« Acepto que belleza es la fulguración / natural de las cosas naturales. »
Juan Antonio González Iglesias · Acepto que belleza es la fulguración...
Biografía y amplia selección de poemas de Juan Antonio González Iglesias. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....
Biografía y amplia selección de poemas de Juan Antonio González Iglesias. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.
Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.
Acepto que belleza es la fulguración natural de las cosas naturales. Me digo que tus dientes mostrados en sonrisa son eso. Que tus ojos me dan tanta dulzura porque cumplen remotas instrucciones gen éticas. Que tu cuerpo de hombre con mi cuerpo de hombre construyen un lugar necesario en el mundo. Que nada extraordinario hay en dos que se aman. Pero, cuando te abrazo una noche tras otra y me encuentro tu pulso a oscuras en cualquiera de los puntos que laten en tu cuerpo dormido, cruza por mi cerebro la palabra milagro.
Felices los flexibles.
Sus tobillos son súbitos
puntos en el espacio, como estrellas fugaces
en el atardecer. Sus pies alados
no pisan las cabezas de los hombres
porque no quieren. Cercan,
sobrevuelan los cinco centímetros de aura
donde el otro se guarda.
Nadie
diría que han estado durmiendo hasta hace poco,
que han trabajado duro a lo largo del día,
o han estado metidos en rollos malos, porque
ahora
levantan un tobillo por encima
del horizonte
y con el otro pie tocan la tierra.
Así proyectan arcos instantáneos,
con las extremidades inferiores.
Son preferibles a los arquitectos,
y a los programas de diseño gráfico
más potentes. Benditos
los acróbatas nuevos.
Luchan de dos en dos, como los que se aman.
Se atrapan mutuamente en un deseo
que los hará volver. Con golpes inaudibles
se aproximan. Se alejan de los demás mortales.
Tan simbólicamente
tan intrincadamente
combaten, que los ángulos
los pantalones blancos de algodón intangible
las líneas y los músculos euclídeos
trabajan
como instrumentos de alta precisión
al servicio de una sorprendente pureza.
Nada les interrumpe durante media hora.
Jóvenes conflictivos de barrios marginados
cada tarde reducen a cero la violencia.
Felices los descalzos
que conocen a ciegas
el número perfecto de la arena.
Nadie más libre que estos descendientes
de esclavos.
Felices los flexibles.
Déjame que te abrace... Déjame que te abrace, ahora que todavía tu piel no lleva escritas las mentiras del mundo y tus labios son sede sólo de la hermosura. Porque sólo he querido ser bueno y verdadero, y tú puedes hacerme, déjame que te abrace.
lo que me
dicta mi corazón sereno
Homenaje a Darío Jaramillo
a partir de unas palabras de Ezra Pound
Otros escriben para desconcierto
de las generaciones actuales
y venideras. Yo
Sólo aspiro a que alguien
(no necesariamente en el futuro)
en alguna cultura muy antigua
me comprenda.
poema de amor debe
tener previsto...
En el bus ves por dónde vas
E.M.T. De Madrid
El poema de amor debe tener previsto
el transcurso futuro de los astros
pero también
el vocabulario de la derrota
y la gloria muy simple del minuto.
Debe tener prevista la palabra Albertur
sólo porque está escrita en el costado
del autobús nocturno que te devuelve a casa.
Debe decir la periferia urbana,
aceptar lo que ve por donde va,
y desde nuestros labios convertirse
en oda a las ciudades encendidas.
Debe tener previstos los fracasos,
toda nuestra pobreza,
el miedo a que se quiebre nuestro amor extramuros.
El poema de amor debe saber que somos
iguales, y por tanto debe incluir tu nombre y mi nombre,
de la misma manera que mi nombre incluye el tuyo. Así
no diré que Petrarca no nos sirve.
Diré que no nos basta. Nuestro fuego sucede
más acá de los límites del mundo.
Si el ciprés y la lluvia tienen la misma forma,
no quiero ser oscuro, ni pobre de aventura.
sangre y en tesoro...
Edward Gibbon
En sangre y en tesoro, la amargura
de los días se paga
imperceptiblemente.
En gotas no se cuenta, ni en monedas.
En palabras tampoco.
La fábula difícil de mis días
no merece poema.
es mi cuerpo... Esto es mi cuerpo. Aquí coinciden el lenguaje y el amor. La suma de las líneas que he escrito ha dibujado no mi rostro, sino algo más humilde: mi cuerpo. Esto que tocas es mi cuerpo. Otro lo dijo mejor. Esto que tocas no es un libro, es un hombre. Yo añado que esto que te toca ahora es un hombre. Soy yo, porque no hay ni una sola sílaba que esté libre de amor, no hay ni una sola sílaba que no sea un centímetro cuadrado de mi piel. En el poema soy acariciable no menos que en la noche, cuando tiendo mi sueño paralelo al sueño que amo. No mosaico, ni número, ni suma. No sólo eso. Esto es una entrega. Soy pequeño y grande entre tus manos. Ésta es mi salvación. Éste soy yo. Este rumor del mundo es el amor.
de vida Desde que te conozco tengo en cuenta la muerte. Pero lo que presiento no se parece en nada a la común tristeza. Más bien es certidumbre de la totalidad de mis días en este mundo donde he podido encontrarme contigo. De pronto tengo toda la impaciencia de todos los que amaron y aman, la urgencia incompartible de los enamorados. No quiero geografía sino amor, es lo único que mi corazón sabe. En mi vida no cabe este exceso de vida. Mejor, si te dijera que medito las cosas (fronteras y distancias) en los términos propios de la resurrección, cuando nos alzaremos sobre las coordenadas del tiempo y el espacio, independientemente del mar que nos separa. Sueño con el momento perfecto del abrazo sin prisa, de los besos que quedaron sin darse. sueño con que tu cuerpo vive junto a mi cuerpo y espero la mañana en la que no habrá límites.
Homenaje a Alvaro Pombo Relajado. No jerárquico, ajeno a las categorías. Simple, indocto, desnudo sobre la nieve. Súbito. Homogéneo. Primero en la pobreza, en la fiesta del frío. Abstracto, delicado, limpio de corazón. Dueño de una montaña diminuta. Monócromo, concreto, carne sobre la tierra. Audacia y sencillez donde descansan los intelectuales. Enamorado, herido cinco veces. Solar. Aventurero. Indistinto del cosmos. Astronauta de humilde escafandra. Teorema tranquilo, de una línea. Sorpresa de los atlas. Nombre puro de amor junto al océano. Colega de los pájaros. Lobezno. Hermano de las cosas. Criatura. Poeta.
« Acepto que belleza es la fulguración / natural de las cosas naturales. »
« Felices los flexibles. / Sus tobillos son súbitos »
« Déjame que te abrace, / ahora que todavía »
« lo que me / dicta mi corazón sereno »
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