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Javier Salvago · A
Biografía y amplia selección de poemas de Javier Salvago. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....
Biografía y amplia selección de poemas de Javier Salvago. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.
Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.
media luz Vivir así: sin angustiosos sueños, con los deseos justos y contados, sin prisa por llegar a ningún sitio, sin esperar de nada demasiado..., tal vez no sea vivir. Pero es mi vida (o, al menos, lo que de ella va quedando).
moriendi Escribo para llegar serenamente al silencio, que es el morir. Para aprender a callar, en paz conmigo, sin miedo, libre, al fin.
la teoría a la práctica Fue en la costa -quizá el primer verano de fiebre aventurera-. Nos conocimos en la pista de alguna discoteca, y luego paseamos por la playa, bajo la luna, muy bebidos. Recuerdo una pareja de la Guardia Civil que nos dio el alto y un aviso. Aquella noche se nos fue entre besos, confidencias, miradas y caricias. En el fondo, seguía siendo un romántico y amaba de cintura para arriba. Del amor solamente había tocado, como del mar, la superficie. Aunque podía pasar por un experto buceador, aún era virgen. No olvidaré su cara de sorpresa, sobre un fondo de sábanas, cuando por fin, casi a la amanecida, la última noche me llevó a la cama.
que te marchaste no consigo que vuelva... Desde que te marchaste no consigo que vuelva a reír el naranjo, en cuyas ramas ponías a secar mínimas prendas. Pálidas las paredes del salón, aún se acuerdan de otras tardes, de ti, de otras mañanas, de otras noches más allá de la regla. Desde que te marchaste se ha quedado de piedra esta casa de campo, donde fuimos, sin pretenderlo, escándalo de viejas.
chica
Había renunciado, como un muerto,
a la vida, al placer. Me limitaba
a resistir -como un superviviente
el día después- cuando llegaste tú.
No hubo ningún milagro, aunque tampoco
lo esperaba. En el cielo, las estrellas
siguieron alumbrando indiferentes,
ajenas a nosotros.
Aquí abajo
nada cambió. El mundo siguió siendo
el infierno de siempre. Los diarios
siguieron vomitando corrupciones,
atentados, catástrofes... No puedo
ni siquiera decir que mejorase
mi opinión del amor. Por no cambiar,
no cambió ni mi suerte. -Soy el mismo
pertinaz perdedor.-
La diferencia
es sólo que estás tú y que contigo
todo es más soportable. Hasta la vida
vuelve a ser un placer
cuando estamos a gusto.
lucha por la vida Presiento que no soy el mejor yo de todos los que quise ser y he sido. He conocido otros más hermosos, mejor amantes y mejor vividos. -Todos, sin excepción, mucho mas jóvenes, prometedores y atractivos-. No soy el mejor yo. Pero, al menos, aguanto y sobrevivo. Los demás, con sus sueños -cansados, derrotados, aburridos-, fueron cayendo uno tras otro en el camino.
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