« Ojos claros, serenos, si de un dulce mirar sois alabados, ¿por qué, si me miráis, miráis airados? Si cuanto más piadosos, »
Gutierre de Cetina · Madrigal: Ojos claros, serenos
Renacimiento español · Maestro indiscutible del madrigal italianista y de la elegancia amorosa
Ojos claros, serenos, si de un dulce mirar sois alabados, ¿por qué, si me miráis, miráis airados? Si cuanto más piadosos, más bellos parecéis a aquel que os mira, no me miréis con ira, porque no parezcáis menos hermosos. ¡Ay tormentos rabiosos! Ojos claros, serenos, ya que así me miráis, ¡miradme al menos!
Horas alegres que pasáis volando, porque a vueltas del bien mayor mal siente; sabed que si os vais tan prestamente, dejo de ser quien soy sólo esperando. El triste corazón está aguardando a que la noche acabe su corriente; mas ¡ay!, que cuando el sol asoma al oriente, nuevas lágrimas voy al sol mostrando. Pasó la dicha en un veloz suspiro, quedó el dolor que no se acaba nunca; y en el amargo trance en que me miro, veo mi verde flor marchita y trunca, sin que la piedad vuelva a consolarme en tanto afán que basta a derribarme.
« Ojos claros, serenos, si de un dulce mirar sois alabados, ¿por qué, si me miráis, miráis airados? Si cuanto más piadosos, »
« Horas alegres que pasáis volando, porque a vueltas del bien mayor mal siente; sabed que si os vais tan prestamente, dejo de ser quien soy sólo esperando. »
Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: