Poesía Universal

Elsa Cross

Biografía y amplia selección de poemas de Elsa Cross. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....

Biografía lírica

Vida

Biografía y amplia selección de poemas de Elsa Cross. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.

Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.

Lírica y Versos

Poemas de Elsa Cross

6 poemas seleccionados
1.

Amor el más oscuro I

Aquí comienzo a amarte,

		en estos muros clarísimos,

		en esta ciudad cálida al tiempo de las lluvias.

		(¿Dónde estás ahora,

		esta primavera tarde que pienso en ti?

		¿Dónde estás, ignorándolo todo?)

		Aquí te descubro

		inalcanzable y triste.

		Dime qué pasos te trajeron a estas tierras,

		cómo abandonaste tu gracia de elegido,

		tu ministerio de humildad;

		qué suplicios te agobian desde entonces

		que violentan tu rostro

		y vierten en tu voz la nostalgia y la ira.

		Dime en qué forma eres vulnerable

		o ganas la lucidez en un momento.

		Qué caminos dejaste,

		qué expiación te vence y te despoja,

		qué caminos seguiste para llegar aquí,

		desconocido y hermoso,

		donde yo te amo.


		De 
		"Poemas escogidos"1965-1999

		Colección Poemas y Ensayos - Universidad Autónoma de México
2.

Amor

el más oscuro II

		

		

		Viene la melancolía del principio,

		días de incertidumbre y sueño.

		Vienen sólo distantes tu risa y tu perfil

		y abarcan mi deseo

		y me vuelcan a tu rostro,

		a tu vehemencia contenida.

		Ya siento de algún modo

		tus manos previstas de ternura

		conduciéndome,

		olvidándome,

		dejando a medias para siempre mi destino.

		Sé que otra vez me cercará la calma,

		la soledad llena de amor,

		tu nombre.

		Quiero pronunciarlo tantas veces

		como días tendré después

		para perderte en la memoria.

		Pero qué lograría apartarme

		si muestras la misma angustia que sustento,

		la soledad de idéntico linaje,

		la imperfecta voluntad de amor.

		Para reconocernos

		baste la oscura nostalgia socavándonos,

		baste nuestra olvidada condición de amantes,

		vocación de locura,

		celda,

		fuego.

		Maldigo desde ahora

		tu cuerpo cerrándome el abismo.

		Sean el tedio y la tristeza,

		sea apacible y humana tu mirada.

		En este momento te amo para siempre

		y van mis pasos hacia ti

		para cumplir tu voluntad.


		De 
		"Poemas escogidos"1965-1999

		Colección Poemas y Ensayos - Universidad Autónoma de México
3.

Aparece

tu rostro...


		Aparece tu 
		rostro.

		Se hunde en leche,

		como el Cordero bienhallado

                                                      
		en los Misterios.

		

		El fuego se acerca sin tocarnos.

		El azul es más intenso

		que la ebriedad creciendo hacia las islas.

		

		Tembloroso,

		como detrás de humo, 

                                               
		aparece tu rostro.

		

		El caracol mezcla el mar

		al propio estupor

                                   
		en el oído,

		oleaje donde navegan 

                    
		islas de la conciencia, 

		destellos-

                     
		Ultramar. 


		
		Movimientos del muslo y la cadera

		esbozan al tiento

                                   
		una danza.


		                   
		El mar se extiende

                                                        
		en olas que no rompen.

		

		Movimiento-

		la última vocal

                               
		reverbera en el oído.

                   
		El mar se extiende 

                    
		más allá del tiempo 

                                                    
		inamovible. 

		Temblor,

                                   
		eco del movimiento--

		calla

		y nos habla

                        
		en su lengua otra,

		parecida a ese incendio de adentro,

		juega y se difunde

		hasta aquietarse en un rayo vertical.

		Omnipresente,

                          
		lenguaje del tacto sin manos.


		De 
		"Ultramar" 

		Fondo de Cultura de México 2002
4.

Canciones

del Egeo


		1. 
		Amorgós

		

                                                 
		Para Leonora y Pere

		

		La tarde brilla en el vino

		y en el mantel mojado

		

		en palabras que sabemos 

		y no decimos

		

		en el canto ambulante

		y las cuerdas que rasga

		

		en el jardín del templo

		y la boda que empieza

		

		en el sol que se acuesta

		con el agua


		2

		A la mañana

		la huella de tu oreja

		ha tatuado en mi hombro 

                                           
		un caracol 

		

		Sus trazos paralelos  

		se separan 

		hacen de su voluta 

                                           
		un corazón

		

		En su espiral de espuma

		se detiene

		el eco de tu voz- 

                                         
		ebullición


		3

                     
		Toma el silencio la forma

                                                                
		de tus manos

		

		La mañana se abre en la terraza

                                            
		con el tajo del sol.

		Extiende su brillo hacia la higuera

		y se mece en el aura

                                            
		de tu olor

		

                      
		Toma el aliento la forma

                                                                  
		de tu nombre

		

		Va subiendo sin peso la mañana

                                            
		va cobrando color

		Se enciende como las barcas a lo lejos

		bajo el cuidado mínimo

                                              
		del sol


		4

		Como las aceitunas

		tus ojos

                  
		negros


		y en cada 
		gota de vino

		tu beso

                
		entero


		5

                            
		Prendida de tu ala

                            
		me pierdo de claridad

		

		De la barranca suben buganvilias

		como del sueño esas vides moradas

                                                            
		transparencias

		

                           
		Prendida de tu ala

                           
		cruzo la o3curidad 

		

		Y brillando entre el mar y la montaña

		como faros diminutos nos saludan

                                                            
		las luciérnagas


		6

		Langada

		

                                        
		Para Nikos Vasalos

		

		Pasa un rayo de sol

		por la copa de vino

		y danza en la hoja

                              
		donde escribo

		

		Traza notas que van

		y vienen

                
		y se detienen

		giros que van y vuelven

                              
		y se devuelven-

		

		igual que sobre el mar

		una gaviota

		pequeña mancha blanca

		en la página viva

		

		donde ola tras ola

		escriben también

                               
		y borran

		la antigua historia


		7

		Al pie del promontorio

		un ciprés entre olivos

		

		Ropa tendida

		tan blanca

		como las tumbas a lo lejos

		

		o el fantasma del viento

		en los molinos


		8

		El gran estruendo rompe las palabras

		Se dispara el sentido

                                      
		-sólo queda un vaivén

		

            oleaje de los 
		amantes

        un punzar en la vértebra

            un esplendor 
		furtivo

		

		La gran marejada nos envuelve

		nos anega en su fondo

                                     
		-sólo queda un latido

		

                                                                   
		México-Grecia, 1995-2000


		De "El 
		vino de las cosas" 

		Ediciones Era 2004
5.

De

lejos viene

		

		Cuando lo sepas quisiera ver tu cara.

		Por que vas a saberlo

		aunque no te lo diga 

		ni leas estos poemas.

		¿Cambiará algo entonces?

		Es imposible

		que no adviertas aún mi turbación:

		tanto desorden de miradas,

		tanta avidez

		registrando el más breve de tus gestos.

		¿Y nada modifica tu indolencia?

		Ah, íntegro varón, que Dios te guarde.

		Pero voy a aclararte 

		en nombre de esta cólera

		y a manera de agravio,

		que si te amo 

		es seguramente por error.

		has de saber

		que nunca me gustaron ojos desteñidos

		ni maneras solemnes,

		menos aún cabello lacio y bien peinado

		(y de la solemnidad líbrame Dios, libérame).

		También has de saber que eres

		demasiado sencillo para mi soledad, 

		demasiado humano para mi deseo,

		demasiado lineal

		para la arquitectura de este laberinto.

		Pero ya basta: pido una disculpa.

		Ocurre tal vez 

		que sólo seas un poco distraído.

		Vendrá entonces de ti

		el reconocimiento

		o una sincera frase paternal.
6.

Lamida

por un filo...

		

		Lamida por un filo

                             
		en tus ojos no turbados,

		la luz se escalda

		sobre la piedra húmeda.

		

		En sus mínimas cavernas

		se detiene

               
		entre musgos e insectos

		tu pupila solar.

		

		Rupturas en la piedra,

		grietas,

		algo que mira

                          
		desde el fondo.

		

		Tu mirada refracta

                         
		el deslave abisal,

		y eras de pensamiento se derrumban.


		De "El 
		vino de las cosas" 

		Ediciones Era 2004

Versos y pensamientos de Elsa Cross

4 citas
« Aquí comienzo a amarte, / en estos muros clarísimos, »
Elsa Cross · Amor el más oscuro I
« el más oscuro II / Viene la melancolía del principio, »
Elsa Cross · Amor
« Se hunde en leche, / como el Cordero bienhallado »
Elsa Cross · Aparece
« Para Leonora y Pere / La tarde brilla en el vino »
Elsa Cross · Canciones
Biblioteca poética

Libros de Elsa Cross recomendados

Ediciones recomendadas para disfrutar de su obra poética completa y estudio crítico: