Poesía Universal

José Carlos Cataño

Biografía y amplia selección de poemas de José Carlos Cataño. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....

Biografía lírica

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Biografía y amplia selección de poemas de José Carlos Cataño. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.

Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.

Lírica y Versos

Poemas de José Carlos Cataño

8 poemas seleccionados
1.

Amores ilustres

Yo también podría decir algo acerca de eso. Guardaos

		vuestras estrellas polares, vuestras interminables

		noches de amor, vuestras damas exquisitas, vuestras

		hembras calientes como una mañana por Nyangabulé.

		Tanto me da.

		

		Acaso el amor sea el instante en que tiemblan dos

		cuerpos demorando derramarse el uno en el otro, los

		ojos en los ojos, la lengua en el secreto previo al

		desfallecimiento.

		

		Su rostro no era hermoso y era persona de pocas

		palabras. Tenía desde noviembre no sé qué semilla en

		agua, y ayer, como quien dice, se convirtió en un

		tallo finísimo, imparable, en la alegría de la casa.

		

		Tanto me río de lo que sobrevive al verano, que ya sé

		lo que es suficiente.

		

		De "El cónsul del mar del Norte", 1990
2.

Concédenos, oh Señor

CONCÉDENOS, oh señor, la medida de nuestro infierno

		O, si no, una lucidez para vivir tranquilos.

		No esta desazón de la barca sin mar

		Ni puerto que la ampare?

		Que el amor también ha muerto.

		Haz de nosotros

		Tu pasto de sabiduría. Sángranos hasta amasar

		La alegría de la sangre con lo que del dolor nos

		queda.

		Configura nuestro cuerpo único

		A la medida de nuestra muerte única.

		

		De "Disparos en el paraíso", 1982
3.

El amor lejano

INMÓVILES os abandoné

		De cara a la desafiante luz de entonces.

		Si vuelvo

		Sin voz miráis 

		En el fondo cada vez más lejano

		De aquello que envié en mi busca?

		Que conmigo partió a la deriva.

		Si vuelvo

		La vista atrás

		Una enamorada constelación me aleja

		De las palabras.

		

		De "Disparos en el paraíso", 1982
4.

Elegía marina

Imperceptible, un sol

		Declina por las ramas de la costa

		Hasta las ondas de poniente

		Que agitan los insectos.

		

		Aquí reposa el cuerpo en la húmeda

		Tierra de la memoria.

		

		Un grito hubiera roto la distancia.

		

		El único retorno

		Murmura en lo más alto de la densa arboleda

		De eucaliptos bajo el cielo cubierto. La sombra

		Del volcán vertida al mar es el último mar

		Que se cierra a los ojos en medio de un gran sueño.

		El mar que penetraba por el borde más alto

		Del sol, será el último mar

		Para dorar tu frente. Como

		Si el mar que terminara

                                                 
		de un golpe

		Cumpliera tu figura


		De 
		"Disparos en el paraíso"  1982
5.

En noviembre

Al fondo de esta tarde de tormenta

		Nada huye del sabor a duelo

		En las nubes que pasan.

		La confianza de que vendrá

		Otro amanecer, la cabaña

		Entre los sombríos redobles

		Del viento, 

		Como invitando a danza

		O fin de asedio.

		No puedo darte nada más

		Que este ahora de todo en abandono,

		Como si cumpliera una respuesta o un deseo

		Que ya no importa.

		Montón de labios, presencia de cosas

		De repente, vislumbres que se apagan,

		Desolada siembra en los bordes de la crecida

		Avalancha que trastoca y confunde,

		Y todo lo inunda, y también termina.

		

		De libro inédito
6.

En Zanzíbar no hay trabajo

Carece de importancia cómo dicen que me llamo.

		

		Carece de importancia la reputación que me sostiene.

		El primer cuerpo con que tropiece será el primero y el

		más hermoso, si no quiero morir bajo un montón de

		lealtades.

		

		El auténtico perdedor debe de ser un ganador nato,

		pues sólo así se entiende la insistencia, la

		meticulosidad que pone en la derrota.

		

		Nada, nada es en vano. Todos cumplen con su deber,

		todos tienen razón. Soy lo que me he dejado hacer y

		valgo lo que la longitud de un sable.

		

		Después de todo, la vida es un puente hacia la verdad,

		cuyo peso se enamora del abismo.

		

		De "El cónsul del mar del Norte", 1990
7.

Fuera de juventud

FUERA de juventud

		Nace la vida verdadera.

		

		Infancia sólo es tierra,

		Ya sólo tierra lo que beso.

		

		Si yo abro la memoria

		El aire allí su tumba encuentra.

		

		De "Disparos en el paraíso", 1982
8.

Ligero

como el canto

		

		LIGERO como el canto que no acaba

		Se ondula tu recuerdo en el verbero.

		Regresa y es el mismo.

		Despierto y no es un sueño,

		A tu vuelta inocente encadenado.

		La voz no sabe lo que canta.

		Tallas mi vida y no lo advierto.

		Hablo,

		Y siempre ignoro de quién hablo.

		

		De "Muerte sin ahí", 1986

Versos y pensamientos de José Carlos Cataño

4 citas
« Yo también podría decir algo acerca de eso. Guardaos / vuestras estrellas polares, vuestras interminables »
José Carlos Cataño · Amores ilustres
« CONCÉDENOS, oh señor, la medida de nuestro infierno / O, si no, una lucidez para vivir tranquilos. »
José Carlos Cataño · Concédenos, oh Señor
« INMÓVILES os abandoné / De cara a la desafiante luz de entonces. »
José Carlos Cataño · El amor lejano
« Imperceptible, un sol / Declina por las ramas de la costa »
José Carlos Cataño · Elegía marina
Biblioteca poética

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