« Conozco las costumbres y las armas y ese dialecto de alusiones que se urde en todo agrupamiento humano. »
Jorge Luis Borges
Jorge Luis Borges (Buenos Aires, 24 de agosto de 1899 – Ginebra, 14 de junio de 1986) fue un poeta y escritor argentino.
Poemas de Jorge Luis Borges
1.
Dakar
Dakar
Dakar está en la encrucijada del sol, del desierto y del mar.
El sol nos
tapa el firmamento, el arenal acecha en los caminos,
el mar es un encono.
He visto un jefe en cuya manta era más ardiente lo
azul que en
el cielo incendiado.
La mezquita
cerca del biógrafo luce una claridad de plegaria.
La resolana aleja las
chozas, el sol como un ladrón escala los muros.
África tiene en la eternidad su destino, donde hay hazañas, ídolos,
reinos, arduos bosques y espadas.
Yo he logrado un atardecer y una aldea.
2.
Despertar
Despertar
Entra la luz y asciendo torpemente de los sueños al sueño compartido y las cosas recobran su debido y esperado lugar y en el presente converge abrumador y vasto el vago ayer: las seculares migraciones del pájaro y del hombre, las legiones que el hierro destrozó, Roma y Cartago. Vuelve también la cotidiana historia: mi voz, mi rostro, mi temor, mi suerte. ¡Ah, si aquel otro despertar, la muerte, me deparara un tiempo sin memoria de mi nombre y de todo lo que he sido! ¡Ah, si en esa mañana hubiera olvido!
3.
Jactancia de quietud
Jactancia de quietud
Escrituras de luz embisten la sombra, más prodigiosas que meteoros.
La
alta ciudad inconocible arrecia sobre el campo.
Seguro de mi vida y de mi
muerte, miro los ambiciosos
y quisiera entenderlos.
Su día es ávido como el lazo en el aire.
Su
noche es tregua de la ira en el hierro, pronto en acometer.
Hablan de
humanidad.
Mi humanidad está en sentir que somos voces de una misma
penuria.
Hablan de patria.
Mi patria es un latido de guitarra, unos
retratos y una vieja espada,
la oración evidente del sauzal en los
atardeceres.
El tiempo está viviéndome.
Más silencioso que mi sombra,
cruzo el tropel de su levantada codicia.
Ellos son imprescindibles,
únicos, merecedores del mañana.
Mi nombre es alguien y cualquiera.
Paso con lentitud, como quien viene de tan lejos que no espera llegar.
4.
La
La
lluvia Bruscamente la tarde se ha aclarado porque ya cae la lluvia minuciosa. Cae o cayó. La lluvia es una cosa que sin duda sucede en el pasado. Quien la oye caer ha recobrado el tiempo en que la suerte venturosa le reveló una flor llamada rosa y el curioso color del colorado. Esta lluvia que ciega los cristales alegrará en perdidos arrabales las negras uvas de una parra en cierto patio que ya no existe. La mojada tarde me trae la voz, la voz deseada, de mi padre que vuelve y que no ha muerto.
5.
Las
Las
cosas El bastón, las monedas, el llavero, la dócil cerradura, las tardías notas que no leerán los pocos días que me quedan, los naipes y el tablero, un libro y en sus páginas la ajada violeta, monumento de una tarde sin duda inolvidable y ya olvidada, el rojo espejo occidental en que arde una ilusoria aurora. ¡Cuántas cosas, láminas, umbrales, atlas, copas, clavos, nos sirven como tácitos esclavos, ciegas y extrañamente sigilosas! Durarán más allá de nuestro olvido; no sabrán nunca que nos hemos ido.
6.
Los espejos
Los espejos
Yo que sentí el horror de los espejos no sólo ante el cristal impenetrable donde acaba y empieza, inhabitable, un imposible espacio de reflejos sino ante el agua especular que imita el otro azul en su profundo cielo que a veces raya el ilusorio vuelo del ave inversa o que un temblor agita Y ante la superficie silenciosa del ébano sutil cuya tersura repite como un sueño la blancura de un vago mármol o una vaga rosa, Hoy, al cabo de tantos y perplejos años de errar bajo la varia luna, me pregunto qué azar de la fortuna hizo que yo temiera los espejos. Espejos de metal, enmascarado espejo de caoba que en la bruma de su rojo crepúsculo disfuma ese rostro que mira y es mirado, Infinitos los veo, elementales ejecutores de un antiguo pacto, multiplicar el mundo como el acto generativo, insomnes y fatales. Prolonga este vano mundo incierto en su vertiginosa telaraña; a veces en la tarde los empaña el Hálito de un hombre que no ha muerto. Nos acecha el cristal. Si entre las cuatro paredes de la alcoba hay un espejo, ya no estoy solo. Hay otro. Hay el reflejo que arma en el alba un sigiloso teatro. Todo acontece y nada se recuerda en esos gabinetes cristalinos donde, como fantásticos rabinos, leemos los libros de derecha a izquierda. Claudio, rey de una tarde, rey soñado, no sintió que era un sueño hasta aquel día en que un actor mimó su felonía con arte silencioso, en un tablado. Que haya sueños es raro, que haya espejos, que el usual y gastado repertorio de cada día incluya el ilusorio orbe profundo que urden los reflejos. Dios (he dado en pensar) pone un empeño en toda esa inasible arquitectura que edifica la luz con la tersura del cristal y la sombra con el sueño. Dios ha creado las noches que se arman de sueños y las formas del espejo para que el hombre sienta que es reflejo y vanidad. Por eso no alarman.
7.
Milonga de dos hermanos
Milonga de dos hermanos
Traiga cuentos la guitarra de cuando el fierro brillaba, cuentos de truco y de taba, de cuadreras y de copas, cuentos de la Costa Brava y el Camino de las Tropas. Venga una historia de ayer que apreciarán los más lerdos; el destino no hace acuerdos y nadie se lo reproche ya estoy viendo que esta noche vienen del Sur los recuerdos, velay, señores, la historia de los hermanos Iberra, hombres de amor y de guerra. Y en el peligro primeros, la flor de los cuchilleros y ahora los tapa la tierra. suelen al hombre perder la soberbia o la codicia; también el coraje envicia a quien le da noche y día el que era menor debía más muertes a la justicia. Cuando Juan Iberra vió que el menor lo aventajaba, la paciencia se le acaba y le armó no sé que lazo le dio muerte de un balazo, allá por la Costa Brava. Sin demora y sin apuro lo fue tendiendo en la vía para que el tren lo pisara. el tren lo dejó sin cara, que es lo que el mayor quería. Así de manera fiel conté la historia hasta el fin; es la historia de Caín que sigue matando a Abel.
Frases y pensamientos de Jorge Luis Borges
37 citas« Considero a la democracia como un abuso de la estadística. »
« ¿De qué otra forma se puede amenazar que no sea de muerte? Lo interesante, lo original, sería que alguien lo amenazase a uno con la inmortalidad. »
« El ápice de la literatura y de las literaturas es la Comedia,... un libro que todos debemos leer. »
« El nacionalismo es el canalla principal de todos los males. Divide a la gente, destruye el lado bueno de la naturaleza humana, conduce a la desigualdad en la distribución de las riquezas. »
« El tiempo es la sustancia de la que estoy hecho. »
« Enamorarse es crear una religión cuyo Dios es falible. »
« En un principio, toda palabra fue un neologismo. »
« Escribir un poema es ensayar una magia menor. »
« Es supersticiosa y vana la costumbre de buscar sentido en los libros, equiparable a buscarlo en los sueños o en las líneas caóticas de las manos. »
« Hay quienes no pueden imaginar un mundo sin pájaros; hay quienes no pueden imaginar un mundo sin agua; en lo que a mí se refiere, soy incapaz de imaginar un mundo sin libros. »
« He cometido el peor pecado que un hombre puede cometer. No he sido feliz. »
« La imaginación está hecha de convenciones de la memoria. Si yo no tuviera memoria, no podría imaginar. »
« La luna de las noches no es la luna que vio el primer Adán. »
« La lluvia es una cosa que sin duda sucede en el pasado. »
« La noche es una fiesta larga y sola. »
« La Universidad debiera insistirnos en lo antiguo y en lo ajeno. Si insiste en lo propio y en lo contemporáneo, la Universidad es inútil, porque está ampliando una función que ya cumple la prensa. »
« La vida es demasiado pobre para no ser también inmortal. »
« Lego la nada a nadie. »
« Nadie es la patria, pero todos lo somos. »
« No estoy seguro de que yo exista, en realidad. Soy todos los autores que he leído, toda la gente que he conocido, todas las mujeres que he amado. Todas las ciudades que he visitado, todos mis antepasados.... »
« No otorgarme el Premio Nobel se ha convertido en una costumbre escandinava; desde que nací no me lo vienen dando. »
« Nos acecha el cristal, si entre las cuatro paredes de la alcoba hay un espejo. Ya no estoy solo. Hay otro. Hay el reflejo que arma en el alba un sigiloso teatro. »
« No soy ni un pensador ni un moralista, sino sencillamente un hombre de letras que refleja en sus escritos su propia confusión y el respetado sistema de confusiones que llamamos filosofía, en forma de literatura. »
« Nuestras nadas poco difieren; es trivial y fortuita la circunstancia de que tú seas el lector de estos ejercicios, y yo su redactor. »
« ... ¿Qué otra cosa puedo hacer que no sea escribir y soñar...?. »
« Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído. »
« Se están comiendo a los caníbales. »
« Si en algo soy rico es en perplejidades, y no en certezas. »
« También el jugador es prisionero de otro tablero de negras noches y de blancos días. »
« Un gran poeta es menos un inventor que un iluminador. »
« Un verso bueno no permite que se lo lea en voz baja, o en silencio. »
« Yo he querido hacer lo mismo en muchos cuentos y he sido admirado por ese hallazgo, que es el hallazgo de Dante en la Edad Media, el de presentar un momento como cifra de una vida. »
« Todo lenguaje es un alfabeto de símbolos cuyo ejercicio presupone un pasado que los interlocutores comparten. »
« Los espejos y la cópula son abominables porque multiplican el número de los hombres. »
« La ceguera gradual no es una cosa trágica. Es como un lento atardecer de verano. »
« Me dijo que su libro se llamaba El libro de arena, porque ni el libro ni la arena tienen ni principio ni fin. »
« Conozco las costumbres y las armas y ese dialecto de alusiones que se urde en todo agrupamiento humano. »
« Considero a la democracia como un abuso de la estadística. »
« ¿De qué otra forma se puede amenazar que no sea de muerte? Lo interesante, lo original, sería que alguien lo amenazase a uno con la inmortalidad. »
« Duda es uno de los nombres de la inteligencia. »
« El ápice de la literatura y de las literaturas es la Comedia,... un libro que todos debemos leer. »
« El nacionalismo es el canalla principal de todos los males. Divide a la gente, destruye el lado bueno de la naturaleza humana, conduce a la desigualdad en la distribución de las riquezas. »
« El tiempo es la sustancia de la que estoy hecho. »
« Enamorarse es crear una religión cuyo Dios es falible. »
« En un principio, toda palabra fue un neologismo. »
« Escribir un poema es ensayar una magia menor. »
« Es supersticiosa y vana la costumbre de buscar sentido en los libros, equiparable a buscarlo en los sueños o en las líneas caóticas de las manos. »
« Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos, porque uno termina pareciéndose a ellos. »
« Hay quienes no pueden imaginar un mundo sin pájaros; hay quienes no pueden imaginar un mundo sin agua; en lo que a mí se refiere, soy incapaz de imaginar un mundo sin libros. »
« He cometido el peor pecado que un hombre puede cometer. No he sido feliz. »
« La duda es uno de los nombres de la inteligencia. »
« La imaginación está hecha de convenciones de la memoria. Si yo no tuviera memoria, no podría imaginar. »
« La literatura no es otra cosa que un sueño dirigido. »
« La luna de las noches no es la luna que vio el primer Adán. »
« La lluvia es una cosa que sin duda sucede en el pasado. »
« La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene. »
« La noche es una fiesta larga y sola.Poema de Luna de enfrente (de Casi juicio final.). »
« La Universidad debiera insistirnos en lo antiguo y en lo ajeno. Si insiste en lo propio y en lo contemporáneo, la Universidad es inútil, porque está ampliando una función que ya cumple la prensa. »
« La vida es demasiado pobre para no ser también inmortal. »
« Lego la nada a nadie. »
« Nadie es la patria, pero todos lo somos. »
« No estoy seguro de que yo exista, en realidad. Soy todos los autores que he leído, toda la gente que he conocido, todas las mujeres que he amado. Todas las ciudades que he visitado, todos mis antepasados.... »
« No hay placer más complejo que el pensamiento y a él nos entregamos. »
« No otorgarme el Premio Nobel se ha convertido en una costumbre escandinava; desde que nací no me lo vienen dando. »
« Nos acecha el cristal, si entre las cuatro paredes de la alcoba hay un espejo. Ya no estoy solo. Hay otro. Hay el reflejo que arma en el alba un sigiloso teatro. »
« No soy ni un pensador ni un moralista, sino sencillamente un hombre de letras que refleja en sus escritos su propia confusión y el respetado sistema de confusiones que llamamos filosofía, en forma de literatura. »
« Nuestras nadas poco difieren; es trivial y fortuita la circunstancia de que tú seas el lector de estos ejercicios, y yo su redactor. »
« Para el argentino, la amistad es una pasión y la policía una mafia. »
« ... ¿Qué otra cosa puedo hacer que no sea escribir y soñar...?. »
« Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído. »
« Se están comiendo a los caníbales. »
« Siempre imaginé que el paraíso sería algún tipo de biblioteca. »
« Si en algo soy rico es en perplejidades, y no en certezas. »
« Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos. »
« También el jugador es prisionero de otro tablero de negras noches y de blancos días. »
« Un amigo no es otro yo. Si así fuera, sería muy monótono; tiene que ser alguien con sus características propias. »
« Un gran poeta es menos un inventor que un iluminador. »
« Un verso bueno no permite que se lo lea en voz baja, o en silencio. »
« Yo creo que habría que inventar un juego en el que nadie ganara. »
« Yo he querido hacer lo mismo en muchos cuentos y he sido admirado por ese hallazgo, que es el hallazgo de Dante en la Edad Media, el de presentar un momento como cifra de una vida. »
« Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón. »
« Todo lenguaje es un alfabeto de símbolos cuyo ejercicio presupone un pasado que los interlocutores comparten. »
« Los espejos y la cópula son abominables porque multiplican el número de los hombres. »
« La ceguera gradual no es una cosa trágica. Es como un lento atardecer de verano. »
« Me dijo que su libro se llamaba El libro de arena, porque ni el libro ni la arena tienen ni principio ni fin. »
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