Poesía Universal

Enric Sòria

Biografía y amplia selección de poemas de Enric Sòria. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....

Biografía lírica

Vida

Biografía y amplia selección de poemas de Enric Sòria. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.

Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.

Lírica y Versos

Poemas de Enric Sòria

9 poemas seleccionados
1.

Alba

Mira la mar, ¿no ves cómo nos lleva,
soñolientos, hasta la orilla de 
		nosotros mismos?
Todo es camino. La perezosa luz, al despertarse,

		levanta atajos de escamosos limites.
Te beso entre esos oros, y el 
		rumor de la mar
es un vasto reflejo del aliento
que mece la 
		caricia. Esta mañana
la brisa de tu cuerpo es otra inmensidad.

		
Mira la mar. Qué justa semejanza
con los dos, en la mañana 
		inmóvil
y sin embargo frágil como brisa.
Te beso. No sé nada. Te 
		amo como la ola
que hierve entre la arena. Y mi gozo
es una pura 
		llama que el alba multiplica
en encendidas crines que avanzan y se 
		rompen:
una explosión de estrellas en la gloria solar.
La gloria 
		de tu cuerpo espejado en el mío.

		
Después
la arena no sabrá
qué gozo ardiente la mañana ilumina.

		
De "Andén de cercanías", Ed. Pre-Textos, Valencia, 1996

		Traducción de Carlos Marzal
2.

Alguna

cosa


		No eran tan sólo cuerpos
aquello que yo amaba, había algo distinto,

		alguna cosa, al menos entre los más queridos,
además de la línea 
		perfecta o la sonrisa, tan hermosas.
Sí, es cierto que fueron muy 
		hermosos
los cuerpos que yo amé, a través de las noches,
mucho más 
		que a mí mismo y mucho más que a todo.
Sin embargo, los cuerpos no 
		eran tan sólo amables,
no eran tan sólo hermosos.
Había algo 
		distinto muy amado en los cuerpos.


		De "Andén de 
		cercanías", Ed. Pre-Textos, Valencia, 1996
Traducción de 
		Carlos Marzal
3.

Antro

Allí, en aquel antro oscuro,
que pronto dejará de estar de moda,

		en la mesa vecina él lo besaba.
Con qué placer y con qué exaltación

		él lo besaba.
Los ojos incendiados, y la urgencia
de los besos 
		aquellos, aquellas contorsiones
de un cuerpo que se vuelca.
La 
		fiebre de la carne y la sed de los labios.
Todo en él me causó 
		admiración.
Y el placer otorgaba
otro sentido nuevo al antro 
		oscuro.

		
Nosotros, en la mesa vecina, hablamos del Amor,
y los antiguos 
		héroes, alegres.


		De "Andén de 
		cercanías", Ed. Pre-Textos, Valencia, 1996
Traducción de 
		Carlos Marzal
4.

Ars

longa, vita brevis


		Recuerdo muy bien aquella lengua. 
Aquella suavidad, aquella forma 
		dulce 
		
y delicada de acariciar la verga, de acunarla. 
Amaba mucho 
		aquella gracia suya, 
		
aquellos labios diestros y carnales, 
sonrientes. 

Al cabo 
		de los años, he olvidado los ojos, 
		
los senos, los tobillos, aquel cuerpo 
de belleza común. Fueron 
		pasto del tiempo. 
		
Pero recuerdo bien aquella lengua. 
Mi memoria resulta 
		agradecida. 
		

Un proverbio latino nos habla de estas cosas. 


		De "Andén de 
		cercanías", Ed. Pre-Textos, Valencia, 1996
Traducción de 
		Carlos Marzal
5.

Balcã“n

Balcón interior

                                           
		Ay, Valencia, capital del olvido
                                                                             
		Luis Fernández

No sé si aún te acuerdas;
tenías 
		dieciocho.
Estábamos en casa de un amigo,
en un atardecer del mes 
		de junio.
Bebidos por completo,
buscamos la frescura del balcón.

		Valencia era un paisaje de patios interiores,
de grises derrotados.

		Un paisaje secreto,
un paisaje tristísimo,
una belleza sórdida,

		como una obra de Buero
o la modulación
de un lamento alargado.

		
Entonces sí gozábamos del tiempo.

No hemos vuelto jamás a 
		aquella casa.
Ni el dueño nos saluda.

		
De "Andén de cercanías", Ed. Pre-Textos, Valencia, 1996

		Traducción de Carlos Marzal
6.

Constataciã“n

Constatación

		
No soy mejor que tú, lo sé,
no lo pretendo.
Ni siquiera he 
		inventado el tedio y el cansancio
ni tal vez he escogido apenas uno

		de mis hábitos íntimos.

		
Es inútil, sencillamente, fingir que me interesa
alguna cosa en 
		ti, criatura meramente humana
(como yo al fin y al cabo, que te busco 
		y te ignoro)
más allá del banal enigma de tu cuerpo.

		
De "Andén de cercanías", Ed. Pre-Textos, Valencia, 1996

		Traducción de Carlos Marzal
7.

Conversaciã“n

Conversación nocturna


		Hemos hablado hoy mucho,
y saciado la noche de temas que nos gustan:

		la Física, el Amor y la Alta Teología.
Ha sido, de verdad, hermosa 
		nuestra charla,
pero ahora estoy cansado.
Ya es hora de apurar 
		bien este vaso
-este daiquiri, el último,
qué color delicioso 
		guardó para el adiós.
Te puedes ir. Desde ahora el alba me acompaña

		tal vez mejor que tú.
Vuelve con un poema, mañana, si es que quieres.

		
De "Andén de cercanías", Ed. Pre-Textos, Valencia, 1996

		Traducción de Carlos Marzal
8.

Cuerpo

que duerme


		Puramente dormida, tranquila, entre mis brazos.
La admiro, la 
		imagino, desconfío.
Intento acariciarla como intento creer
que me 
		es posible amar este cuerpo que duerme
Un cuerpo; una borrosa 
		resistencia a la mano.
Una tibia frontera.

		
Invento o magnifico espinas de penumbra.
Puramente dormido un 
		cuerpo junto a mí.


		De "Andén de 
		cercanías", Ed. Pre-Textos, Valencia, 1996
Traducción de 
		Carlos Marzal
9.

Deseo

Porque el deseo es una pregunta
                                                            
		cuya respuesta nadie sabe.
                                                                                         
		Luis Cernuda

No decía palabras. Sólo era
dos labios que 
		se abrían expectantes.
No, no decía palabras, tan sólo acariciaba,

		lentamente, mientras todo su cuerpo
unas manos distintas lo surcaban.

		y allí, entre esas manos, el silencio.

		
Dos bocas que se juntan,
renuevan el silencio,
y el aliento y 
		la sangre
cobran sabiduría
de algún secreto ardiente e invencible,

		como ola encabritada o tensa brida,
un secreto al que callan y 
		otorgan.

		
Los cuerpos son tan sólo interrogantes
planteados deprisa,

		porque no hay más respuesta
que no sea respuesta de unos labios 
		abiertos,
que no sea de un cuerpo,
cuando un cuerpo es propicio.

		El amor también es una sombra
que busca entre las sombras
otro 
		cuerpo silente.

		
No decía palabras.
Tan sólo se entreabría
a una imperiosa    
		voz no articulada.

		
De "Andén de cercanías", Ed. Pre-Textos, Valencia, 1996

		Traducción de Carlos Marzal

Versos y pensamientos de Enric Sòria

4 citas
« Mira la mar, ¿no ves cómo nos lleva, / soñolientos, hasta la orilla de »
Enric Sòria · Alba
« cosa / No eran tan sólo cuerpos »
Enric Sòria · Alguna
« Allí, en aquel antro oscuro, / que pronto dejará de estar de moda, »
Enric Sòria · Antro
« longa, vita brevis / Recuerdo muy bien aquella lengua. »
Enric Sòria · Ars
Biblioteca poética

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