« Te digo que esta vez lo digo en serio. / No consigo dormir, me asusta el tiempo »
Eduardo García · Al otro lado
Biografía y amplia selección de poemas de Eduardo García. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....
Biografía y amplia selección de poemas de Eduardo García. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.
Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.
Te digo que esta vez lo digo en serio.
No consigo dormir, me asusta el tiempo
que tengo que pasar sin ver tu risa
liviana apoderarse de la casa.
Noche tras noche vienes y me dejas
más sólo que la luna. Ese recuerdo
me basta para hacer un melodrama
del día que me espera, sin un beso
que llevarme a la boca. Mi mujer
no sospecha de ti; sólo pregunta
de dónde ese aire huérfano, esa leve
sonrisa que me vuelve transparente
me llegan
y hacia dónde me conducen.
Ya no voy a fingir. Hoy es el día.
Esta noche nos vemos para siempre.
Cruzaré en un descuido la pantalla.
Me quedaré contigo al otro lado.
De "No
se trata de un juego" Maillot Amarillo, Granada, 2004
en el árbol En la copa de un árbol construiré nuestra casa, con tablones y clavos e ilusión y un martillo alzaré entre las ramas suelos, techos, paredes, cuartos en espiral, secretos pasadizos donde obra el azar el don de los encuentros y de pronto amanece si me miras al fondo por donde el viento corre a refugiarse, madera en la madera, crujen las estaciones, pasan a visitarnos los amigos, huele a café, huele al árbol en que nos acogemos, al rumor de las hojas, a la tierra donde brota su impulso, su sed de los espacios, se siente allí el verdor de las promesas, casa y árbol fundidos, una sola criatura, se es feliz de algún modo impreciso y vital, con los años al árbol le van creciendo ramas, gana cuerpo, se inclina hacia las nubes y de pronto la casa ha ascendido unos metros y hasta el aire es más puro, más ancho el horizonte, las estrellas fugaces proliferan, ahora vigila la espesura, hay luz en la ventana, a cubierto de todo, suspendida, luz de hogar en la noche, resplandor, y una escala de cuerda entre las ramas, si subes por la escala no hay retorno, en la cima del viento hallarás nuestra casa. De "La vida nueva" Visor, Madrid, 2008
Debiera ser verdad Debiera ser verdad, debiera el día inundarse de luz como hoy lo veo, con su gesto de sábado y ventanas abiertas al rumor del oleaje: caminas junto a mí, tu voz me alcanza con su aliento de fruta y la cadencia de tus pasos se funde con mis pasos y no nos cabe el alma ni este puro fervor de criaturas que el deseo arroja hacia una playa que no existe. De "Horizonte o frontera" Hiperión 2003
Ese hombre que camina con las manos sujetas a la espalda, nos saluda al pasar, comprueba su reloj, acude a su quehacer sin preguntarse si va en su dirección y en su sentido. No sabe que a su espalda se libra una batalla, que su mano derecha aferra sin piedad a la otra mano, la retiene a su antojo por la fuerza, prisionera, infeliz, sin voluntad. Si un buen día la mano sometida se niega a cooperar y en un descuido reduce a su adversaria, se hace fuerte, toma la iniciativa, arrebatando el rumbo de los pasos, ya se atreve a estrenar una vida renovada… ¿qué será de ese hombre inofensivo cuando empiece a arrojarse a la aventura, a derrochar las suelas y el impulso, abandonándose al azar del encuentro feliz, recolectando a su paso semillas y canciones? De "Refutación de la elegía" Generación del 27, Málaga, 2006
« Te digo que esta vez lo digo en serio. / No consigo dormir, me asusta el tiempo »
« en el árbol / En la copa de un árbol construiré nuestra casa, »
« Debiera ser verdad / Debiera ser verdad, debiera el día »
« Ese hombre que camina / con las manos sujetas a la espalda, »
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