Poesía Universal

Elsa López

Biografía y amplia selección de poemas de Elsa López. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual, perdurable y romántica....

Biografía lírica

Vida

Biografía y amplia selección de poemas de Elsa López. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual, perdurable y romántica.

Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.

Lírica y Versos

Poemas de Elsa López

9 poemas seleccionados
1.

* * *

Hoy quiero regresar.
Tengo miedo al 
	saber
que la higuera se va volviendo grana,
y al viejo nisperero le 
	han crecido los gajos
hasta alcanzar la casa.

	
Hoy quiero regresar.
Cuando febrero se acerca, ya sin frío,
para 
	recobrar aquel remolino de almendras
y tuneras.
Aquel olor salitre y 
	miel de abeja
que se despeñaba, cuesta abajo,
por el camino de la 
	ermita y los dragos.

	
Hoy quiero regresar
al muelle, las noraes, y la sirena de los barcos.

	Regresar a ti,
al otro lado de los sueños,
por donde multiplicas
la 
	ternura y los muertos.

	
1982


	* * *
2.

1982

Te he querido, tu bien lo 
	sabes.
Te he querido y te quiero
a pesar de ese hilo de luto que me 
	hilvana
al filo de la tarde.
Y tengo miedo.
De la lluvia, del 
	pájaro de nubes, 
	
del silencio que llevo conmigo a todas partes.
Tengo miedo a la 
	noche,
a quedarme encerrada entre alambres del sueño,
a la palabra 
	olvido
y a tus brazos en forma de barrotes dorados.

	
Miedo a recorrer la casa y saberla vacía,
o a quererte, de nuevo, 
	mucho mejor que antes.
No me abandones en esta larga ausencia.

	Recuerda lo que he sido para ti otros inviernos:
el tiempo de querernos 
	indefinidamente,
el mar,
los barcos que llegaban sin muertos a la 
	orilla,
el ruido de las olas al fondo de la casa.
Y el viento,

	recuerda el viento, amor, doblando las esquinas.


	1982
3.

1985

Cuando 
	el cansancio es grande y tiene forma oblicua,
se sienta en el rincón más 
	tibio de la casa
y reconstruye el mapa completo de la isla:

	
          El reborde de 
	espuma rizado de gaviotas.
          
	Los volcanes al sur,
          
	al norte los barrancos.
          
	La palma de su mano abierta bajo el cielo 
          
	en forma de caldera.
          
	Las nubes esmaltadas,
          
	el viento,
          los 
	muros de la casa,
          
	y la abuela sentada en el sillón de mimbre
          
	viendo morir los barcos encima del estanque.

En ese itinerario de 
	océano amargos,
el llanto se repliega de nuevo en lo más hondo
a 
	contemplar, sin ruido, el paso de las aves.


	1985


	* * *
4.

Ha

averiguado el nombre que le ha correspondido
y se define ausente, 
	exiliada del sueño,
emigrante, perpleja, desgajada,
sin billete de 
	vuelta.

	
Se declara sin fuerzas
y pide con vergüenza un poco de ternura.

	Que le devuelvan, por favor, el mar.
5.

1987

Cuando tu 
	lengua escarba mi cuerpo lacerado
que fue tan sólo tuyo durante un tiempo 
	espeso,
inmortal y perfecto.

	
Entonces tú terminas y yo comienzo a amarte.

Cuando he rugido 
	cóncava debajo de tus piernas,
y has dejado un reguero de sal y 
	hierbabuena 
	
sobre mi piel reseca.

Entonces tú terminas y yo comienzo a 
	amarte.

	
Cuando la luz se apaga y tu cuerpo se queda
tendido y olvidado entre 
	blandas semillas.

	
Entonces tú terminas y yo comienzo a amarte.


	1987


	* * *
6.

Ya

nunca volveremos al viejo paraíso donde nace la lluvia,
donde huelen a 
	alfalfa cortinas y manteles.

	
Ya nunca volveremos a medir la distancia
que queda entre las ramas 
	del drago florecido.
Ni a remover la tierra,
ni a regar los maizales,

	ni a pintar las ventanas, 
	
ni a recoger el agua en cubos transparentes.

Ya nunca vendrá el 
	frío
a llenarnos el pozo de zarzamora verde.
Ni volverá tu boca a 
	dejar en la mía el sabor de la almendra.
7.

1989

Aquí 
	la luz se abre, se extiende al interior,
penetra por las bóvedas y 
	alcanza, 
	
como una tromba dulce, los árboles del patio.
Aquí la lluvia nace, 
	aumenta y se desploma.
Se inclina en las barandas, recorre las paredes,

	los arcos rebajados, las columnas de arista.
Aquí crece la vida, florece 
	el árbol mágico.
Mariposas de cartón anidan en el arco,
azul y 
	transparente, del viejo lucernario.
Revolotean el sueño de los hombres 
	que habitan
detrás de cada puerta.
Se posan en sus libros de cuentas 
	infinitas,
y se mueren -de cristal- detrás de los montantes
que dan al 
	paraíso.


	1989
8.

1990

El extranjero

Tú eres Aquiles, el hermoso 
	perdedor,
el de la espada de hierro,
el de la radiante cabeza 
	coronada,
el mejor.
La verdad que sí,
¡Oh dioses inmortales!
que 
	eres realmente bello.
Y no me extraña en absoluto
que Helena perdiera 
	el aliento

	
y su peplo de seda,
al verse frente a ti
arrojadas al mar sus 
	sandalias de cuero.

	
Yo soy Tersites, el guerrero aplastado por tu brazo
y el peso brutal 
	de tus caballos.
Yo soy el que te ama
en medio del fragor de las 
	batallas,
mordido y ensangrentado por tus perros.


	1990


	* * *
9.

Manifiesto

Hoy declara que os ama porque 
	oléis a madera,
porque habéis socavado en su cuerpo una brecha
por 
	donde corren ríos 
	
y vienen a romperse los cristales del sueño.
Las palabras son 
	vuestras
y son vuestras las manos y el miedo que sostienen.
Y son 
	vuestros los nombres
y la pena que lleva por dentro de la sangre.
Son 
	vuestros el paisaje que guarda en la mirada
y el que tiene plantado 
	delante de la casa,
el mar, los aguacates,
y esos amaneceres que 
	esconde en la cocina
y enseña algunas veces tan sólo a quienes ama.


	1990


	* * *

Versos y pensamientos de Elsa López

4 citas
« Hoy quiero regresar. / Tengo miedo al »
Elsa López · * * *
« Te he querido, tu bien lo / sabes. »
Elsa López · 1982
« Cuando / el cansancio es grande y tiene forma oblicua, »
Elsa López · 1985
« averiguado el nombre que le ha correspondido / y se define ausente, »
Elsa López · Ha
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