« Primero te retraes, / te agostas, »
Ida Vitale · Aclimatación
Biografía y amplia selección de poemas de Ida Vitale. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....
Biografía y amplia selección de poemas de Ida Vitale. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.
Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.
Primero te retraes,
te agostas,
pierdes alma en lo seco,
en lo que no comprendes,
intentas llegar al agua de la vida,
alumbrar una membrana mínima,
una hoja pequeña.
No soñar flores.
El aire te sofoca.
Sientes la arena
reinar en la mañana,
morir lo verde,
subir
árido oro.
Pero, aún sin ella saberlo,
desde algún borde
una voz
compadece, te moja
breve, dichosamente,
como cuando rozas
una
rama de pino baja
ya concluida la lluvia.
De
"Parvo Reino" 1984
Santa Rosa Una lluvia de un día puede no acabar nunca, puede en gotas, en hojas de amarilla tristeza irnos cambiando el cielo todo, el aire, en torva inundación la luz, triste, en silencio y negra, como un mirlo mojado. Deshecha piel, deshecho cuerpo de agua destrozándose en torre y pararrayos, me sobreviene, se me viene sobre mi altura tantas veces, mojándome, mugiendo, compartiendo mi ropa y mis zapatos, también mi sola lágrima tan salida de madre. Miro la tarde de hora en hora, miro de buscarle la cara con tierna proposición de acento, miro de perderle pavor, pero me da la espalda puesta ya a anochecer. Miro todo tan malo, tan acérrimo y hosco. ¡Qué fácil desalmarse, ser con muy buenos modos de piedra, quedar sola, gritando como un árbol, por cada rama temporal, muriéndome de agosto!
Todo aquí es palimpsesto,
pasión del palimpsesto:
a la deriva,
borrar lo poco hecho,
empezar de la nada,
afirmar la deriva,
mirarse entre la nada acrecentada,
velar lo venenoso,
matar lo
saludable,
escribir delirantes historias para náufragos.
Cuidado:
no se pierde sin castigo el pasado,
no se pisa en el
aire.
De
"Nuevas arenas I" 2002
Quizás no se deba ir más lejos. Aventurarse quizás apenas sea desventurarse más, alejarse un atroz infinito del sueño al que accedemos para irisar la vida, como el juego de luces que encendía, en la infancia, el prisma de cristal, el lago de tristeza, ciertas islas. Sí, entre biseles citados los colores, un fulgor anidaba sobre otro -seda y deslumbramiento el margen del espejo- y aquello también era un espectro, sabido, exacto. Centelleos ajenos en un mundo apagado. Como un canto sin un cuerpo visible, un reflejo del sol creaba una cascada un río una floresta entre paredes áridas. Sí, no vayamos más lejos, quedemos junto al pájaro humilde que tiene nido entre la buganvilia y de cerca vigila. Más allá sé que empieza lo sórdido, la codicia, el estrago. De "Nuevas arenas II" 2002
Un desventurado estar solo, un venturoso al borde de uno mismo. ¿Qué menos? ¿Qué más sufres? ¿Qué rosa pides, sólo olor y rosa, sólo tacto sutil, color y rosa, sin ardua espina? De "Palabra dada" 1953
...tras tanto acá y allá yendo y viniendo.
Francisco de Aldana
Están aquí y allá: de paso,
en ningún
lado.
Cada horizonte: donde un ascua atrae.
Podrían ir hacia
cualquier fisura.
No hay brújula ni voces.
Cruzan desiertos que el bravo sol
o que la helada queman
y
campos infinitos sin el límite
que los Vuelve reales,
que los
haría de solidez y pasto.
La mirada se acuesta como un perro,
sin siquiera el recurso de
mover una cola.
La mirada se acuesta o retrocede,
se pulveriza por
el aire
si nadie la devuelve.
No regresa a la sangre ni alcanza
a quien debiera.
Se disuelve, tan solo.
De "De
procura de lo imposible" 1998
Como tras los mullidos ves tres gatos a su trisagio erótico ceñidos, saltar por los tejados, aguerridos como otros d ' Artagnan, Porthos y Athos, pasas a depender, no de insensatos pensamientos ajenos repetidos ni de tu larga deuda de descuidos sino del paso de estos gatos gratos. El primero te quita de lo humano sin llevarte por eso a lo divino; el segundo te anima la sonrisa; con el tercero, piensas, de la mano, más cabal, de la cola del felino: ¿a qué, no siendo humanos, tanta prisa? De "Reducción del infinito" 2002
¿Se hieren y se funden? Acaban de dejar de ser la lluvia. Traviesas en recreo, gatitos de un reino transparente, corren libres por vidrios y barandas, umbrales de su limbo, se siguen, se persiguen, quizá van, de soledad a bodas, a fundirse y amarse. Trasueñan otra muerte. De "Reducción del infinito" 2002
Duerme el aldeano en un colchón de heno. El pescador de esponjas descansa sobre su mullidísima cosecha. ¿dormirás tú, en lenta flotación, sobre pael escrito? De "Parvo Reino" 1984
La palabra infinito es infinita, la palabra misterio es misteriosa. Ambas son infinitas, misteriosas. Sílaba a sílaba intentas convocarlas sin que una luz anuncie su dominio, una sombra señale a qué distancia de ellas está la opacidad en que te mueves. Van a algún punto del resplandor y anidan, cuando las dejas libres en el aire, esperando que un ala inexplicable te lleve hasta su vuelo. ¿Es más que su sabor el gusto de la vida ? De "De procura de lo imposible" 1998
viva Ponerse al margen asistir a un pan cantar un himno menoscabarse en vano abrogar voluntades refrendar cataclismos acompañar la soledad no negarse a las quimeras remansarse en el tomado ir de lo ceñido a lo vasto desde lo opaco a la centella de comisión al sueño libre ofrecerse a lo parco del día si morir una hora tras otra volver a comenzar cada noche volar de lo distinto a lo idéntico admirar miradores y sótanos infligirse penarse concernirse estar en busca de alma diferida preparar un milagro entre la sombra y llamar vida a lo que sabe a muerte. De "Reducción del infinito" 2002
« Primero te retraes, / te agostas, »
« Santa Rosa / Una lluvia de un día puede no acabar nunca, »
« Todo aquí es palimpsesto, / pasión del palimpsesto: »
« Quizás no se deba ir más lejos. / Aventurarse quizás apenas sea »
Ediciones recomendadas para disfrutar de su obra poética completa y estudio crítico: