« Mi madre me enseñó que la mejor forma de pasar por la / vida era renunciando a la »
Elena Medel · Aquello en lo que te fijas cuando salimos por las noches
Biografía y amplia selección de poemas de Elena Medel. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....
Biografía y amplia selección de poemas de Elena Medel. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.
Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.
Mi madre me enseñó que la mejor forma de pasar por la
vida era renunciando a la
propiedad particular.
Ella me convenció de que podría transformar los balbuceos
en música de cámara, con
mis zapatos.
Tus zapatos son mágicos, me dijo. Pierde uno y ganarás un
marido.
Vende dos y ante ti se
revolverán las semillas de tu reino.
Y yo susurraba: mi reino eterno. Junto a él.
Decidí que los compraría de colores para camuflar mi identidad,
sobrios si aspiro a
desvelar mis secretos.
No tacones ni zapatos planos ni aerodinamismo; le quiero
suciamente. He
descubierto que pasos-pequeños
conducen a una-mujer-seria-con-dos-rayas-absortas.
Descalza, de puntillas, vuelvo a tener diez años y a morirme
por dentro de tanta
soledad.
De
"Tara" 2006
Rota sobre el arcoiris, descubro que la lluvia es mi única coraza. De noche se me forman piscinas en el hombro, mientras cuento mis pecas. De mañana, imagino que buceo en ellas: que mi nuez es esponja, que escribo mis poemas con la ruina de nadie. En el fondo de todo -cuyo cielo es trapecio- mi cuello de botella se empequeñece y ríe, con un mensaje dentro: salir jamás de aquí, hormiga a pata coja. O tumbada en añil: mi barbilla es cruel y araña el imperdible que sujeta mis botas, o me arranco de cuajo el punzón que me aferra al balcón, y me asomo. He estado ahí abajo. Golpeo el techo y llueve. Diluvia mi cabello: la lluvia es mi defensa; éste, mi himno acuático. He estado ahí abajo. Abajo, más profunda. Donde puedo estar sola. Incluso más abajo, incrustada en el fondo del agua o de la tierra. Trenzas destartaladas: soy muñeca de sucio trapo, pisoteada, rota sobre el arcoiris.
de submarinismo Como anticipo a la pérdida, un corazón que flota y sobrevive a la riada de sueños encerrados en burbujas. Como coraza contra la victoria, agendas que no abandonan su jaula de jabón, muertas sobre la placa de la ducha. Hoy es epílogo las horas construyen su ataúd junto a mi almohada. De "Vacaciones" 2004
Escribiré
quinientas veces el nombre de mi madre...
Escribiré
quinientas veces el nombre de mi madre.
Con un vestido blanco trazaré cada una de sus letras por las
paredes de mi dormitorio,
por el suelo del patio del
colegio, por el pasillo
de la casa más antigua. Para
recordar mi origen cada
vez que yo viva.
En todos los lugares podré besar sus mejillas limpias de
cristal, aunque ella
duerma lejos:
sus mejillas cercanas que me dolerán allá donde acaricie
su nombre escrito.
Tantos días, tantas noches habrá de alimentarme
amorosamente con su
parábola descalza;
vendrá mi madre a arroparme, mujer de humo, con los ojos
tiritando de suerte,
y en cada sueño mis apellidos dolerán como un cartel de
bienvenida a un hogar
diferente.
Sobre mi cabello, rubio como el de mi madre, la corona que
me ciño como hija
primogénita de Dinamarca.
Me llamaré Vacía, en honor a mis muertos; miraré cómo
retozan de acrílico las
palmas de mis manos, sangrará
mi lengua a disposici6n
de mis muertos.
Gritaré quinientas veces el nombre de mi madre para quien
quiera escucharlo, y
escribiré que bendigo este medio
corazón en huelga mío,
pues no olvido:
nací para llorar la muerte de otros.
De
"Tara" 2006
will survive Tengo una enorme colección de amantes. Me consuelan y me aman y con ellos mi ego se expande y extramuros alcanza la azotea. Cuando estoy con cualquiera de ellos, o con todos a la vez, siento la pesada carga de millones de pupilas subidas a mi grupa, y a mi oído lo acosan millones de improperios, se habrá visto niña más desvergonzada / pobrecita, Dios le libre del problema que suponen / habría que encerrarlas a todas . Languidezco. Quiero volar y volar y volar como Campanilla -blanco y radiante cuerpo celestial, pequeño cometa, pequeño cometa- de la mano mis amantes, que dicen cosas bonitas como estigma, princesa, miss cabello bonito, asteroide. Todo sea por mis amantes, que no son dignos de elogio: son minúsculos, y redondos, y azules, azules o blancos, o azules y blancos, y su boquita de piñón es invisible, y para besarles introduzco a los pitufos en mi boca, y para gozar de ellos los trago, porque me sé mantis religiosa. Quién soy, quién soy, ni siquiera sé quién soy. Sólo los necesito cuando me desdoblo en dos, cuando mi ego se encoge incomprensiblemente e intramuros alcanza un punto mínimo, cuando lloro demasiado o río demasiado, y entonces los llamo y ellos, decidme vosotros quién soy, mi pequeño y urgente consuelo, se adentran en mi boca sin dudarlo, complacidos, y me recorren por dentro, y al fin sonrío, soy, sonrío tras sus cuatro, cinco, seis besos azules, un balanceo en mi regazo, la sonrisa desencajada, quién soy ahora, quién soy realmente ahora, quizá sea una muñeca de trapo, me toman prestada, sonrío con sus besos fríos color pitufo, color papá pitufo, besos de colores, ligero toque frío y plástico en mi lengua, quién soy ahora, quién soy realmente ahora. Les comparto con muchas otras, Sylvia, Anne, ay mis amantes pluriempleados, no lo he dicho, mis amantes que son minúsculos, redondos y azules, apuestos príncipes de un cuento de hadas, cuando hago como que duermo creen que soy la Bella Durmiente, y entonces quiebran el relato y me besan, y son como cualquier beso que lo es para dormirse, buenas noches pequeñas plásticas azules y blancas, quién soy, ya no quiero responder, no sé quién soy, y contradigo el cuento y mi sueño es más profundo, y no quiero despertar, no quiero, sólo quiero más besos azules, quién, besos blancos, besos porque mi ego tambalea en el centro de mi estómago, quién soy, besos redondos o cilíndricos, no importa quién soy, quién soy realmente, falo químico para mi sonrisa, quién soy ahora, falo químico de colores para mi cabeza baja. De "Mi primer bikini" 2001
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