Poesía Universal

Eugenio Florit

Biografía y amplia selección de poemas de Eugenio Florit. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....

Biografía lírica

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Biografía y amplia selección de poemas de Eugenio Florit. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.

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Lírica y Versos

Poemas de Eugenio Florit

7 poemas seleccionados
1.

A la mariposa muerta

Tu júbilo, en el vuelo; 
		
tu inquietud, en el aire; 
tu vida, al sol, al aire, al vuelo.

		
Qué pequeña tu muerte
bajo la luz de fuego vivo. 
Qué serena 
		la gracia de tus alas 
		
ya para siempre abiertas en el libro.

Y en ti, tan suave, en 
		tu morir callado, 
		
en tu sueño sin sueños, 
cuánta ilusión perdida al aire, 

		cuánto desesperado pensamiento.
2.

Canciones para la soledad

Tú no sabes, no sabes 
cómo duele mirarla. 

Es un dolor 
		pequeño 
		
de caricias de plata. 

Un dolor como un árbol 
seco por la 
		mañana. 
		

Un dolor sin orilla 
para dormir el agua. 

Un dolor 
		como el rastro 
		
de la nube que pasa. 

Tú no sabes, no sabes 
cómo duele 
		mirarla.
3.

Del silencio

Ahora ya está la brisa por el aire dispersa,
con las manos hundidas 
		en los árboles;
pero en aquel momento se había ido tan lejos,
que 
		era como si no existiese memoria de su nombre.
Todo el silencio 
		estaba caído por el mundo;
la tierra misma no era sino una gota de 
		silencio.
Los segundos del sol bajaron a beber aguas muertas
donde 
		nacía la inquietud de unas horas futuras,
prontas a alzar el vuelo 
		con las palomas de la tarde.
Aquel minuto se extendía sobre las ramas 
		inmóviles,
abriendo una luz sin ecos, ni cantos, ni nada.
El 
		silencio perfecto de lo que va a surgir y aun se detiene.
Ancha 
		campana de cristal para la luz del mediodía,
que viene limpia desde 
		su nido alto
a florecer en una exacta rosa de doce pétalos.
4.

Desde la nieve convertida en agua...

Desde la nieve convertida en agua, 
		
desde el sucio periódico sin dueño, 
desde la niebla, desde el 
		tren hundido 
		
con sus cientos de manos que buscan asidero; 
desde la fantasía 
		de los anuncios luminosos 
		
y el ruido sin piedad de las bombas de incendio; 
desde la noche 
		que nos cae encima 
		
-losa de cielo sin estrellas-; 
desde cada momento perdido entre 
		las calles 
		
donde todos los solos del mundo pasan desconocidos; 
desde el 
		árbol sin hojas y el camino sin gente, 
		
otra vez, como ayer, como mañana, 
acaso ya como todos los días 
		que vendrán, si es que vienen, 
		
entro al silencio.
5.

Destino

Mejor ámbito aquí, dentro de casa,
para escribir lo ancho
y lo 
		pequeño de este mundo.
Apenas diferente
conocer la distancia de 
		una estrella
o el alado camino
de la hoja caída de su árbol.

		Preciso es dar al aire
este amargo sabor que muerde dentro,
que 
		pide luz de fuera, la que arde
de su estar siempre fiel a su destino

		que es el lucir en las palabras
y saltarse los mundos que conoce
y 
		los que aún no han sido revelados.
Un ámbito que esconde
en sí el 
		oculto pensamiento
brillante piedra que en su día
nos pidió 
		rescatarla,
a ella, la escondida de los siglos,
humilde aún, que 
		espera
el roce misterioso de unos dedos...
Ahora, despertada
de 
		su soñar antiguo,
nacida a luz y sol,
hecha ya una palabra.

		Milagro al fin que vive
al amor de su dueño:
de quien soñó con 
		ella
en la forma final de su destino.
6.

El

alto gris


		Que está más alto Dios lo sabes
tú por el fervoroso pensamiento,

		aquí, vacío de palabras
y casi ya vado de recuerdos.

		
Alma de paz que al cielo de la tarde
subes en brazos del silencio

		cuando se asoma débil entre nubes
un sol amarillento.

		
Más alto Dios en ti. Más firme,
más verdadero
que tú mismo, 
		hilo de humo
con el amor dormido dentro.

		
Que bien lo sabes. Porque está la noche
en la Ciudad cayendo
y 
		todo en ti se pone gris
con el opaco gris del cielo.

		
Y con el gris de la callada altura
se van iluminando los ensueños

		-gotas de luz que se abrirán más tarde
en unas flores de brillantes 
		pétalos.

		
Tu lo sabes. Que Dios
abre su rosa de invisible fuego
ahora 
		cuando, reina de la altura,
sube tu alma en brazos del silencio.
7.

El deseo

Quisiera haber escrito más, pero no pude. 
Lo escrito escrito está. 
		No me arrepiento. 
		
Hubiera Dios querido, lo que siento 
dentro de mí, como una 
		espina, al viento 
		
pudo salir, fuerte de luz, de verso lleno. 
Pero no pudo ser. Y 
		aquí me quedo 
		
sin gloria ni valer, que no apetezco. 
Tan sólo un poquitín de 
		pensamiento
		
cuando no sea yo más que otro muerto. 
Otro muerto cualquiera. Un 
		gran deseo... 
		
Y este amor a la tierra en que estoy dentro. 
(¿Los árboles, las 
		flores, el mar? Pues todo ello 
		
aquí, muriendo como yo, en mi cuerpo.)

Versos y pensamientos de Eugenio Florit

4 citas
« Tu júbilo, en el vuelo; / tu inquietud, en el aire; »
Eugenio Florit · A la mariposa muerta
« Tú no sabes, no sabes / cómo duele mirarla. »
Eugenio Florit · Canciones para la soledad
« Ahora ya está la brisa por el aire dispersa, / con las manos hundidas »
Eugenio Florit · Del silencio
« Desde la nieve convertida en agua, / desde el sucio periódico sin dueño, »
Eugenio Florit · Desde la nieve convertida en agua...
Biblioteca poética

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