Poesía Universal

José Luis García Martín

Biografía y amplia selección de poemas de José Luis García Martín. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....

Biografía lírica

Vida

Biografía y amplia selección de poemas de José Luis García Martín. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.

Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.

Lírica y Versos

Poemas de José Luis García Martín

14 poemas seleccionados
1.

Adolescencia

Ciudad 
		anochecida


		                                          
		lluvia en mi corazón.


		
		Borrosamente recuerdas,

		donde soñaste ser feliz un día,

		viejas sombras amigas,

		tibios cuerpos apenas existentes

		cuando a oscuras dejaban en tu cuerpo

		semillas de desgana y de melancolía.


		¿Y a dónde 
		iré que no me sienta extraño?


		De 
		"Lección sobre la sombra" 1972
2.

Al acecho

¿No oyes sus jadeos? Cada vez

		yo los oigo más cerca: solo,

		contigo, en medio del verano,

		entre los gritos de la multitud,

		junto al fuego, en invierno,

		con un hermoso libro,

		en el crujido de la nieve,

		en el estruendo de la lluvia,

		cuando enciendo las luces de mi casa,

		cuando el mar, cuando llegas,

		cuando alargo la mano

		hacia los rojos frutos palpitantes.

		Está ahí, al acecho,

		alza la zarpa, espera.

		Tú no la ves, sonríes,

		sonrío yo también.

		Déjame que te bese una vez más

		antes de que su aliento nos alcance.


		De 
		"Material perecedero" 1998
3.

Despedida

M Altolaguirre, Poesía, III, 1930

		

		No me has querido y huyes por tus años

		hacia un país en donde yo no existo,

		pero cuánto me dejas al dejarme...

		Otros verán tu vida deshacerse;

		yo conservaré intacta la memoria

		de una frágil belleza adolescente.

		Pronto no has de ser tú, aunque no mueras;

		aunque no vivas, vivirás en mí.

		Siempre joven serás en mi recuerdo:

		fíjate cuánto gano si te pierdo.


		De 
		"Treinta monedas" 1989
4.

Calles

Calles de 
		una ciudad que desconozco

		con poca gente y viento y lluvia gris.

		Espero a quien no llega mientras altas

		se encienden luces en ventanas solas

		y una mujer pasea en una esquina.

		Hay ojos que me miran un instante

		y no saben leer palabras que no digo:

		"Dame otro nombre, cambia mi destino".


		De 
		"Autorretrato de desconocido" 1979
5.

Cita

Desde el fondo del sueño

		una mano me tiendes.

		Una mano cortada

		que me acaricia y huye.

		Yo la busco sin prisa

		por libros y rincones.

		Encuentro sólo labios,

		andenes, cigarrillos,

		niños que se despiden,

		unas gotas de sangre.

		Por el fondo del sueño

		tú te alejas despacio.

		Quiero gritar tu nombre,

		pero no sé quién eres.

		En la calle sin nadie,

		al doblar una esquina,

		te vuelves a mirarme

		y soy yo quien me mira.


		De 
		"Lección sobre la sombra" 1972
6.

Cumpleaños

Una mujer antigua

		como la noche, en la noche dijo:

		"Nadie te ha de salvar, nadie

		escuchará tu grito. El viento

		dispersará el rebaño de nubes y palabras,

		la frágil fortaleza que con esfuerzo alzaste

		en estos treinta años de tu vida.

		Todavía no sabes lo que es quedarse solo,

		definitivamente solo, quebrados los espejos,

		olvidados los nombres con que llenaste el mundo.

		La cárcel feliz de la costumbre,

		tardes de lluvia en la ciudad ausente,

		el muchacho imprevisto que recoge

		el cetro que otro, anónimo, le entrega,

		la música cautiva entre las páginas

		de algunos raros libros, las calles

		maternales... Qué poco

		le pediste a la vida. Y ese poco

		te ha de faltar un día. No lo has tenido nunca.

		Sigues en una celda de castigo

		donde no llega el sol, con los ojos

		cerrados, perro que busca terco

		una rendija entre los lisos muros,

		ave que deja el arca y que no encuentra

		árbol en que posarse, solitaria

		mañana de diciembre...

                                                    
		Tú eres

		la celda, eres el carcelero

		de un criminal sin rostro

		de un puñado de arena en las manos del sueño


		De "El 
		enigma de Eros" 1982
7.

El secreto

¿No habéis sentido nunca,

		no en sueños, bien despiertos,

		que el mundo se detiene,

		que se escucha tan sólo,

		agónica, distante,

		una respiración;

		que hay una lluvia inmóvil

		y rayadas imágenes,

		que el rostro de los niños

		de pronto amarillea;

		que la mujer que amas,

		que el amigo que escuchas,

		son de papel pintado,

		garabatos antiguos;

		que las flores no huelen,

		sabe a ceniza el pan

		y las palabras quedan

		escritas en el aire

		con una tinta clara

		que al instante se borra?

		Sólo un instante, sólo

		algo visto y no visto:

		el tiovivo del mundo

		pronto gira de nuevo.

		Y tú lo miras todo

		con asombro y desgana.

		Y sonríes, y olvidas

		que estás en el secreto.


		De "Al 
		doblar la esquina"  2003
8.

De "Mudanza" 2003

El otro amor

		

		Sí, los pasos que impacientes suenan 

		en otra habitación, cerca, muy cerca, ,

		( calla un instante, 

                                        
		escucha,

		escucha bien)

		son los pasos de mi amor más cierto.

		Desde muy niño

		rondó a mi alrededor, perrillo triste.

		Antes de tú llegar ya estaba ella,

		antes de tú nacer me sonreía,

		segura del final, consoladora.

		¿Temes acaso que celosa llegue

		a perturbar este rincón feliz,

		a manchar con sus labios

		los tuyos tan recientes,

		a acariciar un sexo que se esconde

		con dedos fríos y amarillos?

		Sólo me quiere a mí, no te preocupes.

		Yo sólo a ella la he querido,

		aunque quiera quererte sólo a ti.

		Si apoyo la cabeza

		en tu hermosa llanura soleada,

		es a ella a quien escucho,

		no a tu corazón, que late sólo

		(repítelo otra vez), sólo por mí.

		Dentro de treinta años,

		cuando tengas mi edad,

		sabrás aquello que ahora ignoras

		(mejor que no lo sepas nunca).

		Vuelve ahora a gemir,

		a sonreír, a ser amanecer y ser

		acaso,

		azar afortunado,

		manzana en el edén,

		arena inmensa, diminuto

		mar, siempre recién nacido.

		El amor era ella,

		la que espera impaciente,

		pero tú eres la vida.

		Malgasta conmigo tan divino tesoro,

		recobra el varonil vigor perdido.


		De 
		"Mudanza" 2003
9.

El pasajero

A veces, raras veces, siento la fatiga

		de una travesía demasiado larga.

		Se me cierran los ojos, llego a puerto.

		¡Tantos queridos rostros me sonríen!

		Es de nuevo la casa de la infancia,

		el patio, el río, mi madre que me llama,

		el verano en París, el cuarto diminuto

		donde por primera vez no estuve solo

		y luego, por primera vez, estuve solo.

		Cierro los ojos. En la sombra el mundo

		y a una nueva luz todas las cosas

		que alguna vez amé, que tuve y que perdí.

		Todas me esperan al final de todo.

		Están muy cerca ya. ¿No se divisa

		la tierra firme tras de aquellas nubes?

		Miro la lenta estela de mi vida,

		incesante se borra frente a mí.

		El pasado, el futuro, espuma blanca,

		monótona escritura que no acierto

		a descifrar. Sueño en llegar a casa,

		en acabar un viaje demasiado largo,

		sin ilusiones ya, con agua apenas.

		Estoy listo, adiós, adiós, la maleta

		rebosa de impaciencia y de regalos.

		Sueño en los rostros que me aguardan

		-otra vez juntos tras de tanto tiempo!-

		allá, en el puerto, bajo tierra leve.


		De 
		"Mudanza" 2003
10.

Elogio del olvido

¿A qué grabar un nombre en las paredes,

		manchar con torpes trazos la blancura

		deslumbrante, impoluta, de la nada?

		¿A qué este vano empeño de ir dejando señales,

		de escribir en la arena, a resguardo del viento,

		las triviales miserias que conforman tu vida?

		Sobre las tercas líneas que dibujan un rostro

		ha de pasar la mano piadosa de los años

		borrando letras, sílabas, palabras sin sentido.

		El papel en que escribes volverá a estar en blanco.

		¿Y habrá dicha mayor que no haber sido?


		De "El 
		pasajero" 1992
11.

Virginia

Woolf

		

		Grávidos lucen cósmicos trigales.

		Llena de son y escalofrío

		la inocencia del agua.
12.

Mallarmé

El 
		silencio

		blanco de los narcisos

		lúcidamente atentos.

		

		Rosalía de Castro

		

		La muerte no es más triste que tus ojos.
13.

Safo

La mañana

		descalza en el jardín, aún

		con el sabor del sueño.
14.

Marcela de Juan

Umberto Saba

		

		Desde la orilla miro

		un bello animal entre las aguas

		solas

		reír, gritar, iluminando el mundo.

		

		Marcela de Juan

		

		Bajo el peso de un pájaro

		una rama se inclina

		y bebe de mi vaso.

		

		Octavio Paz

		

		De piedra en piedra cruza

		la tarde

		arroyos de silencio transparente.


		De "El 
		enigma de Eros" 1982

Versos y pensamientos de José Luis García Martín

4 citas
« anochecida / lluvia en mi corazón. »
José Luis García Martín · Adolescencia
« ¿No oyes sus jadeos? Cada vez / yo los oigo más cerca: solo, »
José Luis García Martín · Al acecho
« M Altolaguirre, Poesía, III, 1930 / No me has querido y huyes por tus años »
José Luis García Martín · Despedida
« Calles de / una ciudad que desconozco »
José Luis García Martín · Calles
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