas, condenado por tantas 
          
		que lamieron tus culpas sin saber cosa alguna de lo que yo 
          
		expiaba?
¿Y cuántas brasas, dime, habré de desandar
para decir 
		adiós sin menoscabo,
al nombre en que he venido
a ser entre los 
		hombres?

		
Fuera de ti la tierra también bebe.


		De "Por fortunas 
		peores" 1991


* * * * *
5.

Fuera

(Fuera de ti la tierra 
		no es distinta,
ni es distinta la copa,
pero bajo esta carpa nadie 
		contrata al huésped, y ningún
hombre llega hasta su muerto
antes 
		de estar vivido.

		
Y allí rendiré cuentas
a la que está diciendo en lo lejano
de 
		mí, a la adelantada
de mí, lejos del duelo
y lejos de la altura

		de las aves para que no pasan errantes.)


		De "Por fortunas 
		peores" 1991


		 


		
		


		 


		De "La prisa" 1994
6.

1.

Íbamos al dolor sin 
		desengaño:
teníamos la prisa de las navajas. Pero
aquella noche el 
		vino vació sus hechuras,
y se alzó en nuestro sueño destapando su 
		gato,
y comenzó a dolernos
no ya la soledad, ni la fatiga,
sino 
		algo muy pequeño aquí o allá, y entonces
se nos hizo medrosa la 
		paciencia,
nueva la leña,
húmeda la sal.

		
Y esa noche temimos nuestro silencio:

eso fue lo segundo que 
		perdimos.


		De "La prisa" 1994


		* * * 

		
20

		Y hoy va sin testamento, 
		sin lección, se figura,
ebrio tal vez, que va dispuesto a darse,

		ahora sí, para siempre;
a entregarse jurando:
nunca mds, no y no. 
		Pero ¿qué hizo?
Quizá esa misma tarde
alguien había contado, ¿para 
		él? , cómo un día
arrojó (poco importa
la causa) el cigarrillo

		con rabia al aire. Pero 
		van ustedes
a pensar que les miento, demoraba
su 
		final apurando
su anís, 
		dio no se cuántas
vueltas y luego ¡zas!
cayó 
		de pie, idepie! Las probabilidades...
proseguía en el tono
de 
		quien quiere decir: 
		sólo yo he sido
el elegido del milagro. ¿Qué

		pudo, o en qué prodigio
comparable siquiera fundó él su privilegio,

		qué dejadez ganó?


		De "La prisa" 1994


		* * * * *
7.

21

¿Y qué ciudad es esta

		que para otro se apremia bajo el gastado palio
de sus reclamos, bajo

		sus pretenciosos pájaros sin resplandor?

		
Avergonzada en su ácida demanda,
¿cómo puede guardarse
tanta 
		nostalgia para sí, la sola
vigilia toda para sí de un hombre,

		entre la sucesión y la revuelta? ¿Y cuánto
haber salvado puede quien 
		pagaba
copa los viernes en la sobremesa
de la mediocridad?


		De "La prisa" 1994


		
* * * * *
8.

22

¿Cuánto si por su lápiz,

		cada lunes,
su lápiz requerido,
era otra ambición la consolada?

		¿Y quién reclamaría un solo paso,
a este que ahora murmura 
		nunca más, entre dientes,
y también no y no?


		De "La prisa" 1994


		* * * * *
9.

23

Sí a aquel pagado
y sobrio 
		que medía
sin ardor sus maneras varoniles:
altivo contra el torpe

		divagar de los buenos ciudadanos.

		
O a ese otro consciente,
de adversario adquirido
y amigo 
		devorado.
O al celador o al preso. Si tan sólo
deseaban salvarse,

		desesperadamente,
salvarse. Bien podríamos
amonestar sus idas
y 
		venidas. ¿Pero a este...? 
		

¿No era él quien amaba,
entregado a cuadernos descuidados,

		al tocar de la prisa sobre puentes cohibidos
por el tiempo, y quemaba

		sus tardes largas entre manos rojas
que le llamaban (que según decía

		le llamaban danzando) hasta lugares donde
le querían traído y 
		extranjero,
borracho y extranjero,
desnudo y necesario? ¿No era 
		acaso,
el mismo que volvía por las primeras luces
del mar cantando 
		(casi
podemos verle desde aquí, curtido,
tan minucioso bajo la 
		resaca
del cielo) , respirando
toda la vanidad del mar, la 
		recibida
inocencia del viejo sol, soberbia? ¿No era el mismo

		entonces que el que ahora prevalece
modesto entre los otros 
		liberales?


		De "La prisa" 1994


		* * * * *
10.

24

El que ahora acompaña
a 
		la pequeña al parque. 
		Me ha pegado
ese niño, papá: nada que pueda
no arreglarse 
		con una coca-cola.


		De "La prisa" 1994


		* * * * *
11.

25

Está mirando a 
		todas las mamás, y a esa
niña mayor y ya no tan segura
de que todo 
		el amor le pertenezca, y lee
de reojo a un poeta
alemán (cierra su 
		libro, 
		
y deja el pensamiento en ese charco 
donde beben los perros, y 
		los niños
se mojan los zapatos, pero acusa
la presunción del sol, 
		esa punzada
viva del mediodía, ese pequeño
dardo sin enemigo ni 
		deseo).


		De "La prisa" 1994


		* * * * *
12.

26

Vuelve a mirarla, sabe
que 
		aprenderá a cruzar las piernas,
a sostener su vaso narrativo
y su 
		beso poético. 
		No hay nada
más en el mundo, quieres
decirle, 
		sólo
la canción de tus años sobre el atril del tiempo.

		
Y el viejo error que permanece puro,
y el dolor que perdura
en 
		el miembro amputado.


		De "La prisa" 1994


		* * * * *

Versos y pensamientos de Juan Carlos Suñén

4 citas
« se queda sólo / sin entrar en detalles. »
Juan Carlos Suñén · * * * * *
« sueño / de luchar contra un ángel »
Juan Carlos Suñén · Y
« que cuenta mi / dote no me anda buscando, pero junta las cáscaras »
Juan Carlos Suñén · La
« si ahora te dejara / mi cansancio, »
Juan Carlos Suñén · Pues
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