Biografía

Vida

Jean Cocteau (Maisons-Laffitte, 5 de julio de 1889 - Milly-la-Forêt, 11 de octubre de 1963) deslumbró por su portentosa voz lírica y su capacidad única para transformar las emociones más intensas en versos inolvidables. Su vida estuvo consagrada al arte de la palabra, explorando el misterio del amor, el destino y la belleza del mundo con enorme carisma.

Frente a las incertidumbres de su tiempo, defendió con valentía la libertad de creación y la autenticidad del sentimiento más puro. Su obra poética permanece como una joya imperecedera que sigue emocionando a lectores de todas las generaciones por su frescura y hondura humana.

Poesia

Jean Cocteau

Jean Cocteau (Maisons-Laffitte, 5 de julio de 1889 - Milly-la-Forêt, 11 de octubre de 1963) fue un escritor y cineasta francés.

Lírica y Versos

Poemas de Jean Cocteau

4 poemas seleccionados
1.

Ayer

por la noche...


		Ayer por 
		la noche quise tomar un comprimido para dormir; me he dicho que si 
		tomase más, dormiría mejor, 

		y que si los tomase todos, dormiría, sin sueño, sin despertar, estaría 
		muerta. (Llora.)...

		He tomado doce...en agua caliente... 

		.......Como una masa. Y he tenido un sueño. He soñado lo que es. Me he 
		despertado sobresaltada, muy contenta 

		porque era un sueño; y cuando he sabido que era verdad, que estaba sola, 
		que no tenía la cabeza encima de tu 

		cuello y de tu hombro y mis piernas entre las tuyas, he sentido que ya 
		no podía, que «no podía» vivir...., 

		ligera  y fría, y ya no 
		sentía latir mi corazón y la muerte tardaba en venir; y como
		tenía una angustia espantosa, 

		al cabo de una hora he telefoneado a Marta. No tenía valor para morir 
		sola....  
		Querido......Querido......

		Eran las cuatro 
		de la mañana. Ella ha llegado con el médico
		que vive en su inmueble. Tenía más de cuarenta. 

		Parece ser que es muy 
		difícil envenenarse y que siempre se equivoca
		uno de dosis. El doctor ha hecho una receta 

		y Marta se ha quedado 
		conmigo hasta esta noche. Le he suplicado que se
		marchase porque tú habías dicho que 

		telefonearías una última vez, y 
		tenía miedo de no poder hablar libremente......

		Muy, muy bien..... En absoluto.... Si, es verdad....... Un poco de 
		fiebre , treinta y ocho y tres ; era cosa nerviosa....

		.........¡No te preocupes!...... ¡Qué torpe soy! Me había jurado no 
		darte inquietudes, dejarte marchar tranquilo, decirte:

 «¡Hasta la vista!», como si tuviésemos, que volver a vernos, a encontrar 
		mañana....... 

		......Tonta que es una.......¡Sí, sí, tonta!........ Se hace duro 
		el volver a colgar, quedarse en la oscuridad......... 

		......... (Llora.).......¡Oiga! Creí que habían 
		cortado.............. Tú eres bueno, querido.......... Mi pobre amorcito 
		al que 

		he hecho daño......... Sí, habla, habla, di cualquier cosa........... Sufría hasta retorcerme por suelo 
		y
		ha bastado que hables 

		para que me sienta bien, para que cierre los ojos. 
		¿Sabes?, algunas veces cuando estábamos
		acostados, y yo tenía mi 

		cabecita en su sitio, con el oído junto a tu 
		pecho, y tú hablabas, yo oía tu voz, la misma exactamente que esta noche
		

		en el aparato..........¿Cobarde?..........Soy yo la Cobarde. Me habla 
		jurado.....

		yo............¡De ninguna manera!  Tú, que......., tú........., tú, 
		que no me has dado siempre más, que felicidad.........

		............Pero, querido, te lo repito; no es exacto. Puesto que yo 
		sabía («yo sabía»), esperaba lo que ha ocurrido. 

		Mientras que tantas mujeres" imaginan Pasar su existencia junto al 
		hombre a quien aman y se enteran de la ruptura 

		sin preparativos, «yo sabía»............................................ 
		Ni siquiera te lo había dicho nunca; pero, fíjate, en casa de la 

		modista, en una revista, vi tu fotografía...........Encima de la 
		mesa...bien abiertas las páginas por su sitio.......

		Es humano o más bien femenino...........Porque yo no quería estropear 
		nuestras últimas semanas........., no, 

		completamente natural............ No me hagas mejor de lo que 
		soy................. ¡Oye! Estoy oyendo música............. 

		Digo que oigo música...............Venga, deberías golpear en la pared e 
		impedir que esos vecinos toquen el gramófono 

		a estas horas. Han cogido esas malas costumbres porque tú nunca vivías 
		en tu casa.......... 

		............Es inútil. Por lo demás, el doctor de Marta vendrá 
		mañana.......... No, no, querido. Es un médico muy bueno, 

		y no hay razón alguna de que le ofenda mandando venir a otro........ No 
		te preocupes..... que sí........ que sí..........

		Ella te dará noticias.............................

		..............Comprendo.....................Comprendo...................... 
		Además, esta vez soy valiente, muy valiente..........

		.....¿Qué?.............¡Oh!, sí, mil veces mejor. Si no hubieses 
		llamado, estaría muerta.................

		 No................espera ,.................... 
		espera.............................. Encontremos un medio.............

 (Recorre la habitación de punta a cabo y su dolor le arranca 
		lamentaciones.)

		Perdóname. Yo sé que esta escena es intolerable y que tienes mucha 
		paciencia, pero compréndeme; 
		yo sufro, sufro. 

		Este hilo es el último que me une todavía a nosotros....................

		.............................¿Anteayer por la noche? He dormido. Me 
		había acostado con el teléfono..............

		No, no. En mi cama............  Sí, ya lo sé.  Soy ridícula, 
		pero tenía el teléfono en la cama porque, a pesar de
		todo, estamos 

		unidos por el teléfono. Llega hasta tu casa y, además, 
		tenía la promesa de tu llamada. Así
		que figúrate que he tenido un 

		montón de sueños. Esta llamada era un 
		verdadero golpe que tú me dabas y
		yo me caía, o bien un cuello, un cuello que 

		se puede estrangular, o bien 
		yo estaba en el fondo de un mar que
		se parecía al piso de Auteuil, y yo estaba unida a ti por 

		un tubo de 
		escafandra y te suplicaba que no cortases
		el tubo; en fin, sueños estúpidos si se cuentan; únicamente que en 

		el 
		sueño tenían vida y era terrible............

		Porque tú me hablas. Hace cinco años que vivo de ti, que tú eres mi aire 
		respirable, el único; que paso el tiempo 

		esperándote, creyéndote muerto si te retrasas, muriéndome por creer que 
		estás muerto, reviviendo cuando 
		entras y 

		por fin estás aquí, muriéndome de miedo cuando te marchas. 
		Ahora tengo aire porque tú me hablas. 

		No es tan tonto mi sueño. Si cortas, cortas el 
		tubo................................
		

		.......De acuerdo, querido; he dormido. He dormido porque era la primera 
		vez. El médico lo ha dicho: es una 

		intoxicación. La primera noche se duerme. Y además el sufrimiento 
		distrae, es completamente nuevo, se soporta. 

		Lo que no se soporta es la segunda noche, ayer, y la tercera, esta 
		noche, dentro de unos minutos, y mañana, 

		y pasado mañana, y días y días..., ¿qué va a hacer una, Dios 
		mío?........ 

		

		De "La voz humana" 1930

		Traducción de Julio Lago

		De "Obras escogidas" Editorial Aguilar 1966
2.

El

Cabo de la Buena 
		Esperanza


		Entre 
		1915 y 1917 Jean Cocteau compuso este poema, en algunos aspectos 

		según los principios de la escuela Dada. El personaje central es Roland 
		Garros, 

		primer vencedor del Mediterráneo, muerto en combate en 1918. 

		

                                                            
		23 septiembre 1913 

                                                          
		aeródromo de Túnez 

		

		una seria turba árabe, francesa prevenida 

		por los radiotelegramas hormiguea Islam el calor 

		negrillos en los árboles                            
		el vendedor 

		de buñuelos con miel                        
		el severo servicio de orden 

		los reporteros                              
		los fotógrafos 

		seis mil espectadores 

		caras mirando hacia occidente esperan 

		prestos al entusiasmo 

		por una liza 

		el anuncio espléndido 

		

		el-joven -que-ha -cruzado-el-mar 

		

		tres torpederos 

		chafados en su baba
3.

Fruto

Un farol dominguero

		madurado por el viento

		puede incendiar las ramas.

		Debe recogerse antes.


		Versión 
		de L.S.
4.

Hay

gentes que lo poseen 
		todo...


		Hay gentes 
		que lo poseen todo y no consiguen hacerlo creer; ricos tan pobres y 
		nobles tan vulgares 

		que la incredulidad que suscitan acaba por hacerlos tímidos y les da una 
		actitud sospechosa. 

		En algunas mujeres, las más hermosas perlas resultan falsas. En cambio, 
		en otras las perlas falsas parecen 

		verdaderas. De igual modo, hay hombres que inspiran una confianza ciega 
		y que gozan de privilegios 

		que no podrían pretender. Guillermo Tomás pertenecía a esa raza de 
		ventura.

		Se le creía. No necesitaba adoptar precaución alguna ni hacer ningún 
		cálculo. Una estrella de mentira le 

		llevaba derechamente a su objeto. Así, nunca tenía el rostro preocupado, 
		turbado ni ceñudo. No sabiendo 

		nadar ni patinar, podía decir: «Yo patino y yo nado.» Todos le habían 
		visto sobre el hielo y en el agua. 

		Un hada especial da esa suerte en el nacimiento. 

		Hay algunos que triunfan y a cuya cuna no acudió más hada que esa. 

		Nunca se le ocurrió a Guillermo hacer su examen y pensar: «¿Cómo saldré 
		de esto?», o «Estoy engañando», 

		o «Soy un miserable», o «Soy un hombre hábil». 

		Caminaba estrechamente unido a su fábula. 

		Cuanto más vivía su papel, más se incorporaba a él y más le aportaba ese 
		fuego y esa franqueza que persuade.


		
		Fragmento de "Tomás el impostor" 1923

		Traducción de Luis Hernández Alfonso

		De "Obras escogidas" Editorial Aguilar 1966

Frases y pensamientos de Jean Cocteau

24 citas
« A fuerza de ir al fondo de las cosas, uno acaba quedándose allí. »
Jean Cocteau · Albaigès (1997), p. 137
« Crear es un subterfugio para hacerse visible después de la muerte. »
Jean Cocteau · Albaigès (1997), p. 262
« El manantial desaprueba casi siempre el itinerario del río. o Muchas fuentes no están de acuerdo con su curso. »
Jean Cocteau · Señor (1997), p. 231
« El movimiento duerme en medio de una rueda que gira. »
Jean Cocteau · Bartra (1994), p. 55
« El poeta recuerda el porvenir. »
Jean Cocteau · Bartra (1994), p. 55
« El principal resorte de los niños, los jóvenes, los héroes y los artistas es la desobediencia. »
Jean Cocteau · Bartra (1994), p. 55
« Encontrar primero. Buscar después. »
Jean Cocteau · Bartra (1994), p. 55
« Hay que saber dónde está el límite para poder llegar. »
Jean Cocteau · Albaigès (1997), p. 253
« Hay que ser un hombre vivo y un artista póstumo. »
Jean Cocteau · Bartra (1994), p. 55
« Hay un tiempo para burlarnos y otro para que se burlen de nosotros, como hay un tiempo para beber cocktails y otros para vomitarlos. »
Jean Cocteau · Gómez de la Serna
« La leyenda es una mentira que al final se hace Historia. »
Jean Cocteau · Albaigès (1997), p. 42
« La poesía es una religión sin esperanza. »
Jean Cocteau · Bartra (1994), p. 55
« La vida es un sueño del que me despertará la muerte. »
Jean Cocteau · Albaigès (1997), p. 557
« Lo que el público te reprocha, cultívalo: eres tú. »
Jean Cocteau · Albaigès (1997), p. 18
« Los ojos de los muertos se cierran cuidadosamente, con no menos cautela deberíamos abrir los ojos de los vivos. »
Jean Cocteau · Albaigès (1997), p. 418
« No hay que rechazar las recompensas oficiales; lo que hay que hacer es no merecerlas. »
Jean Cocteau · Señor (1997), p. 122
« Un académico es un hombre que se convierte en sillón cuando muere. »
Jean Cocteau · Albaigès (1997), p. 162
« Un egoísta es aquel sujeto que se empeña en hablarte de sí mismo cuando tú te estás muriendo de ganas de hablar de ti. »
Jean Cocteau · Señor (1997), p. 201
« Una obra de arte debe satisfacer a todas las musas. Es lo que yo llamo la prueba del nueve. »
Jean Cocteau · Albaigès (1997), p. 18
« Un hombre joven jamás debe adquirir valores seguros. »
Jean Cocteau · Albaigès (1997), p. 481
« Un soñador es siempre mal poeta. »
Jean Cocteau · Bartra (1994), p. 55
« Victor Hugo fue un chiflado que se creía Victor Hugo. »
Jean Cocteau
« Yo sé que la poesía es indispensable, pero no sabría decir para qué. »
Jean Cocteau · Señor (1997), p. 351
« Yo soy un mentiroso que siempre dice la verdad. [El poeta es un mentiroso que siempre cuenta la verdad]. »
Jean Cocteau · Albaigès (1997), p. 64
« A fuerza de ir al fondo de las cosas, uno acaba quedándose allí. »
Jean Cocteau
« Crear es un subterfugio para hacerse visible después de la muerte. »
Jean Cocteau
« Dios no habría alcanzado nunca el gran público sin ayuda del Diablo. »
Jean Cocteau
« El futuro no pertenece a nadie. No hay precursores, solo hay rezagados. »
Jean Cocteau
« El manantial desaprueba casi siempre el itinerario del río. o Muchas fuentes no están de acuerdo con su curso. »
Jean Cocteau
« El movimiento duerme en medio de una rueda que gira. »
Jean Cocteau
« El poeta recuerda el porvenir. »
Jean Cocteau
« El principal resorte de los niños, los jóvenes, los héroes y los artistas es la desobediencia. »
Jean Cocteau
« El tacto en la audacia es saber hasta dónde se puede ir demasiado lejos. »
Jean Cocteau
« Encontrar primero. Buscar después. »
Jean Cocteau
« Hay que saber dónde está el límite para poder llegar. »
Jean Cocteau
« Hay que ser un hombre vivo y un artista póstumo. »
Jean Cocteau
« Hay un tiempo para burlarnos y otro para que se burlen de nosotros, como hay un tiempo para beber cocktails y otros para vomitarlos. »
Jean Cocteau
« La cordura es la locura vuelta del revés. »
Jean Cocteau
« La juventud sabe lo que no quiere, antes de saber lo que quiere. »
Jean Cocteau
« La leyenda es una mentira que al final se hace Historia. »
Jean Cocteau
« La moda muere joven. »
Jean Cocteau
« La poesía es una religión sin esperanza. »
Jean Cocteau
« La vida es un sueño del que me despertará la muerte. »
Jean Cocteau
« La única técnica que merece la pena dominar es la que uno mismo inventa. »
Jean Cocteau
« Lo que el público te reprocha, cultívalo: eres tú. »
Jean Cocteau
« Los ojos de los muertos se cierran cuidadosamente, con no menos cautela deberíamos abrir los ojos de los vivos. »
Jean Cocteau
« No hay que rechazar las recompensas oficiales; lo que hay que hacer es no merecerlas. »
Jean Cocteau
« Sentir antes de comprender. »
Jean Cocteau
« Un académico es un hombre que se convierte en sillón cuando muere. »
Jean Cocteau
« Un egoísta es aquel sujeto que se empeña en hablarte de sí mismo cuando tú te estás muriendo de ganas de hablar de ti. »
Jean Cocteau
« Una obra de arte debe satisfacer a todas las musas. Es lo que yo llamo la prueba del nueve. »
Jean Cocteau
« Un hombre joven jamás debe adquirir valores seguros. »
Jean Cocteau
« Un soñador es siempre mal poeta. »
Jean Cocteau
« Victor Hugo fue un chiflado que se creía Victor Hugo. »
Jean Cocteau
« Yo sé que la poesía es indispensable, pero no sabría decir para qué. »
Jean Cocteau
« Yo soy un mentiroso que siempre dice la verdad. [El poeta es un mentiroso que siempre cuenta la verdad]. »
Jean Cocteau
Trayectoria lírica

Poemas y obras destacadas

Antología de poemas inmortales

Reúne las composiciones poéticas más aclamadas de Jean Cocteau, donde la maestría del verso y la hondura del sentimiento alcanzan su máxima expresión.

Sus versos exploran la belleza de la naturaleza, el anhelo del amor verdadero y la búsqueda de sentido ante los enigmas del destino.

Una antología indispensable que demuestra por qué su poesía sigue viva y resonando con fuerza en el corazón de los lectores actuales.

Algunos libros de poesía de Jean Cocteau:

Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: